Capítulo 2, Sección 1 – Esta Cosa Llamada Humano; Escena 4

La Hija del Mal: Wiegenlied de Verde, páginas 55-69

 

🍀 Michaela ~ En el país de Elphegort, «El Bosque del Árbol del Milenio» ~

.

El “Bosque del Árbol del Milenio” donde residía Lord Held siempre estaba tranquilo. Pero la noche anterior no fue así en lo absoluto.

¡Niño necio!

Esperándome en el bosque a mi regreso estaban las reprimendas enojadas de Lord Held. Realmente había sido tonto, pensaba que él me daría la bienvenida amablemente y entre lágrimas.

Terminé teniendo que sentarme con él una noche entera mientras me decía sobre violar su ley y abandonar el bosque, y aún más, desaparecer.

¡Uuuugh, fue horrible ~! ¡No tenia que regañarme tanto ~! —lloré a Gumillia, quien supuestamente había venido a consolarme, a la mañana siguiente.

Sin embargo,

Es tu culpa.

Qué fría.

¡Pero no pude evitarlo! No sabía que iba a ser atacado por un pájaro negro Rollam, ¡no podía moverme!

Es tu culpa, por salir del bosque por tu cuenta.

Auuugh…

Desde lejos, los otros espíritus se reían de mí.

Gumillia siempre juzgaba todo callada y objetivamente. Era del tipo que siempre llamaba a las cosas por su nombre. Aun así, ¡debería simpatizar conmigo, al menos un poco!

Michaela, todos tenemos vidas infinitas. Mientras Lord Held no se marchite, nosotros, sus dependientes, nunca moriremos. Pero, eso es solo cuando somos espíritus. Si nos transformamos en animales del bosque, podemos participar en el mundo de los vivos. Pero, al mismo tiempo, nuestros cuerpos pueden recibir interferencias del mundo de los vivos. Si recibimos heridas, podemos incluso morir.

Es cierto, pero…

Si murieras, desaparecerías de este mundo. Yo no quiero eso. Realmente, realmente no quiero que desaparezcas.

Gumillia podría hablar con franqueza, pero no eran una mala persona. En lo absoluto.

—… Si eso es verdad, lo siento, Gumillia. No volveré a hacer algo así.

Pero si no podíamos interferir con el mundo de los vivos, ¿cuál era el significado de nuestra propia existencia?

Fui a Lord Held y una vez más me disculpé por lo que había hecho. Y él mismo parecía haberse calmado mucho.

Por favor, trata de entenderlo. No me hagas preocuparme tanto, Michaela. Para mí tú eres una rama preciosa, un niño precioso.

Sí. Lo siento. Ya no saldré solo del bosque.

Hm, me alegra oírte decir eso. Bueno, una vez más intentaré dormir…

Tan pronto como terminó de decirlo, Lord Held volvió a caer en un sueño profundo.

Bueno, supongo que me comeré el trauben con todos ahora que Lord Held está dormido.

Cuando comencé a moverme para volver a donde estaban todos, sentí una presencia cercana. … Alguien se acercaba. ¿Era un peregrino? No parecía ser Elluka…

¡Oh, Clarith! ¿Qué está haciendo aquí?

Clarith se arrodilló ante Lord Held, rezando. Ella había dicho antes que no creía en los dioses, entonces, ¿por qué estaba haciendo eso? Parecía susurrar algo en voz baja, así que fui a escuchar atentamente a su lado.

Dios, no tengo amigos murmuró Clarith. No pude examinar su expresión a través de su flequillo. Desde que nací, he sido perseguida y despreciada. Cuando era pequeña no podía entender por qué tenía que pasar por tales experiencias. Cuando crecí, llegué a comprender que mi cabello blanco y mis ojos rojos eran rasgos que no se aceptaban en este país. Hubo momentos en que me maldecían como un niña demonio, o me quemaban con cruces ardientes.

Me habían dicho antes que los Netsuma eran despreciados, pero no tenía idea de que debían soportar un trato tan terrible. Su monólogo continuó.

Mi corazón se fue debilitando constantemente y me volví tímida. No pude evitar el como las otras personas se volvieron aterradoras para mí. No pude evitar sentir que las otras personas eran criaturas completamente diferentes a mí, y que nunca debo entrar en contacto con ellas. Lo único que podía pensar era que mi vida no valía nada. Y que no tenía sentido para mí el vivir.

Todavía no podía ver su expresión. Ahora estaba tan inexpresiva como siempre, pero aun así…

Y luego, un día, encontré a Grüne, un petirrojo herido en el lago. Lo traje a casa y lo vendé. Siento que el tiempo que pasé con ese petirrojo mientras lo cuidaba fue el más tranquilo que he tenido. Si podía confiar en mí misma con ese petirrojo, entonces no había razón por la que no pudiera hacer eso con los humanos, con quienes realmente podría comunicarme. Grüne me dio un poco de coraje. Invité valientemente a una chica vecina para que comiera conmigo. … Su respuesta fue una burla terrible. Ella dijo que no podía comer con un sucio Netsuma… Parece que pensar que podía comunicarme con otros humanos era una ilusión de mi parte.

No le había dado nada a Clarith. Aun así, ella decía que mi existencia había influido en ella. Y eso, por el contrario, había resultado en una nueva herida. Siempre me había quedado dentro de su casa, así que no tenía idea de que le estaban pasando cosas tan tristes.

Ayer Grüne se fue volando mientras yo estaba fuera. Pero creo que eso era inevitable. Probablemente Grüne tenía amigos y un hogar al que volver… A pesar de que no estamos emparentadas, tengo a mi madre. Así que no estoy sola. Pero mi madre tiene una enfermedad grave, y no le queda mucho más tiempo. No sé cómo voy a seguir viviendo, una vez que esté sola…

Clarith temblaba ligeramente. Me acerqué para acurrucarme contra ella y mirar su cara.

Dios, nunca antes había creído en tu existencia. Pero, si hay… cosas como dioses en este mundo…

Tenía las mejillas húmedas por las lágrimas. Pensé para mí mismo que era muy hermoso y también muy triste.

Quiero un amigo, no importa quién…

.

Clarith se había ido a su casa.

Había pensado varias veces en convertirme en un petirrojo. Pero no pude. Lo que ella necesitaba no era un petirrojo. Era un amigo humano.

Hoy, de nuevo, probablemente trabajaría en el campo, regresaría a casa por la noche, cuidaría a su madre, se iría a dormir y luego volvería a trabajar al día siguiente. Todo el tiempo guardando su soledad en su pecho.

Lamentablemente, el dios que Clarith había deseado estaba roncando en la tierra de los sueños. Su pedido no le había llegado. El único que había recibido el grito de su corazón era yo. Pero yo… siendo que no soy ni un dios ni un humano, no podía concederle su deseo.

Todo era extremadamente frustrante.

.

Varios días después, una vez que Lord Held finalmente se había despertado, lo consulté sobre Clarith.

Hmm, un Netsuma ¿eh? Así que todavía quedan algunos en Elphegort. No hay tanta como en el pasado, pero parece que todavía hay algo de discriminación de parte de los Elphes.

¿No puedes hacer algo al respecto? ¿Y si ella se fuera a otro país?

Quizás estaría mejor si fuera a otro país. Pero puede ser difícil llevar a su madre enferma. Y es más difícil de lo que puedes imaginar dejar un lugar donde te has acostumbrado a vivir. Eso lo has experimentado tú misma, Michaela.

Sí, eso es verdad. … Auuugh, ¿no hay una buena solución…?

Clarith me había cuidado e hizo una jaula para pájaros. Ella me había dicho muchas cosas. … Quería hacer algo por ella.

Michaela. Te lo dije antes, pero no debes estar tan involucrado con los humanos. No son como nosotros. Los dioses y aquellos cercanos a los dioses no deberían interferir con el mundo humano.

Él siempre decía eso. Así que nos aseguramos de hacer todo lo posible para no salir del bosque y evitar involucrarnos con los humanos.

Pero…

¿Realmente tienes derecho a decir eso, Held?

Miré en la dirección de donde venía la voz, y allí estaba una mujer de cabello rosado y hechizantemente hermosa.

Era la hechicera, Elluka Clockworker. Era amiga de lord Held y una mujer extraña que servía al país vecino de Lucifenia. Lord Held había dicho que ella era “humana”, pero nunca había visto a otro humano fuera de Elluka que hubiera seguido viviendo durante casi quinientos años. Aún más, cuando conocí a Elluka, ella tenía una apariencia diferente a la que tenía ahora. No era de crecer ni nada, ella era una persona completamente diferente. Parecía que Elluka usaba periódicamente algo llamado “Técnica de Intercambio de Cuerpos” para mudarse a un nuevo cuerpo para preservar su larga vida.

Sin embargo, habían pasado más de trescientos años desde que Elluka se había convertido en su forma actual. ¿Tenía algún tipo de secreto para preservar su hermosa apariencia?

Suavemente apartó un mechón suelto de su largo cabello que estaba en su mejilla, se acercó a Lord Held, sonriendo levemente.

Si dices que no interfieres con los humanos, ¿cómo llamarías lo que estás haciendo “eso”?

Elluka… nunca he tenido ninguna relación directa con los “Contenedores del Pecado Capital». Es específicamente porque no puedo involucrarme que le pedí a usted, un “humano”, que se encargara de eso.

Para mí, eso parecía una respuesta, pero también sentía que no lo era. Solicitar cualquier cosa de un “humano”, eso en sí mismo era interferencia, ¿no? Era un poco extraño que Lord Held, que había prohibido involucrarse con humanos, tuviera una amistad con Elluka en primer lugar.

Elluka continuó hablando, aparentemente sin darse cuenta de lo que estaba pensando.

Es verdad. Pues bien, ¿qué has decidido? ¿Has pensado en nuestra charla de antes?

¿Qué charla? —preguntó Lord Held en un tono desconcertado.

Ante eso, Elluka inmediatamente frunció el ceño, haciendo pucheros. Echando a perder su bella imagen duramente ganada.

¡No esquives la pregunta, viejo! ¡Hablamos de convertir a uno de tus espíritus en humano y convertirlo en mi aprendiz!

Oh, me había olvidado por completo de eso. Pero…

¡¿No te dije que los Contenedores del Pecado Capital están involucrados?! ¡Cualquiera sea el caso, tengo que entrenar a un aprendiz antes de que mi sueño profético se haga realidad y exorcizar al “demonio” de Riliane! … Y hay otra cosa que me preocupa. Elluka de repente miró hacia el cielo del noreste. Es débil, pero puedo sentir la presencia de un “Contenedor del Pecado Capital” en Elphegort. Tal vez las partes restantes del espejo del que hablaste antes… están en algún lugar de este país.

—Ya veo… Después de pensarlo por un momento con el ceño fruncido, Lord Held miró a mi alrededor, a los otros espíritus y a Elluka. Y luego finalmente abrió su boca lentamente. Si ese es el caso, entonces qué tal esto: le prestaré dos de mis espíritus. Uno de ellos debe criarlo como su aprendiz. Pero el otro se quedará en este país, y haré que busque el “Contenedor del Pecado Capital”. Si todo va bien, todo este asunto se resolverá.

—… ¿Estás seguro? Para ser sincera, pensé que era más probable que te negaras dijo Elluka, cuestionando los motivos de Lord Held.

Yo mismo había pensado lo mismo. Acababa de decirme que no interfiriera con los humanos, después de todo.

Hasta ahora he presenciado como se producian varias cosas en este bosque. Árboles, flores, insectos, animales… y los “Contenedores del Pecado Capital”. Pero aunque he visto como nacían, nunca asumí la responsabilidad sobre ellos. Nosotros los dioses hemos sido negligentes en nuestros esfuerzos. Quizás sea nuestra recompensa que el mundo se haya separado de las manos de los dioses y que los humanos lo hayan pisoteado.

—Held…

Es una desgracia que los “Contenedores del Pecado Capital” nacieran de este bosque. Por todos los derechos, debo asumir la responsabilidad sobre eso. Pero como puede ver, no puedo moverme de aquí. Aun así, siempre he pensado que debería ayudarte al menos un poco, en lugar de depender solo de ti para hacerlo. … Sin mencionar que, por los irresponsable que eres, no sé cuántos siglos más te llevaría hacerlo sola.

Sí, sí, perdóname por existir. Bueno, entonces, ¿a quién debo llevar?

Gumillia sería un buen aprendiz. Es muy sensato: debería poder asegurarse de que no eludas tus tareas.

Así que tendré una niñera, ¿eh? …

—El otra será… Michaela, ¿qué te parece?

¿Eh?

Miré a Lord Held, la conversación de repente se volvió hacia mí.

Parece que te interesan los humanos. También podrías aprovechar la oportunidad para estudiarlos más. … Haz tu mejor esfuerzo para no hacer nada imprudente. Elluka, tu límite de tiempo es de tres años. Una vez que hayan pasado esos tres años, devuélvalos como espíritus. Si puede prometer hacer eso, le concederé su solicitud.

Eso es suficiente. Lo tendré todo terminado para entonces.

La conversación entre Lord Held y Elluka continuó.

¿Qué significaba esto? Había mucho sobre su discusión que era demasiado difícil de entender, así que no lo había entendido completamente. Pero, cuando todo estuvo dicho y hecho…

.

«¿Esto significaba que me iba a convertir en un humano?»

.

–Varias horas pasaron después de eso.

.

Me dirigía a un lugar un poco más al oeste del corazón del bosque donde residía Lord Held. Según él, había un lugar allí que era el más adecuado astrológicamente para realizar rituales. A mitad de camino por el bosque, Elluka murmuró: «Held nos está cuidando a su manera. A ti y a mí.»

¿A mí?

—Jo jo, o de lo contrario está tratando de usarte. El miedo al cambio solo puede evitar que sigas adelante. Tal vez Held está tratando de hacerte entender más a los humanos al hacer que te mezcles con ellos, ¿hm?

Ngh, no lo entiendo.

No tienes que hacerlo. Debes hacer lo que mejor te parezca.

¿Como tu lo haces?

Jajaja, supongo que tienes razón.

Después de hacer una risa peculiar, la expresión de Elluka parecía estar muy lejos. ¿En qué estaba pensando?

Cuando llegamos a nuestro destino, Elluka comenzó a inscribir un círculo mágico en el suelo. Finalmente iba a realizar el ritual para encarnar a Gumillia y a mí como humanos.

¿Qué deberíamos, específicamente, estar haciendo?

Bien, necesito que los dos tengan en mente la imagen de una persona de entre todos los humanos que han visto hasta ahora. Si pueden, una bella mujer Elphe.

Entre todos los humanos que hemos visto.

Esa será vuestra apariencia como humanos. Ser un Elphe sería especialmente conveniente para ti Michaela, ya que vivirás aquí en Elphegort. Ah, pero que no sea un humano que esté vivo en este momento. Elegid uno que haya muerto al menos cincuenta años atrás. Y asegúrense de que no haya superposición entre ustedes dos. Sería bastante problemático tener dos personas con la misma cara, después de todo.

Después de explicar todo eso rápidamente, Elluka pareció recordar algo y lanzó un profundo suspiro.

Gumillia y yo nos preguntamos los nombres de las mujeres en las que habíamos pensado, para asegurarnos de que no habíamos elegido la misma.

… Por cierto, ¿por qué una mujer hermosa? No tenemos un género en primer lugar, entonces, ¿no funcionaría un hombre igual de bien…? —pregunté.

Elluka respondió, sin dudar ni demorar,

Mi preferencia.

Luego hizo un sonido de satisfacción. Parecía que había terminado de inscribir el círculo mágico. Tenía una forma algo deformada, tal vez porque estaba hecho a la fuerza en la tierra.

¿Va a ir bien con ese garabato?

Esto es solo una formalidad. Bueno, entonces comencemos.

Para ser sincero, estaba extremadamente nervioso. ¿Funcionaría realmente esto?

¿Bien? ¿Tenéis la imagen correctamente en vuestras cabezas? Una elección bella, reordad. Pues bien, vamos…

En ese momento sonó la voz de Elluka, mi conciencia fue asaltada con la sensación de flotar en el aire.

Mi conciencia flotante alta, más alta, imposiblemente alta.

Superando el bosque, superando las nubes, superando incluso el cielo.

Y, allí, había un espacio que no tenía nada.

Inmediatamente después, descendí.

Estaba cayendo, cayendo, cayendo por completo.

Caí a una velocidad mucho más rápida, desde una altura mucho más alta, que cuando ese pájaro me atacó.

Me caí, y al acecho esperándome donde estaba cayendo estaba ella.

Ella había estado llorando. Siendo perseguida por algo. Sosteniendo a dos bebés en sus brazos.

Fue allí donde mi conciencia se apagó.

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