Episodio 8–Dulce Seducción; Escena 5

Juicio de la Corrupción, páginas 238-243

Bindi vino a visitar a Gallerian mientras éste terminaba unos documentos en la sala del director.

—Hola, hola. Gracias por tu ayuda anterior.

Parecía estar de buen humor.

—Parece que te va bien, Ministro de Finanzas Freezis.

—Gracias a usted, sí.

—¿Qué asuntos traes aquí hoy? Creo que ya no es necesario que pongas deliberadamente un pie en la Oficina de la Estrella Oscura.

—Oh, sí, estoy bien. Pero mi amigo está en un pequeño problema. -Jason Jack. ¿Conoces ese nombre?

—… Lo conozco muy bien. Originalmente era un profesor de la Universidad de Levin. Tuve una clase con él cuando era estudiante. Me enteré de que fue arrestado hace una semana por sospecha de asesinato.

—La Policía Mundial no ha sido tan complaciente últimamente. El detective a cargo del caso aparentemente no tenía idea de que Jason era amigo mío. Pero… sé mejor que nadie que no es el tipo de hombre que mataría a una prostituta a puñaladas. —Bindi suspiró, poniendo una cara triste—. No hay nada en el mundo que me gustaría más que verle declarado inocente en el juicio… Y estoy segura de que Jason también te lo agradecería.

—Así es.

—Esto no tiene nada que ver, pero por lo que se ve, estás ahorrando mucho, ¿no? Tu cuenta en el banco Freezis tiene una cantidad enorme.

—… Bueno, me aseguraré doblemente de que Jason me cuente su versión de la historia esta vez.

Al escuchar eso, la sonrisa de Bindi iluminó toda su cara.

—Ya veo. Pues entonces, dejo esto en sus manos, señor director.

Tras despedir a Bindi, con la sonrisa intacta, de la montaña de documentos que tenía sobre su mesa Gallerian sacó el que correspondía al caso de Jason.

—… —Pasó los ojos por encima, leyendo el contenido en voz alta—. …La víctima es Medea Col. Ocupación, prostituta. Fue encontrada muerta a puñaladas en su casa… Se supone que el arma homicida es una katana Jakokuense que estaba colgada como decoración… Jason estaba bajo sospecha de haberla visitado como cliente justo antes… Ya veo. Bueno, si no lo pillaron con las manos en la masa, seguro que…

Ahí, Gallerian volvió a acercarse los documentos a la cara, pareciendo darse cuenta de algo.

—El arma era una katana de Jakoku; tal vez pueda usar esto.

Gallerian se puso en pie y se dispuso a salir de la habitación del director.

Pero justo cuando llegó a la puerta, se topó con Bruno.

—Director. ¿Va a salir?

—-No. En realidad iba a verte a ti. Es usted muy oportuno.

—¿Tienes algún asunto conmigo?

—Mhm. Toma. —Gallerian le mostró a Bruno los documentos del caso de Jason—. Pensaba ordenar a PN la reapertura de este caso.

Dos semanas después.

En la sala de reuniones, la irritación de Hel había alcanzado su punto máximo.

—… Esto no tiene ningún sentido.

Feng la miró a la cara con aire despreocupado.

—No es bueno para tu aspecto que te pongas tan nerviosa.

—¿No crees que esto es extraño? Que esto haya salido tan bien.

—Es cierto. Gracias a nuestra investigación pudimos detener al verdadero asesino.

—Y con sólo un poco de búsqueda no sólo pudimos encontrar un arma nueva, sino determinar que era efectivamente la que se utilizó en el asesinato. ¿No suena eso un poco conveniente?

—Quizás la investigación de la Policía Mundial fue así de descuidada.

Pero Hel no parecía convencido.

—-Se ha comprobado que Jason, que en un principio se pensó que era el culpable, tenía coartada, y por el contrario se ha aclarado que el dueño de la “Espada de Venom”, Nyoze Octo, estaba cerca cuando se produjo el crimen. … Si hemos de tomar todo esto como la verdad, entonces la Policía Mundial debería ser descalificada como organización policial. Nyoze no tiene ninguna relación con los Freezis. Es difícil imaginar que la Policía Mundial haya ocultado intencionalmente la verdad para encubrirlo.

—Pero fuimos nada menos que nosotros, aquí en PN, quienes encontramos las pruebas de que Nyoze era el verdadero asesino. ¿Pretendes negar eso?

—… Por eso digo que no tiene sentido.

Feng se levantó de repente sobre sus patas traseras.

Generalmente era difícil de notar, pero cuando se ponía de pie de esa manera, su cuerpo medía cerca de tres metros. Hel se apartó de él por instinto.

Pero puso suavemente sus patas sobre los hombros de Hel.

—Eres pesado, Feng.

—-Hel. Me parece que desde el juicio de Bindi, llevas mucho resentimiento. ¿Qué tal si esta vez compartimos un trago, para variar? Escucharé tus quejas.

—… ¿Te estás insinuando?

—Lo siento, pero no tengo ningún interés en meterle mano a la mujer de otro.

—Mi marido y yo nos separamos hace dos años. ¿No lo sabías? Me he estresado porque tengo que criar a mi hija yo sola. Y no es que pueda dejar mi trabajo.

—¿Qué? ¿Estás pensando en dejarlo?

—Cuando vea en qué se ha convertido Gallerian, sí. Nunca pensé que sería el tipo de hombre que distorsionaría la verdad por su propia avaricia.

—-Hm.

Al escuchar a Feng soltar un bufido, Hel volvió a levantar la voz.

—¿Qué es tan gracioso?

—Es un poco tarde para eso. Después de todo, ¿qué fue lo que hicimos en el juicio de Loki?

—Sobornamos al juez principal con dinero… ¡pero eso fue diferente! Entonces lo hicimos por una causa justa-

—Y tal vez Gallerian tiene su propia causa justa ahora.  Aunque no sé cuál podría ser. -Lo conocemos desde hace mucho tiempo. Deberíamos intentar creer en él, ¿no?

—…

—Sin embargo- —Feng quitó sus patas de los hombros de Hel y las dejó caer de nuevo al suelo—. -Si realmente ha caído en el mal… En el momento en que eso quede claro, yo… seré exactamente como el tigre que aparento ser. Le arrancaré la garganta como una bestia.

—Feng…

—Rezo para que eso no ocurra. …Vamos, pongámonos en marcha. Tenemos que llevar nuestras pruebas al almacén.

Los dos salieron de la habitación, mientras eran bañados por los rayos del crepúsculo que entraban por la ventana.

-Después de eso, el segundo teniente de las fuerzas aliadas de la UEE, Nyoze Octo, fue acusado como culpable del caso de asesinato de la prostituta, y fue condenado a quince años de trabajos forzados por el juez principal Gallerian.

La espada Jakokuense que fue tratada como el arma homicida, la «Espada de Venom», fue guardada en la Oficina de la Estrella Oscura, pero al igual que la Cuchara de Marlon acabó pasando a manos de Gallerian mediante la falsificación de documentos y el soborno de todos los implicados.

Naturalmente, a Gallerian le habría resultado difícil fabricar este bulo de que Nyoze era el criminal por sí mismo.

Gallerian logró esto en gran medida gracias a la ayuda de un colaborador.

-¿Quién era ese colaborador, te preguntarás?

Pues bien, eso no requiere ninguna reflexión.

Era el comandante delegado de PN, Bruno.

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