Recuerdo C

Pecados Capitales del Mal: Quinto, Pierrot, Páginas 114-115



Periódicamente, un ruido de funcionamiento de mecanismos se puede oír desde mi cuerpo.

Últimamente ha dejado de ser tan molesto para mí.



Yo, que había «muerto» en la Catástrofe de Levianta, renací de la mano de Seth Twiright como un gato rojo de peluche. Me dijo que había usado su investigación en su campo principal de materia de memoria de estado indeterminada y magia de transferencia prohibida, pero francamente no entiendo como se estructuraba eso en absoluto. De todos modos, gracias a eso me había vuelto eterna e inmortal, pero mi cuerpo era poco más que un gato impotente, apenas capaz de usar magia.

Para obtener poder, de vez en cuando me apoderaba de cuerpos humanos que eran fuertes en magia en cada época, convirtiéndolos en marionetas. Cada vez que lo hacía también cambiaba mi nombre.

IR, AB-CIR, Abyss IR y — Julia Abelard.

Mi cuerpo actual una vez llevó el nombre de Germaine Avadonia. Sí, la «espadachina de armadura carmesí» que dirigió la «Revolución Lucifeniana».

El suyo es el mejor cuerpo que he tenido hasta ahora. Por decir lo menos, hereda tanto de Sateriasis Venomania como de Banica Conchita. Sorprendentemente, estaba escondiendo un poder mágico latente muy fuerte. Si hubiera nacido en una época diferente, Germaine se habría convertido en una hechicera muy capaz.

Mi razón para seguir viviendo tanto tiempo, incluso hasta el punto de tomar medidas tan problemáticas como esta, al principio fue para vengarme de esa mujer. La mujer que arruinó mi patria, que mató a mi hermano, a mí y a los bebés que había en mi vientre. Para traerle al menos un poco de problemas, había interferido en que recogiera los «Contenedores del Pecado Capital». Cuando ella buscó un descanso en el Reino de Lucifenia, arruiné ese país usando el poder de los “Contenedor del Pecado Capital”.

No la mataría. El dolor de la muerte era instantáneo. No le permitiría simplemente ir al «Cielo». Continuaría sufriendo por siempre en esta tierra, eso es lo que yo quería.

Mi otro objetivo había sido aumentar mi número de camaradas usando los «Contenedores del Pecado Capital». Lo había logrado con éxito una vez en la época de Venomania. Los descendientes de Lukana Octo en particular todavía existen en varios lugares incluso ahora.

Uno de ellos era «Sexto, Venom», Gatt Coulomb.

Sin embargo, parece que a medida que pasa el tiempo, la sangre “HER” ha comenzado a debilitarse. Eso era en el caso de Germaine Avadonia, pero también con Gatt apenas podía ver el gen «HER» en él. Aunque parece que no falta del todo, basado en la lealtad que me ha mostrado.

Se acerca el momento en que debo pensar en un nuevo método. Calidad sobre cantidad: necesito crear aquellos que tengan una composición mucho más fuerte de «HER».

Y los «Contenedores del Pecado Capital» no son suficientes para eso. Existen las “Semillas de la Malicia”, que son incluso más fuertes que ellos. Sin embargo, las únicas «Semillas de la Malicia» que quedan en esta tierra son las que llevan dentro los «Gemelos de Dios».

–Por eso he puesto mis esperanzas en Lemy.

Si le tengoo, tal vez pueda convertirme en «M.O.T.HER» – «Master of the ‘HER’s».

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