Capítulo 1-El Relato de las Tijeras, Acto 5: Visita; Escena 6

La Sastre de Enbizaka, páginas 112-116

Varios días después, Uibee vino una vez más a visitar la tienda de Miroku.

—…Te ves un poco más tranquilo, Miroku —dijo Uibee preocupado por Kai, a pesar de su expresión sombría.

—Sí… estoy bien, gracias; he logrado recuperarme un poco. Tengo que llegar a fin de mes, así que no puedo permitirme estar quieto todo el tiempo.

—Eso es cierto. Todavía tienes una hija pequeña en la que pensar. ¿Cómo está ella?

—Pobrecita, no para de llorar. Rin quería mucho a su hermana mayor.

—Ya veo… Bueno, deberías ir a comprarle algo para animarla cuando tengas algo de tiempo libre.

—Claro.

—De todos modos. —Uibee se giró para mirar directamente a Kai, enderezando su postura—. Tengo algunas cosas que quiero preguntarte.

—… Si eso ayuda a atrapar a la persona que asesinó a mi esposa e hija, te diré lo que sea.

—Es sobre Miku. Hay algo que no me has contado sobre ella, ¿verdad?

—No… ¿Qué quieres decir?

—Ella… había concebido un hijo, ¿no es así?

—¡…!

—El día antes de que Miku fuera asesinada, tuviste una gran pelea con ella por eso. Fue justo en medio de la carretera, antes del puente Soukyou. Innumerables personas lo presenciaron. No puedes negarlo.

Kai bajó la cara, contestando mientras sus hombros temblaban.

—… Es tal como dices. Cuando me enteré de que estaba embarazada de Kiji, entré en cólera y le grité. … Pero sean cuales sean las circunstancias, ¡eso no fue motivo para que matara a mi propia hija!

—Oh no, no quiero decir que crea que eres el asesino. … Sólo que estoy seguro de que por eso Miku llegó tarde a casa esa noche. Es cierto que Miku fue a la Casa de Comercio Freezis a tomar su pedido ese día, pero me dijeron que se fue antes de caer la noche. … Bueno, probablemente fue difícil para ella volver a casa.

—… ¡Gh! —Kai golpeó con su puño el tatami —. Por qué… me peleé con ella ese día…

—Por lo que he oído de la gente de la empresa Yarera-Zusco, que Kiji volviera a su tierra natal era para contárselo a sus padres. Para obtener su aprobación para casarse con Miku. Al parecer, en realidad quería llevarse a Miku con él, pero nunca se lo habrían permitido. De todos modos, se fue solo para darles la noticia… Ah, ahora que lo pienso, oí que el barco de Kiji llegó de vuelta esta mañana.

—…

Fue en ese momento. Alguien se lanzó por la entrada de la tienda Miroku, sin aliento.

—¡Kai-san! … En el puerto acabo de escuchar que Miku ha muerto-

Este hombre alto que llevaba un traje de negocios era el novio de Miku, Kiji.

—-¡Bastardo! —En el mismo instante en que vio a Kiji, Kai se abalanzó sobre él y lo agarró por las solapas —. Si no hubiera sido… si no hubiera sido por ti… Miku estaría-.

Al ver que Kai se movía para atacar a Kiji, Uibee empezó a tratar de separarlos.

—Eh, eh. Dejad vuestras quejas a un lado delante de un agente. Tendré que arrestarlos a los dos.

—… Maldita sea. —Kai cayó para sentarse en el tatami —. ¡Fuera! ¡No quiero volver a ver tu cara! ¡Fuera!

Kiji miró en silencio a Kai mientras le gritaban por un momento, pero finalmente agachó la cabeza y salió de la tienda sin decir nada.

Uibee le persiguió y le agarró por detrás del hombro.

—Espera un momento. ¿Tú eres Kiji-san?

—… Sí, lo soy, ¿y qué? —Kiji respondió, sin expresión.

—Soy el agente Uibee. Quiero hablar contigo un minuto-

—Un agente… Hmph.

Kiji resopló, y Uibee pareció un poco molesto.

—¿Qué es tan gracioso?

—-Miku me lo contó todo. Cómo vosotros, los de la oficina del magistrado, sois unos patanes idiotas que no sólo no habéis sido capaces de encontrar al asesino de su madre, sino que no habéis conseguido ni una sola pista.

—… No hay mucho que pueda protestar a eso. Pero es por eso que esta vez nosotros…

—¿“Esta vez”? ¿Cuál «vez»? ¡Miku está muerta gracias a tu incompetencia! ¡Nunca habrá otro «esta vez»! No para Miku… y no para su hijo no nato…

—…

Uibee soltó el hombro de Kiji.

—… ¡Ya no tengo fe en todos ustedes de la oficina del magistrado! Los criminales que mataron a Miku… ¡Los encontraré y los mataré yo mismo!

Después de hablar bruscamente, Kiji se alejó hacia el puente Soukyou.

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