Capítulo 6-Not Eve; Escena 5

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 6-Not Eve; Escena 5

 

Allen y Némesis, que llegaron a Beelzenia, quedaron atónitos ante la imagen frente a ellos.

—¿Esto era… ¡una “BLACKBOX!?

Los restos de una gran máquina yacían en el suelo y, usando los restos como una almohada, un esqueleto gigante se había acostado en ellos y tomaba una gran siesta.

—Hmm, eso es…

—Es el “Worldeater”, Allen. Uno de los muertos vivientes que sirve a Banica. Y… que antes solía ser un Espíritu del Bosque.

—Ya veo, ¿este es el Worldeater? Es la primera vez que lo veo en realidad, es sumamente enorme… Ah, parece que ha despertado.

El Worldeater se despertó mirando a Allen y a su compañía.

—¿Quiénes son ustedes? Hacen mucho ruido.

Allen involuntariamente se movió hacia atrás, ante la voz proveniente del suelo.

—Ha pasado mucho tiempo, Eater —tranquilamente, Némesis al gigante.

—¡¿Ah?! Tú, ¿acaso me conoces?

—Soy Levia, ¿te viene a la mente al decirte ese nombre?

—No conozco a nadie con ese nombre.

—… ¿No puedes recordar eso? Entonces, ¿qué tal Elluka?

—Mmm… ¡Oh! ¡Eres esa hechicera! Aunque te ves muy diferente.

—Bueno, han pasado varias cosas. ¿Qué le pasó a esta caja negra? —preguntó Némesis, señalando los restos de la “BLACKBOX”.

—¿Esto? Llegó con unos soldados, así que la destruí, Lych me dijo que lo hiciera.

—Eso significa que tú tampoco eres un alma.

—Soy un muerto viviente, lo cual no ha cambiado desde que el mundo colapsó… Bueno, una vez que mi cuerpo se vino abajo, Lych lo rehízo de barro.

—¿Dónde está Lych ahora?

—Está en la mansión con la señora Banica y los demás.

—¿Nos puedes guiar hasta allí?

—Claro.

Eater se levantó y comenzó a caminar.

—Síganme.

—Contrario a su apariencia, parece ser pacífico —le susurró Allen a Némesis, mirando hacia la espalda de Eater.

—Eater es un buen chico. Es torpe y no tuvo muchos amigos en el pasado, exceptuando a Lych. Me dijeron que ellos dos eran amigos de la infancia. No estoy familiarizada con nada más de ellos.

—Ya veo…

Finalmente, la mansión de paredes rojas fue visible para ellos.

Banica Conchita estaba comiendo, pero cuando vio a Allen y a los demás, dejó de mover su tenedor.

—Tú, la de allí —dijo y apuntó a Némesis con el tenedor—. Tendrás mucha hambre. Espero te guste, adelante.

Banica agarró un plato con comida y se lo arrojó. Némesis lo atrapó y detalló muy bien el plato. Había en él una especie de animal de ocho patas que se había carbonizado por completo.

—Tendré que rechazarlo. De todos modos mi hambre no disminuirá con una ilusión.

—¿Es eso correcto? Sería mejor que no lo pensaras con tu sentido común. Quizás las “reglas” de este mundo han cambiado mucho más de lo que crees, ¿no es así, Levia? Diosa Dragón Gemela.

—Hmm. Has notado mi verdadera identidad con solo verme.

—Yo no. Vlad, dentro de mí, sabía acerca de ti.

Vlad era el nombre del demonio que Banica se comió. Con ese acto se convirtió en el “Demonio de la Gula”. Una existencia rara tanto para un “Contratista” como para un “Demonio”. Esa era Banica.

—Pero lo que soy ahora no es algo que Vlad supiese.

Cuando Némesis argumentó eso, Banica frunció el ceño ligeramente.

—Así es. Ese cuerpo tuyo y el de tu antigua discípula, Gumillia, son dos guisantes de una misma vaina… No, no solo aplica eso para ustedes. Dentro de la copa, he visto nacer caras similares a la de los portadores de esta muchas veces. De los humanos en este mundo, sus patrones de apariencia son sorprendentemente pocos. Entonces cosas como esta suceden.

—…

—Además, eres sin duda quien destruyó el mundo. Pero antes de eso, hubo varias anormalidades en el mundo. Por ejemplo, el colapso de las reglas genéticas en la raza. Tu cuerpo es un ejemplo, tú padre es de Marlon y tú madre es de Jakoku, ¿verdad?

—Pero yo, que nací de ellos dos, tenía el cabello verde. La característica de un Elphe.

—Dos anormalidades ocurrieron al mismo tiempo, y te convirtieron en esa figura. Notas que, como miembros de la tripulación de la “Climb One”… Que nosotros, que ya lo recordamos, deberíamos tomar ese hecho en serio, ¿no lo crees?

Némesis, con una mirada severa, arrojó el plato con la comida a un lado.

—¿Qué quieres decir?

—Que este mundo es diferente de lo que los dioses intentaron crear en el pasado. Lo veo con mis ojos mucho más imperfecto que eso. Todo es extraño… Pero nadie en el mundo piensa que esto no es natural. Para aquellos que no conocen otro mundo, eso es sentido común. —Banica sonrió solo un poco—. Incluso mis sirvientes, Arte y Pollo. Aunque los dos son los “Gemelos de Dios”, solo existieron en este mundo. Por eso fue una fortuna conocer a Lych y a Eater. Pero, si puedo, quiero que Arte y Pollo conozcan el mundo exterior.

—No me agradas mucho. Lo dices como si fueras parte de los “dioses”. Aunque tengas los recuerdos de Vlad, solo eres una residente del “Tercer Período”, Banica.

—Dices eso sabiendo que eres igual, ¿verdad? Pudiste ser originalmente un dios, pero ahora solo eres un humano, solo que inmortal.

Allen sintió una atmósfera pesada fluyendo entre ellas.

Sería mejor que cambiase el tema antes de que empezaran a pelear.

—Parece ser que el ejército de Tasan también atacó aquí —le dijo Allen a Banica.

—Sí. Fue perfecto que Lych y Eater regresaran. Habría sido una carga pesada luchar contra ese ejército solo con Arte y Pollo.

—¿Dónde está Lych ahora?

—¿Necesitas algo de él? Le llamaré aquí enseguida. —Banica aplaudió e inmediatamente un hombre salió de la habitación de atrás.

—¿Me llamaba, Señora Banica?

—Este chico quiere hablar contigo. —Diciendo eso, Banica señaló a Allen.

—Mmm… Con que él. —Lych sonrió levemente—. ¿Esta vez se trata de Allen Avadonia? Y… junto a Levia, quien parece estar animada hoy.

—Lych y la señora Banica. Una vez ustedes vivieron en el teatro del bosque. ¿Saben dónde están los demás habitantes ahora?

Lych y Banica intercambiaron miradas y parecían indicar algo con sus ojos. Después de que Lych se dirigiera hacia Banica, él le respondió a Allen.

—Al parecer la “Muñeca Directora”, el “Jardinero” y “Engranaje” todavía están en aquel teatro. El “Amo del Cementerio”, es decir, la señora Banica, está justamente frente a ustedes. Pero el resto, como lo son la “Hechicera del Tiempo” y la “Waiter”… No lo sabemos.

—¿No han venido aquí?

—No lo han hecho.

—… Ya veo.

Allen sabía que Riliane era llamada “Waiter” en ese teatro.

 

«¿No hay ninguna pista sobre Riliane?»

 

Allen dejó caer sus hombros.

—¿Es todo lo que necesitas? Si es así, entonces…

—Espera un momento. —Esta vez, Némesis le preguntó a Lych—. Lych. Ahora, ¿qué vas a hacer?

—Realmente no entiendo la intención de tu pregunta.

—¿Qué harás con este mundo? Tú hiciste a Arth un hombre de barro como un experimento, ¿verdad?

—Ah… je je, hice tal cosa. Eso fue una obra maestra inesperada para mí. No había forma de que pudiera tener hijos con una humana…

—Realmente no te importaba que Behemo fuera quien creó el cuerpo de los humanos de este mundo. Siendo su propio asistente, tratabas de crear una nueva raza de humanos a pesar de que te convertiste en un espíritu. Te volviste en un sirviente de Banica para investigar sobre los soldados muertos, ¿cierto?

—…

—Pero después de todo, no pareces ser capaz de superar a Behemo. No pudiste crear más “obras”, tan solo a Arth.

—… ¿Viniste aquí para hacerme quedar en ridículo? —La sonrisa desapareció de la cara de Lych.

—No quiero decir eso. Solo… me pregunto si la situación actual puede ser una oportunidad para ti.

—¿Qué quieres decir?

—“Castigo” ha causado que todos en el mundo perdieran sus cuerpos. Entonces, si les hicieras nuevos cuerpos…

—¿Significa que puedo convertirme en el “Dios” del nuevo mundo…? Desafortunadamente, no tengo intención de hacerlo.

—…

—Ciertamente, tenía tal ambición, pero… más de lo que esperaba, la vida de servir a la señora Banica se volvió más atractiva. Habiendo vivido en este mundo durante muchos años, no pude encontrar a ninguna otra mujer tan encantadora como ella. Como lo es la señora Banica… ¿No es bueno ese final también?

—Ehh… Ya veo. Me siento aliviada.

—¿Uh?

—Estaba dispuesta a detenerte si fueras a convertirte en un “Dios”.

—Jejeje, al parecer sigues siendo tú.

Banica, quien estaba aburrida de escucharlos a ambos, se levantó de repente de la silla.

—¿Ya terminaron de hablar? Entonces, ¿nos podemos ir ahora?

Banica aplaudió de nuevo. Esta vez los sirvientes gemelos salieron de la parte de atrás.

—¡¿Nos llamaba?!

—¡Ama Banica!

—¿Cómo les fue, Arte, Pollo?

—¡Bien, la tortura al soldado capturado de Tasan ha concluido! El “Evils Theater” sigue flotando en el mismo lugar que antes —respondió Pollo, quien, de los dos gemelos, era el chico.

—Ya veo… Entonces, vayamos hacia allí.

Allen se acercó a la otra de los sirvientes, Arte, y le susurró:

—¿Qué está sucediendo, Ney?

—¡¿Ah?! Tú, ¡Allen! ¿Por qué estás aquí?

—Bueno, no es de importar…

—¿Ustedes se dirigen hacia el “Evils Theater”?

Allen llamó a Arte “Ney”, que era otro de sus nombres. Al igual que Riliane, ella podía reencarnar. Una vez fue Gretel, en otra fue Arte. Y, cuando trabajó con Allen en el Palacio Real de Lucifenia, su nombre era Ney. Aunque Arte estaba un poco molesta, respondió a la pregunta de Allen.

—Así es. Parece que la Señora Banica está muy molesta porque el “Jardinero”, que solo piensa en cumplir su misión, envió algunos de sus soldados. Entonces…

—¿Saldrán de aquí y le darán su merecido?

Némesis, que estaba escuchando la conversación entre los dos, sonrió involuntariamente.

—Ehh… Escuché que esto se podría bueno.

Y esta vez habló con Banica.

—¡Banica Conchita! ¿Puedo acompañarlos también?

—Ahh… ¿Y por qué harías eso?

—Tengo cosas que preguntarle a Gammon.

—¿Tener la ayuda de un dios? Puede que eso venga bien… Entiendo, puedes venir conmigo.

—Será una charla rápida y sin problemas.

Banica levantó su mano. Y luego todas las paredes y decoraciones circundantes, la mesa y la comida dispuesta sobre ella, desaparecieron en un instante.

—Me estoy cansando de vivir en una mansión ilusoria… justamente. Así que asumiré el control de ese teatro y lo convertiré en nuestro nuevo hogar.

Banica comenzó a caminar hacia el norte, seguida de Lych, Eater, Némesis, luego Arte y Pollo. Pero Arte se detuvo de inmediato y se dio la vuelta. Luego se dio cuenta de que Allen estaba fuera de la línea de Banica, despidiéndose de ellos con la mano, entonces lo miró y le dijo:

—Allen, ¿no vendrás con nosotros?

—Tengo otras cosas que hacer. Como buscar a Riliane.

—¿Riliane? ¿No está en Lucifenia?

—Los mismos hombres que vinieron aquí también fueron a Lucifenia. Riliane escapó de ellos y está desaparecida.

—Ya veo. ¿Tienes alguna pista?

—He venido hasta aquí en busca de una… Bueno, recorreré la región de Evillious al azar.

Al escucharlo, Arte parecía estar pensando en algo.

—Hmm… Oye, Allen.

—¿Qué?

—Creo que deberías venir con nosotros.

—No, porque entonces yo…

—Recuerda la personalidad de Riliane… ¿Crees que seguirá huyendo de los enemigos que atentan contra ella misma?

—… Ah

No realmente.

Allen finalmente se unió a Banica, creyendo que Riliane se dirigiría hacia allí… Su destino sería el “Evils Theater”. Finalmente, llegó el momento de ponerle un fin.

Capítulo 6-Not Eve; Escena 4

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 6-Not Eve; Escena 4

 

Sin saberlo, la llevaron al inframundo y luego la arrojaron a la Tierra. Riliane miró a su alrededor, confundida. Aparentemente, estaba en un lugar similar a una ciudad, donde había muchos edificios alineados. Sin embargo, supuso que todos eran ilusiones.

—¿Dónde estamos? Nunca he visto esta clase de edificios en Jakoku —dijo Kayo, quien, como Riliane, también fue arrojada a la Tierra.

—¿Qué pasó con los demás?

—Si te refieres al duque, está por allá —respondió Kayo señalando a la derecha.

Allí estaba la figura de Venomania rodeada de muchas mujeres.

—Mi señor Venomania, ¡bienvenido a casa!

—Oh, ya volví querida. ¿Tuviste algún problema mientras estuve fuera?

—De cierta manera, sí. Unos hombres extraños estaban atacando la ciudad. Pero cuando descubrieron que usted no estaba aquí, mi señor Venomania, se fueron de inmediato.

—Ya veo. De todos modos, es bueno que estén a salvo.

—¡Ehh! ¡Estaba preocupada por usted, mi señor Venomania!

Riliane y Kayo miraban la escena con una expresión de incomodidad.

—Aparentemente esta es la mansión del duque.

—¿Esto es Asmodean? Entonces… —Riliane comenzó a caminar en dirección contraria al sol.

—Por favor, espera, pequeña Rin. —Kayo trató de detenerla, pero Riliane la ignoró y continuó. Sin embargo, Kayo siguió hablando mientras perseguía a Riliane—. ¿A dónde vas?

—Eso no te importa.

—…

—Cuando estuviste en la Tierra antes te sentías mal, ¿verdad? Entonces, ¿por qué no vuelves al Inframundo?

—Estás preocupada por mí. Gracias.

—¡No quise decir eso!

—¿En serio? Pero parece que esta vez no hay ningún problema, probablemente porque estoy lejos de Jakoku.

—Mmm.

—Si estás buscando a Gallerian y a esa chica, detente.

Con ese tono tan firme, Riliane finalmente se detuvo.

—¿Por qué? ¿Quieres decir que no soy rival para ellos?

—Así es. No son el tipo de personas con las que una chica débil pueda lidiar.

—Tú también eres solo una mujer, ¿verdad?

—Así es. Pero soy mucho más fuerte que tú. Lo sabes muy bien, ¿verdad?

—Ugggh.

Era decepcionante, pero así era. Kayo sonrió suavemente y puso su mano sobre el hombro de Riliane.

—Entonces te seguiré. También espero que sirva para expiar mis pecados por lo que te hice.

—…

La propuesta no le importaba, pero no tenía razón para rechazarla. Era bueno tener algunas personas en las que pudiera confiar.

—… Entiendo. Entonces te contrato como mi guardaespaldas.

—¡¿En serio?! Estoy realmente feliz. —Con alegría, Kayo se alineó junto a Riliane—. Entonces, vámonos ahora…

—¡Esperen un momento! —Alguien volaba en el cielo mientras gritaba—. ¡Yo también iré!

Era Venomania, a quien le habían crecido alas de su espalda.

—¿Por-Por qué estás…?

Venomania agarró la mano confundida de Riliane con ambas manos:

—Ayudar a una mujer en apuros es el deber de todo caballero, ¿verdad?

—No estoy en apuros.

—¿En serio? Esa chica que apareció en el inframundo parece ser capaz de manipular los corazones de las personas… ¿Quién otro más que yo para contrarrestarla?

—… Creo que tienes razón.

—Además, no me agrada ese tal Gallerian. Especialmente su cara. Se parece mucho al hombre que me asesinó. Realmente no entiendo la razón, pero por el momento quiero golpearlo.

 

«… Creo que es mejor que esta persona no se encuentre con Kyle.»

 

Riliane quería volver a Lucifenia y ver qué estarían haciendo, pero decidió que no era buena idea.

—Tres personas. Será un viaje animado, ja ja ja —rió Kayo con alegría—. Bueno, pequeña Rin. ¿Cuál es nuestro destino?

—Esto… Es…

Riliane sacó la muñeca de su pecho y la abrazó con fuerza entre sus brazos.

Capítulo 6-Not Eve; Escena 3

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 6-Not Eve; Escena 3

 

Gumillia solo le dijo a Allen que estaba buscando a los Contratistas de los Pecados Capitales que habían escapado del Inframundo, omitiendo la “reunión de los tres mundos” y sus detalles. Eso fue parte del acuerdo con Sickle.

 

«No me importa.»

 

Gumillia, quién caminaba por el inframundo con las dos mujeres, lo recordó de nuevo.

 

«Sickle se las arregló para que todas sus ideas sonaran bien en la reunión… pero la verdad es que todas eran contradictorias.»

 

Deseaba eliminar la influencia del “Segundo Período”, pero entonces ella, Michaela y Sickle, ¿estaban incluidos en esta influencia? Después de todo, no le importaba que Sickle hiciera lo que quisiese.

 

«Él valora las “reglas” más que cualquier otra cosa, Michaela lo dijo.»

 

Pero entonces, ¿por qué estaba tratando de confiarle el mundo a Allen, quien estaba fuera de esas reglas?

 

«No, ¿era acaso porque estaba fuera de las reglas? Estaría al margen de ellas colocando a un “Irregular” en la gestión…»

 

Riliane, de nuevo, volvió a generar alboroto.

—¡Déjame ir de inmediato! ¡Estúpidos poderes!

Ya estaban en medio del Inframundo, por lo que no tuvo que retenerla por más tiempo. Cuando Gumillia la soltó, Riliane se cayó de cara contra el suelo.

—¡Podrías haberme dejado bajar con más suavidad!

—Solo te estás quejando, como siempre.

—¿Tú eres alguna conocida mía? ¡Quítate esa máscara y muéstrame tu cara!

—Me tengo que negar. Después de todo, no puedes distinguirme solo por mi cara.

Debajo de esa máscara, su cara real era diferente a la que Riliane conocía. Entre los miembros de la tripulación de la nave espacial “Climb One”, había una investigadora llamada Gumillia. Ella ahora tenía de vuelta su rostro original.

—Solo te daré mi nombre. Soy Gumillia. Una vez fui la discípula de la hechicera Elluka.

—… Ah, lo recuerdo. Ciertamente conocí a tal persona. Pero no hablamos mucho.

—Vamos. Los otros están esperándonos. —Gumillia continuó su camino, tirando a Riliane del brazo.

“La Puerta del Juicio”. Las almas de los muertos viajaban por allí hacia el Paraíso o el Infierno. Ante aquella puerta se lograba ver a tres personas de pie. Todavía estaban algo lejos, así que Riliane no podía distinguir sus características.

—¿Quiénes son ellos? —preguntó Riliane.

—Son los “Contratistas de los Pecados Capitales”. Pero para ser más precisos, son solo aquellos que tienen la mejor “compatibilidad” con los “Demonios del Pecado”.

—¿Qué quieres decir?

—De esas tres personas, dos no hicieron un contrato con los demonios. Es por eso que llamarlos “Contratistas de los Pecados Capitales” es inherentemente incorrecto.

—Si no son contratistas, ¿acaso habría necesidad de encerrarlos en este lugar?

—Siguen siendo pecadores con una profunda conexión con los demonios. Como tú y Prim.

—…

Las personas frente a la puerta las habían notado. Una mujer que llevaba un kimono rojo se apresuró a ellas. Cuando confirmó su rostro, Riliane le gritó:

—¡Eh! T-Tú eres… ¡Sudou Kayo!

La mujer cuyo nombre era Kayo, se volvió extrañada hacia Riliane.

—Ahh… ¿Me conoce, señorita extranjera?

—Ehh, ¿pero qué dices…? Oh, ya sé. No me veía de esta manera.

Riliane usó su imaginación para cambiarse de ropa instantáneamente. De su vestido de princesa a un kimono de chica de pueblo, y su forma de hablar cambió en consecuencia.

—Qué tal así. Si me ves con este atuendo, supongo que lo recordarás, ¿verdad?

—¡Sí! Eres la pequeña Miroku Rin, ¡¿verdad?!

—Finalmente lo recuerdas… Aunque tu aspecto no ha cambiado mucho.

—Ha pasado un tiempo, ¿has estado bien?

—¡¿Que cómo he estado?! ¡¿Cómo puedes decir algo así?! ¡Tú me asesinaste!

—Sí, así fue… Lo siento mucho. —Diciendo eso, Kayo se inclinó profundamente ante ella.

—…

Se había disculpado tanto que ya Riliane no podía culparla. En lugar de vacilar con Riliane, Gumillia habló con Kayo:

—¿Ya has regresado a tu condición normal?

—Sí, señorita “Amo del Jardín Infernal”. El aire de la Tierra no parecía hacerme bien, y estaba un poco confundida… Pero ahora estoy completamente tranquila.

—Bueno, eso está muy bien. ¿Los otros dos se han mantenido tranquilos?

—Sí. Hace un momento estaba un poco apenada porque el duque me trataba de hablar constantemente.

—Venomania no es diferente de cómo era antes, intentando coquetear incluso con sus propios descendientes.

Los otros dos delante de la puerta caminaban lentamente hacia ellas. Riliane volvió a mirar severamente.

—No es acaso, ¡¿Kyle?!

Se parecía, pero era otra persona. Era el director de la oficina de la Estrella Oscura, Gallerian Marlon.

—¿Qué? No puedo reconocer a la mayoría de ustedes —dijo Gallerian, quien se acercó y miró a Riliane de manera algo extrañada—. Hey, tú, ¿te he conocido en alguna parte? Me pareces familiar…

—… Fuu.

Después de suspirar, Riliane volvió a cambiarse de ropa. Ahora, llevaba un abrigo rojo y un sombrero.

—¡Tú!… ¡¿Eras “Postman”?!

—Así es. Ha pasado un tiempo, Gallerian.

—¿Eras… una chica? ¿Y podías hablar?

—Pude hablar, después de que murieses.

—¿Dónde está Ma ahora?

—No lo sé.

El otro hombre, el duque Venomania, vio por primera vez a Riliane, y luego sonrió cuando vio a Prim, quien era sujetada por Gumillia sin poder moverse.

—Esta vez ambas son mujeres. No quiero ningún otro hombre, así que cualquier mujer es muy bienvenida.

Riliane no lo conocía, pero había visto su nombre en un libro de texto.

 

«¿Es ese el duque de Venomania? Le gustan demasiado las mujeres, como se decía en la historia… Tendré mucho cuidado de no acercarme demasiado a él.»

 

Gumillia creó una silla simple con su propia imaginación y sentó a Prim allí.

—Cinco personas. La siguiente es Banica Conchita. —Después de haberlo comprobado, se volvió hacia Kayo—. Kayo, continuaré pidiéndote que los sigas vigilando.

—Como usted desee.

Después de ver a Kayo aceptar, Gumillia levantó la vista.

—Espere un momento, “Amo del Jardín Infernal”. —Gallerian detuvo a Gumillia.

—¿Qué pasa, Gallerian?

—¿Por qué tienes aquí a los “Contratistas de los Pecados Capitales”?

—Obviamente, para capturar a los que escaparon del inframundo. Ese es mi deber.

—¿Hmm? Aparte de Venomania y la mujer de cabello negro sentada allí, a las otras dos nunca las había visto en el Inframundo.

—Entonces te diré la verdad. Fue un acuerdo con el Dios del Sol. Me ha ordenado que vigile que no hagan cosas indebidas.

—Con que Dios… Oye, no creo que seas el tipo de persona que sigue las instrucciones del murciélago sin cuestionarlas. No sirve de nada que trates de engañar a los ojos de un juez, Amo del Jardín Infernal. Tú… ¿nos estás tratando de proteger?

—…

—Pero, en mi opinión, eres ineficiente. —Gallerian agarró su mazo con la mano—. Solo arrojándonos al Inframundo, ¿crees que se rendirá? ¡Estoy seguro de que nos seguirá hasta aquí!

Inmediatamente después de gritar, golpeó el suelo con su mazo. Desde ese lugar como punto de partida, el suelo se comenzó a agrietar gradualmente.

—¡¿Qué hiciste?!

La respuesta a la pregunta de Riliane rápidamente se hizo evidente. Una mujer con cabello verde emergió de las grietas en el suelo. Mirando aquella figura, la cara debajo de la máscara de Gumillia estaba desconcertada.

—Tssk. ¿Una intrusa? La “Princesa del Sueño”… ¡Eve Moonlit!

Kayo, al percibirla como una amenaza, hizo aparecer dos tijeras en sus manos. Llevándolas como un armas, se dirigió para saltar hacia la Princesa del Sueño.

Pero alguien saltó delante de la Princesa del Sueño, agarrando a Kayo para protegerla.

Era Prim, cuyo tiempo debería haber estado detenido. Sus brazos estaban sujetándola firmemente.

—Ughh… Qué fuerza tan ridícula.

Los ojos de Prim estaban abiertos, pero estos no transmitían su voluntad.

Gumillia determinó que estaba siendo manipulada por la “hipnosis” de la Princesa del Sueño.

 

«…Esto es malo. Si hago algo mal, todos en este lugar podrían ser manipulados también…»

 

Detrás de la Princesa del Sueño, Gallerian se reía con sus brazos cruzados.

—Puff, no bajes nunca la guardia, Amo del Jardín Infernal. Pareces estar un poco confundida.

—¿Eh?

—Ella… no es Eve.

—Si no es así, ¡¿quién es?!

—Es mi amada hija. Michelle ha tomado el poder de Eve y lo ha hecho suyo.

—¿Pero qué dices? Aparentemente tú también estás atrapado en los trucos de Eve.

—Si no lo crees, está bien. Pero, ¡aún están en apuros!

Gallerian hizo aparecer una pistola en su mano y comenzó a dispararle a Gumillia y los demás.

—¡Auch!

Riliane se sentó involuntariamente e inclinó la cabeza.

Mientras evitaba las balas, Gumillia pensó en la diferencia de fuerzas actuales.

 

«… Riliane parece inútil. Pudo haber hecho un contrato con el “Demonio de la Soberbia”, pero nunca había usado ese poder en su vida. Kayo, ¿sigue atrapada por su oponente, Prim?»

 

Kayo se sacudía en las manos de Prim, y estaba a punto de acuchillarla. Sin embargo, Prim la interceptó rápidamente. En términos de diferencias en sus capacidades físicas durante la vida, Kayo debería ser mucho más poderosa que Prim. Pero ahora, ambas estaban en estado de almas. Por la técnica de la Princesa del Sueño, Prim parecía estar fuera de sus limitaciones espirituales.

 

«Entonces, le dejaré encargarse de Gallerian a Venomania, y yo de Eve…»

 

Sin embargo, Venomania sonrió y corrió a través de las balas, acercándose a Prim.

—¡Duque, voy en camino! ¡Aléjese por favor!

—Estoy bien, no es bueno que una dama maneje este tipo de cosas, incluyéndote a ti. —Entonces Venomania agarró el brazo de Prim—. No es agradable ver a las mujeres peleándose entre sí. —Sus ojos brillaron misteriosamente—. Ya… Deténganse, por favor.

—Sí —Prim se sonrojó y saltó hacia el pecho de Venomania.
Gumillia miró la situación como si estuviera sorprendida.

 

«¡¿Manipuló a Prim con la técnica de la “Lujuria”?! Qué bien…»

 

La hipnosis de la Princesa del Sueño parecía compensarse con la técnica de la lujuria de Venomania. Al parecer, Gallerian también se dio cuenta de ello.

—Michelle, ya está bien con la hipnosis. Usa ahora el “Gift”.

—Está bien, papá.

Una niebla comenzó a ser emitida por la Princesa del Sueño, un veneno verde mortal que pondría a todos a dormir. Pero…

—Papá, parece que esto no está bien. En mi corazón… está Eve…

—¡¿Qué?!

—Yo, yo soy… la Princesa del Sueño… Yo soy…

La Princesa del Sueño se agachó en el acto, y al mismo tiempo la niebla desapareció. Gallerian corrió hacia ella.

—Está bien. No te excedas. O te perderás a ti misma.

—Mmm… Lo siento.

—Parece que esto es malo. —Gallerian miró a su alrededor—. Michelle, vámonos. ¿Puedes romper la barrera?

—Sí. Solo una vez más.

Un trueno resonó de repente en el Inframundo. Después de que desapareciera aquella luz deslumbrante, no estaban ahí ni Gallerian ni la Princesa del Sueño.

—¿Han escapado? —murmuró Gumillia.

De repente, se escuchó una risa de la máscara que llevaba puesta.

—Ja, ja, ja, ha roto las barreras fácilmente. Después de todo, fue algo rápido, así que, ¿supongo que no podías evitarlo?

—No te rías, Seth. Después de todo, ¿Gallerian tuvo contacto con Gammon?

—Así es. Bueno, ¿qué vas a hacer ahora?

—Lo que debo hacer. Tengo que traerlo de vuelta.

—Y también a los otros “Contratistas de los Pecados Capitales”.

—¿Uh?

Sorprendida, Gumillia miró a su alrededor. Venomania, Kayo, Prim y Riliane. Se dió cuenta de que ellos también se habían ido. Seth se rió de nuevo.

—Creo que fueron arrastrados por la gravedad y arrojados a la Tierra. Si la barrera desapareció, debería ser así.

—Fuu. Además, debemos empezar otra vez desde el principio.

—Tenemos que arreglar la barrera antes de eso. De lo contrario no habría lugar para resguardarlos.

—No tenemos mucho tiempo.

—Lo sé. Empecemos entonces.

Capítulo 6-Not Eve; Escena 2

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 6-Not Eve; Escena 2

 

Con el colapso del mundo, la frontera entre la Tierra y el Inframundo había desaparecido. Como resultado, Gumillia, el “Amo del Jardín Infernal”, también había podido ir a la Tierra, pero, ¿cuál es el punto estando en la Tierra cuando ésta ya ha colapsado?

Ella pensó que su propósito debía ser hacer algo. Primero, Gumillia se reunió con su vieja amiga Michaela, quien fuese la sucesora del Dios de la Tierra, para hablar sobre el futuro. Un murciélago se reunió allí con ellas. Este era el dios del Sol , Sickle, quien vivía en el Paraíso.

Paraíso, Tierra e Inframundo. La “reunión de los tres mundos” hecha por sus guardianes. Su conclusión fue dejar el fin del mundo en manos de las personas. Sin embargo, si no hacían nada, las almas vagarían por la Tierra para siempre. Entonces decidieron ayudar con lo más mínimo.

Lo importante era eliminar la influencia del “Segundo Período” que pudiera ser un obstáculo. No importaba cuál fuese el fin del mundo, debía ser elegido por los nacidos en el “Tercer Período”.

Los espíritus del Bosque del Árbol Milenario no deberían ser un gran problema, pero por el momento serían administrados por el antiguo Dios de la Tierra, Held. Los “Contenedores del Pecado” y los “Demonios del Pecado”, que fueron los principales factores en la confusión del mundo, fueron puestos bajo la supervisión de Michaela. Sin embargo, solo el “Demonio de la Ira”, Seth, decidió actuar con Gumillia como antes. Su presencia también era necesaria para el papel que tendría que jugar Gumillia.

Su papel era la captura de los “Contratistas de los Pecados Capitales” quienes obtuvieron el poder de los “Demonios del Pecado”. Como almas, su imaginación les permitiría ejercer las mismas habilidades que los “Demonios”, como cuando estaban vivos. Era, indudablemente, la influencia del “Segundo Período”, por lo que los contratistas no podían quedar sin supervisión.

Luego, Sickle envió a la Tierra a “Irregular”, o Allen, quien había estado bajo su propia protección. Sickle pensó que él jugaría un papel en el renacimiento del mundo, habiendo aprendido ya toda la historia del “Tercer Período”.

Pero, ¿por qué Allen? Este mundo había sido creado por científicos del “Segundo Período”, y las reglas también fueron hechas por ellos. Sin embargo, algún tiempo después de la creación del “Tercer Período”, algunas personas quedaron fuera de esas reglas. El nombre genérico para ellos era “Irregular”.

Allen y Riliane fueron niños nacidos entre un muñeco de barro y una humana. Fueron seres que originalmente no podían haber nacido. Algunos estaban preocupados por su existencia. Por ejemplo, el “Demonio de la Envidia”, Rahab Barisol, pensaba que la reunión de las almas de Allen y Riliane podría causar un fenómeno de “reformateo” a gran escala.

Sin embargo, Gumillia era escéptica a esta teoría. Allen y Riliane se “encontraron” desde el mismo momento en que nacieron. Entonces, sería extraño que el mundo no  hubiera desaparecido en ese momento.

A diferencia de Rahab, Sickle parecía tener grandes expectativas sobre el potencial de los “Irregulares”. Aquellos que estaban fuera de las reglas del “Segundo Período” podrían considerarse los creadores del nuevo mundo.

Su primer plan era dejar que Allen se reuniera con los principales “Contratistas de los Pecados Capitales”. De hecho, las opiniones de esta reunión estaban dividas al comienzo de la “reunión de los tres mundos”. No solo habían sido fuertemente influenciados por el “Segundo Período”, sino que también fueron, inconfundiblemente, humanos nacidos en el “Tercer Período”. Como resultado se decidió, como medida temporal, que fueran encarcelados en el Inframundo. Luego Allen tendría que decidir qué hacer con ellos. Por ello se permitió la reunión cara a cara entre Allen y los Contratistas. Tan pronto como se hiciera, Gumillia los capturaría uno tras otro, o ese debería haber sido el caso.

Sin embargo, Allen ignoró las instrucciones de Sickle y se dirigió con Michaela al “Graveyard” para recuperar el cuerpo de Némesis. Gumillia, quien conocía las verdaderas intenciones de Allen al contactar a Michaela, también decidió cambiar de planes y cooperar con él.

 

Reunirse con el alma de Némesis era un deseo muy anhelado para Gumillia.