Capítulo 4, Sección 2-Junto a esa Persona; Escena 2

Praefacio de Azul, páginas 262-270


<La confesión de Madam Freezis, Mikina Freezis>



Dios, debo confesarlo.

Me criaron con mucho cuidado como la única hija del clan Sfarz, la familia más destacada y distinguida de Marlon.

Sabía bien que mi padre, el duque Sfarz, me amaba profundamente. Por esa razón, pude entender por qué se oponía tanto a una relación entre Keel Freezis y yo.

Él solo era un hombre de origen humilde que se acercaba a su hija con los ojos puestos en la fortuna y la capacidad de la familia Sfarz para recopilar información; esa fue la evaluación de mi padre sobre Keel.

Yo pude entenderlo, pero no pude estar de acuerdo.

No podía simplemente mirar en silencio mientras mi padre intentaba usar su influencia para atrapar a Keel.

Antes de darme cuenta, Keel y yo estábamos juntos en un barco rumbo a Elphegort.

En ese momento, ya me había quedado embarazada de su hija.

Yo había tomado mi decisión.

Mis joyas, monedas de oro, la mansión, los criados… Había tomado la decisión de abandonar todo lo que me habían dado desde que nací. Mientras tuviera a Keel y… y al niño dentro de mi vientre, eso era todo lo que necesitaba. Más tarde supe que pudimos superar a nuestros perseguidores debido a la influencia del príncipe Kyle en ese momento.

Elphegort era una región bendecida por la naturaleza, rodeada de bosques. Y así comenzamos nuestra nueva vida en la casa que habíamos alquilado en la región central de Aceid, la capital.

Primero, nuestra hija nació sana y salva en este mundo el día en que celebré mi decimoctavo cumpleaños. Ella era un bebé muy adorable. Keel dijo que ella «parece un pequeño mono», mientras continuaba soltando lágrimas de alegría todo el tiempo.

A esa niña la llamamos “Yukina”.

Keel prometió lavarse las manos del peligroso trabajo que había realizado hasta ese momento, diciendo que era “por nuestra hija”.

Aun así, tuvimos que hacer algún tipo de trabajo para sobrevivir. Utilizando los escasos recursos que Keel había traído cuando dejamos Marlon, y abrió una tienda general. También ayudé en su trabajo lo mejor que pude.

Pero no lo hicimos tan bien como comerciantes. Algunos clientes que eran inmigrantes como nosotros venían a la tienda, pero la gente Elphe era fría con los extranjeros y al principio ni siquiera hicieron ningún esfuerzo por acercarse a nuestra tienda. No nos podía ir bien si solo los inmigrantes compraban nuestros productos.

Después de pensar toda la noche sobre qué tipo de productos estaban en demanda, saludabamos amablemente a las personas que pasaban por nuestra tienda y nos aseguramos de que el interior estuviera siempre impecable… A medida que nuestros esfuerzos comenzaron a acumularse, aunque solo poco a poco, los Elphes comenzaron a venir como clientes también. La primera vez que pudimos venderle algo a un Elphe, Keel y yo saltamos de alegría.

Sin embargo, nuestros procedimientos apenas fueron suficientes para sobrevivir. La señora de la posada era una extranjera como nosotros, y gracias a que se encargó de que tuviéramos comida al preocuparse por nosotros, siendo tan jóvenes como éramos, nos las arreglamos sin pasar hambre. Pero todavía comencé a sentirme ansiosa acerca de cómo nos las arreglaríamos si las cosas siguieran sucediendo así.

Esa ansiedad creció aún más cuando descubrí que había vuelto a quedar embarazada. Ya estábamos luchando lo suficiente, ¿cómo irían las cosas con otro niño agregado a la mezcla? Por ese entonces escuché un chisme de un viajero que había venido a la tienda como cliente: que un chamán en el pueblo de Yatski estaba fabricando una droga abortiva.

Preparándome, me dirigí al pueblo de Yatski. Lloré durante todo el camino. Pronto me volví incapaz de ver a través de mis lágrimas. Por eso me resbalé por un acantilado durante mi viaje y me caí.

Cuando recobré la conciencia, estaba acostada en una cama de una posada.

Y para mi sorpresa, la madre del rey Kyle, la Emperatriz Viuda Prim, me estaba cuidando hasta que me sanara. No pude entender lo que estaba haciendo allí.

Parecía que ella había venido de forma encubierta desde Marlon para ver al chamán de Yatski como yo. No quiso decirme los detalles, pero como pude ver varias botellas pequeñas de vidrio con polvo blanco y amarillo en sus efectos personales, probablemente era para conseguirlas.

Perdí mi control y me sinceré con la Emperatriz Viuda sobre todo. Dejé salir mis sentimientos y circunstancias hasta que se me acabó la voz.

Ella guardó silencio y escuchó la totalidad de mi historia. Y luego simplemente me informó: «No tienes por qué abortar a tu hijo.

La reina me dio un regalo. Era una especie de cuchara, y ella me dijo que era “un artículo que le otorga a su dueño una gran fortuna económica”. Mientras la tuviera, nuestra tienda tendría éxito, y así podría dar a luz a un bebé sano sin preocuparme por ello, eso es lo que me dijo antes de regresar a Marlon. Afortunadamente, caer desde el acantilado como no pareció tener ninguna influencia en el niño en mi vientre.

Al principio tenía dudas sobre los efectos de la cuchara. Pero a partir del día siguiente, nuestras circunstancias empezaron a cambiar.

No pude quedarme en la tienda mientras me recuperaba, pero de acuerdo con lo que me dijo Keel, ese día apareció en la tienda un hombre soltero con ropa raída y, después de parecer extremadamente satisfecho con el servicio al cliente de Keel, se fue después de comprar un solo tubo.

Ese fue el comienzo de todo. Un mes después, todo en nuestra tienda se había agotado. En ese momento, todavía no sabíamos que la verdadera identidad de ese hombre raído era la de Thorny Elphen, el rey de Elphegort.

La fama engendra fama, y nuestra tienda empezó a encaminarse. Cuando nació Shaw, no teníamos casi nada de lo que preocuparnos en nuestras vidas. Teníamos los medios suficientes para contratar a una niñera para que nos ayudara a cuidar de Shaw, en los momentos en que estábamos demasiado ocupados con el trabajo.

Finalmente, la fama de nuestra tienda había extendido su alcance en el extranjero y ganamos clientes que venían expresamente a nosotros desde lugares lejanos. Pero eso no fue necesariamente algo bueno.

Mi padre en Marlon se había dado cuenta de nuestro paradero.

En ese momento, el rey Kyle acababa de heredar el trono de su padre, y como muchas personas importantes habían muerto inesperadamente a causa de una enfermedad justo antes, la situación estaba en desorden. No obstante, mi padre apareció ante mí de repente un día. En ese momento Keel estaba ausente, habiendo salido a visitar a un cliente.

De pie al lado de mi padre con una sonrisa en su rostro estaba la niñera Elphe que había contratado, sosteniendo a Shaw en sus brazos. Ella fue la responsable de vender nuestra información a mi padre.

Exigió que volviera a Marlon, pero me negué. Cuando lo hice, me dijo que planeaba llevarse a Shaw a casa con él como heredero de la familia Sfarz. Me resistí violentamente, tratando de recuperar a Shaw, pero fui retenida por los sirvientes que mi padre había traído con él.

Tal como iban las cosas, habría robado a Shaw.

No entregaré a Shaw a nadie.



–Shaw es mío–



Cuando ese pensamiento golpeó en mi mente, de repente el cuerpo de mi padre se vio envuelto en llamas azules.

No solo mi padre. Los sirvientes que me habían retenido a mí y a la niñera Elphe comenzaron a arder al mismo tiempo.

Incluso ahora no puedo olvidar los gritos que escuché entonces.

Antes de que me diera cuenta, todo el mundo se había quemado hasta las cenizas. Curiosamente, el edificio, el piso, el techo y mi propia ropa y cuerpo no habían recibido ni una sola marca de quemaduras.

Shaw también estaba a salvo. Recuerdo que rápidamente le brindé atención médica, ya que tenía la más mínima cicatriz de quemaduras en la espalda.

Fui a Marlon para tener una audiencia con Prim, que en ese momento se había convertido en la Emperatriz Viuda. Y me informó que la cuchara era uno de los Contenedores del Pecado Capital, y que sin darme cuenta había hecho un contrato con el “Demonio de la Avaricia”.

Me advirtieron que el demonio eventualmente devoraría y destruiría por completo no solo a mí, sino también las almas de Keel y mis hijos. Si quisiera evitar eso, haría lo que su hechicera en el personal, Abyss I.R., ordenara, y ayudaría con los planes de la Emperatriz Viuda, eso es lo que ella me exigió. La emperatriz viuda buscaba que me convirtiera en su partidaria en lugar de mi padre, el duque Sfarz. No tenía ninguna esperanza de ir contra ella. Nunca me reuní directamente con Abyss I.R., todas sus órdenes llegaron a través de la «Cebolleta Muy Asombrosa» que podía transmitirme sus palabras desde lejos, o fueron transmitidas a través de la chica llamada Ney, que venía a mí como mensajera.

Parte de la riqueza que había obtenido la Firma Freezis se utilizó en secreto como fondos para las ambiciones de la Emperatriz Viuda. Entre otras cosas, tuve al rey Kyle poseído por un demonio que usaba la «Espada de Venom», un Contenedor del Pecado Capital.

En cuanto a Michaela, lo siento mucho por eso. Yo fui quien le dijo su paradero a Ney. Fue increíblemente doloroso enfrentar a Clarith, que no tenía idea de lo que yo había hecho. Por esa razón, francamente, me sentí bastante aliviada al saber que había dejado de trabajar como nuestra sirvienta.

Fui yo quien empujó a Keel a participar en la revolución cuando todavía lo estaba reflexionando. Después de la anexión de Lucifenia, fui yo quien le sugirió a Keel que colaborara con la expansión militar del rey Kyle. El hecho de que el poder económico de la familia Freezis creciera exponencialmente como resultado de eso solo aumentó mi culpa. Nuestra felicidad se produjo a expensas de la desgracia de innumerables personas.

Por otro lado, estaba aterrorizada. Tenía miedo de que Keel descubriera la existencia de Abyss I.R. gracias a lo que sucedió con el rey Kyle y averiguara todo lo que había estado haciendo al involucrarme demasiado profundamente. Tenía miedo de que Abyss pudiera temer eso y tratar de eliminar a Keel. Y al final, ambas cosas se hicieron realidad después de todo.

La visita al Monasterio de Held también se realizó bajo la dirección de Abyss. Fue bajo el pretexto de ver a Clarith, pero en realidad era para observar a la ex princesa de Lucifenia, Riliane. Parece que Abyss había mantenido la supervivencia de Riliane en secreto para la Emperatriz Viuda.

Sé la razón, ahora que me he convertido en la marioneta de Abyss.

Abyss ha estado considerando a Riliane como candidata para un nuevo cuerpo que ella podría controlar.

Incluso si no tiene ninguna habilidad mágica, un cuerpo que ha sido poseído por un «Demonio del Pecado Capital» puede manipular libremente los «Contenedores del Pecado Capital»…

-Tal como yo.



Oh, Dios,

Todavía puedo escuchar esa voz dentro de mi cabeza.

—Entregalo todo…



Ah, Yukina.

Huye.

Ahora mismo, lejos de aquí.

Yo – yo no quiero…



Matarte.

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