Episodio 3–Él Murió en el Campo Nevado; Escena 4

Juicio de la Corrupción, páginas 86-98

 

Cuando se despertó, Gallerian miró a su alrededor desde una cama en la que estaba tumbado, con clara confusión.

—¿Qué… es este lugar? ¿En qué lugar del mundo estoy?

Era comprensible que estuviera confundido.

Al final de su visión había un único plano del cielo nocturno, lleno de estrellas.

Una gran luna llena se sentaba majestuosamente en el centro, como si fuera la señora de las estrellas que la rodeaban.

—¿Estoy… en las afueras? No, no es eso.

Gallerian se puso de lado y vio el suelo sobre el que estaba la cama.

Allí notó la anormalidad del lugar.

El cielo estrellado se extendía también por el suelo, un lugar en el que no tenía que estar.

Un total de 360 grados. Delante y detrás, a la izquierda y a la derecha, en el techo y en el suelo, todo estaba cubierto de estrellas.

Sólo la cama en la que estaba tumbado contrastaba con el resto.

—Ya veo. Esto debe ser el “más allá”, debo haber muerto…

Parecía que esa era la respuesta a la que le llevaba su situación.

Por supuesto, estaba equivocado.

Si ese fuera el caso, entonces significaría que yo, el «murciélago» que está actualmente con él, también estoy muerto.

¡Aún no he muerto!

… Probablemente.

 

Después de un corto periodo de tiempo, un cambio ocurrió en esta noche estrellada.

En un lugar que sólo era aire , a la izquierda de donde yacía Gallerian, se abrió un agujero blanco rectangular.

Y de allí apareció una sola figura.

—Ah… Estás despierto…

Era aquella chica de pelo blanco a la que habían llamado «Shiro». Al ver a Gallerian despierto mostró una sonrisa que mostraba una pizca de alegría, y también una ligera sensación de duda.

—-¿Quién… eres? —preguntó Gallerian, empezando a incorporarse.

Cuando lo hizo, Shiro comenzó a inquietarse torpemente, bajando la mirada.

—Um… uh… Lo siento.

—Ese pelo blanco… ¿Eres una Netsuma? ¿Qué es este espacio tan peculiar? Parece que estamos en el exterior pero no tengo el menor frío.

—Um… uh… Lo siento.

—Y mi cuerpo… está envuelto en vendas. ¿Me has atendido la herida?

—Um… uh… Lo siento.

—… ¿Es “um… uh… Lo siento” lo único que puedes decir?

—Um… uh… Lo siento.

—-Espera, no lo es. ¡Objeción! Recuerdo claramente que dijiste “Ah… “stás despierto…” al principio.

—Um… uh… Lo siento.

—…

Al darse cuenta de que no podría conseguir una comunicación directa de esta manera, Gallerian se dio por vencido y volvió a tumbarse.

Cuando lo hizo, inmediatamente se abrió el mismo espacio de antes y apareció una nueva mujer.

-O para hablar con más precisión, no sólo una mujer. Una mujer y un animal.

Junto a ella caminaba un gran gato de pelo dorado… o mejor dicho, un tigre.

—Pido perdón por ella. Se vuelve muy tímida cuando no tiene un arma en la mano.

Era una mujer de aspecto inteligente con traje. Al verla, la expresión de Shiro se iluminó.

—¡Srta. Hel! Está usted aquí.

—Bruno se puso en contacto conmigo. … Por Dios, ha sido una molestia venir aquí con esta ventisca.

Al escuchar eso, Gallerian se sentó de nuevo.

—Espera un segundo. Acabas de decir “Bruno”. Ese mayordomo… Espera, antes de eso… ¿Qué diablos hace un tigre aquí? ¿No es peligroso?

—Pareces un poco irritado, Gallerian Marlon. Puede que no te duela mucho gracias a la anestesia del Dispositivo Medico Autómata, pero eso no significa que tu lesión se haya curado del todo. Mantén la calma un poco más.

—¿Dispo… Autó…? No sé qué significan esas palabras que acabas de decir.

—No te culpo. Ni siquiera yo la entiendo del todo… Para decirlo sin muchos rodeos, es ”algo que dejó el antiguo Reino Mágico».

—… ¿Puedes explicarme todo esto paso a paso? Francamente no tengo ni idea de lo que está pasando ahora mismo.

—Sí, por supuesto; al menos, en la medida en que pueda decírte. —Hel se acercó a Gallerian y pulsó una de las estrellas. Cuando lo hizo, una silla de metal apareció de repente a su lado, y se sentó en ella—. Primero… Te derrumbaste en un campo de nieve después de ser perseguido por Loki Freezis… Te acuerdas de eso, ¿no?

—Sí… Yo había… creído en Loki… Sin embargo, él me traicionó… No, supongo que fue más bien que… el que fuéramos amigos fue una mentira desde el principio.

—Parece que no fuiste capaz de ver su verdadera naturaleza. Puedo simpatizar con lo que sientes.

—Me dispararon… Pero tengo una pregunta al respecto. La bala… parecía venir de la dirección opuesta a la que me perseguía Loki.

—Ah, eso. Ella te disparó —dijo Hel, señalando a Shiro.

—¿Qué? —

—Um… uh… Lo siento.

—¿Dices que me salvó la persona que intentó matarme?

—Um… uh… Lo siento.

Explicó Hel en lugar de Shiro, mientras ella seguía balbuceando disculpas:

—Lo has entendido al revés. Shiro te salvó disparándote. Ella es un prodigio de francotiradora. Hasta el punto de que puede acertar en un punto del cuerpo que pondría a alguien en un estado de muerte aparente, apenas aferrado a la vida… ¿Entiendes? Si ella no hubiera hecho eso, Loki te habría matado a tiros.

—P-pero… El hecho sigue siendo que me disparó… Que tengas a esa persona en la misma habitación que yo-.

A medida que se agitaba más, Gallerian casi rodó de la cama. Hel le devolvió la calma.

Observando todo esto desde la distancia, el tigre dijo con desaprobación:

—Vamos, vamos… Eres demasiado mayor para perder tu presencia de ánimo de esta manera, muchacho. No veo esa vasta grandeza que se rumorea que tienes, Gallerian Marlon.

—Pero, aún así, ¡espera un segundo! ¡El t-t-tigre acaba de hablar!

Gallerian se echó hacia atrás, y esta vez se cayó del otro lado de la cama.

—Qué grosero. No soy un tigre. Puede que tenga este aspecto, pero es indiscutible que soy un ser humano, como tú.

—¡Lo dudo! Desde aquí tu apariencia es completamente la de un tigre.

—Sucesos extraños envuelven este mundo; tú también debes conocerlos. Uno de ellos es la anormalidad en la que bebés nacen de una raza completamente diferente a la de sus padres.

—Sí, he oído hablar de eso. Como el nacimiento de un maistiano de piel oscura de una pareja de Elphe y Marlon-

—Entonces, en ese caso, no debería haber nada extraño en que un tigre nazca de padres humanos. Significa que soy una de las víctimas de estos extraños sucesos.

—Uh-uh huh…

Evidentemente, Gallerian seguía sin entenderlo.

—No tengo intención de discutir sobre mis orígenes ahora mismo. -Hel, continúa con tu explicación.

—Entendido. -De todos modos, fuiste salvado por Shiro y traído aquí, a “Lunaca Labora”, debajo del campo nevado.

—¿“Lunaca Labora”?

—Significa “Laboratorio de la Luna Llena” en antiguo Leviantino. -Este es uno de los lugares que mi padre, Heaven Jaakko, pasó toda su vida buscando.

—Heaven Jaakko… He escuchado ese nombre antes. —Gallerian pensó por un momento—. -Lo recuerdo. Es un historiador muy conocido. Publicó una tesis que llevó al gobierno a delinear la existencia de las “brujas”-

—Sí. Aunque murió hace tres años. Es gracias a mi padre que comenzó esa ridícula “caza de brujas” -Déjeme decirle de antemano que no pretendo debatir ni disculparme sobre el asunto con usted. Lo que hizo mi padre no tiene nada que ver conmigo. Ni siquiera soy historiadora.

—Así que tú también sabes de mi linaje, eh… ¿Entonces es Heaven Jaakko el que encontró esta instalación?

—No. Alguien más me habló de este lugar.

—Y quién…

Antes de que Gallerian pudiera hacer su pregunta, alguien más entró desde el espacio abierto.

Era un hombre de piel oscura.

—Bruno… ¿Eres el jefe de esta instalación?

Pero Bruno negó con la cabeza.

—No. En realidad, es la primera vez que yo mismo vengo aquí.

—Entonces, ¿quién…?

—Debería llegar en breve. Si tienes preguntas sobre este lugar, deberías preguntárselas a ella. … Pero eso no es lo único que quieres preguntarme, ¿verdad Gallerian Marlon?

—Sí… tengo algunas preguntas… Eres el mayordomo personal de Loki. Entonces, ¿por qué conspiraste para salvarme?

Bruno no respondió de inmediato, mirando las estrellas del techo mientras recorría lentamente el espacio.

Pero finalmente contestó en voz baja:

—Gallerian, tú quieres vengarte de Loki Freezis, ¿no es así? Vengarte del hombre que te engañó e intentó matarte.

—Venganza… supongo… —Gallerian pensó por un momento, allí en la cama—. Es cierto… Ahora mismo no puedo evitar aborrecerle. -Más aún porque siempre había pensado que éramos amigos.

—… Si deseas matarlo… entonces podemos ayudarte.

Las palabras de Bruno fueron pronunciadas sin inflexión, pero con una clara intención de determinación.

Pero después de pensar de nuevo, Gallerian negó con la cabeza.

—Tenemos que hacer que Loki se enfrente a las consecuencias. Pero… no matándolo. Si lo hacemos, no será mejor que lo que intentó hacer. Tiene que enfrentarse al juicio públicamente, y expiar su crimen. -Eso haré. Ese es mi deber como juez.

Al escuchar las palabras de Gallerian, el tigre alzó la voz en señal de admiración.

—No se deja llevar por su odio, ¿eh? Tener tanta moral a tan joven edad… Retiro lo que dije antes. No eres persona cualquiera, por lo menos.

—Ah… Gracias —respondió Gallerian al tigre, pareciendo todavía un poco asustado.

—Bruno. ¿Qué piensas de lo que acaba de decir? —preguntó el tigre, volviéndose hacia Bruno.

—… No está mal. Creo que es el tipo de pensamiento que debe tener un “testaferro”. -Más bien, si no fuera por eso no tendría sentido invitarlo.

—¿Invitar? ¿Piensa acogerme como uno de los suyos? Lo siento, pero no tengo intención de unirme imprudentemente a gente cuya naturaleza ni siquiera conozco…

Gallerian había empezado a replicar, pero luego pareció darse cuenta inmediatamente de lo mal pensada que estaba su declaración, y sus ojos se desviaron ligeramente.

… Este lugar era la fortaleza de esa «gente cuya naturaleza desconocía». Y Gallerian estaba justo en el centro, herido e incapacitado.

—-Ah, por favor, no me malinterpretéis. No es que tenga un problema con vosotros. Al fin y al cabo, es cierto que me habéis salvado la vida —continuó un poco a la defensiva, volviéndose rápidamente manso.

Bruno respondió a esto con un tono calmado, sin mostrar ni risa ni enfado:

—Antes de llegar a quiénes somos, creo que primero deberías comprender tu situación actual, Gallerian.

—¿…? ¿Qué quieres decir?

—… Para el mundo exterior, has muerto en un accidente. Loki ha anunciado que fuiste “atacado por un animal feroz».

—Eso no parece un gran problema. Todo lo que tengo que hacer es salir una vez que mi herida se haya curado y mostrar a todo el mundo de primera mano que todavía estoy muy vivo. -Y luego ir directamente a acusar a Loki por sus crímenes.

—Sí, espera a ver si te va bien. Loki tiene al Conglomerado Freezis de su lado. Naturalmente no sería bueno para ellos que un pariente suyo sea acusado de un crimen. Usarán todo lo que esté a su alcance para proteger a Loki.

—…

—No es probable que dejen pasar a un testigo vivo como tú que conoce los pecados de Loki. Si te muestras descaradamente en público, esta vez sí que no habrá forma de salvaguardar tu vida.

—¿Me estás amenazando?

—Te estoy advirtiendo. No deseamos dejarte morir tan fácilmente después de nuestro esfuerzo por salvarte. … Esa es la verdad.

—… ¿Entonces qué dices que debo hacer? ¿Vivir el resto de mi vida dentro de este extraño lugar?

—Si eso es lo que deseas, puedes hacerlo. Pero… hay otro camino. Ese es…

—… De acuerdo, es suficiente. Puedo captar lo esencial de lo que intentabas decir antes. —Gallerian se cubrió la cara con la mano, como si estuviera harto—. Convertirse en uno de tus aliados, eso es lo que quieres decir, ¿no?

—No me importa que no tengas fe en nosotros en este momento. Pero… necesitamos un colaborador. Alguien que no esté entre bambalinas como nosotros. Un colaborador con el poder de dar a conocer su voz y llegar a la sociedad en general.

—Pero… ¿por qué yo? Si ese es tu objetivo, seguro que hay alguien más cualificado.

Tras una breve pausa, Bruno respondió a la pregunta:

—-Tenemos a alguien que te ha recomendado. Como alguien “rebosante de sentido de la justicia, con buena crianza y posición social, además».

—¿Quién es esa persona que me ha recomendado?.

—Es la dueña de este lugar del que hablamos antes.

Allí Hel, que había estado escuchando en silencio hasta ese momento, intervino de repente:

—Y en cuanto a esa “dueña”, parece que acaba de llegar.

Justo cuando dijo esas palabras, el espacio volvió a abrirse. Y como ya era habitual, entró una nueva persona.

-Era difícil distinguir su rostro, cubierto por un gran sombrero, pero comparado con todos los demás allí era la más baja por un amplio margen.

Y llevaban un uniforme de color rojo intenso de algún tipo.

—Ese uniforme… ¿Es usted una especie de cartero? —preguntó Gallerian, pareciendo algo enfadado por la reacción—. ¿Una niña dirige estas instalaciones?

Pero Hel respondió negativamente.

—Esta niña, “Postman”, es una mensajera. Transporta cosas, personas… lo que quieras. Supongo que hoy la trae a «ella».

Postman asintió a las palabras de Hel.

—No dice mucho.

—No puede hablar. Aunque no sé por qué.

El agujero en el espacio seguía abierto. De pie ante él, Postman se apartó bruscamente.

—Disculpe la espera. Esta es la dueña de “Lunaca Labora” por la que has estado preguntando.

Justo cuando Hel lo dijo, una silueta se hizo visible acercándose desde el otro lado del agujero.

—¿Esa es…?

Hoy han aparecido varias personas por esta abertura.

Pero para Gallerian, la última que debutó allí fue la más sorprendente de todas.

—Madre… No, tú eres…

—Me alegro de verte. Señor juez.

—¡Kayo-Sudou!

Era la persona a la que Gallerian fue a conocer.

Ella había venido a verle a él en su lugar.

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