Capítulo 5-BLACKBOX; Escena 6

Master of the heavenly Yard; Capítulo 5-BLACKBOX; Escena 6

 

Al final, todas las almas absorbidas por la “BLACKBOX” estaban a salvo. Sin embargo, todos estaban muy exhaustos, y sería difícil que continuaran con la batalla.

El castigo para Tony y el ejército de Tasan fue controvertido, pero al final se decidió no hacerles nada y liberarlos. Esto se debía a que Gammon los traicionó y era poco probable que volviesen a ser hostiles contra ellos. Como no podían ser asesinados, era bastante peligroso retenerlos. Parecía que Gammon no había participado en la batalla. Igualmente, Kyle también testificó que no se encontró con él.

Némesis estaba sentada sola en la terraza del palacio real, reflexionando sobre los resultados. Kyle también lo había dicho, que cuando fue arrastrado hacia a la caja, había escuchado una voz extraña.

 

«Reformateo… De ser el caso… puede que no haya sido hecha por Seth»

 

El hecho de que las almas absorbidas estuvieran a salvo también lo confirmaba. Si la caja hubiera sido para “transferir” el alma, esto no habría sucedido. Más bien, estaba tratando de procesar las almas dentro de él. Una función así no debería haber existido en ninguna de las “BLACKBOXES”, y mucho menos en el “Tipo S” de Seth. Aunque la función “reformateo” fue diseñada, no fue implementada.

 

«Y esa función fue pensada por… Levia, quien soy yo. Entonces… el plano de esa “BLACKBOX” debería haber sido destruido sin que nadie más lo supiera.»

 

El reformateo del alma fue propuesto por Levia para fortalecer el control de los datos espirituales, pero fue rechazado por los otros científicos. Entonces, ¿quién había hecho esa caja voladora vacía?

 

«Posiblemente haya sido alguien de los que pudieron leer mis pensamientos…»

 

Los rostros de algunas personas aparecieron como candidatos. Sin embargo, en ese momento, no podía decir nada.

—¿Estará aquí? —Arth subió las escaleras hasta la terraza. Al lado de él estaba Allen.

—Vaya, reunión padre e hijo… ¿Debería dejarlos a solas?

—No, hemos venido a verte, Elluka… ¿Qué vas a hacer?

—Ya veo… —Némesis pensó por un momento. Originalmente, sería aburrido, sin una gran razón, seguir a Allen.

—Alexiel continuará buscando a Riliane.

—¿Solo?

—La mayoría de las almas tragadas por la caja no están en un estado en el que puedan moverse correctamente —Alexiel… Allen respondió en lugar de Arth.— El resto de ellos deberían permanecer aquí para proteger a nuestros compañeros debilitados. La “BLACKBOX” fue destruida. Esa parecía ser la crisis principal, por lo que no debería ser necesario apurar a los demás por Riliane.

—… Así parece ser el caso.

—¿Estás preocupada por algo?

—Simplemente algo no me gusta. Esa caja estaba allí. Gammon debe tener la explicación de eso.

—Entonces, ¿estás planeando ir al teatro?

—…

—Como dije antes, es peligroso ir sola. Por lo menos, es mejor que vayas con Gumillia y los demás.

—Esa chica… No vino aquí después de todo.

—Así es, ¿qué tal si continúas buscándola conmigo? —le propuso Allen.

—Al igual que con Riliane, ¿tienes alguna pista de dónde esté?

—Esto… No la tengo, pero por ahora iré hacia el sur.

—¿El sur?

—Donde está Banica Conchita… Ella fue una vez residente de ese teatro. Es posible que sepa algo sobre el paradero de Riliane.

—Y luego…

—Banica probablemente también esté con Lych —interrumpió Arth—, y ese hombre podría tener una pista de cómo regenerar el mundo.

—… Sí, así es. —Némesis miró a Arth fijamente—. Olvidé que se suponía que eras “el rey de barro” de Lych.

Un hombre que una vez experimentó la muerte y revivió con un cuerpo nuevo. Quizás porque estaba profundamente consciente de la existencia de las almas desde ese momento, pudo notar rápidamente la identidad de Némesis.

—Sí, soy imperfecto, pero gracias a ese espíritu pude volver a la vida. Con su poder, y también a lo que hicieron las almas de los muertos…

—Es estúpido. Entonces, ¿se supone que llenará el mundo de barro?

—Han pasado más de quinientos años desde entonces. Lych podría encontrar un método más completo sobre la regeneración humana.

—Esa es una esperanzadora observación. Crear un “alma perfecta” no es tan fácil… Además, en primer lugar, no creo que Lych quiera ayudaros.

—Pero…

—Ya está bien, padre… —Allen tranquilizó a Arth, quien todavía intentaba refutar a Némesis—. Némesis, a ti y a Michaela no parece agradarles mucho Lych.

—… Bueno, ya que lo dijiste, así es. Aunque en el caso de Michaela, puede que haya otras razones.

—¿Y esas cuáles serían?

—Lych es el hermano mayor de Michaela.

Allen se sorprendió por los increíbles hechos que acababa de escuchar.

—Esta… es la primera vez que escucho algo así.

—No ha sido un buen hermano en mucho tiempo. Parece que incluso después de convertirse en un espíritu, Lych siguió molestando a Michaela por un tiempo… En lugar de eso, Allen, te diré de nuevo lo que pienso.

—Sí. Puedes hacerlo.

—Yo… no tengo intención de recrear el mundo a tal como era.

Arth intentó abrir su boca, pero antes de eso, la mirada de Allen lo detuvo y solo dio un paso atrás. En cambio, Allen se acercó a ella.

—Bueno. Dijiste eso, pero, realmente… ¿tú odiabas tanto el viejo mundo?

—Por supuesto. Por eso yo…

—Destruiste el mundo con “Castigo”. Lo que fue por la voluntad de Levia y por la desesperación de Némesis, pero debe haber otra cosa, alguien más en tu alma. —Allen miró el rostro de Arth por un momento y luego continuó—. ¿Qué piensas ahora como Elluka Clockworker?

—Realmente te odio, chico. Esos ojos transparentes, esa actitud tranquila… No me agrada del todo.

—Pido disculpas si eso quieres. Pero yo…

Némesis se puso de pie, cortando las palabras de Allen.

—Bueno. Te seguiré. Quiero ver cómo vas a “salvar al mundo”.

—Muchas gracias.

—Entonces, ¿cuándo nos vamos?

—Ya me he terminado de despedir de todos. Si hay alguien también con quien quieras hablar entonces…

—Estoy bien. Es complicado explicarlo todo a todos. Si no hay otra razón, vámonos rápidamente.

Allen y Némesis decidieron reanudar su viaje, abandonando a las gentes de Lucifenia. Su próximo destino sería el hogar de la “Devoradora del Mal”, el lugar donde antes existió el país de Beelzenia.

Némesis murmuró en su corazón, mirando la espalda de Allen mientras avanzaban.

 

«Allen… Si tu respuesta sin duda llega a ser incorrecta, entonces… una vez más, destruiré el mundo.»

Capítulo 5-BLACKBOX; Escena 5

Master of the heavenly Yard; Capítulo 5-BLACKBOX; Escena 5

 

Arth ordenó que evacuaran hacia el Palacio Real a quienes estaban cerca de él. Fue una acción rápida, pero eso parecía los más correcto.

—Estando aquí, aguantaremos un poco más.

—… Pero no hay garantía de que podremos mantenernos a salvo —respondió Anne, todavía en un tono frío, escuchando el chirrido del palacio ilusorio; alguien se tambaleaba por las escaleras.

—¡Señorita Lily! —la saludó Yukina, caminando frente a Arth mientras se encogía de hombros.

—Estamos en un momento difícil, señorita Mouchet.

—Perdón por no poder ser de ayuda, Su Majestad, ¿qué es esa caja?

—No lo sé… Es quizá lo que decía Mariam, “el medio para borrar las almas”. Al parecer, este Palacio Real es débil al ser una cosa ilusoria creada por la imaginación de las almas…

—¿Es un “arma solo para las almas”? ¿Destruirá el palacio real, o el poder de la caja se calmará primero…?

—Solo esperar no servirá de nada. Tenemos que hacer algo…

Pero nadie podía sugerirle nada al rey.

—…

Desesperación., la odiada palabra de Arth, pero no pudo encontrar otra palabra para expresar la situación actual.

 

«Algo… ¡¿No hay nada que pueda hacer?!»

 

—Vaya vaya, quién llegó a ser el Rey Lucifenia tiene ahora una cara algo larga.

En respuesta a la voz que se escuchó desde la entrada, todos en el recinto se volvieron hacia ella. En primer lugar, Yukina dijo con una voz sorprendida:

—¿Gu-Gumillia?

Pero ella negó con la cabeza.

—… No. ¿Me veo como alguien más?

—Pe-Pero eres muy similar…

—Pueden haber hasta tres seres humanos muy similares en el mundo al mismo tiempo. —Némesis caminó hacia Arth—. Rey, mantenga la esperanza. Cuanto más desesperados estén todos, más rápido se derrumbará este Palacio Real.

—¿Qué dices?

—El Palacio Real está formado por la imaginación de las almas. Naturalmente, si esa intención tiembla…

—¡No lo dije por eso! Es sobre por qué te ves diferente.

Némesis lucía asombrada ante aquellas palabras, y dijo:

—¡Conoces mi identidad…!

—Al parecer soy el único consciente de ella.

—Bueno… Pero ahora llámame “Némesis”. No quiero que todos se confundan.

—Entiendo. Entonces… Némesis, ¿hay alguna solución?

—Sí, déjamelo a mí. Me ocuparé de esa caja y la detendré.

—Confío en ti. Solo no hagas nada irrazonable.

Némesis estaba tranquila, y pasó frente a Arth. Su destino era el techo del palacio real.

El poder de la “BLACKBOX” continuaba extendiendo el vórtice negro sin debilitarse.

La caja en sí también se acercaba al Palacio Real.

Némesis la observó con calma.

 

«Si sigue recorriendo esa distancia… terminará por llegar aquí.»

 

La “BLACKBOX” demostró tener un poder invencible para las almas. Pero no para un cuerpo. El alma de Némesis estaba protegida por el “contendor de su alma”, por lo que no tendría ningún efecto.

Esa “Caja Negra” no era un arma en primer lugar.

 

«Era una simple máquina experimental, un equipo de precisión.»

 

Kyle no pudo destruir esa caja. El monstruo que ejerció el poder del “Demonio de la Soberbia” probablemente era más fuerte, pero él, después de todo, solo era un alma.

 

«De esa caja y las reglas de este mundo… he aprendido mucho.»

 

Ciertamente, incluso las almas podían tocar e influir en la materia real. Pero aparentemente tenía sus limitaciones. Incluso si el alma atacaba un objeto real o un ser humano, su poder era menor.

 

«No jugué mucho a esos videojuegos…»

 

Némesis recordó una conversación de hace mucho tiempo con una de sus amigas.

 

—Oh, no, señorita Barisol. La magia no funciona con ese tipo.

—… Oye, ¿no debería dejarlo ya? Quiero volver a mi investigación pronto.

—A veces necesitas tomar un descanso. Tómalo con este juego.

—Más bien, me siento algo estresada con él.

—Da igual. Los cíclopes tienen un 90% de resistencia mágica, por lo que debes atacar con daño físico.

—No estoy convencida. No creo que una espada que maneja un hombre con un cuerpo algo débil para ser un héroe funcione en un monstruo tan grande.

—Es un juego.

—Ahhh…

—En primer lugar, señorita Barisol, comprenda el sistema de batalla de este juego. Básicamente, los ataques con el atributo opuesto no funcionan. ¡Físico por físico, magia por mágico!

—Sí, lo entiendo… señorita Hazuki…

 

«Evillious, Lucifenia, Elphegort, etc. Todos esos lugares fueron nombrados por Hazuki. Ella dijo que eran nombres que aparecían en su juego favorito.

Si esa es la “BLACKBOX” que conozco… Su base estructural debería ser la misma. Tiene partes frágiles y vulnerables…»

 

Némesis sostenía su revólver. Éste estaba cargado con balas. Sin embargo, el número restante era de cinco. No había balas de reemplazo. Ni un solo disparo podía ser desperdiciado.

 

«Ojo por ojo, diente por diente…»

 

Una brecha en la caja… Apuntó a un lugar donde el cableado era ligeramente visible.

 

«… ¡Físico por físico!»

 

Disparó en respuesta a los gritos en su corazón.

El temblor en el palacio real se había detenido. Arth lo confirmó y miró hacia el techo.

 

«¡¿Elluka lo logró?!»

 

Yukina corrió hacia la ventana e inmediatamente gritó:

—¡Lo logró! ¡La caja está cayendo al suelo!

Allen quedó atónito ante la caja, que había dejado de funcionar y caía mientras esparcía chispas, pero él inmediatamente regresó en sí y les gritó a todos.

—¡Está cayendo! ¡Caerá por aquí!

Germaine y otros respondieron a sus palabras y comenzaron a correr en la dirección opuesta a la caja.

Unos segundos después: ¡Boom!

Con un fuerte estruendo, la caja se estrelló contra el suelo.

—… No teníamos que entrar en pánico —murmuró Leonhart, mirando hacia atrás—. Quizás su órbita cambió durante la caída, la caja se estrelló más lejos de lo que esperaba.

Tuvieron cuidado con la explosión y observaron el lugar por un tiempo.

—Se acabó —le dijo Mariam a Allen con una mirada pesada.

—Sí, pero… hemos sacrificado mucho.

—¿Qué pasó con las personas tragadas por esa caja?

—Némesis dijo que la “BLACKBOX” podría tener la capacidad de transferir las almas a otra dimensión.

—¿Némesis?

—Ah, emm… Elluka. Por el momento, la estoy llamando así.

—¡¿Dónde está ella ahora…?!

—Vino a este campo de batalla conmigo. Ahora pienso que ella fue la que hizo caer la caja.

—Sí, como era de esperarse de Elluka —murmuró Mariam, sin embargo, inmediatamente, regresó a su típica mirada seria—. Transferir a otra dimensión significa…

—…Que probablemente nunca más…

La batalla terminó con la victoria de la Fuerzas Aliada Espontanea de Lucifenia.

Sin embargo, las almas tragadas por la aterradora caja no volverían…

… O eso pensó.

—¡Hey!

Una voz despreocupada se escuchó desde la caja. Todos en la escena supieron de inmediato a quién pertenecía.

—¡Chartette!

Germaine comenzó a correr, seguida de otros. Chartette estaba caminando hacia ellos, apoyando en sus hombros a Kyle, quien había vuelto a su forma humana.

Capítulo 5-BLACKBOX; Escena 4

Master of the heavenly Yard; Capítulo 5-BLACKBOX; Escena 4

 

De repente, el monstruo que había aparecido comenzó a derribar los refuerzos de Tasan. Yukina, que estaba en el cuartel general con Arth, miraba el espectáculo que se desarrollaba en la distancia con una mirada sombría.

—Kyle…

—¿Ese monstruo es realmente el joven Marlon? Señorita Yukina —dijo Arth.

—Sí, probablemente… Él una vez fue poseído por el “Demonio de la Soberbia”. Creo que usó sus recuerdos de esos momentos y se transformó en aquella forma… O eso creo.

—¿Un demonio? Ciertamente, ese poder que cree poseer… Podría ser un aliado confiable para nosotros…

—…

—¿Estás preocupada por él?

—Sí, quizás, podría ser malo para su corazón…

—No sé mucho sobre Kyle, pero… —Arth puso sus manos sobre la cabeza de Yukina, quien estaba ansiosa— incluso si está poseído por algún ser malvado, no caerá en la “maldad” mientras tenga un corazón fuerte.

—Entonces, ¿es así?

—Este… es un cuento de hadas. Un príncipe de un país murió en un accidente de carruaje. El alma del príncipe vagó en el bosque y… allí se encontró con un espíritu en forma de un pájaro negro Rollam.

—Los espíritus del bosque aparecen frente a las personas en forma de diferentes animales… Es lo que cuenta la tradición de la secta Held de la religión Levin.

—Así es, y este era un espíritu oscuro y travieso, que le dijo al alma del príncipe “Te reviviré”. Y en realidad se lo concedió… Pero el cuerpo era un muñeco de barro con forma humana. El príncipe regresó a su país, pero debió seguir escondiéndose ya que su cuerpo ahora era de barro.

—Una persona de barro… ¿Nadie hubiera podido notar eso? —preguntó Yukina, con una mirada interesada. Desde antes, le encantaban ese tipo de historias.

—El cuerpo de barro hecho por el espíritu era muy elaborado. Nadie sabría la verdad sin tocar su piel. Creció y se convirtió en rey. E hizo a la mujer que amaba su reina… Como era de esperar, no podía seguir escondiendo su cuerpo de lodo de su esposa. Y…

—Arth —Anne interrumpió a Arth, quien trató de seguir hablando—, después habrá tiempo para viejas historias. Ahora tenemos que concentrarnos en la batalla frente a nosotros.

—Oh, ah… Sí. —Arth, presionado por su esposa, dejó de hablar y mostró un gesto de disculpa a Yukina sin decir nada.

Pero Yukina filtró las palabras de Anne sin que se diera cuenta y sin perder ni una sola.

 

«La reina Anne acaba de decir, “viejas historias”… Tal vez era la historia del rey…»

 

En ese momento, se escuchó el sonido de una trompeta desde el campamento enemigo.

—¡Miren! ¡El enemigo se retira! —gritó Arth felizmente.

—Parecen tener miedo de nuestro ejército y de ese monstruo, Kyle.

—Así es, pero… —Anne miró hacia el cielo del norte—. Esa caja negra todavía está flotando allí. No, incluso parece que se está moviendo poco a poco hacia nosotros.

—Después de todo, ¿era ese el secreto del enemigo? Sin embargo, estando en un lugar elevado, puede ser de mucha ayuda…

—¡Disparen!

La orden de una mujer se escuchó desde atrás y un estruendo inmediatamente hizo eco.

Cuando Arth miró atrás, vio los cañones en el techo del palacio. Al mando de ese escuadrón de artillería estaba la hija del general Mouchet. Pero desafortunadamente, no parecían alcanzar a darle a la caja.

La caja se acercaba lentamente al campamento del ejército de Lucifenia, sin ningún rasguño.

Kyle, quien regresó después de hacer huir los refuerzos de Tasan, miró la caja negra sobre su cabeza.

—Después de eso… esto. —Sus alas revoloteaban y se acercaron a la caja—. ¡¿Eso… no es una ilusión?!

La caja carecía de armas y espadas, tanto de los aliados como de los enemigos, así como de la “fluctuante” artillería autopropulsada que se veía en el Palacio Real. Era solo una entidad constituida por una masa sólida que se movía por el aire.

Kyle pensó en qué sería más conveniente. No podía destruir por completo las ilusiones ni a las almas, pero ese no era el caso con las sustancias reales. Sabía de antemano que incluso las espadas hechas por la imaginación podían cortar el suelo existente. Si eso era así, debería ser posible romper aquella caja con sus garras.

—¡Ahhh! —soltó un rugido y comenzó a golpear a la caja con todas sus fuerzas.

 

«¡¿Lo logré?!»

 

Ciertamente había una respuesta. Pero las garras del monstruo solo lograron arañar la superficie de la caja.

—Mierda… Entonces la golpearé una y otra vez hasta que se rompa.

Kyle volvió a levantar su mano.

 

Lu li la, lu li la

 

Notó un sonido extraño salir de la caja, y la tapa de ésta, en su parte superior, comenzó a abrirse lentamente.

 

«¿Qué? El espacio se está distorsionado…»

 

Todo fue lento hasta que sintió algo extraño. Kyle no tuvo tiempo para resistirse. En un instante, fue tragado por la caja.

 

 

<“Contratistas de los Pecados Capitales” contenidos:

1

El reformateo comenzará dentro de 3600 segundos>

 

 

La furia de la “BLACKBOX” no terminaba ahí. Una vez que la caja se abrió, no volvió a cerrarse, y comenzó a absorber a la Fuerza Aliada Espontanea de Lucifenia.

—¡Ahhh! ¿Qué? ¡¿Qué sucede?!

—Esa caja… Nos está absorbiendo…

—¡A-Ayuda!

Los gritos seguían uno tras otro. No había alma que pudiera oponerse contra ese poder, ninguna.

Allen y los demás perforaron el suelo con sus armas y se mantuvieron firmes con ellas. Pero era poco probable que durasen mucho así.

—Ughh… Más y más soldados están siendo atraídos hacia esa caja…

Según la voluntad del alma, los débiles estaban siendo tragados. Las únicas almas que quedaban en la cercanía eran Allen y Germaine, así como Leonhart, Mariam y Chartette.

—¡Ahhh!

La mano de Chartette se empezaba a separar del mango de su espada.

—¡Chartette!

Germaine trató desesperadamente de agarrarla del brazo, pero no la alcanzó a tiempo. Chartette voló en el aire y fue absorbida por la “BLACKBOX”.

 

«¡Mierda! De alguna manera, ¡tengo que hacer algo…!»

 

Allen trabajó duro pensando, pero no pudo encontrar una solución.

—… Maravilloso, impresionante, ¡ja, ja, ja!

Tony y los soldados de Tasan habían comenzado a retirarse, pero lograron presenciar el poder de la “BLACKBOX” que se detuvo involuntariamente.

—¡Este es exactamente el poder de los “Dioses”! ¡Nadie puede detener eso más que uno! —Tony se mostró intoxicado por el poder de la “BLACKBOX”—. ¡Vamos, vórtice negro! Trágate a todos los enemigos como debe ser… ¿Hmm?

Por primera vez, él y sus soldados notaron su situación. La distorsión del espacio-tiempo causada por la caja, a la que Tony había llamado “vórtice negro”, se extendió en un abrir y cerrar de ojos llegando donde estaba Tony. El poder de succión de la caja superó la gravedad del inframundo. Tony, quien perdió su libertad y comenzó a volar por el cielo independientemente a su voluntad, gritó sin quererlo:

—¡Gammon nos engañó! ¡Mierda!

La creación de los “Dioses”, la “BLACKBOX”, era igual para todos. Se tragaba todas las almas y las purificaba a todas por igual.

Capítulo 5-BLACKBOX; Escena 3

Master of the heavenly Yard; Capítulo 5-BLACKBOX; Escena 3

 

—¡Aggg! —gritó York en agonía al recibir una bala en el pecho— ¡Maldición! ¡Ojalá me hubiera retirado del Palacio Real!

La espada de Germaine barria a los asaltantes Tasan.

—Lo bueno es que no lo hiciste, York.

—¡No estoy contento de no haberlo hecho! ¡Después de todo, en esta batalla estamos mal!

—No, para nada. Solo que en este momento, hay más enemigos que tropas aliadas.

—¿Sí?

—Pero la fuerza de nuestro corazón… supongo que hace la diferencia. Los niñitos modernos carecen de agallas.

Junto a Germaine, estaba Mariam, quien convocaba cuchillos uno tras otro y los arrojaba al enemigo.

—Como lo esperaría de la líder del Ejército Revolucionario. Parece que has hecho ya un análisis genial —Mariam le sonrió a Germaine con una expresión tranquila.

—No, es solo que… no creo que nadie pueda ser más confiable que uno de los tres héroes.

—Gracias por tus elogios… Aunque tu padre parece ser el más emocionado.

Frente a ellos, Leonhart había destruido una artillería autopropulsada con solo sus puños.

—¡Groarrr! —Germaine miró con asombro como su padre lograba rugir.

—Es un caballero, debería usar su espada en lugar de sus manos desnudas…

—De todos modos, parece que así es inesperadamente fuerte.

—No puedo estar tranquila con eso. —Germaine sacudió la cabeza en respuesta a Mariam—. Después de todo, está la diferencia de fuerzas, y tengamos en cuenta sus refuerzos.

—Sí, es cierto.

De repente, un soldado Tasan apareció frente a ellas, aparentando estar listo para disparar. Pero antes de disparar la bala, la gran espada de Chartette impresionó al soldado.

—¡Chartette!

—¡La reina Anne y su criada! ¡¿Estáis bien?!

—Tal y como puedes ver, sí.

—¡Muy bien! Un nuevo ejército se acerca desde el lado izquierdo…

Germaine y los demás miraron a dónde Chartette señalaba. Ciertamente, un nuevo ejército con armadura se acercaba a ellos.

—Mierda, ¡¿ya llegaron los refuerzos enemigos?! —dijo Germaine en voz baja.

—No, ellos son… huh. Ha llegado algo tarde el “Demonio de Asmodean”.

—¡Entonces! Ellos son…

—¡Gast Venom y sus mercenarios!

Los mercenarios de Venom no disminuyeron su velocidad y atacaron el campamento de Tasan.

—¡Muchachos, es hora de empezar a trabajar!

Con la voz de un hombre gigante como señal principal, los mercenarios se lanzaron contra el ejército Tasan. La formación de los soldados Tasan estaba comenzado a colapsar, posiblemente por la confusión de los repentinos refuerzos.

Germaine corrió hacia el cuartel general del enemigo, para no perder ninguna oportunidad. Más allá estaba el general enemigo, Tony Ausdin.

—¡¿Qué?!

Vio a Tony, quién estaba sorprendido y aterrorizado. Germaine inmediatamente trató de saltar hacia él, pero, antes de eso, un soldado de Tasan le disparó inmediatamente.

—¿Agggh?

Germaine había recibido el disparo en su estómago. Si no fuese un alma, hubiera sido una herida fatal.

—Haa. Veo que no te importa llegar a ser imprudente, espadachina de armadura roja.

Tony recuperó la calma y sonrió.

—Vas a volar muy lejos.

El cañón de la artillería autopropulsada apuntaba ahora a Germaine.

—¡Disparen!

Se disparó un proyectil junto con el grito de Tony.

Después de que el humo de la explosión se desvaneciera, no había nadie allí. Germaine se dio cuenta de que alguien la estaba cargando.

—Ja…Veo que aun no eres alguien razonable, Germaine.

—¡Es algo común en ambos, Allen!

Gracias a su ayuda, parecía que había logrado evitar que la golpeara el proyectil.

Poco después, gracias a Mariam, quien se apresuró, Germaine logró regresar a su propio campamento.

—¡Fuiste demasiado impaciente, Germaine! —Germaine escuchaba la reprimenda de Leonhart con una cara disgustada.

—… Pensé que si vencía al general, podría bajarle la moral a nuestros enemigos.

—Casi iba a ser al revés. Hay muchos civiles que te aprecian.

—Sí, sí.

—Tú también, Allen, ¿dónde habías estado? —preguntó Leonhart, aún asombrado por su alocada hija.

—Lo siento, pasaron muchas cosas… ¿Y Riliane?

—Ella no está aquí ahora mismo.

Leonhart le explicó la situación a Allen.

—Ya veo, ¿así que eso pasó…?

—Íbamos a buscar a Riliane después de acabar con todos los enemigos que ves frente a ti. Afortunadamente, trajiste a los Mercenarios de Venom, y la situación se ha vuelto mucho más fácil.

—Me encontré con ellos. Parecían inseguros sobre la actitud a seguir, así que les pague y los contrate.

—¿Con oro? Eso no tendría ningún valor ahora. De todos modos, sigue siendo una ilusión creada, ¿verdad?

—Jaja, así es. Necesito agradecérselo después a Gast Venom.

—Todavía no sé lo que está pensando ese tipo.

—Bueno, y ahora…

En ese momento, se escuchó el grito desde atrás.

—¡Oh, oigan! Miren, ¡qué es esa cosa!

—¡¿U-Una caja negra… está volando por el cielo?!

Los soldados de Lucifenia hacían ruido mientras miraban el cielo a su izquierda.

—¿Ha venido? —murmuró Allen en voz baja.

—¿Sabes qué es eso? —preguntó Germaine.

—… La “BLACKBOX”. Por favor, tengan cuidado. Todavía no conozco sus detalles, pero probablemente tenga algunas habilidades terribles.

Debajo de la caja, se veía un nuevo ejército de soldados de Tasan marchando hacia ellos.

—Aparentemente, parecen ser el escuadrón principal enemigo. Son una cantidad considerable. Antes que esa caja negra, tendríamos primero que lidiar con ellos —Mariam suspiró.

El cuerpo de unidades móviles de Marlon estaba al lado izquierdo del ejército de Lucifenia. Su líder, el rey de Marlon, Kyle, observaba con calma los refuerzos del enemigo.

—¿De dónde han salido los refuerzos del enemigo? Y esa caja… No presiento que sea algo bueno. —Cuando lo dijo, se bajó del caballo que estaba montando.

—¿Pasa algo, Rey Kyle?

—Pronto esta confusión se habrá resuelto con paz. Espérenme. Desde aquí iré solo.

—¿Ah? ¿Será así?

—No quiero involucrar a mis aliados… Bueno, esta es la primera vez que lo intento, pero, ¿funcionará?

Kyle cerró los ojos y comenzó a pensar en algo. Los soldados de sus tropas comenzaron a vacilar con la extraña atmósfera que comenzó a liberarse de él.

—Re-Rey Kyle, ¿qué está…?

—¡Sí…! ¡Puedo imaginar cualquier cosa dentro del alcance de mi experiencia! —Kyle abrió mucho sus ojos, estos tenían un brillo sospechoso.

—A-Aaah…

Uno de los soldados desapareció. Ese mismo soldado era el alma que poseía la apariencia de Kyle. El joven de cabello azul se había convertido en un monstruo con seis alas negras.

—Uh, Parece que funcionó —El monstruo se rió sin miedo—. Quizás… no he perdido mi orgullo. —Miró de nuevo la “Caja Negra”—. Bueno, vamos. —Extendió sus alas y se dirigió hacia el enemigo.

Capítulo 5-BLACKBOX; Escena 2

Master of the heavenly Yard; Capítulo 5-BLACKBOX; Escena 2

 

Durante el amanecer, la intensidad de la batalla se estaba perdiendo. Las tropas de Tasan eran aproximadamente tres veces más poderosas que las Fuerza Aliada Espontanea de Lucifenia. Era abrumadoramente desfavorable solo por el número. El resultado del juego dependía de la imaginación y la fuerza espiritual de cada uno. Como ambos bandos eran almas que no podían morir, alguno abandonaba el frente de batalla con su voluntad rota. En este sentido, ambas partes tenían debilidades.

En el ejército de Tasan, con muchos sus integrantes recientemente muertos, todavía tenían algo de confusión mental. Algunos soldados ni siquiera entendían aún por qué estaban luchando de esa manera.

Por otro lado, a la Fuerzas Aliada Espontanea de Lucifenia les tomaba algo de tiempo recuperar la disposición que tuvieron en su vida, al ser almas que se habían acostumbrado demasiado a la vida pacífica en el Paraíso.

Las escaramuzas entre los dos lados habían estado continuando durante algún tiempo.

Unas personas estaban viendo la batalla desde la distancia.

—Parece que es un poco tarde. —Allen chasqueó su lengua ligeramente.

Némesis, de pie junto a él, estaba tratando de analizar la situación con calma.

—La mayoría de los enemigos de Lucifenia parecen estar usando los uniformes de Tasan, pero no creo que los hombres que vimos en el bosque nos hayan pasado y hayan llegado aquí primero. Si es así, el ejército de Tasan que tenemos enfrente es  un ejército que comenzó a moverse antes.

—Su propósito… no hace falta pensarlo.

—Por Riliane. No sabrán dónde están los otros “Contratistas de los Pecados Capitales”… Pero sí asumen que estarán en la ciudad natal de cada uno, así que es natural atacar aquí primero.

—Lucifenia es la más cercana del bosque hasta aquí.

—La fuerza de Lucifenia es poca en número, pero las unidades parecen estar bien administradas, lideradas quizá por Arth o Leonhart. O tal vez Germaine, pero al menos no por Riliane. —Allen creó su propia espada con su imaginación y la sostuvo en su mano—. Necesito ir a ayudar cuanto antes.

—¿Ayudar? ¿A quién? ¿A ellos? —preguntó Némesis en un tono escandaloso.

—Me decidiré por la fuerza de Lucifenia.

—Yo antes fui la líder del partido Tasan.

—Pero también la hechicera de la corte de Lucifenia.

—Qué nostalgia, ¿eso fue hace ya 500 años?

—Si no estás motivada, solo yo seguiré adelante.

—¿Estás bromeando? —Némesis detuvo a Allen, antes de que intentase correr—. En primer lugar, si quisiera ser parte del ejército del partido Tasan, no habría venido tan lejos.

—Entonces ayudaremos a la fuerza de Lucifenia.

—¿Puedo ser de ayuda aun con este cuerpo? Por el momento, solo tengo un arma. —Némesis sostenía su revólver favorito en su mano—. No sé cómo lidiar con el ejército sólo con esto.

—¿Qué pasa con el uso de tu magia? Podrías hacer volar al ejército enemigo con el viento.

—No tendría ningún problema si pudiera hacer eso. Pero para usar magia a gran escala, necesitaría algo de preparación. No podría lograrlo ahora. Incluso si pudiera hacerlo, no estoy convencida de que pudiese usar una magia a gran escala en el cuerpo de Némesis.

—¿Qué?

—Recuerdo el hechizo en sí, pero es de hace mucho tiempo. Fue hace cientos de años la última vez que use magia a gran escala. Desde que me convertí en Némesis, solo he podido usar técnicas simples aprendidas de Nikolay.

—¿En serio…?

—De cualquier manera, ¿qué significado tendría para ellos que su número solo aumenta en dos? Sería mejor pensar en algo mejor antes de precipitarnos en la oscuridad.

—Incluso si dices eso… ¿Oh? —Allen notó algo y señaló hacia el este—. Mira hacia allá, Némesis. Parece que hay un grupo de almas diferente al que estábamos hablando.

—De ninguna manera, ¡¿refuerzos enemigos?! No, probablemente no. No se trata del uniforme militar de Tasan. Están usando una armadura mucho más antigua.

Aquel grupo, como Allen, parecía estar viendo la batalla que se desarrollaba frente a ellos. Némesis los miró, apartó su vista, y los miró de nuevo. Sonrió.

—… Vamos hacia allí, Allen.

—¿Reconoces ese grupo? ¿Son aliados?

—Bueno, dependerá de lo que negociemos con ellos, ¿verdad?

—¡Ah!

Allen finalmente se dio cuenta de la identidad del grupo. Había una cara entre ellos que reconocía.