La Hija del Mal: Praefacio de Azul, páginas 121-127
♣ Yukina ~ El País de Marlon, «Finco Freezis/Sala de Estar» ~
Germaine recogió a la inconsciente Gumillia y todos volvimos a mi casa.
Después de llevar a Gumillia a una habitación, los miembros restantes de nuestro grupo fuimos a la sala de estar y Elluka se sentó en una silla.
—Bueno, entonces, ¿por dónde debería comenzar?
Germaine hizo lo mismo y se dejó caer en su asiento.
—Por el momento… ¿Qué tal si comienzas con si eres o no la verdadera Elluka en este momento?
Elluka confirmó que sí y asintió, sonriendo.
—Finalmente he regresado a mi antiguo cuerpo.
En ese momento llamaron a la puerta, y el criado entró nerviosamente en la habitación, llevando una taza y una olla en una bandeja.
—Di-disculpe… He traído su leche.
Elluka entrecerró los ojos e hizo una expresión agria.
—No puedo tomar leche. Tráeme un poco de té negro. Con limón.
—-Suspiro-…
El sirviente se inclinó y luego salió de la habitación. Pude escucharlo murmur un «Qué demonios le pasa…» tras pasar la puerta.
Me senté en una silla al lado de Germaine, frente a Elluka.
—Quiero que me expliques de principio a fin todo desde cuando usted y la señorita Gumillia salieron de esta casa hace cinco años.
—Eso llevará un tiempo. Bueno, me limitaré a las cosas importantes.
Después de abandonar la mansión Freezis hace cinco años, las dos tenían la intención de ir al este. Pero aparentemente, a mitad de camino se dieron cuenta de que no había un «Demonio del Pecado Capital» dentro del Contenedor del Pecado Capital llamado la «Espada de Venom» que obtuvieron de mi padre.
—No necesito explicar qué es un «Demonio del Pecado Capital»… ¿o sí?
—No…
El demonio que había poseído al Rey Kyle… Había otros como él morando dentro de los diversos Contenedores de Pecado Capital.
—Señorita Elluka, usted y la señorita Gumillia estaban recogiendo los Contenedores, ¿eh?
—Algo así. De todos modos, podía sentir que estaba ocurriendo algo, así que decidí suspender nuestro viaje hacia el este e investigar un poco eso mientras buscaba el demonio que debería haber estado en la Espada de Venom.
En el proceso de esa investigación, entraron al Palacio Lucifeniano y terminaron siendo blanco de la «Cacería de Brujas» del Rey Kyle.
—Fuimos al palacio porque sentí la influencia de un demonio en Kyle. El Demonio de la “Lujuria”, que debería haber estado en la “Espada de Venom».
—¿Entonces que le crecieran alas al señor Kyle fue obra de ese Demonio de la “Lujuria”?
Elluka sacudió la cabeza.
—No. Ese demonio, el que habita en el espejo, es el Demonio de la Soberbia. Ese fue el demonio que poseyó a Kyle después de que el Demonio de la “Lujura” huyera.
Hace cinco años, o en otras palabras, algún tiempo antes o después de la revolución, alguien había hecho que el Demonio de la “Lujura” poseyera a Kyle. Ese demonio supuestamente enloquecía los afectos y los impulsos sexuales de las personas que poseía.
—¿Impulsos sexuales?
Germaine vio mi cara enrojecida y sonrió.
—Creo que el enamoramiento de Kyle por Michaela fue por ese demonio. Aunque él mismo nunca lo reconocería.
Seguramente sería un gran shock para él saber que su amor hacia Michaela eran sentimientos nacidos por un demonio.
—En algún momento después de eso, el Demonio de la “Lujuria” se separó de él, y en su lugar fue poseído por el demonio de la “Soberbia”. Gracias a eso, Kyle se hinchó de soberbia y peleó contra otras naciones.
—Parece que el señor Kyle fue poseído muchas veces.
¿Eso significaba… que es un hombre pecador que tienta a los demonios?
—Él podría estar predispuesto a ello. Sin embargo, no tengo ninguna duda sobre que hay alguien más involucrado en todo esto.
Al final, Elluka y Gumillia no pudieron encontrar al Demonio de la «Lujuria», y al considerar que sus preparativos eran insuficientes para exorcizar al Demonio de la «Soberbia» que poseía a Kyle, cruzaron el mar hacia Marlon al año siguiente. Eso fue porque habían estimado que la madre de Kyle, la Emperatriz Viuda Prim, estaba relacionada con lo que le sucedía.
Pero fue allí donde se encontraron con la interferencia de Abyss I.R. y el Equipo de Maniobras Especiales.
—Fui negligente. En ese momento no creía que todavía hubiera hechiceros como esa… Que no existieran más hechiceros más allá de mi misma. No pude escapar a tiempo y fui capturada por Abyss, o al menos, mi cuerpo lo fue.
—¿Solo tu cuerpo?
—Soy capaz de mover mi espíritu a otros cuerpos. Usando eso, pude hacer que mi espíritu se refugiara temporalmente en el cuerpo de Gumillia. En otras palabras, Gumillia terminó albergando un alma compuesta por la suya y la mía.
Ahora que lo mencionó, cada vez que me encontraba con Gumillia en el palacio después de que los soldados muertos se hubieran infiltrado en el Imperio Beelzeniano, había momentos en que ella parecía otra persona.
Si Gumillia tenía las personalidades de dos personas dentro de ella, entonces esos momentos debieron haber sido cuando Elluka se mostraba.
—¿Por qué harías algo como eso?
—Fui capaz de adivinar por el comportamiento de Abyss que si era capturada no podría escapar. Era un desperdicio, pero decidí separarme de mi cuerpo. Supuse que en ese momento no podría evitarse.
Renunciar a su cuerpo físico parecía bastante normal para ella.
—Luego escapé al Imperio Beelzeniano más allá del alcance de Marlon, y esperé mi oportunidad. Y ya conoces el resto.
Había hecho preparativos en Beelzenia, se reunió con Germaine y conmigo, exorcizó al demonio de Kyle y se dirigió a Marlon.
Y luego, hace poco tiempo, había recuperado su propio cuerpo de Abyss I.R.
—Y, finalmente, ¿quién es esa Abyss I.R.?
—¿Quién sabe? Eliminé su espíritu antes de que pudiera hacer alguna pregunta. Simplemente, a juzgar por su capacidad para secuestrar mi cuerpo y operarlo así, era una maestro de la «Técnica de Intercambio» como yo. … y si ese es el caso… Existe una gran posibilidad de que fuera alguien que se convirtió en madre en el Reino Mágico de Levianta, una sobreviviente de “Ma” de hace quinientos años… —Elluka continuó murmurando para sí misma.
—¿Señorita Elluka?
—Oh, lo siento. Esas cosas no tienen nada que ver contigo. … ¿Oh?
Parece que la puerta no estaba completamente cerrada. Un invitado inesperado y raro entró en la habitación desde la grieta abierta.
—Miau ♪
Era el gato rojo que había estado montado en el hombro de Elluka, o más bien, en el hombro de Abyss I.R. en el cuerpo de Elluka.
Ahora que lo pienso, había estado del lado de Abyss I.R. durante toda la batalla, pero en algún momento había desaparecido.
—¿Me ha confundido con su amo? Bueno, supongo que es comprensible, tengo la misma apariencia…
—Señorita Elluka, ¿qué tal si continuas cuidándola?
—Odio los gatos. ¿No puedes quedarte con él?
—Yo tampoco los aprecio demasiado. … ¿Señorita Germaine?
—Lo siento…
El gato se recostó inocentemente.
En ese momento, escuché el sonido de pasos y la voz de mi madre desde afuera de la puerta.
—Aquí gatito gatito ~ ♪ ¿Dónde has ido ~?
Los pasos se hicieron más fuertes, y finalmente estaban justo afuera de la puerta.
—¿Estás aquí?
Mi madre se asomó a la habitación desde la rendija de la puerta.
—Así que ahí estás, gatita. … ¿¡Oh!? Oh, Dios mío.
Parecía que había notado que Elluka estaba en la habitación.
—Señorita Elluka, usted está aquí. Ha pasado bastante tiempo, ¿no?
—Perdón por no haberte escrito durante tanto tiempo, señora. Ciertamente te gustan los gatos, ¿no?
No habíamos tenido una mascota como esta en la casa antes. Así que hoy era la primera vez que sabía sobre el gusto por los gatos de mi madre.
Ella cariñosamente levantó al gato en sus brazos y me miró.
—Hola Yukina, he decidido mantener este gato aquí en nuestra casa.
—¡¿Eh?! Um, mamá. ¿No sabes que no me gustan los gatos?
—Está bien. La mantendremos en mi habitación.
—No, ese no es realmente el problema-
—No seas tan quisquillosa, Yukina. Especialmente cuando es tan linda ~
Mi madre frotó su mejilla contra el gato, y una vez más dejó escapar un maullido.

Una respuesta a “Capítulo 2, Sección 2 – La Hechicera y el Bosque; Escena 5”