Capítulo 3, Sección 2-Un Latido del Corazón Bajo la Lluvia; Escena 6

Praefacio de Azul, páginas 182-193

Reflexiones de la Emperatriz Viuda de Marlon, Prim Marlon



Sabes que soy de la familia Lucifeniana Rogzé de alta clase, ¿no? Tener un pedigrí tan antiguo y honorable había sido mi orgullo desde que era joven. Todos a mi alrededor me elogiaban extravagantemente y no había nada que deseara que no pudiera tener. Pasé mi niñez convencida de que era una persona elegida.

Aunque pensando en ello ahora, todo eso fue simplemente un malentendido de mi parte. Lucifenia en ese momento no era más que un pequeño país en el continente de Bolganio, incluso los nobles de un país así no valían mucho. No lo entendía, al no saber nada del mundo.

Tuve una mejor amiga desde que era pequeña. Su nombre era Anne Swee. También era hija de una familia noble en ese momento, pero debido a que la familia Swee era de una crianza mucho más baja en comparación con los Rogze, Anne era más como una sirvienta para mi familia. Teníamos la misma edad, así que las dos nos llevábamos bien y rápidamente nos hicimos amigas. Y esa relación continuó hasta que nos convertimos en adultas.

Anne tenía mejores notas escolares que yo y era más hábil en música y canto. Pero no le presté atención. Porque yo era una mujer de mayor estatus que ella. No importaba cuánto sobresaliera, nunca estaría por encima de mí, o al menos, eso era lo que pensaba.

Aproximadamente cuando llegamos a la edad de casamiento, cierto hombre se convirtió en la comidilla de Lucifenia: El valiente príncipe Arth Lucifen d’Autriche. Superando la oposición de su padre, el rey, había comenzado a expandir nuestro territorio declarando la guerra a nuestros países vecinos, uno por uno. Todos los hombres lo elogiaron y admiraron. Y todas las mujeres anhelaban convertirse en su esposa.

Pero yo era la que se convertiría en la esposa de Arth. Eso es lo que decidí. Pensé que me casaría con él porque él y yo habíamos tenido conexiones sociales de niños y porque pensaba que yo también le agradaba. Su rostro era bastante bello a pesar de ser un hombre infantil; él también era dueño de un cabello rubio tan hermoso que todas las mujeres que lo veían se encantaban…

Pero entonces sucedió lo impensable. Anne sedujo a Arth a través de tácticas injustas y se instaló como su esposa. Imposible. Arth no podía perder su corazón por una chica tan inferior a mí. Todavía me pregunto qué medios usó. En cualquier caso, a partir de entonces, mi posición social y la de Anne se invirtieron por completo. Por entonces Arth ya había sucedido a su padre en el trono, por lo que, lamentablemente, Anne había obtenido el puesto de reina.

Aun así, los bendije a los dos. Anne era mi mejor amiga. Su felicidad era mi felicidad. Y ese hecho no cambiaría incluso después de eso, así es como esperaba que fuera, de todos modos.

Pero después de que pasara un tiempo, Anne y Arth comenzaron a mantenerse alejados de mí. No sabía la causa. Y no me habían dado una explicación de por qué. Entonces, un día presioné a Anne para que respondiera: «¿Por qué me has estado ignorando?»

Ella dijo: «Alguien ha envenenado al rey Arth». Y, «Esto no es un asunto agradable, pero el culpable es ciertamente alguien cercano a nosotros». Ella me miró con ojos tan fríos como el hielo.

Tenía que estar bromeando.
Qué terrible acusación. ¡Como si fuera el tipo de persona que intentaría matar a alguien por haberme dado la espalda! Aunque supongo que los Rogzés están muy bien versados en productos farmacéuticos, así que si alguien hubiera obtenido el nuevo tipo de medicamento llamado «Gift», que dijeron había envenenado a Arth, habría sido alguien de mi línea familiar. Ahora que lo pienso, creo que podría haber puesto algo en su copa de vino la última vez que lo vi. Pero estoy segura de que no había dejado ninguna evidencia atrás, y ya me había olvidado de algo que sucedió hacía tanto tiempo. Ese no era el punto. Lo importante era que Anne sospechaba de mí. ¡Aún si éramos mejores amigas!

Anne había dicho: «No es que sospeche de ti». ¡Ella mentía! Sabía que ese día, ella había decidido arbitrariamente que yo era el culpable. Y luego dijo: «No podemos permitir que nadie ni un poco sospechoso se acerque a Su Majestad…»



¿¡Un poco sospechosa!?

¿¡Me estaba llamando sospechosa!?



Llamarme a mí , su mejor amiga, alguien de tan noble cuna, ¿¡una mujer sospechosa!? ¿¡De entre todas las cosas!? ¡Oh, qué mujer tan vulgar era! Debió haberse dado cuenta de que Arth tenía un afecto persistente hacia mí, y por eso estaba tratando de mantenernos separados. Ella debió haber pensado que estaba bien desafiar su posición en la vida, a pesar de ser de tan baja nobleza.

Entonces, en ese momento decidí que le daría una lección a Anne. Que no importa qué medios injustos usara, nunca podría ganarme.

Dejé Lucifenia, crucé el mar y llegué aquí a Marlon. Eso fue para casarme con el anterior rey de Marlon, tu padre. En ese momento estaba terriblemente afligido por la muerte de su esposa, así que le ofrecí un pequeño consuelo. Estoy segura de que mi afecto devoto llegó a su corazón. Respondí a su propuesta y me convertí en su segunda esposa. Poco después, Kyle, naciste.

Había algunos hijos que tuvo con su esposa anterior. Y varios hijos que había tenido con sus amantes. Pero hoy en día casi no queda ninguno. Me pregunto por qué será.

¿Crees que los maté? Oh, no, Kyle, ¿estás mirando a tu propia madre con esa mirada tan acusadores? Estás siendo un chico tan horrible… Bueno, supongo que ahora ya no importa.

Tu padre no tenía ningún talento aparte de ser un mujeriego. Era un rey completamente desesperado por proteger el territorio que había heredado de sus antepasados. No podía esperar nada con él. Así que puse mis esperanzas en ti, Kyle. Creí que seguramente tú, ya que eras de mi sangre, harías de Marlon un reino más grande de lo que ha sido. Naturalmente, es el deber de una madre borrar cualquier cosa que se interponga en su camino.

Dado que mi hermano menor, Presi, trabajaba en el Reino de Lucifenia, recibía actualizaciones sobre todos los eventos que ocurrían allí sin falta. En ese momento, mi vieja conocida, la “Bruja de Beelzenia” Elluka Clockworker, había desertado a Lucifenia y se esperaba que el país creciera cada vez más. Hasta el punto en que superaría a Marlon… ¿Ves?

No podía esperar a que crecieras. Con las cosas como estaban, perdería ante Anne. Con eso en mente, comencé a buscar una hechicera que tuviera el poder suficiente para rivalizar con el de Elluka. Al mismo tiempo, procedí a participar en mi propia investigación particular utilizando el conocimiento mágico que Elluka me había enseñado como base. El poder de lo desconocido fue algo increíble. Muy pronto me cautivó.

Pero, después de todo, había límites por tener que ceñirme al conocimiento que podía obtener de los libros antiguos. Todavía necesitaba a alguien que fuera capaz de usar correctamente la magia.

En ese momento, descubrí a Abyss I.R. aquí en la región de la Piscina Sangrienta. Me dijo que era descendiente del hechicero que había trabajado para el propietario original de este castillo, Lord Erizo, y que había heredado sus poderes.

Por supuesto, no le creí de inmediato. Y fue allí donde Abyss declaró que demostraría su poder y me presentó una sola espada. Esa era la «Espada de Venom». Creo que también la viste en la finca Freezis en Elphegort. ¿No lo tiene ahora el aprendiz de Elluka?

Abyss me dijo que la espada era un “amuleto que hace florecer el amor”. Entonces, llevándome la espada, regresé a casa en Lucifenia por primera vez en años.

La relación de Anne y Arth se había vuelto un poco tensa. Parecía que se debía a que, aunque había pasado mucho tiempo desde su matrimonio, Anne nunca había tenido la suerte de tener hijos. Sabía que esto se debía a que ella no era más que una miserable cobarde. Dios siempre es justo.

Me acerqué a Arth. Gracias al “amuleto que hace florecer el amor”, se mostró franco con sus sentimientos. Pronto llegamos a amarnos el uno al otro. Por supuesto, se mantuvo en secreto para Anne.

Después de una estadía de varios meses, regresé a casa en Marlon. Inmediatamente después, supe que estaba embarazada.

Sin duda, ese era hijo mío y de Arth.

Estaba extasiada. «¡Lo logré, le gané a Anne!». Había obtenido antes que Anne lo que ella no había podido.

Como el bebé en mi estómago era la prueba de mi amor y el de Arth, naturalmente no se lo dije a nadie más, ni siquiera a él. Como no había forma de que pudiera disfrazar que mi barriga se agrandaba, decidí insistir en que era mi hijo con el rey de Marlon.

Un día durante ese período, Abyss visitó mi castillo. Ella me ofreció su ayuda para cumplir mis ambiciones: hacer prosperar a Marlon. El poder de Abyss ya había sido probado por lo que sucedió con Arth. Su propuesta encajaba muy bien en lo que deseaba. Con ella, mi país, y yo, podría obtener un poderoso poder mágico… Eso es lo que pensé.

A cambio de prestarme su poder, Abyss me presentó varias condiciones. Primero fue cooperar para ayudarla a recolectar los «Contenedores del Pecado Capital», elementos que tenían el mismo tipo de magia extraña que la «Espada de Venom». Y el otro era ofrecerle un solo bebé que pudiera usar como sujeto de pruebas para su investigación mágica.

La primera condición era sencilla. El país de Marlon tenía dentro a un hombre llamado Duque Sfarz, que era dueño de una extensa red de información. Pensé que sería muy fácil encontrar rápidamente esos artículos si lo usaba.

Con respecto al bebé de la segunda condición, tenía a alguien perfecto en mente. El rey Marlon había conseguido establecer otra amante en otro lugar, aparentemente sin haber aprendido la lección. Había oído que acababa de dar a luz a un niño llamado Arkatoir, así que vi la oportunidad de darle ese niño a Abyss… Ese era el plan, de todos modos.

Para entonces estaba en el último mes de mi embarazo, así que terminé decidiendo cumplir con mis obligaciones después de que las cosas se calmaran después de mi parto.

Después de eso, tendrías alrededor de 5 años, di a luz a una niña. Pero ahí volví a enfrentarme a lo impensable.

El problema era que el cabello que crecía en la cabeza de mi bebé recién nacido era como la de su padre, Arth: rubio. Yo tenía el pelo negro y el rey Marlon tenía el mismo pelo azul que tú. No debería haber estado dando a luz a ningún niño de pelo dorado. Entonces no era un problema, pero algún día, cuando creciera, se haría obvio que era una hija ilegítima; eso me molestó un poco, pero rápidamente se me ocurrió una idea brillante.

–Cambié mis planes para que el bebé que le ofrecería a Abyss fuera ella.

Ya te tenía a ti, Kyle, y como me había asegurado de mi victoria simplemente por quedar embarazada, no tenía gran interés en la niña que había dado a luz. Aunque había considerado quizás usarla para arruinar aún más la relación de Anne y Arth algún día.

No tenía necesidad de mantenerla a mi lado si eso significaba arriesgar mi propia posición. Haciendo parecer que fue un mortinato, le entregué el bebé recién nacido a Abyss. Abyss nombró a esa niña Ney. Tres años después de eso, habían nacido niños entre Anne y Arth. Una hermosa pareja de gemelos, un niño y una niña. Escuché que debido a eso, sus fríos afectos habían regresado a lo que alguna vez fueron.

Mi mala suerte continuó. Una vez, cuando Anne estaba de visita en el país de Marlon, me hizo una sugerencia. Que te comprometieramos para casarte con Riliane, uno de sus hijos, en el futuro.

Parece que Arth fue el que originalmente pensó en tu compromiso. Anne parecía un poco preocupada sobre si lo aprobaba o no, pero por otro lado aparentemente había lamentado sus sospechas sobre mí, y por eso estaba inclinada a dejar que la discusión progresara bajo la idea de que podríamos volver a ser amigas a través de este compromiso entre nuestros dos hijos.

¡Que tontería! ¡La sola idea de casar a mi amado Kyle con una hija de Anne era repugnante! Pero el rey de Marlon y su vasallo principal simplemente estaban fascinados con la idea, por lo que no pude protestar abiertamente.

Odiaba a Arth por planear algo así. Tenía secretos con él que no podía hacer públicos.

–Pronto mataría a Arth y a sus hijos. Eso es lo que decidí.

Cuando empecé a considerarlo, de repente disfruté tanto el pensamiento que no pude detenerme. Me pregunté, ¿qué tipo de expresión tendría Anne cuando hubiera perdido a todos los que amaba? Mi corazón latió velozmente ante tales fantasías.

Mientras tanto, mi recolección de los Contenedores del Pecado Capital iba muy bien, y ya había terminado de recolectar la copa, la cuchara y el espejo. Abyss ya tenía la espada, por lo que incluyendo la muñeca significaba que teníamos cinco.

Abyss aplicó un procesamiento adicional en el espejo, y lo que una vez había sido uno se dividió en cuatro. No sé la razón precisa, pero ella me dijo que era más conveniente de esa manera. Ella me informó que con la muñeca hizo algo parecido, habiendo convertido su forma original en la muñeca, mejorándola.

Envié a Abyss a asesinar a Arth y los gemelos. No sería una hazaña pequeña eliminar a tres personas de la familia real. Pero ella respondió que podía hacerlo. Decidí dejarle la metodología a ella.

Primero, Abyss usó el poder de la “Copa de Conchita” para propagar la Enfermedad Gula. Con el fin de evitar que tuviera un gran impacto en Marlon, comenzó por hacer que surgiera en el Imperio Beelzeniano, el lugar más alejado de aquí. En ese momento, Arth estaba en medio de una campaña para conquistar Beelzenia, por lo que fue infectado con la enfermedad de inmediato. Fue menos efectivo de lo que hubiera pensado, pero finalmente Arth falleció.

Luego, cuando los gemelos cumplieron seis años, ella planeó su asesinato usando los “cuatro espejos” y las ambiciones de mi hermano menor Presi. Al parecer, había podido matar a uno de los gemelos, Alexiel, pero había fallado con Riliane. Y en ese incidente, Presi también murió. Eso había sido lamentable, pero él siempre fue un chico muy inútil, por lo que quizás era inevitable.

Mi error de cálculo fue que no pude leer las verdaderas ambiciones de Abyss. No había tenido la menor intención de ayudarme desde el principio; simplemente me estaba utilizando para sus propias aspiraciones. ¿Qué tipo de aspiraciones? No estoy segura, pero parecía tener cierta animosidad hacia Elluka. Hacer sufrir a Elluka, esa era su aspiración. No supe por qué. ¿Por qué no se lo preguntas tú mismo? Ah, es cierto, ella ya está muerta, ¿no? Jo Jo Jo…

A partir de ahí, Abyss comenzó a desviarse. Mató a Anne con la Enfermedad Gula. Lloré toda la noche. ¡Mi mejor amiga estaba muerta! Ahora que estaba muerta y enterrada, ¡nunca podría causarle miseria!

… Sin embargo, no había nada que hacer con respecto a su muerte. Habiendo quedado atrás, lo que tenía que hacer entonces era destruir el reino que era su legado y llevar su recuerdo, su hija Riliane, a morir en la desesperación.

Incluso entonces, Abyss se tomó sus propias libertades con la situación. Estaba bien con que ella consiguiera que un demonio poseyera a Riliane, pero no podría perdonarle que te tenga a ti, mi Kyle, poseído por el demonio de la «Lujuria»… En casos generales, de todos modos.

Pero cuando fuiste poseído por el demonio, terminaste obedeciendo mis deseos mucho más de lo que lo habías hecho hasta entonces. Tú mismo rompiste tu compromiso con Riliane. Estaba tan increíblemente feliz por eso… Estoy segura de que entenderás la sensación si tú también te conviertes en padre algún día.

Riliane murió durante la revolución, y Abyss recogió al demonio que te poseía, ya que ya había cumplido su propósito. Sin embargo, quería que siguieras siendo el niño adorable y sumiso que eras. Pero no quería usar al demonio de la «Lujuria» para eso… Tendría un problema en mis manos si andaras teniendo mujeres aquí y allá como tu padre, ¿no es así? Entonces usé al Demonio del «Orgullo», ya que no tenía otro uso para él después de que dejara a Riliane.

A partir de ahí… es lo que ya sabes. ¡Lleno de confianza en ti mismo, floreciste y constantemente comenzaste a extender nuestros territorios para mí!

Pero a causa de esa hechicera y esa espadachina, el demonio del Orgullo te dejó. Volviste a tu yo original, el Kyle que se rebeló contra su propia madre.


Por lo tanto… Por lo tanto, mi Kyle,


tu madre una vez más,

tiene que dejar que un demonio te posea.

Capítulo 3, Sección 2-Un Latido del Corazón Bajo la Lluvia; Escena 5

Praefacio de Azul, páginas 178-182

✥ Kyle Marlon ~ En el país de Marlon, «Heartbeat Clocktower» ~

El interior de la torre solo poseía un único camino: unas escalera de caracol que subí mientras comprobaba que no había rastro de nadie en ninguna de las habitaciones con las que me iba topando. Cada vez que subía, el sonido de las grandes manecillas del reloj se hacía más y más fuerte.

Las rejas de hierro colocadas en las ventanas daban crédito a los rumores de que esta torre se usaba como lugar de tortura. Pero cuando este castillo pasó a ser propiedad de la familia Marlon, no había ningún instrumento de tortura en su interior, y tampoco rastros de que ocurrieran tales cosas.

“Los rumores son solo rumores”. Podía pensar con optimismo al respecto, pero existía la posibilidad de que la familia de Leona se hubiera deshecho de todo de antemano para ocultar su lado oscuro.

Bueno, eso habría sido hace siglos de todos modos. Era probable que nunca supiera la verdad.

Pero no había necesidad de prestar atención a esos chismes. Mi madre una vez dijo que no había un lugar mejor para disfrutar del hermoso paisaje que este.

No tenía fundamento para ello, pero tenía cierta convicción, de que Ney y mi madre seguramente estaban en lo alto de la torre. Porque ese era el mejor lugar para disfrutar del paisaje de Piscina Sangrienta.

En la habitación más alta del Heartbeat Clocktower, como pensaba, Ney y mi madre estaban allí.

Extrañamente, en el momento en que entré a la habitación, de repente me volví incapaz de escuchar el doloroso sonido de las manecillas del reloj.

—Es muy interesante. No sé cómo está construido, pero el sonido del reloj no entra en esta habitación, aún si no es un espacio cerrado.

La voz de mi madre, la voz de la Emperatriz Viuda Prim, resonó en la habitación desde donde ella estaba sentada tranquilamente, en un gran sillón de color esmeralda. Parecía que este lugar tenía algún medio especial para cancelar el sonido.

Encima de sus rodillas estaba sentada una Muñeca Gine. Me sorprendió ver que estaba hecho para parecerse a alguien que conocía.

«¿¡Es esa Michaela!? … No, espera, mi madre nunca habría conocido a Michaela».

En ese caso, la única otra persona en la que podía pensar era en la Sra. Margaret, lo que significa que era una muñeca que imitaba a mi tutora de cuando yo era un niño.

«Pero, ¿por qué tiene ella algo así?»

Ney estaba a su izquierda. Agitó levemente una copa de vino en su mano derecha.

—¿Es esto lo que buscas, Rey Kyle? ~ ♪

–La “Copa de Conchita”.  Si pudiera robarle eso a Ney, entonces los soldados muertos dejarían de moverse… o eso me dijo Elluka.

Una vez que eso sucediera, los soldados que peleaban en el salón de banquetes entrarían al patio. El Equipo de Maniobras Especiales tendría que retirarse ante eso.

—Ji, ji, si es así, intenta atraparme ~ ♪

Ney corrió rápidamente hacia adelante y salió corriendo de la habitación por una puerta opuesta a la que entramos.  Inmediatamente llamé a los dos soldados que había traído conmigo. 

—¡Detrás de ella! ¡Toma esa copa! … ¡Intentad no matarla!

—¡Sí señor!

—¡De acuerdo!

Los soldados abandonaron la habitación siguiendo a Ney, que nos dejó solos, a mí y a la Emperatriz Viuda.

—¿No vas a ir tras ella, Kyle?

—… Tengo muchas cosas que quiero preguntarte.

La Emperatriz Viuda sonrió, acariciando la cabeza de la muñeca.

—Jaja, ya veo. Ahora que lo pienso, no creo que nos hayamos enfrentado nunca antes de esta manera.

Pensando en ello de nuevo, ella se veía mucho más joven de lo que cabría esperar de una mujer de más de cuarenta años. Piel clara y cabello negro brillante. Casi pensé que parecía incluso más joven que cuando yo era niño. ¿Podría esto también haber sido alguna influencia de la magia de Abyss o algo así?

Tenía algunas cosas que necesitaba preguntarle. Aclaré mis ideas y abrí la boca.

—Primero, necesito asegurarme. ¿No estás… no estás aquí ahora porque Ney te ha capturado, verdad, madre?

La Emperatriz Viuda cerró los ojos y negó con la cabeza.

—No. Estoy aquí por mi propia voluntad. Y yo fui quien ordenó a Ney que soltara a los Soldados Muertos en este país.

Mi última esperanza, mi esperanza, que había vacilado como la llama de una vela, se apagó.

Silenciosamente acepté eso en mi corazón. Ahora mismo no era el momento de ponerse nervioso o empezar a lamentarse.

—Por favor, dígame la razón por la que ha planeado y llevado a cabo tal cosa».

—… Está bien, te diré por qué quería hacer prosperar a este país incluso si eso significaba usar un demonio.

–Y así llegué a conocer la mitad de la vida de la mujer llamada Prim Marlon, y los sentimientos con los que ella había estado cargando.