Capítulo 11-Re_birthday Truth; Escena 2

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 11-Re_birthday Truth; Escena 2

 

Ma sintió que el viento se estaba haciendo más fuerte. Curiosamente, incluso el cuerpo de un alma podía sentir el flujo de aire de esta manera. Pero eso ra porque había absorbido a Riliane y a los otros contratistas. Ma en sí no podía convertirse en un “alma”. Para que ella no desapareciera, necesitaba de otra ayuda espiritual. Y esa ayuda, era el caparazón que tenía sobre ella, aún imperfecto.

El espíritu de Ma se debilitaba con el tiempo. Ese deterioro comenzó cuando dio a luz a Némesis. No era de extrañar que fuera al deshacerse de Levia, uno de los elementos que componían a Ma. Además, al transferir el espíritu de Irina a una muñeca, este se aceleró y, justo antes de que el mundo colapsara, perdió a Eve. Este fue el precio de recibir la misericordia de la “Muñeca Directora”.

Ma, quien dependía de Riliane, no tuvo más remedio que dormir en ella por un tiempo. Si hubiera manifestado su conciencia en el estado de Riliane, al solo tener un caparazón delgado, su espíritu se habría deteriorado en un abrir y cerrar de ojos y habría desaparecido.

No desaprovechó la oportunidad de que se hubieran reunido los contratistas y los absorbió de inmediato, así, finalmente consiguió un caparazón fuerte y pudo moverse por su propia voluntad. Pero este aún no era perfecto, todavía tenía algunos agujeros. El espíritu de Ma se escapaba por un agujero que se extendía como si fuera un vórtice negro.

Tenía que llenar el hoyo antes de desaparecer. Para eso, necesitaba a Némesis. Era cierto que debía apurarse, pero eso no significaba que pudiera actuar precipitadamente. Después de todo, Ma desconocía a su oponente. Tenía que evitar repetir los mismos errores. El teatro había desaparecido. Ya no podía esperar la misericordia de la “Muñeca Directora”.

Además, Ma no sabía certeramente hasta qué punto Némesis había recuperado la memoria. Dado que ella estaba actuando con ese chico, Allen, quien estaba delante de ella en ese momento, era probable que al menos Némesis hubiera recuperado su memoria como “Elluka Clockworker”. Si era así, era mejor asumir que ella se resistiría con magia.

 

«Aún así…» Ma dejó de pensar en Némesis y volvió a centrarse en Allen.

 

¿Por qué habría de haber ido allí? Consideró que había comenzado a hablar en vano y que por eso mostraba el comportamiento de luchar contra ella al sostener su espada… Extrañamente, sin importar cuánto tiempo había pasado, no la había atacado.

Si ella fuera Elluka… Ma trató de pensar como la entidad con la que alguna vez estuvo en el mismo cuerpo.

 

«¡¿Estaría ganando tiempo para grabar la marca?!»

 

Ma inmediatamente le volvió a disparar un rayo a Allen. Este fue bloqueado fácilmente por su oponente, pero no le importó. Ella extendió sus alas y comenzó a prepararse para volar hacia el cielo.

 

«¡Dejaré este lugar ahora mismo!»

 

—Aparentemente ya has notado la intención. Pero, parece que es un poco tarde. —Allen sonrió invencible.

 

El sonido del viento era ruidoso. El cuerpo de Ma flotó y se despegó del suelo. Pero eso no era porque ella estuviera batiendo sus alas.

—Vamos, Ma. Daremos un viaje por los cielos —dijo Allen y ambos se elevaron mediante un tornado.

Mientras que el viento los sacudía, Allen vio que algo cayó de la mano de Ma.

 

«Aquello es…»

 

Dentro del tornado, eso siguió girando irregularmente, pero se acercó a Allen.

Él, estando absorto en éste, lo agarró.

 

El cuerpo de Allen, que había volado lejos, eventualmente se quedó quieto en el aire, y luego comenzó a caer lentamente. Había una enorme figura voladora que se dirigía hacia él a una velocidad vertiginosa.

—¡Allen! —Némesis, quien estaba sobre Eater, le extendió la mano a pesar de ser golpeada por un fuerte viento.

Apenas agarró su mano, Allen escapó del impacto.

—Fuu… Eres maravillosa, Némesis.

—¡Dejemos el alcance de la técnica pronto!

La Técnica de Tornado que lanzó Némesis fue amplificada por la marca que había grabado y soplaba tan fuerte como una tormenta. Incluso Eater parecía estar haciendo todo lo posible para mantener la altitud.

Cuando Eater llegó fuera de la marca, donde el viento ya se estaba debilitando, Allen se dio la vuelta y miró la tormenta. En el centro del fuerte viento, un tornado levantaba la tierra y la arena. Si todo iba bien, Ma debería estar atrapada en él. Pero Némesis tenía una mirada algo turbia.

—No sirve de mucho. Después de todo, cuando un alma es el oponente, el efecto de la técnica parece ser débil.

—¿Es inútil?

—Es un obstáculo. Pero para acercarme más desde aquí, de cualquier manera, tengo que debilitar mi técnica… ¿Eh? ¿Qué es eso? —Némesis notó la pequeña botella en la mano derecha de Allen.

—Ah, ¿esto? Lo recogí en el tornado hace un momento. Mientras estaba siendo enrollada por el viento, lo creó en su mano…

—¿Es cosa de Ma?

—No, esto es… tal vez, obra de Riliane.

Solo Allen y Riliane sabían acerca de la pequeña botella. Cada vez que Riliane quería pedirle algo, escribía su deseo en un pergamino, lo ponía dentro de una pequeña botella de vidrio y se lo entregaba. En ese momento, la botellita en la mano de Allen también contenía un pergamino enrollado. Lo sacó y lo extendió.

—Mmm, ja ja ja… —Era un mensaje que Riliane le había escrito. Al verlo, Allen estalló en carcajadas.

—¿Qué te escribió? —preguntó Némesis.

—¿Qué crees tú?

—¿Dice algo como “¡No te preocupes por mí, derrota a Ma!”?

—No, ja ja… Bueno, échale un vistazo tú misma. —Allen extendió el pergamino hacía Némesis.

Allí decía: “¡Más te vale que me salves!”. Eso era todo, lo cual estaba escrito en una letra ruda.

—Parece que es de ella, ¿no? —Al decir eso, Allen se rió un poco de nuevo—. No piensa en sacrificarse para salvar el mundo.

—En cambio, pareces algo feliz, Allen.

—Sí. Y eso es porque confía en mí.

—Ahh… Felicidades a los hermanos, como siempre. —Némesis, asombrada, suspiró.

Pero pronto la mirada de ambos se volvió severa. La fuerza del viento se debilitaba. El tornado central también se estaba volviendo más pequeño. Némesis no había roto la técnica. Ma también tenía los recuerdos de Elluka. Entonces, por supuesto, ella sabía cómo eliminar su técnica. Némesis y Allen habían olvidado ese hecho.

—Si esto continúa no habrá nada que podamos hacer. Podemos arriesgarnos, pero sería un ataque suicida…

—Por favor, espera, Némesis, ¿no puedes escuchar algo? —dijo Allen, y Némesis también lo escuchó.

 

Lu Li La, Lu Li La.

 

La voz de alguien…cantaba.

Sonaba tan bien que incluso sobrepasó el rugido del viento. Y aún así, se podía sentir su suavidad. Esta era la “Canción de Cuna Mecánica”.

 

Ambos conocían a la dueña de la voz.

Capítulo 11-Re_birthday Truth; Escena 1

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 11-Re_birthday Truth; Escena 1

 

11—1 Re_Birthday

 

—Fuu.

Después de dibujar la última marca en el suelo, Némesis se tomó un breve descanso. Había hecho un enorme grabado circular con un radio de unos doscientos metros centrado en Ma. Sin la cooperación de Eater, hubiera sido imposible dibujar algo a tal escala en poco tiempo.

—Gracias, Eater. —Némesis acarició suavemente el pie derecho de Eater.

—No fue nada. A cambio, cumple tu promesa.

—Con el asunto de Banica, ¿verdad? Haré lo mejor que pueda. —Némesis miró hacía el bosque y le agradeció a los espíritus que mostraban sus caras a través de los árboles—. Phaser, y todos los demás también… Gracias a sus ilusiones pude dibujar las inscripciones sin que Ma lo notara.

¿Los espíritus lo hicieron voluntariamente o estaban allí por la dirección de Held? En verdad no lo sabía. De todos modos, ahora estaban listos.

 

«Bueno, el problema comienza aquí… Allen volvió a hacer un ridículo plan estratégico». Némesis miró hacia el cielo. «La “BLACKBOX”… Es la forma más rápida de eliminar a Ma…»

 

Pero Némesis se dio cuenta de que el estado de la “BLACKBOX” estaba cambiando. La vibración de la caja era más fuerte que antes. El rango de sus sacudidas era cada vez mayor, y más rápidas.

—No puede ser, no irá a colapsar, ¿cierto? —La preocupación de Némesis terminó en melancolía.

La “BLACKBOX”, que continuaba vibrando de manera anormal, de repente desapareció, justo después de emitir un fuerte rugido, siendo absorbida por el cielo.

 

«¡¿Eh?! El poder de “Reformateo” está… ¿Se tragó todo el teatro?» Ella suspiró profundamente:

 

—De todos modos, esto significa que nuestro último recurso ya no puede ser usado.

Solo le quedaba rezar para que la idea de Allen funcionara.

Capítulo 10-La Elección del Chico; Escena 3

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 10-La Elección del Chico; Escena 3

 

Después de que el mundo colapsara, Sickle liberó a Allen y lo envió a la Tierra. Pero no le dijo al chico que él decidiría el destino del mundo… Sin embargo, de alguna manera, Allen logró sentir esa intención. Eso no era algo que le desagradara particularmente. No podía sentirse mal por lo que esperaban los dioses. Pero no quería ser su títere. Quería elegir él mismo, incluso si sus decisiones iban en contra de la voluntad de los dioses.

Allen se vio obligado a hacer su elección frente a Ma, quien estaba poseyendo el alma de Riliane. ¿Salvar a su hermana o salvar al mundo?

—¿Te pasa algo, Allen? Me iré si no vas a hacer nada. Tengo que encontrar a mi hija, Némesis.

Con su cara pálida, Allen pensó en ello. Estaba claro que ella no albergaba sentimientos de madre-hija por Némesis. Sin embargo, la había llamado “hija” a propósito. Si Ma hubiera llamado de la misma manera a Némesis al menos una vez, el mundo podría haber sobrevivido.

Si… Si… Ma solo pensaba en cumplir sus deseos. Piensa que por esa razón, puede llegar a ser “Malvada”, al igual que él lo fue. Fuese “Irregular” o no, todos eran egoístas. No hay un ningún ser humano perfecto. Todos tienen “Maldad” en sus corazones.

Si… Si… No hay una elección correcta. Cualquiera que eligiera, no podría arrepentirse. Entonces, él decidió ser un “Malvado” egoísta.

 

Eligiendo los dos, a Riliane y al mundo, ¡él podía salvar a ambos!

Capítulo 10-La Elección del Chico; Escena 2

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 10-La Elección del Chico; Escena 2

 

El sonido de las campanas de la iglesia celebraron el nacimiento de dos gemelos. Allen… No, ese es el primer recuerdo que Alexiel Lucifen D’Autriche puede recordar. Ni siquiera podía reconocer con claridad los objetos frente a él con su visión. Pero extendió su mano y agarró algo. Cinco dedos infantiles. Era la mano de alguien, como la de él, justo a su lado. Esta pertenecía a alguien más y podía sentir su calor. Él mismo había nacido para proteger a ese cálido alguien.

A la edad de cuatro años, salió del palacio con su padre por primera vez. Esa fue la primera vez que conoció a Leonhart, quien los acompañaba como escolta. Alexiel estaba loco por los artículos raros en el mercado. Entre ellos, notó los artículos de los estantes de una tienda donde estaba una anciana encapuchada.

—Esto… ¡es genial!

Todo en la tienda eran muñecas de madera tallada alojadas dentro de botellas de vidrio. Alexiel se fijó en un caballero con una espada y un escudo.

—Señora, ¿usted hizo esto?

—Sí, así es. Tal como lo ves, mis manos aún son hábiles… Ji ji ji.

En la parte de atrás de la tienda, vio un gato pelirrojo acostado y durmiendo.

—Señora, ¿ese gato es suyo?

—Sí, pero no está a la venta. Si quieres comprar algo, elígelo de este estante.

Su padre se acercó y le dijo a Alexiel:

—Si ves algo que quieras, te lo compraré.

—¿En serio? Bien…

Alexiel trató de señalar la muñeca del caballero, pero se decepcionó cuando vio el objeto a su lado. Era una muñeca de princesa con un lindo vestido. Imaginó el rostro de su hermana gemela esperando en el castillo.

 

«Riliane… estoy seguro de que le encantaría esta.»

 

Se dio la vuelta y le preguntó a su padre:

—¿Puedo comprar dos?

—No sería algo correcto. Elige uno de ellos. Si despilfarramos demasiado, tu madre se enojara.

—Eh…

Entonces Leonhart decidió ayudarle.

—Oye, no me digas que el rey de este país es un tacaño, Arth. No le digas que elija uno o dos, compra todos los artículos de esta tienda.

—Son tiempos de guerra ahora. Incluso el rey debe evitar gastos innecesarios.

—Son juguetes para niños. No tendrán un gran costo.

—No es bueno malcriar a Alexiel demasiado. Como sucesor de este país, debe saber la importancia de elegir.

—Hmm, ¿una lección imperial? Es ya de por sí algo difícil para un niño de cuatro años.

Al escuchar su interacción, Alexiel tuvo el sentimiento infantil de que su padre no querría cambiar de opinión.
«¿Cuál elegir? Si solo puedo escoger uno…»

 

Después de pensarlo, tomó la pequeña botella que contenía la muñeca princesa.

—¿Ese es el que quieres? —preguntó su padre.

—… Sí.

Cuando su padre lo pagó, la anciana sonrió y les dijo:

—Gracias por su compra. Ji ji ji.

En su camino de regreso al palacio real, su padre le volvió a preguntar en el carruaje.

—¿Te agradó estar ahí?

—Sí.

—¿Querías realmente la muñeca del caballero, verdad?

—…

—… ¿Vas a dársela a Riliane?

—Sí.

—Estabas pensando en tu hermana, Alexiel.

—Yo estoy bien con eso.

—¿Hmm?

—Le daré la muñeca a Riliane y me quedaré con esto. —Alexiel sacó la muñeca de la botella y levantó la pequeña botella vacía hacía su padre—. Cuando llegue el atardecer, esta pequeña botella brillará y será hermosa.

—Ya veo… Ja ja ja. ¿Decidiste beneficiarte tanto a ti como a tu hermana…? Esa fue una buena decisión.

Padre e hijo se reían el uno junto al otro. Leonhart, quien estaba sentado en el asiento delantero, también estaba mirando la situación con una media sonrisa.

 

A la edad de seis años, su padre murió de una enfermedad. Después de la agitación sobre su sucesor, Alexiel tuvo que abandonar el palacio real. Sin él allí, no se producirían más conflictos adicionales y se evitaría que Riliane fuera lastimada. Fue adoptado por Leonhart y su nombre cambió al de “Allen”.

A la edad de doce años, su madre fue a visitarlo. Su madre, a quien volvió a ver por primera vez en mucho tiempo, parecía estar un poco cansada. Tenía muchas cosas que quería decirle y preguntarle, pero no pudo comenzar. Su madre abrazó a Allen y le dijo:

—Te amo, Alexiel.

Él estaba demasiado apenado como para decirle: “Yo también, mamá”. Su madre lo soltó y lo miró con firmeza.

—A esa niña… Protege a Riliane.

Había algo trágico en la cara de su madre. Por supuesto no se lo dijo, pero Allen le respondió en silencio.

Un año después, su madre murió. Allen, escondiendo su identidad, comenzó a trabajar como sirviente en el palacio real.

A la edad de catorce años hubo una revolución en el país. El propio Allen reemplazó a su hermana y fue ejecutado como “la Princesa de Lucifenia, Riliane”. No se arrepintió de eso. Él existía para proteger a Riliane. Su sacrificio personal fue por ella y la prueba de su existencia.

Estaba en la caja. El alma de Allen fue encerrada en la “BLACKBOX” por el Dios del Sol, Sickle. ¿Era su castigo? ¿O su salvación? No lo sabía. Sin embargo, la vida en la caja no era tan dolorosa. Aunque no tenía libertad, había mucho “conocimiento” allí. La verdadera historia del mundo la aprendió a través de la “Grabadora Akashic”.

En el proceso de conocer todo sobre el mundo, el corazón de Allen comenzó a entrar en conflicto. ¿Fueron correctas sus acciones? ¿Fue realmente su voluntad? ¿Le lavaron el cerebro mientras se criaba como un niño de la realeza? ¿Fueron las últimas palabras de su madre una maldición? ¿Valió la pena proteger a Riliane? ¿No hubiese sido mejor si él se hubiese convertido en el rey?

Varias dudas. No importaba cuántas fuesen, se sacudían en él como olas. Si esa vez lo hubiera hecho… Si esa vez… Si… Si…

Infinidad de “Si”. Muchas opciones. Muchas posibilidades. ¿Había alguna respuesta correcta?

Empezó a pensar que quería ver a Riliane una vez más. Sintió que quizás así podría encontrar la respuesta que tanto buscaba.

Capítulo 10-La Elección del Chico; Escena 1

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 10-La Elección del Chico; Escena 1

 

¿Qué es exactamente el “Mal”?

 

 

 

Eater aterrizó en un punto un poco alejado de Ma. Allí, solo bajó Allen, y el esqueleto gigante volvió a despegar.

El objetivo de Ma probablemente era Némesis, la última “Contratista de los Pecados Capitales”. Así que no debían dejarla acercarse a Ma. Némesis estaría “preparándose” en otro lugar, y Allen cumpliría con el papel de mantener a Ma distraída hasta que terminara.
El vórtice negro inmediatamente rodeó a Allen, pero al parecer, hasta ese momento, era particularmente inofensivo. Y caminó hacia el origen del remolino. Estaba en el centro del bosque, el lugar donde se construyó el “Evils Theater” antes de que el mundo colapsara. Ella no parecía preocuparse por los soldados congelados, solo estaba parada allí, sin hacer nada. La chica que sostenía una muñeca, la “Muñeca del Clockworker”, se parecía a Riliane, pero Allen sabía que se trataba de una persona diferente.

—Hola. —Allen se acercó a ella y le dirigió un saludo casual como si fuesen amigos—. Encantado de conocerla, Ma.

—¿Allen Avadonia? ¿A dónde fue Némesis?

—¿Mmm? ¿A dónde fue? —Allen parecía desconcertado de forma poco natural.

—Si no quieres decirme donde esta esa niña, no me eres útil. Vete de inmediato.

—¿Qué vas a hacer cuando la encuentres? Ciertamente no será entablar con ella una conversación madre-hija, ¿verdad?

—Tu propósito, ¿cuál es? ¿Planeas ayudar a tu hermana… o destruirme?

—…

—¿Ya lo notas? ¿Qué le pasaría al mundo si tomo a Némesis?

—Yo aprendí todo sobre el mundo dentro de la “BLACKBOX” del Paraíso. En ese mecanismo tuve la sensación de que todo en este mundo sucede dentro de las “reglas” de los dioses, y a aquellos que se desviaron de ellas, los dioses le prestaban atención a su existencia como “Irregulares”. Y al mismo tiempo, se mantenían muy atentos de estos.

—Eso suena interesante. Pasé mucho tiempo visitando todas partes del mundo, dónde también me encontré con muchas ruinas antiguas y objetos paranormales que existían allí… Pero todavía no he ido al Paraíso. ¿Por qué los dioses le temen a los “Irregulares”? Eso es porque… “Si hay algo que no debería existir, sus reglas serían inconsistentes”, o eso llegué a pensar. Pero en eso surge otra pregunta: ¿por qué las reglas no deben entrar en conflicto? Esa es la pregunta.

—… Continúa.

—La respuesta es, ¿a qué le temen más los dioses? Es una respuesta que se puede derivar a otro problema. Por supuesto, no soy un dios, y por lo tanto me es difícil adivinarlo por completo. Pero reemplacemos “dios” por “rey”. Un rey es un rey porque tiene un país para gobernar. Si el país desaparece, ya no puede ser rey.

—Los dioses también desaparecerían cuando el mundo desaparezca… ¿Es eso a lo que te refieres?

—Así es. Poniendo todo esto junto, los “Irregulares” podrían destruir el mundo. Entonces es por eso que los dioses le temen a su existencia. Tu alma, que era “Irregular”, fue contenida por los dioses en la “BLACKBOX” del Paraíso.

—¿Sabías eso? —Allen se sorprendió de que Ma supiera al respecto—. Tú eres…

—Quizás la “BLACKBOX” en la que estabas tenía instalada una “Grabadora Akashic”. Yo encontré una igual en el “Graveyard”. No fue muy difícil. También tengo los recuerdos de Levia.

—La “BLACKBOX”… que también estaba en el “Graveyard”.

—Era “Tipo B”, fue hecha por Behemo y abandonada en el “Graveyard”. Pero, hay algunas cosas que no entiendo de lo que se acaba de decir. Si para los dioses los “Irregulares” eran un peligro, ¿por qué dejaron sola a Riliane?

—Yo tampoco lo sabría si no fuese por Adam y Eve, quienes estaban en el teatro. Mirándolos, obtuve una pequeña respuesta.

—Gallerian dijo que esos gemelos también eran “Irregulares”…

—Es solo especulación, pero la destrucción ocasionada por los “Irregulares” parece tener la condición de que los gemelos deben estar reunidos. Además de eso, se activa utilizando algunos métodos especiales. Eso es probablemente el “Re_Birthday”. Pero este estaba incompleto cuando Adam lo activó. —Allen miró la “BLACKBOX” flotando en el cielo, la cual seguía vibrando—. Entonces, seguramente, solo los seres dentro de ella podrían ser “Reformateados”.

—El propósito de Gammon, ¿era hacer desaparecer el mundo?

—No, incluso parecía que estaba tratando de salvar el mundo. Quizás intentaba recrear el mundo tomando control del poder de Adam y Eve. Ahora mismo, no lo sé en verdad.

—… —Ma guardó silencio.

—Volviendo a lo que te decía. Creo… que tú también eres uno de los “Irregulares”. Pero a diferencia de cualquier otro, no naciste como un grupo de gemelos.

—A diferencia de ti, ni siquiera tengo una persona a la que llamar padre o madre. —La cara de Ma, al murmurar eso, parecía algo extraña—.

—Entonces necesitas de otro ser para activar el “Re_Birthday”. Probablemente esos sean los siete “Contratistas de los Pecados Capitales”. Y al absorberlos, intentas hacer que el mundo…

—Es diferente.

—¡¿Eh?!

La expresión de Ma se volvió repentinamente abrupta, e invocó un rayo con su mano

—Aún así, eres diferente de mí. Incluso si también eres un “Irregular”… Tienes padres y una hermana. Hay quienes prueban tu existencia. Tú… ¡nunca podrás entender mi sufrimiento!

Allen golpeó el rayo con su espada. La espada ilusoria se derritió en poco tiempo, Allen la tiró y creó una nueva.

—Ma, ya… detente. Lo que intentas hacer no tiene sentido…

—Mi deseo no es hacer desaparecer el mundo. Eso es… un resultado secundario. Yo tengo que demostrar mi propia existencia. Ese es nuestro destino como “Irregulares”… Pero parece que lo has olvidado. Sabes todo sobre el mundo, pero no sabes nada sobre ti mismo.

—Es lo mismo para ti, ¿verdad? Incluso si pruebas tu existencia, si el mundo desaparece, no tendrás a quien contársela.

El flujo del vórtice negro cambió, y los colores comenzaron a oscurecerse solo alrededor de Allen. Sin embargo, todavía no llegó a afectarlo. Él especuló que, quizás, este vórtice no tendría ningún efecto a menos que Ma fuese completamente un “ser puro”.

—Allen, ¿cuántos mundos puedes ver? Yo… Infinidad. El mundo no es solo uno. Siento que hay muchos mundos diferentes en otra dimensión, no aquí. Incluso si este mundo desaparece, mi “historia” será contada en otros mundos.

—Lamentablemente, no parezco tener una vista tan buena como la tuya. Eso puede ser posible… pero yo solo quiero proteger el que veo.

Allen sostuvo su espada, la alzó hacia un lado de su cara y apuntó a su oponente. Era la “Postura del Toro” que le enseñó su padre adoptivo, Leonhart. Al verlo, Ma le sonrió.

—¿Vas a hacerte pasar por el mensajero de la justicia…? Está bien. No me importa ser la “malvada”. Mientras pueda probar mi existencia, incluso si es siendo la “Maldad Pura” que hará desaparecer el mundo.

—…

—Si vas a intentar detenerme, vamos, hazlo. Yo y Riliane estamos en el mismo cuerpo ahora. Si me destruyes, Riliane vendrá conmigo…

—Sé tal cosa.

Una vez, Allen estaba dispuesto a convertir al mundo en su enemigo para proteger a su hermana. Después de todo, Ma era como su antiguo yo, Allen se sintió muy conmovido. No les importaban los demás por sus propios propósitos. La ética y las reglas no podían sacudir esa determinación. Algunos podrían decir que era “egoísta”, pero, ¿qué significado tendría la vida, si abandonaran quiénes son?

 

«Nosotros no somos los “títeres” de los dioses. Somos “seres humanos” con voluntad propia.»

 

Mientras se enfrentaba a Ma, Allen recordó a su antiguo yo.