Capítulo 3-Soberbia; Escena 1

Siete Crímenes y Castigos, páginas 60-61




La joven que se convirtió en gobernante del gran Reino de Lucifenia a los catorce años después de la muerte de sus padres: Riliane Lucifen d’Autriche.

¿Su personalidad extremadamente altiva había sido el resultado de las circunstancias en las que fue criada?

¿O fue el resultado de haber sido poseída por demonios?


Riliane había estado poseída por dos demonios en su vida.



El primero fue el «Demonio de la Gula».

Se las había arreglado para salir ilesa de las actividades de los leales subordinados de su madre y su padre, los Tres Héroes.

Sin embargo, ese no fue el caso con el siguiente, el «Demonio de la Soberbia», que se había hundido hábilmente en lo más profundo de su corazón, hasta donde nadie podía encontrarlo.


El extravagante egoísmo de Riliane finalmente incitó a la oposición de su pueblo, y el país de Lucifenia fue arruinado por la revolución.



La última princesa del Reino de Lucifenia, Riliane, fue puesta a la guillotina y ejecutada.



–Pero en verdad, esa era solo la historia popular.


Ella había sobrevivido y escondió su verdadera identidad para vivir como monja.


Después de un tiempo, alguien descubrió que ella era la Princesa Lucifeniana, la «Hija del Mal».

Fue la “Hija de Blanco”, quién tuvo una querida amiga a la que amaba asesinada gracias a la Hija del Mal.


La Hija de Blanco tenía en la mano un «Contenedor del Pecado Capital», y esa afilada venganza ciertamente se había acercado a la espalda de Riliane.

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