Pecados Capitales del Mal: Quinto, Pierrot, Páginas 96-102
Habían pasado tres meses desde entonces.
Incluyendo a Ton, Lemy ya había matado a ocho personas.
… No, con esta noche eran ya nueve.
Poco a poco había perdido sus reservas sobre matar gente. Y ahora se había acostumbrado a manejar un cuchillo.
«‘Séptima, Maga’ trabaja en Rolled como prostituta”, esa era toda la información que tenía. Lemy no tenía medios para obtener más información que esa.
Entonces, el método que había elegido era extremadamente simple.
Matar sistemáticamente a todas las prostitutas hasta que llegara al Séptima, Maga.
Su madre le había dicho que la prostitución era un trabajo vulgar. Que las prostitutas eran las más bajas de las mujeres, que vendían su castidad por dinero.
—Tu verdadera madre también era una prostituta.
Julia le explicó a Lemy la verdad que siempre le había ocultado.
—Después de adoptarte, durante un tiempo busqué en secreto alguna pista sobre tus verdaderos padres. Por supuesto que no tenía intención de entregarte, pero si te habían abandonado por alguna razón inevitable, entonces había pensado que al menos podía dejarte conocerlos. Y hace dos años finalmente logré localizar a tu madre. … Ella era una mujer horrible. Dio a luz a un niño sin siquiera saber quién era el padre, y luego lo abandonó descuidadamente. Te arrojó al río Orgo en pleno invierno. Si la directora del orfanato no te hubiera encontrado mientras paseab, estoy segura de que nadie te habría salvado…
Esa verdad había aumentado aún más el odio de Lemy por las prostitutas.
Al parecer, su verdadera madre ya había muerto de una enfermedad hace cinco años. Sin embargo, mientras hubiera prostitutas en este mundo, niños como él seguirían naciendo.
Dejando atrás el cadáver de la mujer a sus pies, Lemy decidió regresar a casa.
« Eres un completo niñito de mamá ahora, ¿eh?»
Ney estaba siendo sarcástica como siempre.
—No lo estoy haciendo solo porque ella me lo dijera. Esta es mi propia decisión.
«Digo yo, si te lavaran el cerebro, no lo podrías saber por tu cuenta. Conozco a alguien que era así. Su madre le había lavado el cerebro durante varios años, se volvió loca y finalmente mató a esa madre que la estaba manipulando con sus propias manos».
—¡Nunca mataría a mi madre!
El grito de enojo de Lemy resonó en la calle de medianoche.
«Tal vez lo pienses así ahora. Pero ya has empezado a saber lo agradable que es matar gente. No estoy en contra de eso. Yo misma sé lo bien que se siente estar empapado de sangre».
—Tranquila. Mis asesinatos de prostitutas se debe únicamente a que es «lo correcto».
«Estoy segura de que eventualmente no será suficiente para ti. Algún día querrás poner tus manos sobre las personas que amas. Te brindará un placer con el que matar gente mala simplemente no se puede comparar. Tanto tú como yo sabemos esto instintivamente.
—¡Te dije que te callaras!
«Bien, bien. Si gritas demasiado, la gente vendrá corriendo».
Casi habían llegado a su casa. A pesar de que era muy tarde por la noche, las luces estaban encendidas.
—¿Me pregunto si mamá todavía estará despierta?»
«–Parece que tiene una visita. Puedo ver dos figuras en la ventana. Julia y alguien más… no es Pheobe. Es un hombre.
—¿A estas horas de la noche? ¿Quién diablos es?
Lemy abrió la puerta de la casa, tratando de no hacer ruido. No había ningún problema si el invitado era miembro de Père Noël, pero si no lo era, no sería bueno dejarle ver sus manchas de sangre.
Se asomó a la sala de estar. Lemy tenía la intención de evitar que le vieran, pero Julia se dio cuenta rápidamente.
—Oh, bienvenido a casa «Quinto, Pierrot».
Su madre no parecía nerviosa. Y dado que ella lo llamaba por ese nombre, el invitado debió ser alguien que conocía a Père Noël.
Lemy entró en la sala de estar sin reservas.
—Cuánto tiempo sin verte, joven maestro.
Allí sentado estaba Bruno Marlon.
—He venido hoy a consultar con tu madre en cuanto a mi toma de posesión como vicecomandante de la Fundación Freezis, y como «Segundo, Comerciante».
Los miembros de Père Noël… No sabía el número total, pero estaba claro que era alto.
Había siete personas que servían como miembros principales, llamados «Sept». Comenzando con su madre Julia, “Primera, Santa Claus”, cada miembro tenía varios números asignados.
Lemy era el «Quinto» y Gatt era el «Sexto». Los números no estaban en el orden en que se habían unido, y tampoco demostraban mérito. Parecía que podían elegir el nombre en clave y el número que desearan cuando se unieran como «Sept» (siempre que no entrara en conflicto con el de otro miembro).
Sin embargo, últimamente la mayoría de los miembros de «Sept» han quedado vacantes. «Segundo, Comerciante» Kaspar Blankenheim, su esposa «Tercera, Princesa del Sueño» Margarita, y su tía Mayrana, que había sido «Cuarta, Sombra» (Lemy se había enterado recientemente de que ella había sido miembro y que era la doble de Julia) todos habían muerto uno tras otro. Por no hablar de «Séptima, Maga», que actualmente estaba huyendo, con Lemy buscándola.
Como Mayrana había muerto, la custodia de Rin había sido transferida a Aceid por la guía de Gatt. Allí estaba siendo criada en secreto por la hermana pequeña de Pheobe (aparentemente, también trabajaba como sirvienta).
—Bruno ha querido unirse a Père Noël desde hace algún tiempo —explicó Julia—. Para expandir aún más la Fundación Freezis, actualmente quiere apoderarse del Mercado Negro que opera Père Noël. Y por nuestra parte, nos sentimos bastante atraídos por la riqueza y la influencia de la Fundación Freezis. Dejando de lado todo lo demás, es la Fundación Freezis la que allanó el camino para la formación de la Policía Mundial.
—Sin embargo, como la Policía Mundial se ha convertido ahora en una organización independiente, no puedo manipularla públicamente. Sin embargo, puedo aplicar un poco de presión para facilitar la operación de Père Noël.
—En otras palabras, es un arreglo de beneficio mutuo.
Lemy respondió a su intercambio con un desinteresado «Hmm».
No complicó las cosas, y mientras su madre dijera que quería que él hiciera algo, él lo haría.
Bruno se levantó de su silla y se acercó a Lemy.
—Joven maestro Lemy, ¿estás…?
—Realmente no me gusta que me llamen «joven maestro».
—Oh, ya veo. Bueno, entonces… «Quinto, Pierrot». Escuché que estás buscando a «Séptima, Maga».
—Sí. Hoy maté a una prostituta.
En lugar de perturbarse por esas palabras, Bruno sonrió de manera significativa.
Era como si estuviera insinuando: «Cuando se trata de matar gente, yo también tengo algo de experiencia».
—Escuché que estás haciendo las cosas de manera bastante llamativa. Eres el tema candente en este momento, incluso en los periódicos extranjeros. Aunque, como era de esperar, la Policía Mundial planea tomarse esto en serio pronto. Mañana… bueno, supongo que hoy a estas alturas. De todos modos, por la mañana llegarán a Rolled dos investigadores de «Justea» para investigar el asunto de los asesinatos en serie.
—¿Justea?
—Es el Departamento de Trabajos Internacionales de la sede de la Policía Mundial en Marlon. Ese es el apodo. Son miembros de élite de la Policía Mundial. Normalmente no se ocupan de delincuentes que no cruzan las fronteras nacionales… pero están haciendo una excepción ya que «Père Noël» está involucrado; de todos modos, debe tener cuidado de evitarlos.
—No es la gran cosa. Después de todo, no me han atrapado hasta ahora.
—Eso espero. Si tiene problemas, envíeme una carta. … Bueno, supongo que me iré. Es casi el amanecer. Sería bastante inconveniente para cualquiera ver que he venido aquí, tal y como están las cosas ahora.
Bruno sacó su sombrero de ala ancha de la percha y se lo bajó hasta los ojos. Luego hizo una reverencia a Julia y Lemy y salió de la casa.
Day: 02/04/2021
Parte 1, Capítulo 3-Buscando a «Séptima, Maga»; Escena 2
Pecados Capitales del Mal: Quinto, Pierrot, Páginas 87-95
Lemy fue llevado de regreso a Rolled por Julia, que había llegado a la casa de Mayrana con anticipación.
Después de que Lemy suplicara desesperadamente a su madre, a Rin se le permitió quedarse en la casa de Mayrana por el momento. Cuando pensó en Rin, pensó que era mejor que la «Diva Rin Chan» permaneciera desaparecida.
El hecho de que Lemy fuera quien mató a Ton no se hizo público. Esa noche, efectivamente, habían visto a Lemy con su traje de Pierrot, pero afortunadamente parecía que su verdadera identidad no había salido a la luz.
En cuanto al culpable del asesinato, la Policía Mundial había anunciado que era el miembro de la organización criminal “Père Noël” denominado “Quinto, Pierrot”.
Se había enviado una carta de responsabilidad por parte de «Quinto, Pierrot» al periódico Saintes Faraux. Y un sirviente que había estado trabajando en la mansión de Corpa había escuchado a Ton usar el nombre «Quinto, Pierrot» cuando se enfrentó al asesino.
–Lemy no había sido quien envió la carta. Eso lo hizo su madre, Julia.
Lemy había pensado que ella lo regañaría. Estaba preparado para que ella lo entregara a la policía.
Pero en lugar de regañar a Lemy, Julia dijo:
—Lo has hecho muy bien, Lemy. Esto es excelente.
Lemy no podía entender por qué lo estaba alabando.
—… ¿¡Cómo!? ¡He matado a un hombre!
—Pero era un hombre malo, ¿no?
Lemy asintió.
—-Sí.
—Entonces está bien. Acabas de castigar a un hombre mall, eso es todo. Es una hazaña maravillosa digna del nombre de «Quinto, Pierrot».
Lemy se sorprendió al no haber esperado que ese nombre saliera de la boca de su madre.
—Mamá, ¿conoces a «Quinto, Pierrot»?
—Por supuesto. Verás, él… originalmente era un subordinado mío.
—¿¡Eh!?
—-Vas a cumplir catorce años muy pronto. Quizás es hora de que te diga la verdad sobre mí… —dijo Julia, aplaudiendo—. Entra, «Sexto, Venom».
Entonces alguien más abrió la puerta y entró en la habitación donde antes solo estaban ellos dos.
Era el teniente general de Asmodean, Gatt Coulomb.
—Gatt… estás aquí. Pero «Sexto, Venom»…
—Ese es el nombre en clave que poseo… en «Père Noël».
Père Noël, ese era el nombre que tanto Yarera como Ton habían pronunciado.
—¿Qué es ese «Père Noël»?
Al escuchar las palabras de Lemy, Julia suspiró en silencio.
—Lemy… Quizás deberías leer el periódico más a menudo. «Père Noël» es el nombre de una organización criminal que está causando estragos en toda Lucifenia, o más bien, en toda la región de Evillious.
—¿Una… organización criminal? Entonces, ¿Gatt es un criminal?
—Sí. Y la persona que actúa como líder de «Père Noël» soy yo, «Primera, Santa Claus».
Julia se llevó una mano al pecho y sonrió. Las cosas se estaban desarrollando demasiado rápido para que Lemy pudiera seguir el ritmo.
Su madre era la presidenta de este país, ¿no es así? ¿Cómo podría una persona así ser líder de una organización criminal?
—… Yo no sabía nada de esto. ¿¡Entonces eso significa que eres una mala persona, mamá!?
—No. Eso no es todo, Lemy. Ciertamente, estamos infringiendo la ley, pero eso es algo que simplemente debemos realizar si queremos hacer de este mundo un lugar mejor.
Julia se paró frente a la ventana de la habitación y miró hacia afuera.
Se veía a varios policías caminando hacia la mansión de Ton.
—Toma a Rin como ejemplo. Si la policía hubiera hecho su trabajo correctamente, nunca se habría sentido infeliz.
—…
—No pretendo poner excusas, pero tu madre también le había echado el ojo a Ton Corpa. Desde el día en que vi contigo a Rin en el teatro Milanais, había planeado darle pronto el castigo apropiado. Actuaste un poco más rápido que nosotros. Si no lo hubieras hecho, algún otro miembro de «Père Noël», como Gatt, habría matado a Ton.
Había pocas posibilidades de que estuviera mintiendo. Por esa razón, Ton se puso tan nervioso cuando escuchó el nombre de «Quinto, Pierrot».
—Lemy, mataste a un hombre… pero ciertamente no eres una mala persona. Si la gente de nuestro mundo te llama villano, entonces es la sociedad la que se equivoca. Lo que debes hacer no es respetar la ley, es hacer lo correcto.
—Así que haces que «Père Noël» haga «lo correcto», pero ¿no deberías estar trabajando más duro en tu trabajo en el gobierno, para no tener que hacer cosas así? Después de todo, eres la presidenta.
Julia exhaló un triste suspiro ante el contraargumento de Lemy. Al ver su rostro, Lemy se dio cuenta de que sus palabras se habían equivocado.
—¿»Trabajar duro»? Tu madre ha estado trabajando muy duro.
Trabajaba todos los días hasta tarde y luego se despertaba más temprano que nadie para revisar las notas del trabajo y los periódicos.
Aun así, todavía no fue suficiente para hacer completamente «lo correcto».
—Como dices Lemy, públicamente para el mundo he llegado a la presidencia. Pero solo con eso, todavía hay muchas cosas que no puedo hacer. Usando la organización «Père Noël», puedo hacer lo que es imposible para mí en mi posición de presidenta obligada por la ley…
«… Mi madre ha estado haciendo tanto y, sin embargo, ¿qué he hecho yo hasta ahora? Haciendo el tonto todos los días, ni siquiera yendo a la escuela… No soy tan brillante. E incluso tuve el descaro de hacer cosas como quejarme de que mi madre no tenía suficiente tiempo para mí por lo ocupada que está.
–¿Podría serle de alguna utilidad, así? Si pudiera ayudarla, aunque fuera un poquito…»
Julia puso su mano sobre el hombro de Lemy.
—El mundo está lleno de errores… Entonces, debemos corregirlo. … Incluso tú tienes el poder y las calificaciones para esto, Lemy.
—… Corregir errores…
Era como si las palabras de Julia estuvieran empapando la mente de Lemy, una por una.
Su madre era amable y estupenda, y siempre decía lo correcto:
«No, ella no lo es. Solo estás tratando de convencerte a tí mismo de que ese es el caso. Porque tienes miedo de que te abandonen de nuevo. Porque no quieres volver a ser huérfano» .
«-Cállate. Cállate por ahora, Ney».
Lemy ignoró a Ney y asintió a Julia.
—… Lo que estás diciendo probablemente sea correcto, mamá. … Creo. Pero todavía no lo entiendo. No sé qué es lo que hace específicamente «Père Noël», y por qué matar gente sería lo correcto.
—Bueno, entonces, Lemy. Cuando mataste a Ton, ¿qué sentías? ¿Fue doloroso? ¿Estabas triste? O-
—No sé. No lo sé, pero… supongo que estaba sonriendo. –Y estaba muy emocionado.
Al escuchar esa respuesta, Julia sonrió satisfecha.
—Esos sentimientos son una prueba de que estabas haciendo lo correcto. Tus instintos te dicen cuándo has hecho lo correcto.
¿Era así? Bueno, ciertamente sonreía cuando hacía cosas divertidas y lloraba cuando estaba triste.
Quizás sonreír es prueba de que estaba disfrutando algo, al menos.
—Obedece tus instintos, Lemy. No, «Quinto, Pierrot». Porque eres un «mensajero de la justici», que vence al mal.
—Pero… nunca antes había usado un cuchillo. ¿Cómo pude haber matado a Ton así?
—Ese era tu poder oculto, o tal vez… esa fue tu amiga, «Ney», prestándote su poder.
«Bien jugado. Esa es una buena suposición, Abyss».
Ney le había respondido, pero no había forma de que su madre pudiera escuchar sus palabras.
… Por cierto, ¿quién era Abyss?
—Cuando se trata de Père Noël, todavía no hay mucha necesidad de que sepas más sobre él. Algún día te presentaré a los otros miembros. Pero por ahora quiero que hagas lo que puedas.
«Oh ho. De repente ha decidido que te convertirás en miembro de Père Noël, Lemy».
—¡Te dije que te callaras Ney!
A pesar de los gritos de Lemy, Julia no pareció perturbarse en lo más mínimo.
—… ¿Estás peleando con «Ney», Lemy?
—-No. No es nada. —Lemy negó con la cabeza—. ¿Pero qué debo hacer, específicamente?
Qué podía hacer Lemy para ser útil a su madre.
—Hay alguien a quien quiero que mates.
Eso era… matar gente. Para alguien tan estúpido como Lemy, eso era realmente todo para lo que era bueno.
—¿Es una mala persona? —preguntó Lemy.
—Sí. Una mujer que traicionó a «Père Noël» y me robó una reliquia preciosa. Y se podría decir que está detrás de lo que sucedió con Rin. Si no hubiera sido por ella, Rin nunca habría sido explotada por Ton como diva.
—Entonces te refieres a…
—Sí… «Séptima, Maga».
Al escuchar ese nombre, la expresión de Gatt cambió.
—Espera un momento. Despacharme con ella es mi trabajo…
—¡Cállate, Venom! —Julia le rugió— Pronto pasará un año desde que ella desapareció y, a pesar de eso, no has conseguido nada.
Rascándose la cabeza avergonzado, Gatt comenzó a poner sus excusas.
—… Estaba dentro de mis posibilidades determinar que se ha convertido en una mujer de la vida y que está residiendo en la ciudad de Rolled. Sin embargo, a partir de ahí… Parece que «Séptima, Maga» ha cambiado su rostro con la «Espada de Venom». Por lo tanto, no tengo ningún recurso para determinar qué tipo de rostro se ha metamorfoseado.
—No importa, realmente no esperaba nada de ti desde el principio. —Después de hacer su fría declaración a Gatt, Julia habló una vez más con Lemy con una sonrisa—. Está bien. Incluso si Venom no puede hacerlo, sé que tú puedes; «Quinto, Pierrot».
—Um… Hey. ¿Está realmente bien que tome ese nombre?
—¿No te gusta?
—No es eso… Más bien, siempre lo he admirado. Quiero ser fuerte como él. Pero si adopto ese nombre, ¿qué le pasará el verdadero «Quinto, Pierrot»?
—En ese caso… Tu preocupación es innecesaria. —Un poco de soledad pareció mezclarse con la expresión de su madre—. -Él murió hace mucho tiempo.
—…Ya veo.
La persona a la que admiraba ya había muerto.
Ese fue un hecho triste para Lemy, pero al mismo tiempo, un mayor sentido de propósito echó raíces en su corazón.
«–Ahora me convertiré en “Quinto, Pierrot”, y seré útil para mamá».
—Ah, sí, es verdad —Julia parecía haber recordado algo—. Necesito que devuelvas la «Llave Dorada» a la sala del tesoro. Ese también es uno de los tesoros preciosos de tu madre.
Se refería a la llave que llegó a su bolsillo sin que él lo supiera. La había guardado incluso después de cambiarse de ropa.
Lemy la sacó y se la entregó a Julia.
—Lo siento… Pero realmente no recuerdo haber robado esto. La tuve en algún momento, ni siquiera sabía que esta llave estaba en la sala del tesoro.
—Cierto… Sí, esa llave no estaba allí cuando te colaste hace seis años… Bueno, ¿quizás fue la «Señorita Espíritu» jugandote una broma?
—¿Es eso así, Ney?
Ney no respondió.
Parte 1, Capítulo 3-Buscando a «Séptima, Maga»; Escena 1
Pecados Capitales del Mal: Quinto, Pierrot, Páginas 86-87
610 E.C., 4 de enero. 02:00.
La República de Lucifenia, 28º Distrito de la ciudad de Rolled.
Un hombre y una mujer bailaban solitariamente en el pueblo que había sido engullido por la oscuridad.
El hombre sonrió, el rostro de la mujer se contrajo por el terror.
Finalmente, ella se derrumbó en el acto.
Un cuchillo de plata se hundía en su bultoso pecho.
El negro del crepúsculo se tiñó con el carmesí de la sangre.
El hombre sonrió aún más. Se rió, con la cara cubierta de maquillaje blanco.
Había estado interpretando el papel de Pierrot,
En un circo de la noche sin público presente.
No, había audiencia. Pero Pierrot acababa de matar a esa audiencia.
La muerta había sido una prostituta.
Contándola, hubo ocho prostitutas asesinadas en el pueblo de Rolled.
Pero… aún no había terminado.
Esta mujer tampoco era «Séptima, Maga».
Hasta que la encontrara…
El circo de la noche no terminaría.
