Master of the Heavenly Yard; Capítulo 3-El Viaje de la Princesa; Escena 4
—Aparentemente nos alejamos bien —exhaló Riliane, agarrándose en la espalda de la monja mientras acariciaba suavemente el lomo del caballo blanco—. Gracias por tu ayuda, Josephine. Y… —Ligeramente colocó su brazo para sostenerse mejor a la monja—. Gracias por ayudarme, Clarith.
—No fue nada, Rin.
Era la hermana Clarith. Ella fue quien salvó a la Riliane que una vez gobernó un reino, la que una vez perdió su estatus real.
Después de abandonar el Palacio Real, Josephine, el caballo blanco, continuó galopando.
—¿A dónde vamos? —preguntó Riliane.
—Donde el dios de la Tierra, Michaela.
—¡¿Eh?! Pero parece que estamos yendo a una dirección diferente a la del Bosque del Árbol Milenario.
—Michaela no está allí. Esa área ahora es un lugar peligroso.
—¿Peligroso?
—Los hombres que te atacaron se albergan en el teatro que está en el bosque.
—… El “Evils Theater”.
—¡¿Lo conoces?!
—Yo… Antes vivía allí.
Mientras Clarith tiraba de las riendas, Josephine comenzaba a reducir la velocidad hasta finalmente detenerse.
—… ¿Tomamos un pequeño descanso? El enemigo tampoco parece estar siguiéndonos.
Las dos descendieron juntas del caballo blanco. Clarith cruzó las manos e imaginó algo. En el acto, dos bellas sillas blancas y una mesa apareciero, y se sentaron una frente a la otra.
—Parece que has pasado por muchas cosas… Rin.
—Han pasado casi 500 años desde entonces. ¿Cuánto más sabes ahora, Clarith?
—Para ser honesta, no sé demasiado… Solo obedecí el decreto de Michaela y vine a ayudarte.
—Estaba preocupada porque no te presentaste en el banquete.
—Oh, bueno… No soy buena estando con mucha gente.
Era una conversación formidable, solían tenerlas con frecuencia. La única diferencia era que esta no fue en el monasterio, sino en medio de un vacío desierto.
—Todos… ¿estarán bien?
Riliane pensó en los que estaban dormidos en el Palacio Real. Si las palabras de Tony eran ciertas, el objetivo del enemigo era Riliane, pero no había garantía alguna de que no dañarían a quienes dormían.
—Clarith, dijiste que nos dirigiremos a donde Michaela, ¿verdad?
—Sí
—¿Por qué?
—Lo explicaré desde el principio. Ahora, el ejército de Tasan-Elphegort, como aquellos de antes, está viajando del teatro a diferentes lugares.
—Pensé que el teatro fue destrozado por aquella explosión.
—Por la explosión causada por la arma de destrucción “Castigo”; así es, pero después del colapso del mundo, reapareció. No sé del porqué…
—… Yo tampoco tengo mucha idea de las circunstancias.
Después de unos segundos, Riliane pronunció cierto nombre.
—”Ma”. La escritora, hechicera y amante de Gallerian. Cuando se construyó el teatro, fue Gallerian quien lo pagó… Sin embargo, Ma estaba realmente involucrada con la construcción. Tal vez ella estaba trabajando en algo especial.
—… Después de la destrucción por “Castigo” hubo otras cosas que se regeneraron. —Clarith sacó un espejo de mano de su bolsillo. Era algo familiar para Riliane. —Los “Contenedores del Pecado”, este me lo prestó Michaela. Ella logró recuperar estas piezas una vez que el teatro fue destruido.
—Si es así, ¿dónde están los demás?
—Todos están en manos de Michaela. Esa es una de las razones por las que dejó el bosque, porque los hombres del teatro podrían volver a buscarlos.
—Pero era Gallerian quien los estaba recolectando, y Ma quien lo estaba controlando. Ya habían muerto antes de que el mundo fuera destruido. Es decir, ¡¿alguno de ellos es la mente maestra que controla a los soldados de Tasan?!
—Parece que incluso Michaela no puede ver a través de ese teatro. Así que todavía no sé la verdad.
—… Ma había estado tratando de recoger esos contenedores durante muchos años. Ella tenía un buen conocimiento de ellos. No es de extrañar que supiese que los “Contenedores del Pecado” tienen la capacidad de regenerarse, y que pudo aplicar esos conocimientos en el teatro.
Clarith abrió sus ojos al quedar impresionada.
—Rin… Parece que eres mucho más inteligente que antes.
—No me digas que antes era una estúpida.
—Jaja, volvamos a la historia. Al principio, no sabía exactamente a dónde se dirigía el ejército de Tasan ni su objetivo. Pero uno de los demonios de los “Contenedores del Pecado”, al parecer el de forma de pez, aconsejó a Michaela que sus objetivos son probablemente aquellos que han contratado con los demonios.
—¿Podemos confiar en esa historia? ¿En lo que dice ese demonio?
—Hmm… Me pregunto por qué será, pero Michaela y ese demonio parecen viejos amigos.
—Los demonios estaban familiarizados con aquellos que eran espíritus.
Riliane parecía insatisfecha. De todos modos, Clarith continuó hablando.
—Independientemente de si lo crees o no, has sido atacada por ser una contratista. No está claro qué trata de hacer el ejército de Tasan, pero al menos a Michaela no le gusta. Ella…
—¡Oye, ya! ¡Michaela, Michaela! ¡Ya sé que Clarith realmente la quiere mucho! —Riliane se levantó y golpeó la mesa frente a ella.
—Rin, ¿estás celosa?
—Mmm… Estoy bien. Después de todo, regresaré al Palacio Real.
—¡Eso no será algo bueno! Algunos de tus enemigos están manipulando a la “Princesa del Sueño” y su veneno para dormir, el “Gift”, es demasiado peligroso.
—El veneno no parecía funcionar en mí.
—Eso es… cierto. ¿Por qué?
Si el objetivo del enemigo era Riliane, habría sido más rápido haberla dormido. Debido a que Tony estaba tranquilo, el “Gift” podría ser un tipo de veneno cuyo objetivo se podía especificar en detalle. Aun así, todavía no sabían por qué Riliane estaba excluida.
—De cualquier manera —continuó Riliane, manteniendo su mano sobre la mesa —, no puedo estar en paz sabiendo que el objetivo de mi enemigo son los “Contratistas de los Pecados Capitales”. En el palacio real también está Kyle, ¡tengo que ayudarlo!
—Tú, ¿lo sabías? Él también es un contratista…
—Lo escuché de una persona en el banquete.
—Sí. Pero aún así no puedo dejarte ir. —Clarith se levantó y abrazó a Riliane—. No quiero perder a otra persona importante para mí…
—Clarith…
Ambas permanecieron en silencio por un momento y no se movieron. Fue entonces un ratón quien rompió ese silencio.
—¡Aggg! Que calor hace, señoritas.
Riliane y Clarith se volvieron al mismo tiempo hacia la voz.
—¡¿Una rata con alas?!
—Ha pasado mucho tiempo, Riliane.
—Nunca conocí a una rata.
—Qué deplorable. Tú y yo estuvimos una vez en un solo corazón.
—No digas cosas así.
Habiendo dicho eso, Riliane pareció haber notado finalmente la identidad del ratón.
—Tú… eres el “Demonio de la Soberbia”.
—Eso es correcto. ¡Estuve al tanto de todo lo que dijeron desde el espejo de mano de esa chica!
—¿Y para qué sirve ese espejo en ese caso?
—Esa es una gran pregunta. Si vas a luchar contra el enemigo, cooperaré contigo usandolo. ¡Vamos! ¡Confiad en mí! ¡No costará nada! ¡Será un Honor! ¡Los haremos postrarse en el suelo!
—… Estoy bien —dijo Riliane fríamente.
—¡¿Por qué, Riliane?! ¡¿No quieres mis poderosos poderes?!
—… ¡No he olvidado esa vez!
—¿Cuándo fue “esa vez”?
—¡En Enbizaka! Cuando yo era “Rin Miroku”, fuiste totalmente inútil.
—Ah… Así que esa vez. —La cara del ratón cambió de inmediato, ahora aparentemente incómoda.
—¡Fue una terrible experiencia!
—¿Fue terrible? Solo moriste.
—¡Sí, y fue muy doloroso!
—Bueno, deja que el pasado corra como el agua. Cambiando de tema, sobre Kyle Marlon… No me preocuparía por él, creo que estará bien.
—¿Por qué? —Al escuchar el nombre de Kyle, Riliane recuperó la calma.
—Porque él y yo no éramos muy “compatibles”.
—… Sería útil si pudieras explicarlo un poco más.
—El concepto de “compatibilidad” existe entre el demonio y el contratista. Cuanto mejor sea esta, más fuerte puede ser. Si la suposición de la tía Rahab es correcta, el enemigo probablemente esté buscando los contratistas que mayor compatibilidad tenía con cada demonio.
—¿Quién es tía Rahab?
—Estaba hablando del “Demonio de la Envidia”, la mujer a la que antes llamaban pez.
—… ¿Tienen los demonios un nombre de verdad?
—Sí.
—Por cierto, ¿cuál es tu nombre?
—¿Mmm? ¿Estás interesada en saberlo?
—No, está bien.
—Te lo diré si eso es lo que te preocupa. Mi nombre es… —después de una pausa, el ratón dijo en voz alta—: —¡Marie!
—¿Eh?… Es un nombre de chica.
—Por supuesto. Soy una mujer.
—¡¿Qué?!
Marie batió sus alas felizmente, al ver que Riliane y Clarith parecían sorprendidas.
—Bueno, de todos modos, ¿podemos pensar que Kyle está a salvo, Marie?
—Tal vez. En cualquier caso, probablemente sea mejor ir a ver a Michaela primero. Si quieres derrotar a la “Princesa del Sueño”, necesitarás la ayuda de otros demonios.
Riliane se volvió hacia Clarith.
—Entonces, ¿dónde está Michaela ahora?
—Está en el lugar donde una vez estuvo Marlon.
—¡Eso está al otro lado del mar! ¿Cómo llegaremos allí?
—Debido a las inundaciones que ocurrieron durante el colapso, parte del fondo del mar Hark quedó expuesto. Ahora la isla Marlon está conectada al continente, así que podemos ir en Josephine sin ningún problema.
—Entiendo. Entonces… Vámonos pronto.
Clarith asintió y se sentó a horcajadas sobre el lomo de Josephine.
Riliane cabalgaba detrás de ella y Marie estaba en el escote de Clarith.
—¡¿Por qué estás ahí?! ¡Maldita rata! —gritó Riliane.
—Está bien. Somos chicas, así que no hay problema. Este lugar es el mejor, es muy esponjoso y cómodo.
—No me molesta —dijo Clarith con calma, por lo que Riliane no tuvo más remedio que dejar de quejarse.
Un caballo blanco que llevaba dos personas y un animal cabalgaba hacia el oeste.
—Oye, Rin, ¿qué vas a hacer? Creo que será mejor que pases el tiempo al lado de Michaela —dijo Clarith.
—¿Pasar el tiempo?
—Sí. Si el enemigo te tiene de objetivo, no es prudente irte de allí.
—¿Solucionaremos algo esperando?
—… En realidad, estaba pensando en mantenértelo en secreto.
—¿Eh?
—Allen, tu hermano, está ahora aquí, en la Tierra.
—Así es. Aquí están todas las almas, por lo que Allen no es una excepción.
Contrariamente a lo que esperaba Clarith, Riliane parecía no sorprenderse por ese hecho.
—Pero al parecer es un poco diferente a las otras almas. Fue enviado a esta Tierra por el Dios del Sol y está tratando de hacer algo.
—Hmm…
—Dijo Michaela que confiaba en él. Allen es quién podría hacer algo con respecto al ejército de Tasan de ese teatro. Entonces…
—No quiero —murmuró Riliane muy bajo.
—¿Eh?
—He estado esperando todo este tiempo, durante quinientos años, mientras seguía reencarnando en la Tierra. Incluso antes… ¡pero ya me cansé de la espera!
—Rin…
—Allen me ha ayudado, pero… No, es por eso que simplemente no quiero que me protejan. Ahora es mi turno de ayudarlo.
—Allen podría no querer que hagas eso.
—Aún así no me importa. Tengo que ser fuerte. Solía estar en el camino equivocado, pero ahora le probaré yo misma que he cambiado. Entonces…
«Hincharé mi pecho de orgullo e irá a ver a Allen».
Clarith no podía ver los ojos determinados de Riliane. Sin embargo, pudo sentir sus sentimientos.
—De acuerdo, Rin. No nos detendremos más… ¡Apresurémonos!
Como si respondiera a la voz de Clarith, el caballo blanco aumentó su velocidad.

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