Outlaw & Lychgate, páginas 72-75
Ya no queda nada en este mundo que realmente atraiga mi interés.
Hace tiempo que empecé a pensar así.
Por eso había reiniciado mis investigaciones en el «Hellish Yard», las que antes había abandonado.
No con respecto a Amostia o a la clonación.
Después de todo, eso no era más que una imitación del trabajo de Lych y Behemo.
Más bien, mi verdadera área de investigación son los mundos paralelos.
Y los métodos para ir a ellos.
… Pero le puse fin, sin completar mi trabajo.
Porque durante el curso de mi investigación supe, que aunque pudiera ir a un mundo paralelo, lo que encontraría allí cambiaría muy poco de lo que hay en este mundo.
Por eso Sickle había sido capaz de unir a los Allen de dos mundos diferentes.
Los dos habían sido prácticamente idénticos.
Sin embargo.
La hazaña de Sickle provocó una gran agitación en el mundo.
Y no sólo en éste.
Estoy seguro de que también transformó en gran medida los mundos paralelos.
Amostia ha emprendido un viaje a uno de ellos.
Buscando un mundo que pueda verificar su existencia.
Alabo a mi hijo por haberse independizado de su padre.
Y yo también debo partir hacia un nuevo mundo.
Esa puerta en el Bosque del Árbol del Milenio, dudo que encuentre lo que busco allí.
¿Debo perseguir a Amostia?
No soy tan grosero como para hacer eso.
Entonces, ¿qué debo hacer?
Hay alguien más que tiene una idea similar a la mía.
Banica Conchita.
Mis planes pueden llegar a buen puerto si me asocio con ella.
Un nuevo viaje.
Aunque el tipo de nave y la tripulación para el mismo serán totalmente diferentes a los de entonces.
… ¿Qué pasa con Lych?
¿Subirá a la nave?
Bueno, eso apenas me importa ahora.
La semilla de la malicia que enterré en él siguió perdurando en este mundo.
Al menos lo había hecho cuando ese pájaro negro Rollam atacó a un petirrojo en el bosque-
Cuando Lych había atacado a Michaela.
Así que me pregunto qué pasó con él después.
Incluso yo no puedo prever todo lo que sucede en este mundo, después de todo.
Ya no tiene la semilla de la malicia, ya no.
Lych ha vuelto a ser el tímido de antes.
Estoy seguro de que…
Alguien debe habérsela «comido»…
Su malicia.

Una respuesta a “Capítulo 3-Procesión Fúnebre de los Muertos; Escena 6”