Capítulo 9-Maldad Pura; Escena 3

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 9-Maldad Pura; Escena 3

 

Adam, e incluso Eve, cayeron juntos en el lugar como si fueran marionetas rotas. Allen, quien miraba la serie de acontecimientos mientras parecía estar aturdido, finalmente regresó en sí con los violentos temblores que rodeaban todo el teatro.

—¡No puede ser! ¿Va a colapsar?

—Mierda. —Cuando Riliane notó que algo andaba mal, trató de correr hacia la puerta, pero un muro de llamas azules apareció de repente, bloqueando su camino—. ¡Muy inteligente, Irina! —A Riliane le crecieron unas alas enormes de su espalda y las agitó para extinguir las llamas—. Después de todo, fue inútil…

Gammon golpeó el suelo con su puño, mirando la espalda de Riliane mientras se escapaba. Y le gritó a Allen:

—¿Qué estás haciendo? ¡Persíguela! ¡Si quieres salvar al mundo, debes matarla a ella, a la “Hija del Mal”, quien asimiló a Ma!

—¡¿Yo…?! ¡¿Asesinar a Riliane?! Lo que dices son estupideces, cómo podría hacer tal cosa…

Alguien agarró el brazo de Allen para discutir con él. Era Némesis.

—De todos modos, ¡salgamos de aquí ahora! ¡Es poco probable que esto dure mucho más!

—Eh, sí… Así es.

—¡Gammon! ¡Tú también! —Némesis intentó agarrar a Gammon. Sin embargo, él se acercó a ella y la sujetó con fuerza.

—Yo me quedo aquí. Y tú también, compañera, Némesis.

—¡Detente! Ahora no estamos en una situación como para luchar…

—Si desapareces, Ma no cumplirá su propósito… Ten la seguridad de que no significa que morirás. Todo lo “reformateado” por el “Re_Birthday” se convertirá en un sueño, en algo que nunca fue realidad… Y, bueno, comenzaremos de nuevo desde el principio.

—¿Qué… estás…?

—¡Némesis!

Allen corrió hacia él, y rápidamente atravesó el torso de Gammon con su espada.

—¡Uggh!

Némesis escapó rápidamente de Gammon y se puso de pie. Pero ahora, la oleada de llamas azules se acercaba a Némesis y a los demás. Allen y Némesis saltaron en direcciones opuestas esquivando las llamas. Pero Gammon, quien no podía moverse, estaba rodeado por las llamas.

—¡Gammon!

Némesis trató de ayudarlo, pero un escombro que cayó del techo lo evitó.

—¡Némesis! ¡Vámonos ahora! ¡Si la puerta termina bloqueada, no podremos escapar!

—… Entiendo.

Renunciando al rescate de Gammon, ambos corrieron hacia la puerta. El Worldeater, con enormes alas en su espalda, saludó a las dos personas que acababan de abandonar el teatro.

—Oigan, ¿pero qué demonios está pasando?

Los dos rápidamente saltaron sobre los hombros de Eater.

—¡Eater! ¡Sal de este teatro pronto!

—¿Eh? ¿Pero qué hay de la señora Banica y los demás?

—¡Fueron aniquilados! Sólo quedamos nosotros dos…

—¡Espera, Némesis! —Allen notó algo y señaló hacía la parte de atrás del teatro. Lych, sosteniendo a los sirvientes caídos uno en cada lado, los saludó con la mano—. Están en peligro… No podemos dejarlos…

—¡Lych! ¡¿Está a salvo?!

—Sí… Eso parece…

Lych logró llegar donde se encontraban Allen y los demás, evitando la caída de los escombros. Después de estar todos sobre sus hombros, Eater extendió sus alas y salió volando del teatro.

Al mirar el “Evils Theater” desde la distancia, Allen, por primera vez pudo notar los cambios que estaban sucediendo. El teatro ya no estaba en su forma original, se había transformado en una gran “BLACKBOX”.

—Dejamos a Gammon… También a Adam y a Eve allí… ¿Estarán a salvo? —Allen le preguntó a Némesis, pero ella no parecía saber la respuesta.

—El teatro… Esa “BLACKBOX”, si tiene la misma función que la que atacó en Lucifenia, todos quienes estén dentro de ella serán “reformateados”…

—¿Qué es exactamente ese tal “reformateo”?

—Originalmente, sería una función que restablecería todos los Datos Espirituales y los dejaría en un estado limpio. Una función que haría que perdieras la memoria, personalidad, y demás, y renacieras como una nueva existencia… Pero, no fue implementada. Así que no sé si eso funcione como espero… Por cierto, ¿Eater? —Némesis golpeó las mejillas de Eater.

—¿Qué?

—¿No salió nadie del teatro antes que nosotros?

—Sí, salió “Waiter”. La saludé, pero me ignoró y se fue volando. Ahora mismo, emm… —Eater miró a su alrededor, de arriba a abajo y de izquierda a derecha—. Ah, está allí. Justo por allá. —Señaló hacía el suelo con su gran dedo esquelético.

No se le podía ver claramente desde el cielo. Pero ciertamente parecía tratarse de su figura. Y otros incidentes parecían comenzar a ocurrir a su alrededor.

Un vórtice negro emitido por una “BLACKBOX” se estaba extendiendo alrededor de Riliane. Su velocidad no era de la misma proporción del que atacó en Lucifenia. Si lo dejaban solo, absorbería toda la región de Evillious en poco tiempo. No, incluso podría absorber todo el mundo. Pero el vórtice no estaba absorbiendo las almas o el bosque ilusorio. No había garantía alguna de que fuera inofensivo.

—Bueno, ¿qué hacemos, Allen? —preguntó Némesis—. Lych y los sirvientes no ayudarían mucho. Nosotros tres, Eater, tú y yo, podremos hacerle frente…

—¿Hay alguna manera de vencerla?

—No hace falta decir que no podemos asesinar su alma. Una posible manera sería arrojarla a esa “BLACKBOX”.

—… —Allen lucía dudoso.

—Sin embargo, también significa que Riliane, quien está poseída por Ma, desaparecería. Entonces… tú eliges. ¿Tu amada hermana o el mundo?

Capítulo 9-Maldad Pura; Escena 2

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 9-Maldad Pura; Escena 2

 

Ma nació como resultado de una colisión de grandes poderes. Una fusión de tres hechiceras. Por ello tenía los recuerdos de todas ellas, pero no era ninguna de las tres. Simplemente heredó sus recuerdos. Ma no tenía padre, ni madre, y nunca podría envejecer. Decidió irse de viaje sin siquiera saber para qué vivía. Viajó a muchos países y conoció a mucha gente.

Las personas tenían historias diferentes y vivían vidas diferentes. Todos, independientemente de su sexo, edad o estatus social, tenían su propia “razón de existir”. Cuándo se dió cuenta de esto, Ma comenzó escribir en su agenda las historias que escuchaba. Finalmente, el número de agendas continuó aumentando de decenas a centenas.

Ninguna de las vidas escritas allí eran iguales. Cada una recibía su propia “historia” de los “dioses”. Ma pensó que era injusto, los “dioses” no le habían dado una a ella.

No importaba cuántas “historias” humanas escribiera, no importa cómo usara la “técnica del intercambio” para obtener el cuerpo de otra persona. La vida de otra persona nunca le pertenecería. Pero el conocimiento que adquirió no era completamente inútil.

Lo que había visto con sus propios ojos y lo que había escuchado. Después de analizarlos, la respuesta que obtuvo fue que este mundo eventualmente colapsaría. Incluso si llegaba ese momento, las otras personas continuarían existiendo como almas.

Pero ella no lo haría. Los “dioses” no le dieron nada, y desaparecería por completo con su muerte física. Para evitarlo, debía demostrar su existencia. Crear con sus propias manos lo que no le dieron los “dioses”.

La personalidad de Ma se formó por la fusión de tres hechiceras, pero no tenía una propia porque Ma era Ma. Debía ser un “ser puro”. Empezó a pensar que era la voluntad de las hechiceras que dormían en ella lo que se interponía en su camino. Para deshacerse de ellas, comenzó a recolectar los “Contenedores del Pecado”. Con la ayuda de los demonios podría expulsar las voluntades adicionales.

No podía fusionarse con los demonios porque, entonces, no podría convertirse en un “ser puro”. Solo tenían que ser un caparazón que cubriera su existencia.

Ma estaba recolectando sin problemas los “Contenedores del Pecado” y el poder de sus demonios, pero al mismo tiempo tenía una sensación de decepción en su corazón. El caparazón era débil. En este, un “ser puro” no podría eclosionar.

Antes de alcanzar su objetivo, fue asesinada por su hija, Némesis. Fue entonces cuando lo notó por primera vez; la mejor opción para el caparazón no eran los demonios, eran las personas de las que brotó la malicia por los demonios.

La desaparición de sí misma apenas fue evitada por la compasión de la “Muñeca Directora”. Sin embargo, no le quedaba mucho tiempo. En ese momento, Ma engañó a la “Contratista de la Soberbia”, quien estaba cerca, y la hizo su caparazón. Entonces comenzó a dormir dentro de ella, esperando el momento.

 

Su camino hasta llegar allí era exactamente la “historia” de Ma.

Y ella aún no se había dado cuenta.

Capítulo 9-Maldad Pura; Escena 1

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 9-Maldad Pura; Escena 1

 

Desde el principio, no fui nadie.

Ni Levia. Ni Irina. Ni siquiera Eve.

Algo que es una compilación de las tres, pero no es ninguna de ellas.

Eso soy yo.

Tengo que demostrar mi propia existencia.

Tanto teleológica, ontológica, cosmológica como deontológicamente.

Todos dan por hecho su existencia.

Solo que yo no tengo permitido hacer eso.

Es por eso que pretendo ser un “ser puro”.

Para probar mi existencia.

Cuando se prueba la existencia de algo que no existe, todas las “reglas” de los dioses se transforman en contradicciones.

Las existencias naturales se convierten en algo que no existe.

Todo volverá a la nada, pero eso no es algo que me importe.

Y mi sufrimiento.

Espero que ustedes lo prueben esta vez.

Capítulo 8-Reencuentro; Escena 6

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 8-Reencuentro; Escena 6

 

En el desierto, un chico miró hacia el cielo del sur, y sonrió.

«Parece que el clímax está cerca.»

Para él, quién poseía ojos especiales y artificiales, era inevitable ver lo que sucedía en ese teatro lejano.

«Michaela, Gumillia, Gammon, Gallerian. Ellos estaban tratando de evitar el “Ta Eschata”. Desafortunadamente ella fue mejor que ellos.»

Los “Contratistas de los Pecados Capitales” elegidos. Seis de ellos ya cayeron en sus manos. Solo quedaba uno.

«Levia, había enfrentado una situación similar allí hace un tiempo, pero la chica que la ayudó en ese momento ahora es su enemiga. Bueno… ¿qué va ha hacer?»

Podía ver la cara molesta de Némesis y Allen.

«Lo siento por los dos. Aún así, su victoria no está confirmada. Y si no lo logran, este mundo realmente terminará.»

La princesa parada frente a ellos se trataba de Riliane, pero no era ella.

Así es, ella,

Cuyo verdadero nombre era…

“Ma”.

Capítulo 8-Reencuentro; Escena 5

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 8-Reencuentro; Escena 5

 

En el pasillo dentro del teatro, Riliane se encontraba envuelta en un aura extraña y le habló a Allen y a los demás.

—He… estado esperando.

—¿Qué?

—Para que los siete “Contratistas de los Pecados Capitales” se reunieran. No a los demonios desgastados del antiguo mundo… Siendo que son más frescos y más pecaminosos que estos. Con su existencia, me convertiré en un verdadero “ser puro”.

Gammon, quien había estado en el suelo, se apartó de Riliane y luego murmuró.

—Mierda… ¿Conque así fueron las cosas? No importa cuánto te buscáramos, por eso no pudimos encontrarte…

Riliane luego dirigió un rayo de luz hacia Gammon. No, él no era el único objetivo. Del mismo modo, el rayo se dirigía hacia Némesis y Allen.

Allen y los demás se cubrieron… pero el rayo de luz desapareció sin alcanzarlos.

—Tú, Eve. —Riliane dirigió su mirada hacía los gemelos. Eve estaba extendiendo su mano derecha hacia ella—. En esta forma, sigo siendo lo suficientemente poderosa como para compensar ese rayo… Eres inútil ante eso. Pero si te vas a interponer en mi camino… incluso si eres solo una niña, no me importa.

—Eres una desagradecida, aunque mamá te ayudó.

—Ja, ja, es cierto. Ni siquiera he podido agradecerle a la “Muñeca Directora” por la “BLACKBOX” que hizo para mí. Gracias a ella mi tiempo retrocedió un poco y así pude permitirme un poco de tiempo antes de que el mundo colapsara para poseer el alma de Lilith. Pero, Eve, ¿sabes por qué hizo eso?

Eve sacudió la cabeza.

—La “Muñeca Directora” no quería perder a uno de sus amigos. Estaba más sola que nadie. Pero eso fue todo, solo fue una mujer tonta que ni siquiera podría pensar que eso produciría el peor de los resultados.

Adam se paró frente a ella, gritando como si cubriera a Eve.

—¡No le digas tonta a mamá!

—Adam, ¿hasta dónde conservas tu memoria original? Creo que has perdido la mayor parte de esta debido a tu reencarnación.

—No lo sé. Pero puedo escuchar la voz de mamá. Su “Lu Li La, Lu Li La” resuena desde el techo. Esa voz me dice que haga esto. —Adam colocó suavemente su mano sobre su pecho.

—¡Espera Adam! Es demasiado pronto… —el rostro de Gammon se puso pálido.

“Re_Birthday”.

 

Al mismo tiempo que Adam lo dijo, introdujo su mano profundamente en el lado izquierdo de su pecho.