—¿Cómo te va, Allen? —me preguntó la cara que miraba desde arriba.
Sonaba igual que siempre. Sonreía como siempre.
Floté en el aire y volé desde la Black Box.
Debajo de mi había espigas de arroz que se extendían sobre la superficie del suelo.
Aunque el mundo de abajo había terminado, nada había cambiado en el mundo de los cielos arriba.
—Y ahora, ha llegado tu turno.
Asentí en silencio ante las palabras de Sickle.
–¿Había sido un sueño?
Cuando visité el «Graveyard» con Hänsel
Fui tragado por la luz de «Castigo».
Y cuando volví en mí, estaba una vez más en una caja negra.
Eso no fue un sueño.
Estaba convencido de eso.
Sickle no me dijo nada.
Pero yo sabía que había viajado por el mundo destruido y que me había encontrado con los Siete Contratistas del Pecado Capital.
No hubo una conclusión.
Sin duda, llegaría el final.
El castigo por nuestros crímenes llegaría, sin duda.
Entre esos finales, uno de ellos había sido confiado en mis manos.
Una vez más bajaría al mundo terrestre.
Sabía que esta sería mi última oportunidad.
Todavía necesitaba reunirme con Riliane.
Y…
El artículo que agarraba con mi mano izquierda.
Era… una llave de oro.
La que le había robado a Nemesis en ese entonces.
Estaba ahí, en mi mano.
Vamos, comencemos ahora,
Por un nuevo comienzo.
Day: 07/09/2020
Epílogo; Escena 1
El mundo creado por los Cuatro Dioses Pilares
Seguirá prosperando
Por mil años
Después,
Un final llegará
Siendo elegido por los Cuatro Amos
El Amo del Cementerio traerá la muerte
Todo irá a su estómago
Y luego solo quedarán los huesos
Durmiendo en las profundidades de la tierra
El Amo de la Corte traerá el juicio.
Todos recibirán su sentencia.
Los justos serán llevados al cielo,
Los pecadores serán llevados al infierno
El Amo del Jardín Infernal traerá el infierno.
Nadie jamás será perdonado.
Seguirán vagando por un mundo
Donde nada habrá cambiado, pero todo habrá cambiado
El Amo del Jardín Celestial traerá la expiación.
Todos verán el final,
Pero será un nuevo comienzo.
Y aquellas almas que estén ardiendo en el infierno serán llevadas a un nuevo paraíso.
El final que llegará algún día
Nos visitará.
No podemos evitarlo.
El castigo recaerá
En todos nosotros por igual.
–Del vigésimo séptimo libro del Nuevo Testamento de la Biblia Levin, «Apocalipsis»
