Capítulo 6-Not Eve; Escena 4

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 6-Not Eve; Escena 4

 

Sin saberlo, la llevaron al inframundo y luego la arrojaron a la Tierra. Riliane miró a su alrededor, confundida. Aparentemente, estaba en un lugar similar a una ciudad, donde había muchos edificios alineados. Sin embargo, supuso que todos eran ilusiones.

—¿Dónde estamos? Nunca he visto esta clase de edificios en Jakoku —dijo Kayo, quien, como Riliane, también fue arrojada a la Tierra.

—¿Qué pasó con los demás?

—Si te refieres al duque, está por allá —respondió Kayo señalando a la derecha.

Allí estaba la figura de Venomania rodeada de muchas mujeres.

—Mi señor Venomania, ¡bienvenido a casa!

—Oh, ya volví querida. ¿Tuviste algún problema mientras estuve fuera?

—De cierta manera, sí. Unos hombres extraños estaban atacando la ciudad. Pero cuando descubrieron que usted no estaba aquí, mi señor Venomania, se fueron de inmediato.

—Ya veo. De todos modos, es bueno que estén a salvo.

—¡Ehh! ¡Estaba preocupada por usted, mi señor Venomania!

Riliane y Kayo miraban la escena con una expresión de incomodidad.

—Aparentemente esta es la mansión del duque.

—¿Esto es Asmodean? Entonces… —Riliane comenzó a caminar en dirección contraria al sol.

—Por favor, espera, pequeña Rin. —Kayo trató de detenerla, pero Riliane la ignoró y continuó. Sin embargo, Kayo siguió hablando mientras perseguía a Riliane—. ¿A dónde vas?

—Eso no te importa.

—…

—Cuando estuviste en la Tierra antes te sentías mal, ¿verdad? Entonces, ¿por qué no vuelves al Inframundo?

—Estás preocupada por mí. Gracias.

—¡No quise decir eso!

—¿En serio? Pero parece que esta vez no hay ningún problema, probablemente porque estoy lejos de Jakoku.

—Mmm.

—Si estás buscando a Gallerian y a esa chica, detente.

Con ese tono tan firme, Riliane finalmente se detuvo.

—¿Por qué? ¿Quieres decir que no soy rival para ellos?

—Así es. No son el tipo de personas con las que una chica débil pueda lidiar.

—Tú también eres solo una mujer, ¿verdad?

—Así es. Pero soy mucho más fuerte que tú. Lo sabes muy bien, ¿verdad?

—Ugggh.

Era decepcionante, pero así era. Kayo sonrió suavemente y puso su mano sobre el hombro de Riliane.

—Entonces te seguiré. También espero que sirva para expiar mis pecados por lo que te hice.

—…

La propuesta no le importaba, pero no tenía razón para rechazarla. Era bueno tener algunas personas en las que pudiera confiar.

—… Entiendo. Entonces te contrato como mi guardaespaldas.

—¡¿En serio?! Estoy realmente feliz. —Con alegría, Kayo se alineó junto a Riliane—. Entonces, vámonos ahora…

—¡Esperen un momento! —Alguien volaba en el cielo mientras gritaba—. ¡Yo también iré!

Era Venomania, a quien le habían crecido alas de su espalda.

—¿Por-Por qué estás…?

Venomania agarró la mano confundida de Riliane con ambas manos:

—Ayudar a una mujer en apuros es el deber de todo caballero, ¿verdad?

—No estoy en apuros.

—¿En serio? Esa chica que apareció en el inframundo parece ser capaz de manipular los corazones de las personas… ¿Quién otro más que yo para contrarrestarla?

—… Creo que tienes razón.

—Además, no me agrada ese tal Gallerian. Especialmente su cara. Se parece mucho al hombre que me asesinó. Realmente no entiendo la razón, pero por el momento quiero golpearlo.

 

«… Creo que es mejor que esta persona no se encuentre con Kyle.»

 

Riliane quería volver a Lucifenia y ver qué estarían haciendo, pero decidió que no era buena idea.

—Tres personas. Será un viaje animado, ja ja ja —rió Kayo con alegría—. Bueno, pequeña Rin. ¿Cuál es nuestro destino?

—Esto… Es…

Riliane sacó la muñeca de su pecho y la abrazó con fuerza entre sus brazos.

Capítulo 6-Not Eve; Escena 3

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 6-Not Eve; Escena 3

 

Gumillia solo le dijo a Allen que estaba buscando a los Contratistas de los Pecados Capitales que habían escapado del Inframundo, omitiendo la “reunión de los tres mundos” y sus detalles. Eso fue parte del acuerdo con Sickle.

 

«No me importa.»

 

Gumillia, quién caminaba por el inframundo con las dos mujeres, lo recordó de nuevo.

 

«Sickle se las arregló para que todas sus ideas sonaran bien en la reunión… pero la verdad es que todas eran contradictorias.»

 

Deseaba eliminar la influencia del “Segundo Período”, pero entonces ella, Michaela y Sickle, ¿estaban incluidos en esta influencia? Después de todo, no le importaba que Sickle hiciera lo que quisiese.

 

«Él valora las “reglas” más que cualquier otra cosa, Michaela lo dijo.»

 

Pero entonces, ¿por qué estaba tratando de confiarle el mundo a Allen, quien estaba fuera de esas reglas?

 

«No, ¿era acaso porque estaba fuera de las reglas? Estaría al margen de ellas colocando a un “Irregular” en la gestión…»

 

Riliane, de nuevo, volvió a generar alboroto.

—¡Déjame ir de inmediato! ¡Estúpidos poderes!

Ya estaban en medio del Inframundo, por lo que no tuvo que retenerla por más tiempo. Cuando Gumillia la soltó, Riliane se cayó de cara contra el suelo.

—¡Podrías haberme dejado bajar con más suavidad!

—Solo te estás quejando, como siempre.

—¿Tú eres alguna conocida mía? ¡Quítate esa máscara y muéstrame tu cara!

—Me tengo que negar. Después de todo, no puedes distinguirme solo por mi cara.

Debajo de esa máscara, su cara real era diferente a la que Riliane conocía. Entre los miembros de la tripulación de la nave espacial “Climb One”, había una investigadora llamada Gumillia. Ella ahora tenía de vuelta su rostro original.

—Solo te daré mi nombre. Soy Gumillia. Una vez fui la discípula de la hechicera Elluka.

—… Ah, lo recuerdo. Ciertamente conocí a tal persona. Pero no hablamos mucho.

—Vamos. Los otros están esperándonos. —Gumillia continuó su camino, tirando a Riliane del brazo.

“La Puerta del Juicio”. Las almas de los muertos viajaban por allí hacia el Paraíso o el Infierno. Ante aquella puerta se lograba ver a tres personas de pie. Todavía estaban algo lejos, así que Riliane no podía distinguir sus características.

—¿Quiénes son ellos? —preguntó Riliane.

—Son los “Contratistas de los Pecados Capitales”. Pero para ser más precisos, son solo aquellos que tienen la mejor “compatibilidad” con los “Demonios del Pecado”.

—¿Qué quieres decir?

—De esas tres personas, dos no hicieron un contrato con los demonios. Es por eso que llamarlos “Contratistas de los Pecados Capitales” es inherentemente incorrecto.

—Si no son contratistas, ¿acaso habría necesidad de encerrarlos en este lugar?

—Siguen siendo pecadores con una profunda conexión con los demonios. Como tú y Prim.

—…

Las personas frente a la puerta las habían notado. Una mujer que llevaba un kimono rojo se apresuró a ellas. Cuando confirmó su rostro, Riliane le gritó:

—¡Eh! T-Tú eres… ¡Sudou Kayo!

La mujer cuyo nombre era Kayo, se volvió extrañada hacia Riliane.

—Ahh… ¿Me conoce, señorita extranjera?

—Ehh, ¿pero qué dices…? Oh, ya sé. No me veía de esta manera.

Riliane usó su imaginación para cambiarse de ropa instantáneamente. De su vestido de princesa a un kimono de chica de pueblo, y su forma de hablar cambió en consecuencia.

—Qué tal así. Si me ves con este atuendo, supongo que lo recordarás, ¿verdad?

—¡Sí! Eres la pequeña Miroku Rin, ¡¿verdad?!

—Finalmente lo recuerdas… Aunque tu aspecto no ha cambiado mucho.

—Ha pasado un tiempo, ¿has estado bien?

—¡¿Que cómo he estado?! ¡¿Cómo puedes decir algo así?! ¡Tú me asesinaste!

—Sí, así fue… Lo siento mucho. —Diciendo eso, Kayo se inclinó profundamente ante ella.

—…

Se había disculpado tanto que ya Riliane no podía culparla. En lugar de vacilar con Riliane, Gumillia habló con Kayo:

—¿Ya has regresado a tu condición normal?

—Sí, señorita “Amo del Jardín Infernal”. El aire de la Tierra no parecía hacerme bien, y estaba un poco confundida… Pero ahora estoy completamente tranquila.

—Bueno, eso está muy bien. ¿Los otros dos se han mantenido tranquilos?

—Sí. Hace un momento estaba un poco apenada porque el duque me trataba de hablar constantemente.

—Venomania no es diferente de cómo era antes, intentando coquetear incluso con sus propios descendientes.

Los otros dos delante de la puerta caminaban lentamente hacia ellas. Riliane volvió a mirar severamente.

—No es acaso, ¡¿Kyle?!

Se parecía, pero era otra persona. Era el director de la oficina de la Estrella Oscura, Gallerian Marlon.

—¿Qué? No puedo reconocer a la mayoría de ustedes —dijo Gallerian, quien se acercó y miró a Riliane de manera algo extrañada—. Hey, tú, ¿te he conocido en alguna parte? Me pareces familiar…

—… Fuu.

Después de suspirar, Riliane volvió a cambiarse de ropa. Ahora, llevaba un abrigo rojo y un sombrero.

—¡Tú!… ¡¿Eras “Postman”?!

—Así es. Ha pasado un tiempo, Gallerian.

—¿Eras… una chica? ¿Y podías hablar?

—Pude hablar, después de que murieses.

—¿Dónde está Ma ahora?

—No lo sé.

El otro hombre, el duque Venomania, vio por primera vez a Riliane, y luego sonrió cuando vio a Prim, quien era sujetada por Gumillia sin poder moverse.

—Esta vez ambas son mujeres. No quiero ningún otro hombre, así que cualquier mujer es muy bienvenida.

Riliane no lo conocía, pero había visto su nombre en un libro de texto.

 

«¿Es ese el duque de Venomania? Le gustan demasiado las mujeres, como se decía en la historia… Tendré mucho cuidado de no acercarme demasiado a él.»

 

Gumillia creó una silla simple con su propia imaginación y sentó a Prim allí.

—Cinco personas. La siguiente es Banica Conchita. —Después de haberlo comprobado, se volvió hacia Kayo—. Kayo, continuaré pidiéndote que los sigas vigilando.

—Como usted desee.

Después de ver a Kayo aceptar, Gumillia levantó la vista.

—Espere un momento, “Amo del Jardín Infernal”. —Gallerian detuvo a Gumillia.

—¿Qué pasa, Gallerian?

—¿Por qué tienes aquí a los “Contratistas de los Pecados Capitales”?

—Obviamente, para capturar a los que escaparon del inframundo. Ese es mi deber.

—¿Hmm? Aparte de Venomania y la mujer de cabello negro sentada allí, a las otras dos nunca las había visto en el Inframundo.

—Entonces te diré la verdad. Fue un acuerdo con el Dios del Sol. Me ha ordenado que vigile que no hagan cosas indebidas.

—Con que Dios… Oye, no creo que seas el tipo de persona que sigue las instrucciones del murciélago sin cuestionarlas. No sirve de nada que trates de engañar a los ojos de un juez, Amo del Jardín Infernal. Tú… ¿nos estás tratando de proteger?

—…

—Pero, en mi opinión, eres ineficiente. —Gallerian agarró su mazo con la mano—. Solo arrojándonos al Inframundo, ¿crees que se rendirá? ¡Estoy seguro de que nos seguirá hasta aquí!

Inmediatamente después de gritar, golpeó el suelo con su mazo. Desde ese lugar como punto de partida, el suelo se comenzó a agrietar gradualmente.

—¡¿Qué hiciste?!

La respuesta a la pregunta de Riliane rápidamente se hizo evidente. Una mujer con cabello verde emergió de las grietas en el suelo. Mirando aquella figura, la cara debajo de la máscara de Gumillia estaba desconcertada.

—Tssk. ¿Una intrusa? La “Princesa del Sueño”… ¡Eve Moonlit!

Kayo, al percibirla como una amenaza, hizo aparecer dos tijeras en sus manos. Llevándolas como un armas, se dirigió para saltar hacia la Princesa del Sueño.

Pero alguien saltó delante de la Princesa del Sueño, agarrando a Kayo para protegerla.

Era Prim, cuyo tiempo debería haber estado detenido. Sus brazos estaban sujetándola firmemente.

—Ughh… Qué fuerza tan ridícula.

Los ojos de Prim estaban abiertos, pero estos no transmitían su voluntad.

Gumillia determinó que estaba siendo manipulada por la “hipnosis” de la Princesa del Sueño.

 

«…Esto es malo. Si hago algo mal, todos en este lugar podrían ser manipulados también…»

 

Detrás de la Princesa del Sueño, Gallerian se reía con sus brazos cruzados.

—Puff, no bajes nunca la guardia, Amo del Jardín Infernal. Pareces estar un poco confundida.

—¿Eh?

—Ella… no es Eve.

—Si no es así, ¡¿quién es?!

—Es mi amada hija. Michelle ha tomado el poder de Eve y lo ha hecho suyo.

—¿Pero qué dices? Aparentemente tú también estás atrapado en los trucos de Eve.

—Si no lo crees, está bien. Pero, ¡aún están en apuros!

Gallerian hizo aparecer una pistola en su mano y comenzó a dispararle a Gumillia y los demás.

—¡Auch!

Riliane se sentó involuntariamente e inclinó la cabeza.

Mientras evitaba las balas, Gumillia pensó en la diferencia de fuerzas actuales.

 

«… Riliane parece inútil. Pudo haber hecho un contrato con el “Demonio de la Soberbia”, pero nunca había usado ese poder en su vida. Kayo, ¿sigue atrapada por su oponente, Prim?»

 

Kayo se sacudía en las manos de Prim, y estaba a punto de acuchillarla. Sin embargo, Prim la interceptó rápidamente. En términos de diferencias en sus capacidades físicas durante la vida, Kayo debería ser mucho más poderosa que Prim. Pero ahora, ambas estaban en estado de almas. Por la técnica de la Princesa del Sueño, Prim parecía estar fuera de sus limitaciones espirituales.

 

«Entonces, le dejaré encargarse de Gallerian a Venomania, y yo de Eve…»

 

Sin embargo, Venomania sonrió y corrió a través de las balas, acercándose a Prim.

—¡Duque, voy en camino! ¡Aléjese por favor!

—Estoy bien, no es bueno que una dama maneje este tipo de cosas, incluyéndote a ti. —Entonces Venomania agarró el brazo de Prim—. No es agradable ver a las mujeres peleándose entre sí. —Sus ojos brillaron misteriosamente—. Ya… Deténganse, por favor.

—Sí —Prim se sonrojó y saltó hacia el pecho de Venomania.
Gumillia miró la situación como si estuviera sorprendida.

 

«¡¿Manipuló a Prim con la técnica de la “Lujuria”?! Qué bien…»

 

La hipnosis de la Princesa del Sueño parecía compensarse con la técnica de la lujuria de Venomania. Al parecer, Gallerian también se dio cuenta de ello.

—Michelle, ya está bien con la hipnosis. Usa ahora el “Gift”.

—Está bien, papá.

Una niebla comenzó a ser emitida por la Princesa del Sueño, un veneno verde mortal que pondría a todos a dormir. Pero…

—Papá, parece que esto no está bien. En mi corazón… está Eve…

—¡¿Qué?!

—Yo, yo soy… la Princesa del Sueño… Yo soy…

La Princesa del Sueño se agachó en el acto, y al mismo tiempo la niebla desapareció. Gallerian corrió hacia ella.

—Está bien. No te excedas. O te perderás a ti misma.

—Mmm… Lo siento.

—Parece que esto es malo. —Gallerian miró a su alrededor—. Michelle, vámonos. ¿Puedes romper la barrera?

—Sí. Solo una vez más.

Un trueno resonó de repente en el Inframundo. Después de que desapareciera aquella luz deslumbrante, no estaban ahí ni Gallerian ni la Princesa del Sueño.

—¿Han escapado? —murmuró Gumillia.

De repente, se escuchó una risa de la máscara que llevaba puesta.

—Ja, ja, ja, ha roto las barreras fácilmente. Después de todo, fue algo rápido, así que, ¿supongo que no podías evitarlo?

—No te rías, Seth. Después de todo, ¿Gallerian tuvo contacto con Gammon?

—Así es. Bueno, ¿qué vas a hacer ahora?

—Lo que debo hacer. Tengo que traerlo de vuelta.

—Y también a los otros “Contratistas de los Pecados Capitales”.

—¿Uh?

Sorprendida, Gumillia miró a su alrededor. Venomania, Kayo, Prim y Riliane. Se dió cuenta de que ellos también se habían ido. Seth se rió de nuevo.

—Creo que fueron arrastrados por la gravedad y arrojados a la Tierra. Si la barrera desapareció, debería ser así.

—Fuu. Además, debemos empezar otra vez desde el principio.

—Tenemos que arreglar la barrera antes de eso. De lo contrario no habría lugar para resguardarlos.

—No tenemos mucho tiempo.

—Lo sé. Empecemos entonces.

Capítulo 6-Not Eve; Escena 2

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 6-Not Eve; Escena 2

 

Con el colapso del mundo, la frontera entre la Tierra y el Inframundo había desaparecido. Como resultado, Gumillia, el “Amo del Jardín Infernal”, también había podido ir a la Tierra, pero, ¿cuál es el punto estando en la Tierra cuando ésta ya ha colapsado?

Ella pensó que su propósito debía ser hacer algo. Primero, Gumillia se reunió con su vieja amiga Michaela, quien fuese la sucesora del Dios de la Tierra, para hablar sobre el futuro. Un murciélago se reunió allí con ellas. Este era el dios del Sol , Sickle, quien vivía en el Paraíso.

Paraíso, Tierra e Inframundo. La “reunión de los tres mundos” hecha por sus guardianes. Su conclusión fue dejar el fin del mundo en manos de las personas. Sin embargo, si no hacían nada, las almas vagarían por la Tierra para siempre. Entonces decidieron ayudar con lo más mínimo.

Lo importante era eliminar la influencia del “Segundo Período” que pudiera ser un obstáculo. No importaba cuál fuese el fin del mundo, debía ser elegido por los nacidos en el “Tercer Período”.

Los espíritus del Bosque del Árbol Milenario no deberían ser un gran problema, pero por el momento serían administrados por el antiguo Dios de la Tierra, Held. Los “Contenedores del Pecado” y los “Demonios del Pecado”, que fueron los principales factores en la confusión del mundo, fueron puestos bajo la supervisión de Michaela. Sin embargo, solo el “Demonio de la Ira”, Seth, decidió actuar con Gumillia como antes. Su presencia también era necesaria para el papel que tendría que jugar Gumillia.

Su papel era la captura de los “Contratistas de los Pecados Capitales” quienes obtuvieron el poder de los “Demonios del Pecado”. Como almas, su imaginación les permitiría ejercer las mismas habilidades que los “Demonios”, como cuando estaban vivos. Era, indudablemente, la influencia del “Segundo Período”, por lo que los contratistas no podían quedar sin supervisión.

Luego, Sickle envió a la Tierra a “Irregular”, o Allen, quien había estado bajo su propia protección. Sickle pensó que él jugaría un papel en el renacimiento del mundo, habiendo aprendido ya toda la historia del “Tercer Período”.

Pero, ¿por qué Allen? Este mundo había sido creado por científicos del “Segundo Período”, y las reglas también fueron hechas por ellos. Sin embargo, algún tiempo después de la creación del “Tercer Período”, algunas personas quedaron fuera de esas reglas. El nombre genérico para ellos era “Irregular”.

Allen y Riliane fueron niños nacidos entre un muñeco de barro y una humana. Fueron seres que originalmente no podían haber nacido. Algunos estaban preocupados por su existencia. Por ejemplo, el “Demonio de la Envidia”, Rahab Barisol, pensaba que la reunión de las almas de Allen y Riliane podría causar un fenómeno de “reformateo” a gran escala.

Sin embargo, Gumillia era escéptica a esta teoría. Allen y Riliane se “encontraron” desde el mismo momento en que nacieron. Entonces, sería extraño que el mundo no  hubiera desaparecido en ese momento.

A diferencia de Rahab, Sickle parecía tener grandes expectativas sobre el potencial de los “Irregulares”. Aquellos que estaban fuera de las reglas del “Segundo Período” podrían considerarse los creadores del nuevo mundo.

Su primer plan era dejar que Allen se reuniera con los principales “Contratistas de los Pecados Capitales”. De hecho, las opiniones de esta reunión estaban dividas al comienzo de la “reunión de los tres mundos”. No solo habían sido fuertemente influenciados por el “Segundo Período”, sino que también fueron, inconfundiblemente, humanos nacidos en el “Tercer Período”. Como resultado se decidió, como medida temporal, que fueran encarcelados en el Inframundo. Luego Allen tendría que decidir qué hacer con ellos. Por ello se permitió la reunión cara a cara entre Allen y los Contratistas. Tan pronto como se hiciera, Gumillia los capturaría uno tras otro, o ese debería haber sido el caso.

Sin embargo, Allen ignoró las instrucciones de Sickle y se dirigió con Michaela al “Graveyard” para recuperar el cuerpo de Némesis. Gumillia, quien conocía las verdaderas intenciones de Allen al contactar a Michaela, también decidió cambiar de planes y cooperar con él.

 

Reunirse con el alma de Némesis era un deseo muy anhelado para Gumillia.

Capítulo 5-BLACKBOX; Escena 7

Master of the heavenly Yard; Capítulo 5-BLACKBOX; Escena 7

 

Riliane y Clarith llegaron junto a Marie a la isla de Marlon. Allí se encontraron con el sucesor del Dios de la Tierra, Michaela.

—…

Riliane vio en silencio a los tres animales reunidos a los pies de Michaela. Una oveja, un pez y un búho.

—Es la primera vez que tengo constancia de que todos los demonios parecen animales.

La oveja, el “Demonio de la Lujuria”, dio un paso adelante de Riliane y respondió a sus palabras:

—Esta no es la forma que realmente teníamos. Asumimos la apariencia de animales en el bosque al venir a este mundo.

—Mmm… Pero no están todos. Se supone que los “Demonios del Pecado” son siete animales, ¿verdad?

—Precisamente, “seis” de ellos, porque la “Princesa del Sueño” se poseyó a ella misma… Aunque su poder parece ser igual o mayor al de nosotros.

—¿Dónde están los demonios restantes?

—El “Demonio de la Gula”, Vlad, no está. Porque fue comido y asimilado por la mujer llamada Banica. Y el restante está actuando junto con el “Amo del Jardín Infernal”.

—Bah, de todos modos, no estoy aquí por eso ahora. Cómo sea. Escuché decir a Marie que ustedes pueden derrotar a la “Princesa del Sueño”.

Después de que la oveja viera a Marie, se volvió hacia Riliane y respondió.

—No hay duda en qué conocemos cómo. Pero no tenemos la obligación de cooperar contigo.

—Impertinente. A pesar de tu apariencia de una oveja.

—Cierra la boca. Si no fueses una chica, ya te hubiera cortado a la mitad.

Mientras tanto, una persona se metió en medio de ambos. Era el pez con patas, el “Demonio de la Envidia”

—Está bien, Gilles, tranquilízate un poco. En cualquier caso, es cierto de que no podemos dejar sola a la “Princesa del Sueño”.

Riliane miró al pez de una manera interesante.

—¿Tú eres la tía Rahab?

—… ¿Tía?

—Oh, eso… fue lo que Marie nos dijo —dijo Riliane, un poco asustada por la aguda mirada de Rahab.

—Ya veo, Marie. ¿Podemos hablar un poco más tarde?

Marie, asustada, se escondió debajo del pecho de Clarith.

—Bueno, ya dejémoslo, Riliane. Si quieres lidiar con la “Princesa del Sueño”… Puedes pedirle prestada la “Muñeca del Clockworker” a Michaela. Enciérrala en ella.

Rahab miró a Michaela. Michaela fue y sacó una muñeca. Era algo familiar para Riliane.

—La “Muñeca Directora”. A quien Gallerian creía su hija —dijo Michaela mientras se la entregaba a Riliane—. Ahora está vacía. Cuando el teatro fue destruido temporalmente por “Castigo” el alma y la muñeca se separaron. Los demonios también fueron liberados de Ma.

—Ma… Oye, Michaela, tengo algunas preguntas que quisiera consultarte.

—Por favor. Pregúntame cualquier cosa.

—Dices que la “Princesa del Sueño”. No es… ¿la misma persona que la “Muñeca Directora”?

—No, son personas distintas. El alma de la “Muñeca Directora” probablemente todavía está en ese teatro. La “Princesa del Sueño” se fue a otro lugar después de poner las almas de Lucifenia a dormir. No sé dónde está ahora…

—Ma también… ¿murió? ¿Dónde está su alma ahora?

—No lo sé. He estado tratando de encontrarla todo el tiempo… —Incluso el Dios de la Tierra parecía no saberlo todo.

—Entonces, una última cosa, Michaela, todavía… ¿me guardas rencor?

—Esto…

Cuando Michaela intentó responder, apareció una nueva persona en la escena.

A los pies de Riliane salió del suelo una mujer que llevaba una máscara.

—Ya terminé —le dijo la mujer enmascarada a Michaela mientras llevaba a una chica de cabello oscuro en su hombro.

La mujer de cabello negro no se movía ni un poco.

 

«¿Está débil? O quizás está muerta, pero esa mujer también es un alma.»

 

Cuando Riliane estaba pensando en ello, la mujer enmascarada se dio la vuelta y vio a Riliane.

—Así que aquí estás, Riliane.

—Ah, ¿quién eres?

—Soy el “Amo del Jardín Infernal” y estoy persiguiendo a los “Contratistas de los Pecados Capitales”, quienes escaparon a la Tierra —dijo mientras arrojaba al suelo a la mujer que sostenía—. La “Contratista de la Pereza”, Prim Marlon, parece que estaba tratando de formar equipo con el ejército de Tasan, pero me alegro de haber tomado primero la iniciativa.

—Oh, esta persona… ¡¿es la tía Prim?! —Riliane miró nuevamente su cara, ella definitivamente era la madre de Kyle, Prim—. Tía Prim… No se puede mover en absoluto…

—No puedo matar un alma, así que detuve el tiempo en ella.

—E-Eh…

No estaba segura, pero al parecer el Amo del Jardín Infernal poseía grandes habilidades.

—De ahora en adelante, ¿qué pasará con mi tía Prim?

—La llevaré al “Inframundo”. No el que está aquí, sino al verdadero inframundo en el fondo de la Tierra. —El Amo del Jardín Infernal parecía pensar en algo mientras miraba a Riliane—. Hmm, Riliane, vendrás conmigo.

—¿Eh? ¡¿Po-Por qué yo?!

—Mi papel es proteger a los objetivos de él, los “Contratistas de los Pecados Capitales”.

—¿Con “él” te refieres al líder de Tasan?

—… —Sin avisar, el Amo del Jardín Infernal se apoderó del cuerpo de Riliane.

—¡Esp-Espera!

Con la otra mano, también agarró a Prim. Y lentamente, comenzaron a hundirse en el suelo.

—Entonces, nos vemos.

El Amo del Jardín Infernal se despidió de Michaela. Después de sonreírle y regresarle la despedida, Michaela le habló a Riliane quien aún luchaba por soltarse de los brazos.

—Riliane, todo está bien. Y… gracias.

—¿Eh?

—Gracias a tu cuidado, pude crecer y convertirme en un gran árbol. Así que por eso…

Poco después, Riliane se hundió en el suelo hasta su cabeza, y ya no pudo escuchar la voz de Michaela.