Outlaw & Lychgate, páginas 44-48
Hola.
A menudo oigo a desconocidos decirme que no pueden entender lo que pienso.
Incluso mi propia madre me lo dijo, antes de morir.
Por eso, para que lo entendiera al menos un poco, le disparé en la frente.
Hasta hoy recuerdo cómo dejó de moverse… Su máscara se partió en dos.
Ese fue el primer asesinato que cometí.
Terminé mi larga asociación con Gumillia.
Ya no había necesidad de un «Master of the Hellish Yard» en este mundo.
Me dejó tranquilamente, sin derramar una sola lágrima.
Habíamos sido muy buenos compañeros, pero… Bueno, al final no fue nada más que eso.
Creo que podríamos haber llegado a «entendernos» más, si nos hubiéramos preocupado.
Ojalá lo hubiéramos hecho, pero también me alegro de no haberlo hecho.
… Sí, antes de separarnos, Gumillia también lo dijo.
«Al final, no pude entender lo que pensabas».
He pensado en ello.
Preguntándome quién me entendería mejor.
Me había acercado a Irina, Adam y Eve, pero no era suficiente.
Tal vez, «Ma» me hubiera entendido muy bien.
Pero ella está muerta.
Yo la maté.
Mucho más rápido de lo que había pensado, ella fue a una muerte estúpida.
Incapaz de encontrar una respuesta, me limité a contemplar aturdido las almas del palacio.
Conocí a Banica Conchita.
Y al hablar con ella, supe que Lych se había convertido en su subordinado.
Fue allí donde recordé.
—Ah, sí. Una vez le tuve.
En agradecimiento decidí hacerle un regalo a Banica.
Alborozada, se dirigió al «Graveyard».
No me correspondía saber si ella sería capaz de traerlo de vuelta o no.
Pero bueno, si fuera capaz de conseguir ese regalo…
Creo que podría resultar un poco interesante.
Hay otra cosa por la que he sentido curiosidad.
Mi «magnum opus» en este mundo.
Me preguntaba a dónde había ido a parar tras ser expulsado del «Graveyard» por Allen Avadonia…
Pero me lo imaginé enseguida cuando me enteré de que habían aparecido soldados muertos en Retasan.
Supe que tenía que estar involucrado.
Al mismo tiempo, esa tenue «distorsión» que vi justo antes de que el mundo fuera destruido-
Y la «sensación de incorrección» que sentí alrededor de Allen Avadonia después de eso-
Me parece que la teoría a la que he llegado como respuesta a estas cosas podría estar bastante bien fundamentada.
Además, ¡el rey Arth estaba pensando en enviar a Lych allí!
Me pareció perfecto.
Así que decidí acompañarlo en su viaje.
¿Mi relación con Lych?
Bueno, probablemente me llevaría un tiempo explicarla.
Si tuviera que resumirla, diría que soy un sujeto de su investigación.
Y que una vez, me enteré de que Lych se había convertido en un candidato para la tripulación del «Climb One».
Yo también había querido montar en esa nave… Pero en aquel momento ya había fracasado en eso una vez.
Había sido incapaz de hacer que Levia Barisol perdiera su posición.
Así que, como segundo intento, acabé acompañando a Lych en secreto.
Seguro que os ha pasado que al abrir la maleta en el hotel de viaje descubrís que vuestro gato mascota, que creíais haber dejado atrás, se ha colado dentro.
Es lo mismo.
Pues bien, no me colé en una maleta, sino en la parte posterior de la cabeza de Lych.
Lych se equivocó en esto, pero yo no controlé su mente ni nada por el estilo.
No es muy bueno expresándose, y es el tipo de hombre que siempre mantiene ocultos sus verdaderos sentimientos.
Así que sólo le di a Lych un pequeño empujón, eso es todo.
-Barnizado con la especia llamada «malicia», eso es.
Al final, mostró espléndidamente su verdadero ser dentro de esa nave espacial.
Murió mucha gente, y la relación de Lych con su hermano, que había sido delicada desde el principio, se rompió por completo.
No es culpa mía.
Todo lo provocó él mismo.
… Bueno, algo así de todos modos.
En cualquier caso, durante un tiempo los dos fuimos, como dice la frase, una sola mente y una sola alma.
Lo sé todo sobre él, y lo contrario también es cierto.
Lych seguramente me entiende.
… Eso es lo que había pensado.

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