Episodio 4–Adiós, Amigo Mío; Escena 5

Juicio de la Corrupción, páginas 129-137

 

Varios días después.

Mira visitó la penitenciaría para ver a Loki.

—Hola… Has venido a verme, Mira —la saludó, con su rostro demacrado asomando entre los barrotes de hierro.

—Loki… ¿has estado comiendo bien?

—Sinceramente, no soporto la comida de la cárcel. Echo de menos las comidas que me preparabas.

—…

—En qué lío se ha convertido esto-Ese maldito bastardo, Gallerian… Siempre había pensado que éramos amigos, pero… De ninguna manera voy a perdonar esta horrible traición. ¡Una vez que salga de aquí lo aplastaré con todo el poder del Conglomerado Freezis!

—…

—Puedes estar tranquila, Mira. Puede que dijeran que iba a cumplir treinta años de trabajos forzados o lo que sea, pero me concederán el indulto enseguida. ¡Como si pudiera soportar treinta años en este basurero! El comandante, papá, seguramente…

—Loki —comenzó Mira, con los ojos llenos de lágrimas—, el comandante Freezis ha anunciado que te ha repudiado. … Ya no eres un Freezis.

—… Eso no puede… Papá… ¿Por qué?

—Quiere hacer ver que la “caza de humanos” es un crimen violento que hiciste por tu propia cuenta.

—¡Qué montón de tonterías! ¡Papá y mis hermanos mayores fueron los que me enseñaron a cazar! … Hijo de puta… hijo de puta… —Loki apenas consiguió evitar desmoronarse, agarrando los barrotes con ambas manos—. … Mira. Te quedarás a mi lado, ¿verdad? Sólo tú eres mi única aliada…

—…

Mira comenzó a llorar sin palabras.

—¿Mira? Contéstame-¿Hm? Parece que has ganado peso de alguna manera… Tu barriga es más grande.

—… Estoy embarazada.

—¿Eh? Entonces es mi-espera, no. No puede ser. Las fechas no cuadran-

El rostro de Loki se volvió cada vez más pálido.

—… Es el hijo de Gallerian.

—Ah… aaahh…

—Está previsto que nos casemos el mes que viene… No creo que vuelva a venir a verte. … Lo siento, Loki… Adiós.

Mira se dio la vuelta y salió de la habitación.

-Inmediatamente después, el grito enloquecido de Loki resonó en la prisión.

 

Más o menos al mismo tiempo, dentro de la prisión, en el pasillo de otro edificio.

—-Me parece haber oído a alguien gritar hace un momento —dijo Feng Li, el humano en forma de tigre, mientras se daba la vuelta.

—¿Ah, sí? No he oído nada —respondió Ma.

—Tampoco he captado nada. Bueno, este lugar es una prisión. No sería tan raro que alguien estuviera gritando —dijo Gusuma, poniéndose a un lado.

—Hmph, supongo que sí… Bueno, da igual, sigamos.

Los tres iban a visitar la celda en la que estaba recluido el condenado a muerte Jorm Zusco.

—Oye… Nuestro permiso para liberar a Jorm no llegará hasta dentro de una semana. No es necesario que lo visitemos hoy, ¿no?

Gusuma respondió a las palabras de Ma con el ceño fruncido:

—Quería ver cómo estaba antes, al menos una vez… Por otra parte… —Miró a Feng caminando frente a él, rompiendo en una sonrisa—. He oído hablar de ti antes, pero ¿un tigre que puede hablar como una persona? Eres bastante fascinante.

—No soy un “tigre que puede hablar como una persona”. Soy un humano con forma de tigre. Le agradecería que nos quedara claro ese punto, señor vicepresidente.

—Ya veo, lo siento. Pero eso no cambia el hecho de que eres profúndamente interesante. Te mereces algo mejor que ser la mascota del Conglomerado Freezis.

—… Ya no trabajo para los Freezis. Bruno, Shiro y Hel dejaron de trabajar para ellos. He decidido seguir su ejemplo.

—Oh, eso es perfecto. Entonces, ¿qué tal si trabajas en mi empresa? Tenemos un nuevo zoológico que se abrirá el próximo m…

—De ninguna manera. ¿Cuántas veces tengo que decirlo? No soy un tigre. Soy humano.

—… Entonces, ¿qué te parece la división de seguridad? Parece que harías un trabajo mucho mejor que contratar a diez robustos militares.

—-Me lo pensaré.

Entonces Ma le preguntó a Feng:

—¿Has preguntado a los demás qué piensan hacer ahora?

—… He oído que Shiro iba a alistarse en el ejército común de la UEE. Después de todo, ella era originalmente una mercenaria. No creo que tenga muchos problemas con eso. Hel va a trabajar como empleada en la Oficina de la Estrella Oscura. Al parecer, se ha reconciliado con ellos mientras entregaba los sobornos a Hanma. En cuanto a Bruno y Postman… –No tengo idea.

—Ya veo…

—¿Qué te inclinas a hacer, Ma?

—Yo-Ah, llegamos. Esta es la celda de Jorm.

Los tres se detuvieron ante una puerta de hierro que parecía más robusta que todas las demás.

—-Hay una ventanilla de observación en la puerta. Supongo que podemos mirar desde ahí.

Ma abrió la puerta de la ventana de observación.

-Dentro de la celda había un solo hombre de baja estatura. Su pelo desordenado crecía alocadamente en su cabeza, y tenía huecos entre sus dientes.

—Jovencita, venga, juguemos un poco.

Estaba llamando a alguien, de forma infantil e inocente. No a Ma. Jorm le hablaba a un muñeco de tela que sostenía en la mano.

Al mirar más de cerca, la esquina de la celda estaba llena de varios muñecos de aspecto similar.

—… ¿Y eso…? —preguntó Ma a Gusuma.

—Parece que si no le dejan algunas muñecas modeladas como mujeres jóvenes, se vuelve loco y empieza a intentar escapar de la celda.  -No tienen otra opción, según me dijeron.

—Así que es un caso especial. Aunque creo que sería mejor ignorar los caprichos de un condenado a muerte. Es imposible que pueda derribar una puerta tan pesada como ésta. —Ma golpeó ligeramente la puerta de hierro.

—Sobre eso… En realidad hubo una vez en la que derribó la puerta y se escapó.

—No puedes hablar en serio…

—¡HYAJAJAJAJAJAJAAJAJAAAJAJAAJAJA!

Un grito desquiciado resonó de repente.

Provenía de Jorm, dentro de la celda.

—¡OJAJAJAA!

En algún momento el muñeco que sostenía había sido cortado en pedazos.

No estaba desgarrado de la forma en que se hace con las manos. Los brazos, las piernas y la cabeza del muñeco habían sido cortados limpiamente, como con una cuchilla.

Naturalmente, Jorm no llevaba armas.

—¿BAMORABARABA-Hn?

Jorm se volvió de repente hacia la ventana de observación, hacia Ma.

—… ¡Una mujer! ‘Una mujer de verdad!

Jorm sacó la lengua y corrió hacia la puerta.

—¡DAME! ¡Tus manos! ¡Tus piernas! ¡Tus ojos! ¡TU XXXX!

Golpeó la cabeza contra la puerta varias veces y agitó ambos brazos ruidosamente.

—¿¡…!?

Ma retrocedió inmediatamente varios pasos, alarmada.

En su kimono… el brazo izquierdo había sido cortado limpiamente.

La sangre rezumaba de su piel expuesta.

—¿Estás bien, Ma?

Ma asintió varias veces al grito de Feng, con una expresión tensa.

—Es sólo un rasguño; apenas puedo creer a este hombre. Me hizo un corte en el brazo a través de la puerta.

—… ¿Es algún tipo de magia?

—Quién sabe. No puedo asegurarlo, pero, como mínimo, es peligroso. Definitivamente no es alguien a quien debamos dejar salir.

Ma se volvió hacia Gusuma.

Cuando lo hizo, los hombros de él se desplomaron y sacudió la cabeza con aire de derrota.

—Supongo que no tiene remedio después de todo… Esperaba que se hubiera rehabilitado, al menos un poco.

—Imposible. Es un “HER”’, un Cultivador Hereditario del Mal. Alguien con una disposición particularmente malvada. Nunca será decente en toda su vida.

—No entiendo muy bien el significado de esa palabra-pero lo comprendo… No debemos liberarlo después de todo. Jorm deberá permanecer como está.

—… ¿Y qué hará la presidenta? ¿Permitirá esto?

—En realidad, mi venida aquí hoy fue por orden de ella. Incluso ella sabía en su corazón que Jorm era una causa perdida. Me dijo que lo revisara por última vez, y si no había forma de arreglarlo, al menos podríamos perdonarle la vida.

—Si me pides mi opinión, yo mismo pensaría que es mejor sacrificarlo instantáneamente y sin dolor.

—-Es como su hijo. Trata de entender… lo que sentiría una madre.

—… Lo entiendo. Bueno, entonces, liberarlo está descartado. En su lugar, suspenderemos su ejecución permanentemente. Tendremos que consultarlo con ella, pero ¿será suficiente? —Gusuma asintió en silencio a la propuesta de Ma—. Excelente. Entonces, si eso está decidido, volvamos rápidamente. No podría soportar que mi kimono se rajara más.

Ma giró sobre sus talones y comenzó a caminar hacia la entrada.

—¡SORUBOBOJAJA!

Jorm siguió gritando una sarta de sandeces a la puerta.

Feng lo contempló, quedándose en su sitio.

—¿Qué pasa, Feng? Vámonos.

—… Ma. Este hombre… ¿podría ser una víctima de los «sucesos extraños del mundo» como yo?

—-Puede que sí. Las probabilidades de que alguien se convierta en una “HER” como él son… excesivamente bajas. Además, es algo que se tiene que ser desde el nacimiento, por lo que no tendría que haberse convertido en HER después, en primer lugar. Y por lo que me han contado Jorm era bastante razonable de pequeño.

—Ya veo…

Feng todavía parecía estar pensando, pero finalmente se giró hacia un lado y empezó a caminar hacia Ma.

—-Vamos a casa.

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