E.A.T PROLOGUE, páginas 17-20
-Banica Conchita.
Una noble a la que Ron había servido cuando era un ser humano normal.
Su vida había sido refinada, embargada por la «comida».
Justo después de nacer, toda su familia enfermó de una singular enfermedad llamada «Enfermedad Gula», y por ello perdió a su madre.
La propia Banica llegó a desarrollar una enfermedad mental con respecto a la comida como resultado de todo esto… y al final, arruinó su compromiso con el príncipe de otro país.
Pero trató de convertir su apego a la comida en una fortaleza.
Banica emprendió un viaje para buscar la comprensión de los alimentos del mundo.
Ese fue su primer viaje.
Cuando Banica regresó a casa tras haber adquirido conocimientos sobre muchos alimentos, se convirtió en una figura que había contribuido en gran medida a la cultura alimentaria de su país.
Pero fue condenada por ser una gourmand durante tanto tiempo, y acabó postrada en la cama… Fue allí donde fue seducida por un demonio.
Tras firmar un contrato con el demonio por propia voluntad, Banica se convirtió en una mujer con un apetito inagotable por todos los alimentos del mundo…
«La Malvada Devoradora de Comida Conchita».
Después de que Banica Conchita encontrara su muerte como humana, continuó viviendo como un ser completamente diferente.
Vivía dentro de una copa de vino que conocida como un Contenedor del Pecado Capital.
Los que fueron a servirla en ese momento fueron Lych Arklow y Eater Sabella.
Sus existencias eran extremadamente peculiares, e incluso ahora Ron no comprendía del todo cuáles eran sus verdaderas identidades. Si tuviera que especular, eran una especie de personificación de espíritus o demonios, o al menos eso pensaba él.
La técnica para fabricar cuerpos humanos de barro, los poderes sobrenaturales… Podía estar seguro de que estaban muy lejos de ser humanos, al menos, por lo que podía ver de sus habilidades.
Ron no sabía qué les había llevado a trabajar para Banica.
Pero podía decir con claridad que a ella le gustaban Lych y Eater.
Ella prefería mucho a la gente que era capaz y novedosa.
Los dos poseían ambos rasgos.
El mundo de donde provenían Banica y los demás había caído en ruinas debido a la «Malicia».
Aun así, los humanos seguían existiendo como almas.
Las almas tenían dos opciones que podían tomar.
La primera era atravesar una «puerta» dispuesta por los dioses y dirigirse a un nuevo mundo.
La otra era seguir vagando por el mundo en ruinas tal y como estaban.
Pero Banica había elegido una tercera opción.
Había una nave que podía ir a mundos paralelos.
Ella eligió viajar a distintos universos, abordando la mansión que volaba por el cielo, el «Evils Theater 2».

Una respuesta a “E.A.T PROLOGUE; Escena 5”