Digestivo

Digestivo

Malvada Devoradora de Comida Conchita, páginas 258-260

 

El demonio que acechaba en la copa de vino sonrió.

Esa noche había podido ver una incursión ruidosa y divertida por primera vez en mucho tiempo.

A partir de lo cual llegó a ver que su amo volvió a cambiar.

Parecía que esta vez su amo era un juez.

Pero desafortunadamente, su alma ya tenía un contrato previo.

Bueno, eso estaba bien también.

Ella trataría de ver con cuidado con qué tipo de historia caería el engranaje en la trampa esta vez.

Junto con sus otros amigos.

El demonio que acechaba en la copa recordaba su historia personal hasta ahora. Los acontecimientos desde ese día cuando ella había devorado al demonio y había asumido su papel personalmente.

Varios humanos se habían convertido en su dueño.

Primero fue esa ladrona.

Ella había entretenido al demonio tal como era, pero al final ella no era apta para ser su dueña.

Los «restos de la Pereza» en su interior se habían convertido en un obstáculo para el demonio.

Su siguiente dueño había sido ese hechicero.

«Él» se convirtió en «ella», y cambió su nombre también.

Ella había escondido dentro suyo un tremendo poder, pero aún no había sido el adecuado para ser la dueña del demonio.

Se habían reunido muchas veces después de eso, pero por cada reunión ella cambiaba su nombre y apariencia.

Sí, esta noche también.

El tercer dueño había sido la princesa de un país.

Ella se parecía mucho a uno de esos gemelos, pero su interior era otra cosa.

Esa había sido la culpa de que el destino estuviera deformado debido a esa hechicera.

Debido a que esa tonta era molesta, el demonio había tenido que salir de la copa de vino a la que se había acostumbrado.

Ella había estado dentro del espejo que se había convertido en propiedad del juez junto con la copa de vino esta noche.

Aun así, si la otra hechicera no lo hubiera hecho, probablemente habría disfrutado más.

Al llegar al cuarto, finalmente pudo reunirse con ella.

Su apariencia era diferente, pero esa vez era la verdadera «Gretel».

Ella le había permitido al demonio la mayor diversión.

En agradecimiento por eso, ella le había dado más poder que los demás.

Ella estaba ahora en el contenedor junto con el demonio.

El quinto fue Pierrot.

No había usado el poder del demonio.

Estúpido como siempre, parece que realmente no entendía cómo usar correctamente la copa de vino.

Estaba otra vez con el demonio ahora.

Ella continuó pasando por las manos de varias personas después de eso, y esta noche el juez se había convertido en su nuevo amo.

¿Cuánto tiempo había pasado desde entonces?

¿Cien años?

¿Doscientos años?

¿O mil años?

En cualquier caso, el momento del final estaba probablemente cerca.

El momento en el que el demonio deje la copa de vino junto con los gemelos y se convierta en el «Amo del Cementerio» probablemente también estaba cerca.

Entonces, el demonio lo devoraría con seguridad esta vez.

El mundo entero.

.

El karma del «mal» no terminará.*

*: Realmente dice “Este karma del ‘mal’ no terminará”.

Postre – Plato combinado de postres variados; Escena 10

Postre – Plato combinado de postres variados; Escena 10

Malvada Devoradora de Comida Conchita, páginas 250-256

 

Salieron de la ciudad y, cuando llegaron a la montaña, treinta minutos después, Elluka y Platonic habían llegado a la puerta principal de la mansión Conchita.

Ciertamente, justo como lo había dicho el juglar, no había señales de nadie fuera de la mansión o adentro.

Bueno, entonces, ¿cómo vamos a entrar? —Durante el viaje, Platonic había hecho quejas dispersas todo el camino, pero con la mansión delante de ellos, parecía que finalmente había resuelto su decisión y le había hecho una pregunta seria.

No vamos de ninguna manera en particular. Iremos por la puerta principal.

¡¿Huh?! Pero la puerta podría estar cerrada. Podría abrirla para ti si quieres, pero…

Eso no será necesario.

Elluka chasqueó los dedos, y con un clic se deshizo la cerradura, la puerta se abrió con demasiada rapidez.

… Ah. Usted acaba de usar un poco de magia de desbloqueo, ¿verdad, señorita Elluka? Eso es genial, si tuviera un hechizo como ese, sería capaz de robar tanto como quisiera…

Es imposible para ti —respondió Elluka de inmediato, cortando las palabras de Platonic.

Sí, sí. Supongo que no tengo ni una pizca de talento mágico.

Entraron por la puerta principal y avanzaron por los jardines. Según Platonic, cuando se había colado antes, había un montón de ganado blanco pastando por dentro, pero como era de esperar, ninguno de ellos estaba allí ahora.

Primero, supongo que nos reuniremos con el dueño de la mansión. Platonic, ¿dónde está la habitación de Banica Conchita?

Uuh, si recuerdo bien, es una habitación en la esquina del tercer piso.

Incluso después de entrar en la mansión no había un alma alrededor. Como no había ninguna señal de que alguien pareciera tratar con Elluka y Platonic, las dos siguieron sin dudar.

-Tal vez todo el mundo ya ha huido —dijo Platonic a Elluka, manteniendo su voz baja.

¿Huyeron? El ejército beelzeniano rodea todos los puntos de control que conducen a otras regiones. No pudieron salir tan fácilmente.

Es más fácil de lo que piensas sortear los puntos de control. Lo he hecho muchas veces antes.

… Bueno, en cualquier caso, vamos a buscar en toda la mansión. Consideraremos la posibilidad de que hayan escapado después de eso.

Las dos subieron las escaleras y llegaron al segundo piso.

En ese momento, Platonic notó un ruido que había escuchado en una habitación cercana.

… Parece que hay alguien aquí.

Entremos.

Elluka abrió la puerta sin dudarlo, y entró. Platonic la siguió tímidamente.

No había nadie dentro de la habitación, pero esta vez escucharon mucho más claramente lo que antes sonaba como algo que se movía.

Venía de la chimenea. Las dos se asomaron al interior y, acostado, había un cerdo blanco con un collar de rosas.

… ¿Estaba escondido aquí? Parece que ahora casi no respira.

Platonic, tócalo.

¡N-no hay manera! ¡Esa cosa me mordió antes!

Tócalo, te lo ordeno.

Platonic extendió la mano con resignación y empujó vacilante al cerdo moribundo en el estómago con su dedo índice.

En ese momento, el cuerpo del cerdo se derrumbó en un abrir y cerrar de ojos, dejando solo huesos.

¡Bien, genial! Platonic, ¡has matado sin remordimientos a un cerdito inocente! ¡Qué cruel! —Gritó Elluka con un tono de afectación.

Tú, pequeña… ¡Eso no fui yo! ¿Por qué a mí?

-El cerdo ya estaba muerto. Al igual que el hombre pálido en la celda. Había sido revivido por la fuerza usando algún poder extraño. En otras palabras, este cerdo regresa a la tierra de esta manera…

… ¿Eso significa que la fuente del poder extraño ha desaparecido?

Elluka suspiró con pesar.

Vamos al tercer piso. Es probable que el cadáver de Conchita esté en su habitación o en otra parte de la mansión. Sería genial si encontramos la copa de vino con ella… pero mis esperanzas son escasas.

En el tercer piso estaba la habitación de Banica Conchita.

La vista que ambas vieron cuando entraron fue muy diferente de lo que habían imaginado.

Había una sola figura dentro.

Pero no era Conchita, ni los gemelos que eran sus sirvientes.

Las dos bajaron sus ojos a un escritorio en el centro de la habitación.

.

Yaciendo allí estaba la copa de vino, manchada de sangre…

Y un pequeño bebé acostado durmiendo en un plato.

Al final, Elluka y Platonic no pudieron encontrar a Banica.

Ella había desaparecido inesperadamente de la mansión sin dejar rastro.

Al recibir un informe sobre eso de Elluka, la emperatriz Juno declaró a países externos que Banica había desaparecido. Naturalmente, dejando de lado las partes relacionadas con la existencia de los soldados muertos y que ella había estado planeando una rebelión.

Habiendo recibido ese informe, la emperatriz Juno consideró que Banica había huido a territorio extranjero.

El territorio Conchita una vez más cayó bajo el gobierno de la familia imperial, y finalmente se anexó oficialmente a la región de Beelzenias. Por cierto, la ciudad fronteriza de Gasto fue llevada a Rucolebeni, que ganó el paisaje urbano a gran escala que tiene hoy.

El bebé que había estado en la finca de Conchita se convirtió primero en el hijo adoptivo de Juno.

Sin embargo, hubo oposición por parte de quienes la rodeaban, y así, finalmente, las cosas se calmaron al criar al bebé como el hijo del sirviente de Juno.

Entre los historiadores hay quienes postulan una teoría que propone que el descendiente de ese niño fue Germaine Avadonia, la heroína de la Revolución de Lucifenia, pero no está muy bien respaldado.

En cuanto a lo que le pasó a la copa de vino, no puedo decirlo con certeza.

Existe la teoría de que Elluka se la llevó con ella después de eso, y también se dice que Platonic burló a Elluka y la robó en secreto.

En cuanto a los acontecimientos históricos, el país de Marlon ganó su guerra, y el país de Leona pereció.

No hay nadie que sepa lo que le pasó a AB-CIR.

Comenzó una guerra entre el Imperio beelzeniano y el país de Asmodean y, durante tanto tiempo sin resolución, empobreció a ambos países.

Aprovechando eso, el territorio lucifeniano del Imperio beelzeniano comenzó a trabajar hacia su independencia, y así el duque d’Autriche, tomando el nombre de Lucifenia Primero, fundó el Reino de Lucifenia.

De esta manera comienza la historia del declive del Imperio Beelzeniano-

Y es aquí donde termina la historia de Banica Conchita y su comida del día.

¿Lo disfrutaste?

En cuanto a la compensación, usted puede pagar su factura en la recepción.

Tenga en cuenta que no permitimos crédito

… ¿Todavía tienes algún negocio aquí?

… ¿Eh?

¿Nuestro permiso de negocios?

No sé de qué estás hablando.

… ¿Qué es ese pedazo de papel?

… ¿”La Oficina de la Estrella Oscura de la UEE”?

No sé lo que quieres decir.

No hemos hecho nada ilegítimo…

.

¿Qu… quiénes son estas personas?

¿¡Estoy siendo arrestada!?

¡Basta, detente en este instante!

¡No desperdicies este restaurante!

.

¿La copa?

¿El espejo?

¡No lo sé! E incluso si lo hiciera, ¡no te lo diría!

Agh ¡Basta, no lo saques de aquí!

¿El propietario?

¡Nunca lo he conocido!

El… ¿¡El chef se ha ido!?

¡Ese bastardo se escapó sin mí!

.

¡Suélteme, matón insolente!

¡No importa cuántas veces preguntes, no puedo decirte lo que no sé!

.

¡Sólo soy el camarero*!

*: La palabra inglesa usada es Waiter, que hace referencia a los camareros y no a las camareras, sin embargo, es una mujer. Esto mismo ocurre en japones, siendo usado el «待つ者« que literalmente significa “El que espera” (Waiter)

Postre – Plato combinado de postres variados; Escena 9

Postre – Plato combinado de postres variados; Escena 9

Malvada Devoradora de Comida Conchita, páginas 243-247

 

El bebé había dejado de llorar y dormía tranquilamente.

Mirando esa cara dormida, Banica de alguna manera se sintió feliz.

A pesar de que ella estaba increíblemente hambrienta

.

¿No te lo vas a comer?

.

Ella escuchó una voz desde algún lugar.

El bebé no podía hablar. Y ciertamente no era la voz de Banica.

Era una voz que reverberaba directamente dentro de su mente.

Y ella recordaba haberla escuchado antes.

Mucho tiempo sin verte, demonio.

.

Si no comes a ese bebé, esta vez realmente morirás.

.

En el fondo de su mente, una débil cosa roja como la niebla se había alzado junto con la voz.

¿Debo comer específicamente este bebé?

.

Sí. ¿Por qué crees que has perdido tus poderes?

.

No tengo idea.

Banica continuó la conversación con el «demonio» en su cabeza.

.

Es por ese polvo dorado.

.

¿El que Carlos tenía? Pero cuando lo comí, no funcionó.

Su cuerpo se sentía un poco adormecido, pero se recuperó de inmediato, el veneno no pudo acabar con ella.

Aunque Carlos había muerto.

.

No podía solo con la cantidad que tomaste. Pero incluso te lo comiste. Todo su cuerpo estaba impregnado de los ingredientes del polvo; había estado tomando dosis de él durante varias décadas hasta entonces. Está arruinando tu propio cuerpo, poco a poco. Pronto serás incapaz de escuchar mi voz.

.

Pero, ¿qué tiene eso que ver con este bebé?

.

Ese niño es una vacuna.

.

¿Una Vacuna? ¿Qué es eso? ¿Está delicioso?

Esa no era una palabra que Banica estaba acostumbrada a escuchar.

.

Eso es correcto, es una palabra perdida para el mundo de tu especie… En resumen, es un medicamento que tiene el poder de oponerse al veneno. Se está generando en el cuerpo de este bebé.

.

Lo sabes todo, ¿verdad? ¿Conoce también las verdaderas identidades de Arte y Pollo?

Esos dos siempre estuvieron con Banica. Durante ese tiempo, no habían envejecido. Y después de que Banica había hecho su contrato con el demonio, habían seguido obedeciéndola sin miedo ni sorpresa. De una forma u otra, sabía que no eran humanos normales, pero al final, lo que realmente eran no se había aclarado.

¿Fueron tus lacayos?

.

No. Explicar a esos dos es un poco difícil. Son ‘Hänsel’ y ‘Gretel’: las reencarnaciones de quienes son mis colegas, padres e hijos.

.

No lo entiendo.

.

Te diré más de eso cuando recuperes mi poder. ¡Ahora! ¡Comete rápidamente a ese niño!

.

El tono del demonio se hizo más duro. Al mismo tiempo, su forma vaga surgió un poco más claramente en su mente.

El demonio era rojo, y tenía un cuerpo redondo.

—… No.

.

¿Por qué?

.

No lo sé. Pero no haré lo que no haré.

.

¿Te conmueve la emoción? Que pena, eres tan trivial. ¡Realmente eres una estúpida sin valor!

.

El tono del demonio fue ganando gradualmente un aire de intimidación.

Al mismo tiempo, su aspecto era cada vez más claro.

Tenía brazos y piernas cortas, y una linda cola.

No tengo ninguna razón para obedecer a un demonio.

.

¡Solo cómetelo ya! Aleja la «comida» de ti, ¿y qué dirías que queda?!

.

No, no lo haré.

.

¡Come! ¡Come! Come!

.

¡No lo haré! ¡No lo haré! ¡No lo haré!

La discusión dentro de su cabeza continuó.

Al mismo tiempo, ella sintió que la nariz del demonio era enorme, y apuntaba hacia arriba como aplastada.

.

Estás sufriendo de hambre, ¿verdad? Pero incluso si buscas por aquí, no, incluso si buscas en todo el mundo, ¡no hay nada que puedas comer que te satisfaga! ¡Excepto este niño!

.

La voz interna del demonio comenzó a convertirse en algo con un toque de amenaza.

Banica ya había podido ver claramente su verdadera forma.

Ese cerdo de un rojo intenso obligaba a Banica a comer.

Tal vez ese cerdo era el «Baemu», o quizás su querida madre, pensó Banica

¿No hay nada para comer?

¿Era ese realmente el caso?

Banica se dio cuenta

Un camino distinto al de comerse a su hijo.

Ella finalmente se había dado cuenta.

Quizás eso no es realmente así.

.

¿¡Qué!?

.

Ahora me he dado cuenta. Que hay una comida que no he comido aparte de este niño. Y está muy cerca de mí.

Banica miró su propia mano derecha y sonrió en silencio.

Todavía hay algo para comer, ¿no?

El cerdo adivinó en qué estaba pensando Conchita, y rápidamente entró en pánico.

.

Ni siquiera consideres algo tan tonto. ¡Detente, detente, maldita sea!

.

Voy a comerme a mí misma junto a ti, ¿hm? Bien, entonces-

.

Para Banica, esta fue su primera comida en bastante tiempo.

Y su última “comida malvada”.

.

Me pregunto… ¿Qué tipo de sabor tengo? ❤

Postre – Plato combinado de postres variados; Escena 8

Postre – Plato combinado de postres variados; Escena 8

Malvada Devoradora de Comida Conchita, páginas 241-243

 

Elluka y Platonic habían llegado a la ciudad de Gasto.

En ese punto, la mansión Conchita estaba justo delante de ellos.

Pero en un bar de la ciudad, las dos mujeres escucharon algunas noticias sorprendentes.

Los soldados muertos… ¿han desaparecido?

La persona que le explicó todo eso a Elluka fue un juglar llamado Xenos Jaakko. Aparentemente estaba viajando, buscando eventos interesantes que pudiera usar como base para sus canciones, y como tal, había venido desde Levianta, en el norte, al oír hablar del señor del territorio Conchita volviéndose loco.

¿Cómo podría ese hombre saber eso, a pesar del hecho de que Juno debió haber bloqueado todos los informes sobre el territorio de Conchita para evitar que se filtraran?

-Al principio, a Elluka le pareció extraño, pero se sintió mucho más segura gracias a la información que obtuvo de él.

Bueno, ya ves. Quería ver a esos «Hombres Pálidos» al menos una vez, así que reconociendo el peligro, me dirigí para acercarme a la mansión. Pensé que simplemente huiría si se pusiera demasiado mal. Pero, cuando realmente llegué allí, no había un alma, ¡mucho menos un Hombre Pálido! ¡Y había escuchado que una montaña de las cosas espantosas esas estaban allí arriba! No quería regresar con las manos vacías, así que me acerqué a la pared exterior y miré dentro un poco. Pero tampoco había nadie allí, y estaba terriblemente tranquilo. Tanto que pensé que podría estar deshabitado. Empecé a pensar, tal vez, que debería escabullirme por dentro, pero de todos modos, es una mansión que pertenece a un noble, ¿verdad? Pensé de nuevo que tal vez no sería tan bueno si me atrapaban entrando, así que me rendí y regresé aquí a la ciudad. Ah, estaba tan decepcionado y arrepentido que hice de mis sentimientos una canción, así que por favor, escúchala, ¿no es así? El título es “¡Veinticinco mil seiscientos años y diez minutos de amor!”

Xenos hinchó su pecho y comenzó a cantar, pero Elluka y Platonic lo ignoraron y abandonaron el bar.

Hmm. Eso es un poco extraño —comenzó Platonic mientras caminaban, hablando de su impresión de la historia que acababan de escuchar—. Incluso dejando de lado el asunto de los soldados muertos, el hecho de que no había nadie en los jardines es extraño, cuando llegué allí, había un montón de ganado blanco deambulando por ahí, ya sabes.

Así que en otras palabras, incluyendo el ganado, todas las criaturas blancas se han levantado y desaparecido por completo.

Ese parece ser el caso.

… Esta podría ser nuestra oportunidad, o quizás una situación difícil.

Puedo ver que es nuestra oportunidad, pero ¿qué quieres decir con ser una situación difícil?

… Quiero decir que alguien podría habernos adelantando.

Elluka sacó una expresión amarga.

Eso se debía a que había tenido una experiencia con otra persona que la había superado cuando pensó que se estaba acercando a su objetivo, en su pasado.

Vamos a ir a la mansión ahora, Platonic.

¿Qué? Pero ya es tarde. Vamos a hacerlo…

¡No, tenemos que darnos prisa! ¡Porque esta vez, no importa lo que cueste, vamos a conseguir el Contenedor del Pecado Capital!

Postre – Plato combinado de postres variados; Escena 7

Postre – Plato combinado de postres variados; Escena 7

Malvada Devoradora de Comida Conchita, páginas 238-241

 

Banica a menudo contemplaba el paisaje desde la mansión en la que vivía, erigida en la cima de una colina.

La habitación de Banica estaba en el tercer piso, y desde su ventana podía ver la vista hacia el sur y el oeste.

Visible al oeste era la ciudad de Gasto. No era particularmente grande, y tenía una gran carretera que corría del norte al sur a través de su centro. Si se dirigía al norte desde esa carretera, llegaría a Rucolebeni en la región de Beelzenia. Cada vez que Banica iba al castillo imperial, ella siempre usaba ese camino.

Al sur se extienden los campos de trauben. Y establecido solo por ello, había una bodega. Todo eso había sido hecho por Banica.

Aunque no podía verlo desde su habitación, el mundo también se extendía hacia el norte y el este. Allí había toda clase de edificios, toda clase de personas y también toda clase de alimentos.

Banica siempre había vertido sus pasiones en comer. Al comer aprendió de los animales, aprendió de las plantas, aprendió de las personas, aprendió del mundo.

Ella sintió que al aprender sobre la comida, ella podría desentrañar los misterios del mundo.

¿Por qué nació el mundo? ¿Por qué cayó la lluvia? ¿Por qué se puso el sol? ¿Por qué la gente se enamora? … Ella sintió que la respuesta a todas estas preguntas se encontraba en la comida.

La gente no podía vivir sin comer.

No, no solo la gente. Animales y plantas, cualquier cosa que tuviera vida buscaba alimento.

Fue la providencia de la naturaleza. Un deseo instintivo.

Cada vez que Banica comía algo estaba satisfecha. Al comer, el mundo poco a poco había llegado a su alcance.

Así era como eran las cosas. Al menos, Banica siempre lo había pensado así.

Pero en este momento, no había nada en su mansión.

No había comida. Banica se la había comido.

No había ganado. Banica se lo había comido.

No había soldados muertos. Banica los había comido.

No estaba Carlos. Banica se lo había comido.

No estaba Arte. Banica se la había comido.

No había Pollo. Banica se lo había comido.

A través de la comida ella había continuado obteniendo algo.

Pero a través de comer ella también había seguido perdiendo algo.

Y ahora ya no podía crear nuevos soldados muertos.

Aunque no tenía idea de por qué, Banica había perdido el poder con el que había sido dotada.

Cuando no más líquido rojo fluyó de la copa de vino, ya no podía revivir cadáveres.

Aun así, ella tenía hambre.

Eso fue porque Banica estaba viva.

Ella tenía que comer algo. Pero no quedaba nada para comer en la mansión.

Si ella fuera al pueblo en la base de la colina, podría conseguir comida. O ella podría reunirse y comer el Trauben de los campos.

Pero ella no iba a hacerlo.

El hambre de Banica no se satisfaría con ningún alimento ordinario.

Si no era algo que Banica nunca había comido hasta ahora, entonces ella no estaría satisfecha.

Ella podía oír un llanto. No era de ella.

Pero ella podía oírlo desde algún lugar cerca de donde estaba.

Banica miró hacia abajo.

Y Banica se dio cuenta de que estaba agarrando algo en sus brazos con ambas manos.

El llanto venía de allí, de un bebé que estaba ahí.

¿Por qué había un bebé allí, otra vez?

Pensó Banica. Y entonces ella recordó.

.

Está bien. Yo di a luz a este niño.

Este es el hijo de Carlos y mío, ¿no es así?

.

Banica siempre había querido uno.

Un hijo de su propia carne y sangre.

Por eso-

.

Era algo que nunca había comido antes.