La Sastre de Enbizaka, páginas 30-32
Enbizaka tardó prácticamente cuatro años en recuperarse del Gran Incendio.
Y el camino hacia esa recuperación no fue del todo fácil.
Necesitaron una gran cantidad de dinero para que los edificios que se habían quemado volvieran a ser habitables.
El dominio de Izami no era tan rico en comparación con otros, y no tenía el exceso de recursos para enviar esa cantidad de dinero de forma tan sencilla.
-Sin embargo, fue allí donde apareció una salvadora.
Esa persona fue Perrié Cutie Marlon, jefa ejecutiva de la región de Akuna de la rama Maistia de la Fundación Freezis.
Sí, es un título de dirección muy largo. Supongo que tú también lo crees.
Bueno, lo más importante es que era la gran mujer a la que se le había confiado el comercio en la zona de Jakoku para ese negocio extranjero llamado Fundación Freezis.
Probablemente lo sepas bien.
El punto de inicio del Gran Incendio estaba muy cerca de la casa de comercio donde ella vivía, por lo que la empresa de la Fundación Freezis había sufrido grandes bajas. Esa noche ella misma había estado en el cuartel general del shogunato en las tierras de Enkoku, por lo que había estado a salvo. Sin embargo, perdió muchos sirvientes y una cantidad considerable de fondos.
A pesar de ello, Perrier dio grandes cantidades de ayuda financiera para la revitalización de Enbizaka. No tengo claro por qué, pero-
¿Eh? ¿Intentaba comprar el favor del shogunato para que le concedieran sus peticiones?
Ah, entonces lo entiendo.
No, no puedo ver hasta Enkoku con lo lejos que está de Onigashima…
De todos modos, gracias a ella, aunque tardó algún tiempo, cuatro años después del incendio, Enbizaka estaba en camino de recuperar su antigua vitalidad.
Naturalmente, la gente que había muerto no podía volver.
-Tampoco podían volver los corazones que se habían roto.

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