E.A.T PROLOGUE, páginas 4-7
Ron Grapple había estado vagando por la tierra durante muchos siglos.
Convertido en un cadáver que vivía bajo la maldición de ser inmortal, su espíritu se redujo a un ente que sólo podía deambular por el mundo terrenal, sin ser nunca invitado al cielo.
Ahora volvía a trabajar como mayordomo, en esta mansión milagrosa que volaba por los aires.
Bajo su antigua señora, Banica Conchita.
«Me pregunto si ahora estamos un poco más cerca del cielo», pensó Ron abruptamente para sí mismo mientras miraba las nubes que fluían fuera de la ventana.
Él lo sabía…
Que tal cosa ya no existía.
-Ron pudo por fin comprender la situación al contemplar el mundo desde la ventana del pasillo.
—… Supongo que hemos avanzado a un nuevo mundo.
Fry, que estaba a su lado, asintió.
—Sí, mientras estabas ocupado arreglando el “Flat Man”, jefe.
Cuando abrió la ventana, un viento agradable sopló dentro de la mansión.
Parecía que había atmósfera. El cielo era azul, y a simple vista el horizonte no parecía haber cambiado mucho respecto al mundo en el que acababan de estar.
Pero, por otro lado, el suelo estaba cruelmente desolado.
Había ruinas en las que alguna vez podría haber vivido gente. Aldeas con edificios desmoronados. Estaba todo carbonizado, y era obvio que esas ruinas habían sido arrasadas por el fuego.
No había señales de seres humanos o animales vivos, al menos por lo que podía ver desde el aire.
Este mundo simplemente se extendía en un interminable páramo negro como el azabache, sin ninguna hierba o árbol.
Ron recordó el mundo en el que había nacido y crecido.
… Al final, ese también se había convertido en un lugar que, de forma similar, lo había perdido todo.
—Un mundo en ruinas… Hmm —murmuró Ron.
Pero Fry lo refutó.
—No creo que lo sea, ¡de verdad! Son pocas, pero el maestro Lych me dijo que hay algunas criaturas vivas aquí.
—… Imagino que las habrá.
Ron divisó algo entre las nubes.
Era la silueta de un ser parecido a un pájaro que volaba a lo lejos.
Estaba girando, dirigiéndose lentamente hacia ellos.
—… ¿Hm?
Finalmente, Ron se dio cuenta de que no era un simple pájaro.
Algo estaba montado en su espalda.
Tenía brazos y piernas delgadas… No había duda, era una chica humana.
Una chica se aferraba al lomo de un gran pájaro negro.
El pájaro se acercaba sin cesar.
Por un momento, Ron se preguntó si debían derribarlo.
No había garantía de que fuera amigable con ellos.
Pero el pájaro llegó a la ventana de la mansión antes de que Ron pudiera llegar a una conclusión.
El cuerpo del pájaro negro era más grande de lo esperado… mucho más que el marco de la ventana que tenía delante, al menos con las alas extendidas.
—Perdón. —El pájaro negro abrió el pico, batiendo las alas—. ¿Podría abrirme la puerta principal? Parece que no puedo entrar por la ventana en esta forma.
El pájaro emitió una voz humana, lo que en sí mismo no era tan sorprendente.
Ciertamente, al lado de Ron estaba Fry, que también podía hablar con normalidad teniendo la cabeza de un pollo.
Pero la voz de ese pájaro negro era una que Ron reconocía.
—¿Es usted… Sir Lych?
—Efectivamente… Te lo explicaré después de entrar. Te agradecería mucho que te dieras prisa. Es más agotador de lo que pensaba volar con alguien a cuestas.
—-Fry.
Cuando Ron le hizo un gesto con la mirada, Fry asintió rápidamente y luego salió corriendo hacia la puerta principal.
—Gracias —dijo el pájaro negro, antes de bajar volando hacia la puerta principal con la chica aún a cuestas.
—…
Esa chica… ¿Quién era?
Parecía estar consciente, pero no había abierto la boca ni una sola vez mientras Ron y Lych conversaban, y sus ojos habían estado cerrados todo el tiempo.
Además…
Tenía un cuerno creciendo de su frente.

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