Capítulo 9-Maldad Pura; Escena 2

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 9-Maldad Pura; Escena 2

 

Ma nació como resultado de una colisión de grandes poderes. Una fusión de tres hechiceras. Por ello tenía los recuerdos de todas ellas, pero no era ninguna de las tres. Simplemente heredó sus recuerdos. Ma no tenía padre, ni madre, y nunca podría envejecer. Decidió irse de viaje sin siquiera saber para qué vivía. Viajó a muchos países y conoció a mucha gente.

Las personas tenían historias diferentes y vivían vidas diferentes. Todos, independientemente de su sexo, edad o estatus social, tenían su propia “razón de existir”. Cuándo se dió cuenta de esto, Ma comenzó escribir en su agenda las historias que escuchaba. Finalmente, el número de agendas continuó aumentando de decenas a centenas.

Ninguna de las vidas escritas allí eran iguales. Cada una recibía su propia “historia” de los “dioses”. Ma pensó que era injusto, los “dioses” no le habían dado una a ella.

No importaba cuántas “historias” humanas escribiera, no importa cómo usara la “técnica del intercambio” para obtener el cuerpo de otra persona. La vida de otra persona nunca le pertenecería. Pero el conocimiento que adquirió no era completamente inútil.

Lo que había visto con sus propios ojos y lo que había escuchado. Después de analizarlos, la respuesta que obtuvo fue que este mundo eventualmente colapsaría. Incluso si llegaba ese momento, las otras personas continuarían existiendo como almas.

Pero ella no lo haría. Los “dioses” no le dieron nada, y desaparecería por completo con su muerte física. Para evitarlo, debía demostrar su existencia. Crear con sus propias manos lo que no le dieron los “dioses”.

La personalidad de Ma se formó por la fusión de tres hechiceras, pero no tenía una propia porque Ma era Ma. Debía ser un “ser puro”. Empezó a pensar que era la voluntad de las hechiceras que dormían en ella lo que se interponía en su camino. Para deshacerse de ellas, comenzó a recolectar los “Contenedores del Pecado”. Con la ayuda de los demonios podría expulsar las voluntades adicionales.

No podía fusionarse con los demonios porque, entonces, no podría convertirse en un “ser puro”. Solo tenían que ser un caparazón que cubriera su existencia.

Ma estaba recolectando sin problemas los “Contenedores del Pecado” y el poder de sus demonios, pero al mismo tiempo tenía una sensación de decepción en su corazón. El caparazón era débil. En este, un “ser puro” no podría eclosionar.

Antes de alcanzar su objetivo, fue asesinada por su hija, Némesis. Fue entonces cuando lo notó por primera vez; la mejor opción para el caparazón no eran los demonios, eran las personas de las que brotó la malicia por los demonios.

La desaparición de sí misma apenas fue evitada por la compasión de la “Muñeca Directora”. Sin embargo, no le quedaba mucho tiempo. En ese momento, Ma engañó a la “Contratista de la Soberbia”, quien estaba cerca, y la hizo su caparazón. Entonces comenzó a dormir dentro de ella, esperando el momento.

 

Su camino hasta llegar allí era exactamente la “historia” de Ma.

Y ella aún no se había dado cuenta.

Capítulo 9-Maldad Pura; Escena 1

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 9-Maldad Pura; Escena 1

 

Desde el principio, no fui nadie.

Ni Levia. Ni Irina. Ni siquiera Eve.

Algo que es una compilación de las tres, pero no es ninguna de ellas.

Eso soy yo.

Tengo que demostrar mi propia existencia.

Tanto teleológica, ontológica, cosmológica como deontológicamente.

Todos dan por hecho su existencia.

Solo que yo no tengo permitido hacer eso.

Es por eso que pretendo ser un “ser puro”.

Para probar mi existencia.

Cuando se prueba la existencia de algo que no existe, todas las “reglas” de los dioses se transforman en contradicciones.

Las existencias naturales se convierten en algo que no existe.

Todo volverá a la nada, pero eso no es algo que me importe.

Y mi sufrimiento.

Espero que ustedes lo prueben esta vez.

Capítulo 8-Reencuentro; Escena 6

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 8-Reencuentro; Escena 6

 

En el desierto, un chico miró hacia el cielo del sur, y sonrió.

«Parece que el clímax está cerca.»

Para él, quién poseía ojos especiales y artificiales, era inevitable ver lo que sucedía en ese teatro lejano.

«Michaela, Gumillia, Gammon, Gallerian. Ellos estaban tratando de evitar el “Ta Eschata”. Desafortunadamente ella fue mejor que ellos.»

Los “Contratistas de los Pecados Capitales” elegidos. Seis de ellos ya cayeron en sus manos. Solo quedaba uno.

«Levia, había enfrentado una situación similar allí hace un tiempo, pero la chica que la ayudó en ese momento ahora es su enemiga. Bueno… ¿qué va ha hacer?»

Podía ver la cara molesta de Némesis y Allen.

«Lo siento por los dos. Aún así, su victoria no está confirmada. Y si no lo logran, este mundo realmente terminará.»

La princesa parada frente a ellos se trataba de Riliane, pero no era ella.

Así es, ella,

Cuyo verdadero nombre era…

“Ma”.

Capítulo 8-Reencuentro; Escena 5

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 8-Reencuentro; Escena 5

 

En el pasillo dentro del teatro, Riliane se encontraba envuelta en un aura extraña y le habló a Allen y a los demás.

—He… estado esperando.

—¿Qué?

—Para que los siete “Contratistas de los Pecados Capitales” se reunieran. No a los demonios desgastados del antiguo mundo… Siendo que son más frescos y más pecaminosos que estos. Con su existencia, me convertiré en un verdadero “ser puro”.

Gammon, quien había estado en el suelo, se apartó de Riliane y luego murmuró.

—Mierda… ¿Conque así fueron las cosas? No importa cuánto te buscáramos, por eso no pudimos encontrarte…

Riliane luego dirigió un rayo de luz hacia Gammon. No, él no era el único objetivo. Del mismo modo, el rayo se dirigía hacia Némesis y Allen.

Allen y los demás se cubrieron… pero el rayo de luz desapareció sin alcanzarlos.

—Tú, Eve. —Riliane dirigió su mirada hacía los gemelos. Eve estaba extendiendo su mano derecha hacia ella—. En esta forma, sigo siendo lo suficientemente poderosa como para compensar ese rayo… Eres inútil ante eso. Pero si te vas a interponer en mi camino… incluso si eres solo una niña, no me importa.

—Eres una desagradecida, aunque mamá te ayudó.

—Ja, ja, es cierto. Ni siquiera he podido agradecerle a la “Muñeca Directora” por la “BLACKBOX” que hizo para mí. Gracias a ella mi tiempo retrocedió un poco y así pude permitirme un poco de tiempo antes de que el mundo colapsara para poseer el alma de Lilith. Pero, Eve, ¿sabes por qué hizo eso?

Eve sacudió la cabeza.

—La “Muñeca Directora” no quería perder a uno de sus amigos. Estaba más sola que nadie. Pero eso fue todo, solo fue una mujer tonta que ni siquiera podría pensar que eso produciría el peor de los resultados.

Adam se paró frente a ella, gritando como si cubriera a Eve.

—¡No le digas tonta a mamá!

—Adam, ¿hasta dónde conservas tu memoria original? Creo que has perdido la mayor parte de esta debido a tu reencarnación.

—No lo sé. Pero puedo escuchar la voz de mamá. Su “Lu Li La, Lu Li La” resuena desde el techo. Esa voz me dice que haga esto. —Adam colocó suavemente su mano sobre su pecho.

—¡Espera Adam! Es demasiado pronto… —el rostro de Gammon se puso pálido.

“Re_Birthday”.

 

Al mismo tiempo que Adam lo dijo, introdujo su mano profundamente en el lado izquierdo de su pecho.

Capítulo 8-Reencuentro; Escena 4

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 8-Reencuentro; Escena 4

 

Germaine subió corriendo las escaleras del palacio real y se dirigió hacia Arth, quien estaba en la terraza.

—¡Su Majestad, es terrible! El cielo del norte…

—Lo sé. Lo estoy viendo ahora mismo —respondió Arth, mirando las nubes negras en el cielo y el edificio que flotaba en su centro—. ¿Cómo están los soldados?

—La mayoría de ellos se están recuperando, pero aún así están en perfecto estado…

—Bien. Solo diles a aquellos que puedan moverse que se preparen.

—Eso significa que…

—Partiremos hacia allí.