Prólogo; Escena 1

Siete Crímenes y Castigos, páginas 4-7



Al principio

Solo estaba el paraíso de los dioses.



El paraíso que prosperó durante tanto tiempo…

Un día, saludó abruptamente a su final.



Los dioses se embarcaron en un gran barco y dejaron su paraíso.

Encontraron una nueva tierra,

Y la convirtieron en un nuevo paraíso



El Segundo Paraíso

Prosperó de la misma manera que el anterior,

Pero la paz solo duró

Unos mil años.



Eso fue porque en el nuevo paraíso

Existía algo que no había estado en el antiguo

Y antes de que se dieran cuenta, socavó a los dioses

Y finalmente el paraíso se convirtió en infierno.



Los dioses llamaron a esto «malicia».



Los que lograron escapar de su Segundo Paraíso en ruinas

Eran solo los dioses cuatro dioses pilares

Y sus sesenta y ocho familiares.



Avanzaron por un mar negro en un barco

Y buscaron un nuevo lugar

Y ahí,

Una vez más, intentaron crear el paraíso



El dios del sol construyó el aire y la luz.

El dios de la tierra hizo los continentes y los océanos.

Y los dioses gemelos cada uno

Hizo los cuerpos y las almas de todos los seres vivos




Fue un gran trabajo, y por ello,

Antes de que se pudiera completar el Tercer Paraíso,

Sesenta y dos de los familiares de los dioses perdieron la vida

El dios de la tierra entristeció y

Enterró sus almas profundamente en el centro de la tierra

Y eventualmente,

Un gran bosque brotó allí



El dios sol hizo esta propuesta:

Que confiaran el Tercer Paraíso a sus seres vivos

Y que él y los de su clase

Simplemente cuidaran de ellos.

El dios de la tierra estuvo de acuerdo,

Pero ni los dioses gemelos

Ni los seis familiares restantes lo aceptaron.



Después de una pelea

El dios del sol transformó a los dioses gemelos que no le obedecían en un dragón de dos cabezas.

Habiendo sido expulsados de su posición como dioses,

El dragón estaba furioso.

Junto con sus familiares

Intentaron destruir el mundo que habían creado.



El dios del sol bajó a la región norte

El barco en el que todos habían viajado estab allí

Y dentro de él selló al dragón de dos cabezas y los seis familiares.

Los sabios seres vivientes reunidos allí

finalmente formaron un país.



El dios sol regresó al cielo

Y el dios de la tierra decidió dormir en el bosque

Junto a los otros sesenta y dos familiares.



Y de esa manera,

El mundo nació.



Del primer libro de la Biblia Levin, «Génesis».

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