Historial del Pecado Original, páginas 156-158
Mi nombre es Adam Solntse.
No… Es Adam Moonlit.
Soy el mayor científico del país… O eso creía.
En el asiento más íntimo de un bar.
Mientras bebía allí solo, Gammon saludó desde el otro extremo y se acercó.
—Es una pena, pero… comenzaremos de nuevo de cero —interrumpió, tomando asiento.
Y entonces empezó a hablar de lo que harían a partir de ahora.
—Tendremos que encontrar otra candidata a “Ma”, aunque antes de eso probablemente tendremos que eliminar a los traidores de la oficina de información.
Adam le escuchó, en silencio.
—…
—Ya no podemos… utilizar a Eve, supongo.
—… Sí. Ya no puede tener hijos. Y… está totalmente destrozada, mentalmente.
Adam pensó que Eve volvería a ser la misma de antes una vez que se recuperara del shock del nacimiento de sus hijos.
Pero… eso no había sucedido.
—Su… mente ya estaba débil. Por la droga. Perder a sus hijos… le dio el golpe final —murmuró Adam, con voz frágil.
-Eve estaba volcando todas sus energías en la crianza de sus hijos.
De unos niños gemelos que sólo existían en su imaginación.
No importaba lo que Adam le dijera, o cómo tratara de explicárselo…
Ella nunca se alejó de su ilusión.
Gammon sacudió ligeramente el hombro de Adam.
—Sé que estás molesto por el fracaso del plan… Pero no alargues esto. Todavía tenemos mucho tiempo antes del “Engranaje del Crepúsculo” del que hablaba la profecía. Deberíamos… empezar de nuevo.
Pero Adam apartó su mano y le dijo:
—No… he terminado. Me retiro.
—… ¿Qué?
—Tomar el control de este país, la revolución… Ya no tengo ningún interés en eso. Tú… puedes hacer lo que quieras, sin mí.
—… No hay manera de que pueda llevar a cabo el proyecto “Ma” por mí mismo.
—Entonces vuelve a tus planes originales de una revuelta.
Adam se puso de pie, mirando a Gammon.
—… Nos vemos.
Y entonces le dio la espalda, saliendo del bar.
… Naturalmente, Gammon no podía dejar que Adam se fuera sin más, sabiendo todo como lo sabía.
Para hacer callar a Adam, trataría de matarlo, y probablemente también a Eve.
Adam no podía quedarse más en la capital real.
Huiría.
-Con Eve.

Una respuesta a “Capítulo 3 – Proyecto “Ma” –Adam–; Escena 17”