E.A.T PROLOGUE; Escena 6

E.A.T PROLOGUE, páginas 20-34

 

—-El mundo paralelo que visitamos en primer lugar, el “Mundo de los Gigantes y Hombres Bestia”… Allí, nos encontramos con la situación de que todos los residentes de la mansión, excluyéndonos a Fry y a mí, fueron asesinados. … Aunque, bueno, Ron tiene un cuerpo imortal, así que revivió inmediatamente después.

Ron se rascó la cabeza mientras escuchaba la historia de Lych, con un humor difícil de explicar.

Tan miserable como era, él fue el primero en ser cortado por el traidor de Jarre.

Pero, como dijo Lych, fue reanimado rápidamente, y después de eso, bajo las órdenes de Lych, había prestado toda su atención al mantenimiento de «Fat Man» que impulsaba el movimiento de la mansión, que se había vuelto inestable.

La explicación de Lych continuó.

—Afortunadamente, y aparte de Ron, los residentes de esta mansión ya eran almas en un principio. Les había fabricado cuerpos con un barro especial, y ellos habitaban en su interior. Los “Archivos Akáshicos” que introducimos en la nave… Dentro de ellos están los datos que forman la base de cada alma. En otras palabras, mientras los «Archivos Akáshicos» no se destruyan, podremos resucitar tantas veces como sea necesario, aunque nuestros cuerpos se destruyan.

Sin embargo… Había un problema con eso.

Podían volver si tenían cuerpo, pero lo contrario también era cierto: sin cuerpo, seguirían siendo almas, incapaces de ser revividas.

—No había ningún «barro» adecuado para crear nuevos cuerpos en el «Mundo de los Gigantes y Hombres Bestia».

Así que, entonces, Lych se había visto obligado a utilizar cuerpos diferentes en su lugar.

Lo único que se le ocurrió en esas circunstancias fueron los que habían atacado la mansión.

Los cadáveres del héroe conejo Jarre y sus amigos.

—Para todos, excepto para Lady Banica, los cuerpos y las almas eran compatibles con éxito. Sin embargo-

Ron hizo una conjetura al ver la expresión nublada de Lych.

—No funcionó para Lady Banica. ¿Por qué?

Después de bajar la mirada por un momento, Lych levantó la vista y respondió:

—-Lo único que se me ocurre es una diferencia en la calidad de su alma.

—¿…? ¿Qué significa eso?

—Arte, Pollo, yo mismo y Eater… Seth también, supongo… La calidad de nuestras almas es un poco diferente a la del humano medio. Para decirlo de una manera que usted entienda, Sr. Ron… Básicamente, nuestras almas están más cerca de la naturaleza de los “dioses».

—…

Ron sintió que en realidad no entendía nada de eso, pero podía comprender la parte de que no eran «humanos promedio», al menos.

—Sin embargo, Lady Banica… era originalmente un ser humano normal.

Eso era cierto.

Si no hubiera sido atacada y embrujada por un demonio… habría llevado su vida como una persona normal, y habría muerto así.

—A través de su contrato con Vlad-con el demonio, su alma había adquirido algunas propiedades particulares; pero ese contrato se rompió antes de que emprendiéramos este viaje. El demonio no vino con nosotros, sino que optó por quedarse en nuestro mundo original, por lo que actualmente es imposible renovar ese contrato.

—Entonces… ¿ahora no podemos resucitar a Lady Banica?

Respondió Lych, mirando a Ron mientras lo presionaba para que respondiera:

—… Tenemos varios métodos. El primero es buscar el «barro» adecuado para hacerle un nuevo cuerpo. Pero no hay garantía de que podamos encontrar ninguno en el transcurso de nuestro viaje.

—… ¿Y si regresamos a nuestro mundo original? Allí habría barro con el que hacer un cuerpo, seguramente.

Pero Lych negó con la cabeza.

—Eso sería difícil. Hay un obstáculo para ello.

—¿Un obstáculo?

—Un “fantasma”. Recuerdas que hubo problemas la primera vez que viajamos a un nuevo plano, ¿no?

—Sí, lo recuerdo… Un problema de causa desconocida hizo que estuviéramos a punto de estrellarnos…

—A través de mis investigaciones posteriores, he determinado que la causa fue el “Fantasma de Ma».

—¿Qué… demonios es eso?

—Un “mal puro” que fue responsable de que nuestro mundo fuera destruido… Podría llamarse una entidad amalgamada. Aunque todavía no tengo muy claro los detalles. Sea como fuere, lo que es seguro es que es un ser que intenta destruir todo lo que entra o sale de ese mundo.

Lych aconsejó que volver sería demasiado peligroso hasta que encontraran algún método para enfrentarse a él.

—Entonces, la otra opción que tenemos es… encontrar el “alter ego” de Lady Banica.

—… No soy tan inteligente como tú. Te agradecería que intentaras evitar el uso de una terminología tan especializada cuando sea posible.

—Para decirlo con simpleza, es un ser que se muestra como el “yo alternativo” de Lady Banica. Hay una posibilidad de que exista uno en cada mundo paralelo. Bueno… a decir verdad esto está fuera de mi área de experiencia… Todo esto es asumiendo en las palabras de Seth.

—¿Te lo explico con más profundidad? —interrumpió Seth.

Pero Lych negó firmemente con la cabeza.

—Ya es suficiente. Estoy seguro de que si te dejo hablar, empezarás a divagar sobre contenidos totalmente intrascendentes para mí y para el señor Ron.

—Supongo. Sólo pensé que ésta sería por fin una buena oportunidad para hablar de mi teoría avanzada. Una pena.

Ron reflexionó sobre la discusión en curso y luego concluyó, tratando de ayudarse a sí mismo a entender a su manera:

—¿Así que estás diciendo que necesitamos encontrar a ese «alter-ego»… a esa Lady Banica alternativa que podría estar en este mundo?

—Básicamente, sí. En la mayoría de los casos el alter-ego será diferente de Lady Banica en apariencia, personalidad, e incluso nombre e identidad. Sin embargo, el alma será de la misma calidad que la de Lady Banica… Por decirlo de otra manera, el cuerpo en el que habita el alma tiene una alta probabilidad de ser compatible con Lady Banica.

Y ahí, Ron recordó algo.

La chica que Lych había traído antes.

—¿Podría ser… que esa chica del cuerno sea su “alter-ego”-?

—Sí. Ella es, sin duda, el “alter-ego” de Lady Banica que existe en este “Mundo de Ángeles y Demonios».

—¿Cómo puedes estar tan seguro de eso?

—Por los análisis del Registro Akáshico.

—Aah. No tengo la menor idea de lo que es ese “Registro Akáshico”… pero si tú lo dices, entonces debe ser correcto. —Entonces Ron dijo, adoptando una actitud más deprimida—: … ¿Vas a matar a la chica?

—Supongo que tendré que hacerlo. Sólo un alma puede habitar en un solo cuerpo. No sé cuál es el riesgo de meter a la fuerza una segunda.

—¿Tenemos… derecho a hacer eso? ¿A robar la vida de una persona para nuestro propio beneficio?

Pero Lych contestó con calma, sin fingir siquiera que parecía inquieto en lo más mínimo:

—Por supuesto que sí.

—… Hmph, es cierto. Todos ustedes son «seres cercanos a los dioses», claro. Pero… yo no lo soy. Aunque me haya convertido en esto, originalmente era un humano normal. Yo… no puedo aceptar que hagas algo así.

—Entonces, ¿qué dices que debemos hacer? Tal y como están las cosas ahora, Lady Banica será para siempre un alma incorpórea. ¿Quieres eso?

—…

—Para resucitar a Lady Banica, tenemos que matar a su alter-ego y obtener su cuerpo; ahora mismo, esa es la única opción que tenemos.

Dijo eso, pero Ron aún no estaba convencido.

-Cuando Banica hizo su contrato con el demonio, Ron ya se había convertido en uno de los muertos vivientes, por lo que no tenía forma de detenerla.

Había sido incapaz de evitar que ella cayera en el «mal».

No podía dejar que volviera a ocurrir lo mismo.

… Antes, Ron tuvo disponible otra opción.

Seguir la voluntad de los dioses y pasar por esa «puerta», llevando a cabo su reencarnación.

Pero como su alma seguía atada a un cuerpo físico, Ron no sabía… lo que le sucedería cuando entrara por esa «puerta».

Tal vez su maldición habría sido levantada.

Pero no tenía pruebas de eso fuera a ocurrir.

En resumen, era una situación de hundirse o nadar.

Algunos de los antiguos familiares de Ron habían estado entre las almas que habían pasado por la «puerta».

Pero Ron sentía que había pasado demasiado tiempo como para alegrarse seriamente de reunirse con ellos.

Y, al parecer, a esos familiares se les borraría la memoria en cuanto hubieran atravesado la «puerta».

Eso no le daba miedo en sí mismo.

Tanto si moría como si era borrado, era lo mismo.

Más bien, Ron siempre había deseado que su maldición pudiera ser levantada para poder finalmente morir.

—Toda la gente… muere algún día. Todas las personas temen a la muerte mientras están vivas. Pero… ¡yo también conozco el sufrimiento de no poder morir! —gritó Ron, lleno de emoción.

Pero Lych se limitó a reírse de eso, y respondió:

—Jajah. Es cierto. Vagaste por el mundo como un muerto viviente durante siglos. Sin duda debió de ser doloroso. Pero, al fin y al cabo, son sólo tus sentimientos personales. No tiene nada que ver con Lady Banica.

—Tal vez sea así… Pero eso no es algo que debas decidir por ti mismo.

Mientras una atmósfera tensa fluía entre los dos, la voz de Seth interrumpió una vez más.

—Ah-… Parece que hay un razonamiento sólido en los argumentos de ambos por lo que estoy escuchando.

—Cierra la boca, Seth.

—Ya, Lych, no seas tan cruel. En momentos como estos, creo que es mejor… dejar que la propia Banica decida, ¿no crees?

—¿…? ¿Qué quieres decir?

—-Sal ahora, gatito —llamó Seth.

En ese mismo momento, un gato salió corriendo de debajo de la silla en la que estaba sentado Lych.

—Un gato… ¿Qué hace un gato aquí?

Ron miró al gato con confusión.

Por otro lado, Lych… estaba claramente perturbado.

Y entonces empezó a gritar a la máscara de la pared.

—¡Seth! Bastardo… ¡Te has tomado demasiadas libertades!

Entonces, después de que el gato saltara a las rodillas de Lych, ascendió su cuerpo sobre su cara… Y comenzó a arañar sus mejillas con sus garras.

—¡Ay!

Lych cayó hacia atrás de su silla mientras el gato aterrizaba tranquilamente en el suelo, mirándole de reojo.

Mirándole, el gato de pelo rojo dijo…

-Sí, el gato… emitió una voz humana.

Era la tercera vez que presenciaba una escena así ese día, así que eso en sí mismo no era tan sorprendente para Ron.

El problema era que esa voz era inequívocamente la de la propia Banica Conchita.

—Cálmate, Lych… Y tú también, Ron.

—¿Lady Banica?

Los ojos de Ron se abrieron de par en par, y miró al gato que tenía delante.

—¡Ja, ja, ja! —Pudo escuchar la fuerte risa de Seth desde la máscara—. Me dio pena que Banica tuviera que quedarse como alma hasta que encontráramos el alter-ego. Prodigio que soy, ¡preparé un cuerpo temporal para ella! … Aunque, bueno, no es más que un simple peluche, una réplica de algo que hice hace tiempo con un propósito diferente.

—Ya veo… O eso es lo que me gustaría decir. Ah. De verdad, nunca hay un momento aburrido con ustedes alrededor. —Después de soltar un gran suspiro, Ron comenzó a hablarle a Banica—. Puede que sea temporal, pero menos mal que tenía un cuerpo preparado para usted, Lady Banica… En cualquier caso, ¿no resuelve esto el problema?

—De qué estás hablando. Este cuerpo sólo puede beber leche.

—Oh, ¿puedes beber leche?

—Me secaría si no obtuviese humedad de alguna forma.

Era evidente que era un poco diferente de un peluche normal. En términos de sus propiedades, parecía ser similar a los cuerpos de barro que hacía Lych.

—Lady Banica… ¿Qué piensa hacer ahora? ¿Vas a hacer tuyo el cuerpo de tu alter-ego después de todo?

—Hmm… No estoy segura. —Banica se subió a la silla en la que Lych había estado sentado unos momentos antes—. Le eché un vistazo antes… Su aspecto no es tan malo. Aunque me preocupa un poco ese cuerno en la frente. Sin embargo, hay un problema mayor que ese…

Banica miró a Lych cuando finalmente se puso de pie.

—Lych, esa chica… parece estar ciega.

—Sí, tiene razón. … Deje que le explique un poco sobre ella.

Lych se acercó al monitor más frontal de la cabina y pulsó su interruptor.

Lo que apareció en la pantalla fue algo que parecía un mapa y varias informaciones.

—Primero, sobre este mundo en el que estamos ahora… Este lugar es apodado el “Mundo de los Ángeles y Demonios”. No hace falta decir que es otro mundo paralelo del Tercer Periodo. En términos de clima, configuración química y otros factores, se parece mucho al mundo de Evillious donde solíamos vivir… La mayor diferencia está en la especie que domina este mundo.

Banica respondió a la explicación de Lych:

—El mundo en el que estábamos antes estaba gobernado por gigantes y hombres bestia. ¿Este lugar sigue una línea similar?

—Sí. Los seres que gobiernan este mundo… O para ser más exactos, que lo gobernaban, eran una especie llamada “demonios».

—Demonios… Huh. Esos también estaban en nuestro mundo.

—Los “demonios” de este mundo son muy diferentes al “Demonio del Pecado Capital“ con el que una vez contrataste, Lady Banica. Los “Demonios del Pecado Capital” eran seres que se podría decir que compartían parentesco con los dioses; los “demonios” de este mundo son… Probablemente sería mejor pensar en ellos como una especie de raza. En otras palabras, poco más que una variedad de semi-humanos.

—Siguiendo con el tema… Acabas de decir que “solían” gobernar este mundo. Entonces… estás diciendo que ya no lo hacen.

Lych asintió.

—Así es. Desgraciadamente, este mundo ya está en ruina. Una raza llamada “ángeles” a la que no le gustaba la existencia de los demonios les hizo la guerra.

Al parecer, Lych no pudo averiguar muchos de los detalles de estos “ángeles” incluso después de algunas investigaciones.

—En la actualidad, al menos, ya no existen en este mundo. O bien ya se han extinguido, o bien se han refugiado en algún lugar donde no podemos percibirlos con los dispositivos de la mansión…

Suponiendo que eso fuera posible, enmendó Lych.

—Lo que sí sabemos es que esos “ángeles” eran una raza de humanoides que tenían alas en la espalda.

—¿Cómo sabes eso?

—Esa chica… Baum, lo mencionó. Oyó el sonido de mis alas batiendo y pensó erróneamente que era un ángel.

Ahí, Ron levantó la mano y le preguntó a Lych:

—Odio entrometerme, pero… Cuando trajo a esa chica aquí, Sir Lych, usted había cambiado de forma a un pájaro negro. Por lo que sé… usted no tenía una habilidad como esa antes.

—Ah… Sobre eso… Mientras cambiaba las almas de Pollo y los demás a los cuerpos de los hombres bestia, hice rápidamente una especie de «experimento» usando mi propio cuerpo, sólo para estar seguro, para comprobar que no serían rechazados o algo así.

Un efecto secundario había ocurrido con el cuerpo de Lych como resultado… Antes de que se diera cuenta, había ganado ese poder de transformación.

—… Corres riesgos innecesarios, sabes.

—Bueno, es gracias a esta habilidad que pude ganar su confianza y traerla rápidamente aquí.

—… Espera un segundo. Hay algo raro en lo que acabas de decir, ¿no? —Esta vez fue Banica quien hizo una pregunta a Lych—. Por lo que nos has dicho, esta chica es un “demonio”, ¿verdad? ¿Es eso correcto?

—Sí.

—Entonces, si está convencida de que eres un “ángel”, un grupo que se opuso al suyo… ¿Por qué eso la haría confiar en ti?

—No sabía que ella pensaba que yo era un “ángel” cuando nos conocimos, así que le ofrecí ayuda con total normalidad. Le dije que la llevaría a un lugar seguro, dado que había perdido la vista y estaba herida. Probablemente… dejó una profunda impresión en ella, al escuchar esas palabras viniendo de un “ángel”, que debería haber sido su enemigo. Después de todo, existe el proverbio «Los enemigos de ayer pueden ser los amigos de mañana». Naturalmente, también se puede decir que lo logré con mi carisma natural, jaja.

Banica respondió a la jactancia de Lych con una expresión sarcástica.

—No te lo crees ni tú, ¿eh?

—Ja, ja, claro que no. … Estoy seguro de que vino conmigo con la intención de matarme cuando me durmiera.

Ron miró implorante al cielo con asombro.

—¿Has olvidado lo que provocó toda esta situación, Lych?

—No resultará como con Jarre, Ron. Los otros “demonios” están casi aniquilados, y la chica no tiene ninguna habilidad especial. Estoy seguro de que podemos lidiar con ella.

—¿Estás realmente tan seguro?

Ron no parecía convencido, pero Banica, por el contrario, dejó escapar una risa relajada.

—Jaja, te preocupas demasiado, Ron.

—Pero…

—Por ahora, al menos, escuchemos la explicación completa de Lych… Por favor, continúa.

Aceptando la invitación de Banica, Lych se aclaró la garganta y reanudó su discurso.

—-Sobre esa chica en particular… Su nombre es Baum Kuren. Era la princesa imperial del “Imperio Prasino”, que solía gobernar a los demonios. El Imperio Prasino luchó contra los ángeles hasta el final, pero mi investigación me dice que todos, excepto Baum, fueron asesinados por los ángeles.

Al oír eso, Banica emitió un sonido de lástima.

—Oh, Dios… Debe estar rebosante de pensamientos de venganza.

—La propia Baum perdió los ojos tras ser quemados por los ángeles. Ya lo dije antes, pero estoy completamente seguro de que ella es su alter-ego, Lady Banica. … Aunque, naturalmente, tengo la intención de hacer otra inspección después de esto. —Lych se volvió una vez más hacia Banica, y dijo con un comportamiento resuelto—: Lady Banica. Por favor, deme permiso para matar a Baum Kuren. Me aseguraré de no hacer ningún daño al propio cuerpo. Una vez que todo haya terminado, podrás obtener un cuerpo en el que podrás volver a comer libremente. No estarías atrapada en un cuerpo de gato tan inútil como-

Banica saltó hacia Lych y le arañó la cara una vez más.

—¿Quién eres tú para llamar inútil a tu señora?

—Ouch, ow… No, no quise decir eso…

—… De acuerdo. Primero tendrás que hacer algo con sus ojos. No quiero estar ciega cuando vuelva a un cuerpo normal.

—Bien, no temas en ese aspecto. Con mis habilidades no debería tener muchos problemas para restaurar sus ojos.

Seth llevaba un rato en silencio, pero ahí abrió la boca para hablar.

… O más bien, dado que actualmente no tenía boca, fue más bien que simplemente escucharon su voz.

—¿Vas a reconstruir sus globos oculares, hm? Ciertamente tienes la habilidad… pero ¿de dónde vas a sacar los materiales?

—No tengo barro, pero tengo los cadáveres de los hombres bestia. Buscaré a alguien entre ellos que tenga ojos adecuados.

—Dudo que eso funcione. Hombres bestia y demonios… ¿Has olvidado que son razas de dos dimensiones diferentes?

—Me las arreglaré. Cállate, Seth.

—Claro… Bueno, sólo espero que el hecho de poner genes de hombre bestia en tu cuerpo no te haya vuelto estúpido como efecto secundario.

Banica saltó de la cabeza de Lych al suelo.

—Bueno, en todo caso tendremos que posponer esta discusión hasta que sus ojos estén arreglados.

—Sí… Eso no debería llevarme mucho tiempo.

—Hmm. Cuento contigo, Lych.

—Sí, mi señora. Ahora bien… me gustaría empezar a hacer los preparativos para mi trabajo de inmediato —dijo Lych, saliendo a toda prisa de la cabina.

—… Lady Banica. —Ron se acercó a la gata roja y comenzó a hablarle—. ¿Realmente pretendes tomar el cuerpo de esa chica para ti?

—Bueno, tal vez sí, tal vez no… ¿Qué harías si fueras tú, Ron?

—¿Eh? ¿Si fuera yo?

—Tu alter-ego, otro tú de un mundo diferente. Si esa persona se presentara ante ti.

—… No lo sé.

—En cuanto a mí… ¡estoy bastante emocionada por todo el asunto!

A Ron le pareció que los ojos del gato brillaban.

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