Capítulo 2, Sección 1 – La Ciudad Natal de las Sospechas; Escena 6

La Hija del Mal: Praefacio de Azul, páginas 68-75

 

Yukina ~ En el país de Marlon, «Finca Freezis/ Habitación de Keel» ~

 

 

—He escuchado varios rumores sobre ti —dijo mi padre, descansando los codos sobre el escritorio frente a él.

Germaine estaba sentada con las piernas cruzadas de una manera ligeramente descortés, frente a él.

—He estado viajando.

Abrió un poco los ojos ante su contundente respuesta.

—¿Es eso así? Escuché que armaste mucho estruendo en Asmodean y Beelzenia.

—Dios mío, parece que estás muy bien informado de mis acciones. Nada menos de lo que esperaría de Keel Freezis.

Cuando llegó la mañana, me llamaron a la habitación de papá. Él y Germaine ya estaban adentro.

Gumillia había regresado, pero luego, después del desayuno, se había ido nuevamente. Mi padre había ordenado a los criados que intentaran detenerla, pero parecía que ella se había escapado con éxito.

No había señales de que el Rey Kyle vendría, así que por el momento supongo que papá había decidido escuchar la historia de mí y de Germaine.

—Aunque eso es un poco extraño, entonces.

Germaine ladeó la cabeza hacia un lado. Parecía que tenía algunas dudas con respecto a que mi padre conociera sus actos.

—¿Qué ocurre?

—Me parecía que Kyle pasó mucho tiempo sin saber mi paradero.

Papá apoyó la barbilla en sus manos, como diciendo «Ah… Así que eso es todo».

—No me molesté en pasarle ninguna de mi información.

¿Por qué? Los dos eran mejores amigos. ¿Por qué guardaría silencio sobre lo que su mejor amigo quería saber más que nada?

Antes de que pudiera expresar mi pregunta, papá continuó hablando.

—Hubo varias cosas que no me cuadraban durante la revolución de hace cinco años. —Germaine guardó silencio. Él se inclinó un poco hacia delante y la miró—. Como una de las partes interesadas, probablemente ya sabes cuáles son, ¿no?

¿Estaba hablando sobre el problema con Michaela? En ese caso, obtuve una respuesta durante mis viajes. Si él no sabía la verdad, entonces tendría que decírselo.

Pero Germaine volvió la cara y respondió: «… Lo sé, pero no puedo decírtelo».

Cuando le pregunté sobre el incidente con Michaela, Germaine se negó a ser la culpable claramente. ¿Por qué estaba ocultando su respuesta ahora?

O bien, ¿quedaba un misterio diferente con respecto a la revolución?

Los dos continuaron hablando.

—Supuse que podrías decir eso. Así que no le dije nada a Kyle e investigué un poco por mi cuenta. Mi investigación sobre ti fue parte de eso.

—Entonces, ¿qué aprendiste en tu investigación?

—Varias cosas, pero para mencionar la más importante, es que la Emperatriz Viuda Prim y la hechicera Abyss I.R. parecen estar involucradas con el hecho de que Kyle había sido manipulado por algún tipo de poder.

Abyss I.R., Gumillia también había mencionado ese nombre.

—¿Quién es esa? —Había estado en silencio, y en ese momento abrí la boca por primera vez.

—Ella es la hechicera custodiada por la Emperatriz Viuda. Aunque no se muestra a menudo públicamente.

Según la explicación de mi padre, se desconocían los orígenes de Abyss I.R., pero aparentemente ella había estado viviendo en Marlon durante bastante tiempo. Su nombre había sido reconocido hace casi veinte años, por lo que dijeron.

Germaine también escuchó con gran interés.

—Señorita Germaine, ¿ha escuchado el nombre Abyss I.R. antes?

—No, esta es la primera vez. ¿Qué tipo de plan tiene esa hechicera?

Mi padre suspiró que él mismo no sabía mucho.

—Para involucrarme con ella, tendría que investigar más profundamente a la familia real.

—Me imagino que hay bastante riesgo respecto a eso.

—Bueno, alrededor de ese punto, mi investigación había llegado a un callejón sin salida. Pensé que estaba bien con no apresurarme para aprender más, pero… —Mi padre una vez más abrió los ojos, mirando a Germaine y luego a mí— luego hubo la confusión antes mencionada con ustedes dos.

Me di cuenta por lo arrugada que estaba su frente que él estaba un poco disgustado.

Germaine respondió con un tono ligero, ya sea que supiera o no del estado mental de mi padre, «Entonces, ¿estás diciendo que te lo estás tomando más en serio ahora que tu hija se ha visto involucrada en todo eso?»

—No soy un aliado de la justicia. —Hubo un golpeteo en el escritorio. La fuente del ruido fue la mano derecha de mi padre—. La investigación en sí fue solo por un sentido del deber como alguien involucrado en la revolución, y una sed de conocimiento.

—Dios mío, de tal palo tal astilla, a los dos les gusta conocer todo sobre las personas.

Mi padre continuó hablando, sin responder al sarcasmo de Germaine.

—Como resultado, ya no es solo el problema de otra persona.

—Así que nos llamaste aquí con la esperanza de escuchar toda la historia con todas las partes involucradas juntas.

Germaine también había sido capaz de adivinar la dirección que tomaba la conversación.

—Um… Papá, lo siento. Perdón por causarte tantos problemas.

Cuando pedí las disculpas que tenía la intención de recibir desde ayer, mi padre se puso nervioso de repente.

—¿Q-qué-qué estás diciendo? No es tu culpa. No es tu culpa en absoluto, Yukina, no. Todo es culpa de Kyle, por convertirse en el pelotillero de un demonio.

Al darse cuenta de que Germaine estaba observando nuestro intercambio con una expresión divertida, papá se aclaró la garganta y retomó su robusta postura.

—Solo para confirmar —Una vez más se volvió hacia Germaine—, ¿Kyle está bien ahora?

—Usted mismo lo sabe hasta cierto punto, ¿no?

—¿Qué te hace pensar eso?

—Si no lo estuviera, no hubieras enviado a tu hijo a Lucifenia.

—… Muy impresionante.

Parecía que mi padre había podido asimilar mucha más información de lo que pensaba.

En ese caso-

—¡Papá! Hay dos personas que necesitamos que nos digas dónde están.

Papá pareció algo sorprendido por mi brusca interrupción.

Después de anteponerlo con un «Suponiendo que lo sé», volvió a su sonrisa habitual.

—Bien. Pregúntale a papá cualquier cosa.

Primero mencioné a Ney Phutapie. Cuando mencioné su nombre, papá respondió sin pausa:

—La cabeza del Equipo de Maniobras Especiales, ¿eh? Ella llegó a Marlon varios días antes que el resto de ustedes y fue vista yendo al castillo de Marlon. Después de eso, sin embargo, no sé nada.

Entonces ella estaba en Marlon después de todo.

—El Castillo de Marlon… Me pregunto si Kyle está bien —murmuró Germaine, preocupada.

—Dejándolo a un lado, no hay razón para que Ney cause daño al Rey Kyle. Es impensable que alguien haga peligrar la vida del rey dentro de un castillo con tantas otras personas en primer lugar.

—Supongo… que sí.

La ansiedad desapareció de la cara de Germaine.

El señor Kyle y la señorita Germaine… Los dos eran tan hostiles el uno con el otro hasta hace tan poco…

Se me ocurrió una idea divertida y salvaje, pero desapareció en el momento. Por ahora la conversación continuó.

—En cuanto a la otra… es Elluka Clockworker. Pensé que tal vez ella también estaría en Marlon.

Esta vez, se produjo un breve silencio. Mi padre hojeó los documentos que tenía a mano.

—Ella… —Finalmente abrió la boca—. Ella podría haberse ido.

—¡…! ¿Qué estás diciendo?

—Elluka y Gumillia se reunieron con Abyss I.R. hace tres años. Aparentemente, en ese momento, las dos habían quedado atrapadas en una trampa y fueron abatidas por Abyss y el Equipo de Maniobras Especiales.

—No puede ser…

No podía imaginar que Gumillia y su mentora Elluka fueran derrotadas por su enemigo tan fácilmente. ¿Era esa tal Abyss I.R. realmente una hechicera tan aterradora?

—Gumillia de alguna manera logró escapar, pero Elluka fue capturada. —Nos dijo que después de eso no sabía nada sobre sus movimientos—. Es mejor estar preparados para el hecho de que ella ya puede estar muerta.

Germaine contempló el Bosque de Columnas tras de la ventana.

—… Tal vez no deberíamos decirle eso a la Maestra Gumillia.

Mi padre aplaudió dos veces, como para disipar la atmosfera pesada.

—Bueno, ahora es mi turno. —Se levantó un poco de su silla— Déjenme escuchar todo lo que ustedes dos han experimentado.

 

Después de eso, Germaine y yo le contamos los acontecimientos que habían sucedido desde que llegué a Beelzenia.

Tomando algunas licencias artísticas leves para que no se desmaye, por supuesto.