Juicio de la Corrupción, páginas 81-86
-Gallerian siguió corriendo por el campo nevado.
Mientras se tambaleaba, sin aliento.
A pesar del frío que le atravesaba, y la nieve que soplaba con el viento en contra.
No tuvo más remedio que seguir corriendo.
Porque justo detrás de él le perseguía su amigo, que llevaba una pistola en las manos.
—¡Qué error tan garrafal, fallar mi tiro a tan corta distancia!
Podía oír la voz de Loki.
Hablaba como si lo hiciera consigo mismo, pero no lo hacía. Gritaba deliberadamente lo suficientemente alto como para que su voz llegara a los oídos de Gallerian.
—¡Gallerian! ¡Tú! ¡Eres demasiado excelente!
Gallerian ignoró su voz y siguió corriendo.
No llevaba armas con las que pudiera defenderse de Loki.
Lo único que podía hacer era huir.
—¿Por qué eres magistrado de la justicia, siendo yo sólo un ayudante? No es que haya habido una brecha tan grande entre nosotros durante la escuela… Encima, ¿¡tú llegas a ser juez principal antes que yo!? Esto debe ser una puta broma.
Una vez más oí un disparo desde el otro lado de la ventisca. Gallerian no fue alcanzado.
Gracias a la ventisca, Loki tampoco pudo distinguir la forma de Gallerian.
—Tengo que ser el número uno. ¡Tiene que ser un Freezis el que esté en la cima! … ¡Siempre he pensado que me estorbas! Te he aguantado todo este tiempo, ¡pero ahora he llegado a mi límite!
Otro disparo.
La bala no alcanzó a Gallerian.
—¡Nuestros supervisores son demasiado blandos contigo! ¿Suspensión? ¡Gilipollas, eso debería haber hecho que te despidieran!
Aquella voz que sonaba medio frenética parecía estar cada vez más tranquila.
Poco a poco, la distancia entre Loki y Gallerian era cada vez mayor.
-Al final, no pude escuchar el sonido de la voz furiosa de Loki ni los disparos.
—… ¿Lo he… perdido?
Pero las fuerzas de Gallerian también estaban al límite.
Y se desplomó sobre la nieve.
—Loki… ¿Por qué…? Pensé… que éramos amigos…
Aun así, Gallerian siguió avanzando, prácticamente arrastrándose por el suelo.
Esperar aquí sin avanzar significaría su muerte: debía saberlo.
Pero seguir adelante tampoco era una buena idea. Si no encontraba algún lugar donde refugiarse, tendría el mismo destino que esperar.
—¿Qué… es… eso?
Parecía haber encontrado algo en el horizonte.
No podía verlo bien por la ventisca, pero parecía ser un edificio, o una persona.
Fuera lo que fuera, debió pensar que no tenía otra opción. Gallerian continuó hacia ese «algo».
—No quiero… morir… no quiero… Que alguien… me ayude…
Lo sentí por él, pero no pude hacer nada al respecto.
Sólo soy un murciélago.
No puedo hacer nada más que observar.
Y…
Su final llegó de golpe.
Bang.
Ese disparo vino de la dirección a la que Gallerian se dirigía.
Lo escuché frente a él.
La bala atravesó el cuerpo de Gallerian.
Ni siquiera gritó.
Dejó de moverse en el acto.
-Alrededor de diez minutos después de eso.
Loki y Bruno, que habían estado siguiendo a Gallerian, se colocaron alrededor de su cuerpo.
Bruno revisó su cuerpo y luego miró a Loki.
—… ¿Y bien? —preguntó Loki a Bruno.
—… Bien. No hay duda de que está muerto. No respira.
—Ya veo. Jajaja…
—Esta herida de bala-es de un rifle de francotirador.
Al escuchar eso, la expresión de Loki se nubló un poco.
—Entonces eso significa que no fue asesinado por mi rifle de caza: ¿fue “Shiro”?
—Sí. Me tomé la libertad de tener a Shiro de guardia por aquí por si acaso.
—Tch. Qué impertinencia… Quería ser yo quien lo matara.
—Pero su objetivo se sigue completando de esta manera… Vuelva a casa, amo Loki, y déjeme la disposición del cadáver a mí.
—No seas idiota. No puedo conducir el automóvil. Vas a volver conmigo.
—Aah… Pero debemos hacer algo con el cuerpo. Podríamos dejarlo aquí, pero hay una pequeña posibilidad de que alguien lo descubra-
—Shiro está por aquí, ¿no? Entonces haz que Shiro se encargue de ello. Esa idiota debería ser capaz de hacerlo, por lo menos.
Bruno asintió, y luego se llevó los dedos a los labios y silbó.
Poco después de que lo hiciera, pude escuchar pasos de fuera de la ventisca.
—-Shiro. Tengo que volver con el amo Loki. Dejo esto… en tus manos.
La figura que había aparecido asintió en silencio ante las palabras de Bruno.
Era una hermosa chica de cabello puramente blanco.

Una respuesta a “Episodio 3–Él Murió en el Campo Nevado; Escena 3”