Historia del Pecado Original, páginas 23-37
Al parecer, la velocidad del carruaje fue suficiente para superar a sus perseguidores.
Cuando llegaron a la aldea de Nemu, se dirigieron a la casa de Eve, que era también la residencia del jefe de la aldea.
La aldea no tenía clínicas. Como tenía algunos conocimientos médicos, el jefe de la aldea también actuaba como médico.
—Bienvenida a casa… ¿Y quiénes son estas personas, Eve?
Los ojos del jefe Zvezda se abrieron de par en par cuando vio que Eve traía a dos hombres, uno de ellos herido.
—Fueron atacados en las llanuras por el ejército blanco. Este está herido.
—Eso parece… Bueno, entonces, siéntate aquí. Te examinaré.
Seth obedeció las palabras del jefe, tomando asiento en una silla situada más al fondo de la sala.
Después de observarlo en silencio, Eve se dirigió a Adam
—¿Estás bien? ¿No te has herido ni nada?
—No, por suerte. Pero…
Antes de que Adam pudiera continuar su frase, el jefe de la aldea interrumpió mientras envolvía la cabeza de Seth con una venda:
—A juzgar por sus trajes… ustedes dos son investigadores de la capital real.
—Jojo, estás bastante bien informado.
—El director Horus del Instituto de Investigación Real es un viejo conocido mío. ¿Sigue trabajando duro en su investigación de los artefactos?
Adam dudó un momento, antes de decirle al jefe:
—No… Ha fallecido. Hace dos años. Ahora mismo estoy trabajando como director en su lugar.
—Cómo… Ya veo, no lo sabía. Últimamente he dejado de ir a las Doce Capitales Reales. Así que eso significa que eres…
—El hijo adoptivo de Horus, Adam.
—He oído tu nombre de él, pero supongo que es la primera vez que nos vemos.
—Sí, y…
Esta vez Seth se entrometió.
—Erm… Te agradecería que me curaras la herida primero.
—Uh, lo siento.
El jefe reanudó con nerviosismo el vendaje.
—… ¿Hm?
Hizo una expresión de desconcierto, mirando la cara de Seth.
—Tu ojo izquierdo se ve raro. ¿También está herido?
—Ah… No, siempre ha sido así. No he podido ver por ese ojo desde que nací.
—Un ojo izquierdo defectuoso… Como Horus.
—Ja, ja, sí. Es sólo una coincidencia.
Una vez terminado el tratamiento de Seth, los investigadores inclinaron la cabeza ante Eve y el jefe de la aldea y dieron las gracias.
El jefe les ofreció descansar en la aldea por un tiempo.
—El ejército blanco no se atrevería a atacarnos aquí —reveló el jefe.
Adam dijo, dedicándole una sonrisa cortés:
—Porque este lugar es una aldea de hechiceros, ¿verdad?
—… Vaya, así que el hijo de Horus es capaz de averiguar algo como eso. —El jefe de la aldea se sentó en una silla cercana, con una mano en su cadera dolorida—. Permíteme que te haga una pregunta, Adam. ¿Con qué propósito habéis venido a este remoto lugar? Creía que los científicos tenían poco interés en un sitio de excavación.
—Eso no es así. Al fin y al cabo, somos investigadores del antiguo legado. No sería tan extraño que quisiéramos ver el lugar donde se excava.
—Pero hasta este momento nunca hemos tenido un científico que vaya a visitarlo. Vuestro objetivo no es ese.
El tono del jefe de la aldea se había endurecido, pero Adam no se dejó intimidar.
—Jefe Zvezda-No, estimado hechicero Raiou Zvezda. Parece que ya tienes algo en mente, y resulta que también tenemos varias cosas de las que nos gustaría hablar con usted.
—Así que es a mí a quien buscáis.
—En realidad, para ser más exactos- —Adam se volvió hacia Eve—. -Hemos venido a conocerla.
La atmósfera de paz que había en la habitación hace unos momentos cambió en un instante.
Eve pudo sentir una sensación de malestar.
Este no era un asunto ligero; sobre todo teniendo en cuenta que habían venido con una comitiva de soldados.
Pareciendo adivinar la ansiedad de Eve, el jefe le dijo:
—Eve, por favor, sal un momento.
Pero Eve negó con la cabeza.
—Si hay una razón por la que estos científicos se interesan por una humilde aldeana como yo, quiero saber cuál es —dijo, algo desafiante.
No es que nunca haya hecho nada importante. Dependiendo de la situación… existía la posibilidad de que tuviera que ahuyentar a los científicos que ella misma había rescatado.
—Oh, venga, vamos a calmarnos todos. —Seth se situó en el centro del grupo, reprendiendo a todos los presentes—. Siento haber sido grosero. … Estoy seguro de que tú también, ¿verdad, Adam?
—…
—Ninguno de nosotros quiere que esto acabe como lo que ocurrió con la «Bruja de Merrigod».
Al escuchar ese nombre, la mirada del jefe de la aldea se volvió aún más aguda.
—Así que… ¡ustedes dos están en una “cacería de brujas” después de todo!
—Estás muy bien informado. Supongo que… sospechabas de nosotros desde el principio. El que no supieras de la muerte del Dr. Horus también era una mentira, me imagino.
—Ya lo dije antes, pero hace tiempo que no voy a las Doce Capitales Reales. Rara vez salgo de la aldea. … Pero los hechiceros tenemos una red que nos permite compartir información.
—¿El hechizo que usa cebolletas verdes? Hablar con la gente a larga distancia… Bueno, dejando eso de lado, estás malentendiendo algunas cosas, así que te explicaré…
Adam miró a Seth con insatisfacción.
—No, yo soy el que…
—Deja esto a tu subordinado. Señor director. —Después de cortar a Adam, Seth se inclinó una vez más ante Eve y el jefe de la aldea—. Todavía no me he presentado. Mi nombre es Seth Twiright. Trabajo para el Instituto de Investigación Real, y soy el mejor aprendiz del difunto doctor Horus.
—… Autodenominado mejor aprendiz —oyó Eve que murmuraba Adam en voz baja.
Levianta era conocida como un «Reino», pero en la actualidad la posición de gobernante no se ganaba por herencia.
En este país que había nacido para proteger el templo y que florecía gracias al legado de las deidades, los «dioses» eran absolutos, y todas las personas eran poco más que sus sirvientes.
Quien gobernara el país tenía que ser alguien que pudiera escuchar «la voz de los dioses». Y las que consideraban más adecuadas para ello eran vírgenes que tuvieran un poder mágico extraordinario.
Por eso Levianta fue gobernada a lo largo de los tiempos por una «reina», pero existían varias instituciones para seleccionar a esa reina.
El Orfanato Especial de la familia Loop Octopus, el Templo de Lighwatch dirigido por la familia Asayev, el Instituto de Investigación Real dirigido por la familia Vaju, etc.
Esto también sirvió como fuente de conflicto político en el Senado, porque el establecimiento en el que nacía la reina decidía quién era el siguiente jefe del senado. La actual reina Alice Merry-Go-Round fue una vez una niña criada en el Orfanato Especial.
—Naturalmente, las otras familias no se limitan a observar pasivamente. Hay muchos miembros del senado que trabajan para que la próxima reina aparezca en su propia instalación. En cuanto a la familia Vaju, han estado buscando los resultados de cierto experimento…
El jefe de la aldea se cubrió la cara con la mano mientras escuchaba la explicación de Seth.
—Tramar el nacimiento artificial de un niño con un fuerte potencial mágico… Qué espantoso.
—Sea como fuere, si no hubiéramos accedido, el instituto no hubiera obtenido la financiación para la investigación del legado. El Dr. Horus no podía permitirse el no aceptar.
—Siempre ha habido rumores turbios sobre el Instituto de Investigación Real. Que, por ejemplo, para dar a luz a la “próxima reina” secuestran a madres potenciales. … Aunque Horus nunca me dijo nada en persona.
—Esa es otra idea equivocada. No es que el instituto de investigación se haga a la fuerza con las mujeres. Todo es por su consentimiento. Si significa realizar un servicio a los dioses, entonces todas están muy contentas de participar en nuestra investigación.
El jefe de la aldea resopló, claramente no creyéndole.
—Eso no ha sido así últimamente, al menos. Todos ustedes han estado llevando a cabo «cazas de brujas», incluso utilizando tropas para ello.
—Para ser exactos, son una fuerza de mantenimiento de la paz. Y, bueno, nos hemos encontrado con ciertas circunstancias que requieren que nos demos prisa.
—¿Y eso? Si no recuerdo mal, la actual reina aún tiene cuarenta años. Su dinastía debería durar otros veinte años más como mínimo.
—… El instituto ya no está buscando a alguien que sea la “madre de la reina».
—¿-? ¿Qué quiere decir?
—Estamos tratando de encontrar una mujer que pueda convertirse en la nueva reina. Y que esa nueva reina se convierta también en la madre de los dioses… La “Ma”.
—¿¡Qué quieres decir…!? ¡La “Ma” es poco más que un cuento de hadas!
Al ver el asombro del jefe, Eve preguntó:
—Papá, ¿qué es la “Ma”?
—… Se dice que cuando la Catástrofe está a punto de visitar este mundo, el dios dragón de dos cabezas y dos voluntades, Levia-Behemo, tendrá una segunda venida en este mundo como dos hijos humanos. Y que la mujer que de a luz a esos “Gemelos de Dios” será “Ma”… La madre divina, Mem Aleph… Es un viejo mito transmitido desde hace mucho tiempo.
—Erm… —Dijo entonces Eve a Seth, adivinando por su cuenta cuál era la conclusión de la historia que acababa de escuchar—. … Entonces, si los dioses deben renacer en este mundo… ¿Significa eso que realmente se avecina la Catástrofe?
Seth la aplaudió brevemente.
—Así es, señorita Eve.
—¿Pero en qué te basas para afirmarlo?
—Fue nada menos que el dios dragón Levia-Behemo quien lo profetizó así, a través de la reina. Nunca antes un oráculo se ha equivocado, por lo que el senado tenía que idear una contramedida de inmediato.
Y la contramedida redactada por el jefe del senado Miroku Loop Octopus era el proyecto «Ma».
Cambiaron el papel de las próximas medidas de selección de la reina para buscar a una mujer que pudiera convertirse en la madre de los dioses.
Una vez que hubiera dado a luz con seguridad a los niños que se convertirían en receptáculos de los dioses, obtendría el puesto de reina en lugar de Alice, como recompensa por su servicio. … Algo así.
—Pero si hacen eso la actual reina tendría que renunciar. ¿Puede el senado realmente hacer eso?
—La actual reina también está de acuerdo con este proyecto, ya ves. … Es decir, creo que los miembros del senado no podrían haber puesto tanto ímpetu en esto si ella no lo hiciera.
El que lograra producir la madre de los dioses de su institución alcanzaría la gloria como el salvador que protegió al mundo de la catástrofe.
Y también el puesto de próximo jefe del senado.
—… Así mismo, el Instituto Real de Investigación también debe buscar candidatas a «Ma» bajo las órdenes de la familia Vaju.
Al escuchar eso, el jefe de la aldea miró de reojo a Eve con una expresión hosca.
—Y así… habéis seleccionado a mi hija como candidata a “Ma”.
—El Instituto de Investigación Real se considera la fuente más plausible para completar este proyecto, por lo que el jefe del senado ha dado al instituto varias autorizaciones… Como la de hacer uso libre de las fuerzas de seguridad y su información.
—Pero si el Instituto de Investigación Real llevara a cabo con éxito el Proyecto “Ma”, Miroku perdería su posición como jefe del senado. ¿Está de acuerdo con eso?
—Bueno, en verdad no estoy seguro… pero imagino que debe ser bastante difícil encontrar a la “Ma” en el Orfanato Especial del senador Miroku. Así que… tal vez su plan sea poder seguir ejerciendo cierta influencia en el senado incluso después de dimitir colaborando con la institución con más posibilidades de éxito.»
—Qué horrible lucha de poder.
—Estoy de acuerdo. Bueno, de todos modos, gracias a nuestra información pudimos enterarnos de algunos rumores de por aquí…
Es decir, los rumores de la «Bruja del Bosque» que supuestamente aparecería en el extenso «Bosque de Held» al sur del pueblo.
Había una chica que usaba la magia para ahuyentar a los miembros de la tribu que aparecía de vez en cuando… Tenía el pelo verde, y lanzaba rayos con una cuchara azul… Supuestamente.
—Según lo que hemos oído, es portadora de un importante poder mágico. Esta región está siendo aterrorizada por ese clan de salvajes, por lo que trajimos con nosotros a unos pocos guardias… Aunque a la inversa de lo que pensábamos, eso parece haberles espoleado.
Al escuchar todo eso, Eve se acordó de los soldados que habían dejado en la llanura.
—Me pregunto si… esas personas están bien.
Adam había estado callado todo este tiempo, pero respondió:
—La unidad de mantenimiento de la paz… especialmente Gammon, son todos hombres fuertes. No pueden usar la magia, pero son hábiles con las espadas y las armas. No serán derrotados por esos hombres de la tribu.
—Pero…
—En el peor de los casos, buscarán refuerzos en la capital real… Ahora mismo lo que me preocupa somos nosotros.
Eve sintió que sus mejillas se sonrojaban al ser observada por este hombre tan cercano a ella en edad.
No había tipos intrépidos e intelectuales como él en la aldea.
—Hmph… Parece que ustedes dos están equivocados en algo. —El jefe de la aldea se interpuso entre Eve y Adam—. Esa “Bruja del Bosque”… ciertamente he oído hablar de ella, pero no es Eve.
—P-pero, ella tiene el mismo pelo verde, y su habilidad mágica-
Mientras Adam intentaba argumentar, el jefe de la aldea negó tranquilamente con la cabeza.
—El pelo verde es un rasgo común de la gente del bosque… Y en cuanto a la habilidad mágica, todos en la aldea la tienen en diferentes medidas.
—… Déjeme preguntar entonces, jefe. ¿Hay otras chicas de pelo verde en este pueblo?
—No. Todos somos inmigrantes que llegamos aquí desde otros lugares, salvo Eve. Ella fue abandonada y dejada a la deriva en un río cercano cuando era un bebé. Mi difunta esposa la rescató. La criamos como nuestra propia hija.
—Entonces…
—¿La información que reuniste afirmaba que la Bruja del Bosque era alguien de este pueblo?
—No, no decía eso…
—Si buscas a una chica de pelo verde, te sugiero que vayas al Bosque de Held. Seguro que te encuentras con la gente del bosque inmediatamente.
—… Seth.
Adam le dirigió a Seth una mirada incitante.
—Bien. Ahora es el momento de “esto”.
Lo que sacó fue una pequeña vara de hierro que se bifurcaba en dos puntas.
—Este es un artefacto del legado. Puede medir el potencial mágico latente de alguien si se sostiene frente a una persona de esta manera… ¡Agh! —Seth, que parecía haberse dado cuenta de algo, miró hacia el techo y se agarró la cabeza—. ¡No tenemos el dispositivo de salida! Lo dejé en el carro.
—¿Qué?
—Con la forma en que estaban las cosas no había tiempo para sacar algo tan pesado…
—… Pues nada, tendremos que volver allí y recogerlo.
Adam preguntó si podían tomar prestado el carruaje automático de Eve.
Dado que sería peligroso llevar a una mujer a donde todavía podría haber algunos miembros de la tribu, aparentemente tenía la intención de ir a buscar el equipo con Seth.
—Pero se necesita de habilidad mágica para hacer funcionar el carruaje.
—No te preocupes. Yo tengo suficiente.
Ahora que lo recordaba, él montaba en un gran carruaje automático. Adam debía ser el que lo conducía.
—No lo rompas. Es muy importante para nosotros.
Adam asintió a las palabras de Eve, y comenzó a moverse para salir de la casa con Seth a su lado.
-Pero en ese momento, escucharon el sonido chillón de una rueda de coche frenándose de golpe.
—¿Eh? … ¿Podría ser?
Adam se asomó a la ventana.
Y allí hizo señas a alguien que estaba fuera.
Después de un tiempo, un hombre de pelo largo entró en la habitación.
Llevaba una pistola y una espada enfundada en la cadera. Parecía ser un militar.
—Así que estás bien, Gammon.
Este hombre llamado Gammon intercambió un apretón de manos con Adam.
—No fue un gran problema. Sólo que eran bastantes, así que llevó algo de tiempo.
—¿Sólo tienen un carruaje? Y no puedo ver a los soldados, solo al conductor.
—Envié a todos a la capital real. Tendrán que pedir información, y refuerzos, dependiendo de las circunstancias.
—¿Refuerzos? … Si fueron capaces de repeler a los miembros de la tribu, entonces no hay necesidad de eso, ¿verdad? No hagas nada demasiado peligroso. Se supone que esto es algo pacífico…
—No voy a usar mi espada contra ninguna bruja. Esto es incidental. Quiero aprovechar la oportunidad para dar un golpe decisivo al ejército blanco.
Adam soltó un suspiro.
—… Supongo que ese es el trabajo oficial de la fuerza de paz. Pero no lo olvides, tu responsabilidad es…
—Protegerte, lo sé. Naturalmente, eso lo cumpliré yo solo.
—¿Solo?
—¿No es suficiente?
—… Es suficiente. Eres confiable.
—Podrías ser un poco más alegre. Te he traído lo que has olvidado.
En el maletero del carruaje automatizado en el que había viajado el capitán de las fuerzas de seguridad, Gammon, estaba el dispositivo que Adam y Seth habían dejado atrás en las llanuras.
Una vez más, al armar el dispositivo de medición mágica, Seth comenzó a tomar nota de la capacidad mágica de Eve.
—Aunque este no es un instrumento estándar, usarlo en sí mismo es bastante sencillo. Por favor, quédate totalmente quieta ahí.
Seth giró las puntas de la barra de hierro en dirección a Eve.
Al cabo de un rato, la caja que estaba unida por un cable al haz de metal emitió un «bip». Seth la dejó en el suelo y empezó a examinar los números que aparecían en la pantalla de la caja.
Cuando lo hizo, su expresión se volvió cabizbaja.
—… Tu recuento de M es de 72. Y tus otros números son promedio. Eso significa que sólo eres un poco más poderosa en magia que la persona promedio.
Adam se puso al lado de Seth y miró el dispositivo de salida de datos.
—¿Estás seguro de que el dispositivo no está roto?
—Podría comprobarlo… Oye, Gammon. —Seth hizo una lectura de la capacidad mágica de Gammon tal y como había hecho con Eve—. … M igual a 0. ¡Muy bien! ¡Eres, sin duda, “mágicamente impotente”!
—…
Mientras rompía a sudar frío mientras Gammon le miraba fijamente, Seth midió entonces el potencial mágico de Adam, y luego el del jefe de la aldea.
—… Increíble. El jefe de la aldea tiene 200, y Adam supera los 300. Si ustedes dos fueran mujeres, seguramente serían candidatas a “Ma”-En todo caso, creo que el dispositivo funciona correctamente.
Al escuchar ese resultado, el jefe de la aldea se puso lentamente de pie ante Adam.
—¿Ya tienen claro que Eve no es esa “Bruja del Bosque”?
—… Al menos tenemos claro que no puede ser una candidata a “Ma».
—Ya veo… Eso es bueno, Eve.
Eve se preguntó si realmente lo era.
Tal vez había dejado escapar la oportunidad de convertirse en reina delante de sus propias narices.
«Reina… eh».
Era un honor increíble para una ciudadana de Levianta obtener ese puesto.
«Pero dudo que mi padre me deje ser reina».
Eve sabía muy bien que era un hombre que odiaba la política.
Sólo porque no había nadie más que pudiera desempeñar el papel de jefe de la aldea, había aceptado amargamente el cargo.
«Tengo que trabajar solo porque rara vez cobra impuestos».
Ella pensaba que su padre era un hombre espléndido.
Pero eso no significaba que no tuviera quejas sobre él.

Una respuesta a “Capítulo 2 – Proyecto “Ma” –Eve–; Escena 3”