Viande – XXXX Bistec; Escena 10
Malvada Devoradora de Comida Conchita, páginas 204-205
Una vez más, Carlos estaba haciendo la cena para Banica ese día.
Se había dicho que las cosas más ligeras eran las mejores, por lo que había decidido el potaje.
A pesar de que tenía el nombre de “potaje”, no estaba usando los vegetales habituales y era doloroso de tan solo verlo.
«… Sopa, ¿eh?»
Carlos recordó el día en que había cenado con Banica por primera vez.
«“Salsa Jakoku”… Seguro que fue toda una revelación. Ese fue el momento en el que cambió completamente mi forma de pensar sobre el sabor».
Pensando en eso ahora, Carlos supuso que ese incidente había sido el ímpetu para que aprendiera sobre la cocina.
La niña de entonces ya no estaba.
Ella había cambiado.
«¿Qué… Qué hay de mí?»
Ciertamente, su rostro había cambiado, debido a la magia de AB-CIR, pero en su corazón… No sentía que algo hubiera cambiado en su personalidad básica.
–Aunque parecía que eso era lo único que necesitaba para cambiar más.
«Yo… siempre he estado corriendo o huyendo de algo».
Se había escapado de sus hermanos, había huido de la autoridad de los adultos, se había escapado de sus estudios, había huido de su entrenamiento en esgrima. Incluso se había escapado de la responsabilidad de ser de una familia real.
Y ahora, solo había estado pensando en cómo podría huir de la loca a la que amaba.
A decir verdad, no era que él no pudiera pensar en un camino que pudiera tomar fuera de ella.
Era solo que no tenía el coraje de llevarlo a cabo.
—… Tal vez ahora sea el momento de cambiar.
Si él lo hacía, Carlos se vería agobiado por un terrible pecado.
Pero se preparó para asumir esa responsabilidad.
—… *Tos*
Otro espasmo. Pensó que habían mejorado cuando se convirtió en adulto, pero últimamente habían regresado.
Carlos sacó dos botellas pequeñas. La cantidad de medicina dentro de ellas había comenzado a escasear. Era una medicina secreta que solo se transmitía a la familia real de Marlon, por lo que dudaba que incluso alguien como Banica pudiera ponerla en sus manos.
Carlos, inmóvil, fijó sus ojos en el polvo dorado dentro de la pequeña botella.

Una respuesta a “Viande – XXXX Bistec; Escena 10”