Capítulo 6 – Moonlit Bear [E]; Escena 3

Historia del Pecado Original, páginas 224-227

 

Mi mal presentimiento dio en el clavo.

Un enorme oso aparecido de la nada comenzó  a perseguirme, formando un espectáculo aterrador.

No sabía si el objetivo del oso era yo, o las dos frutas que sostenía en mis brazos…

Tal vez eran ambas cosas.

Me parecía haber visto la cara de ese oso en alguna parte antes.

Había sido atacado por un oso una vez cuando era pequeña, así que quizás era el mismo oso de entonces.

En cualquier caso, estaba claro que el oso venía hacia mí con intenciones maliciosas.

Corrí desesperadamente.

 

«Por favor, perdóname.

Por favor, ignórame…»

 

Mientras recitaba eso en mi mente…

Corría por la senda del bosque donde florecen las flores, hacia mi casa.

 

Cuando miré detrás de mí…

Vi una sombra negra iluminada por la luna que me acechaba, mucho más cerca que antes.

 

No podía ver mi casa por ninguna parte.

Me di cuenta de que estaba corriendo por un camino que no reconocía.

Como me perdí, seguí corriendo aún más, llorando.

 

Con el cielo oscuro, LLORA, llora-

¿Era yo quien lloraba?

No, era-

El llanto lo podía escuchar de las frutas que estaba sosteniendo.

Podía oír los sollozos que venían de detrás de mí también.

El oso también lloraba, mientras me perseguía.

Y yo misma seguía llorando.

Todo el mundo, todo el mundo estaba derramando lágrimas mientras corría, mientras era perseguida-

Como en una ridícula comedia.

 

Seguí corriendo, perdida, vagando-

Finalmente pude ver mi querido hogar.

Sólo un poco más, sólo un poco más-

Pero podía sentir que el oso se acercaba a mí.

 

La mano del oso agarró la capa que llevaba puesta.

Era mi fin…

Justo cuando pensé eso…

Un MILAGRO ocurrió.

 

Un rayo cayó sobre el oso.

 

El oso negro, carbonizado, se desplomó en el suelo.

 

Escapando por los pelos, entré corriendo en mi casa.

Mi marido me saludó y sonrió amablemente.

Pero justo después…

Él vio las dos frutas que yo sostenía, y puso una triste cara.

 

-Lo sabía.

Que en verdad, estas frutas…

Eran los tesoros de ese oso.

Capítulo 6 – Moonlit Bear [E]; Escena 2

Historia del Pecado Original, páginas 222-224

 

Ha pasado mucho tiempo desde que dejé el país en el que nací y crecí.

Para mí, esta vida en una nueva tierra no ha sido tan dura.

Porque este bosque está ligado al que tan bien conozco.

Y mi marido, que pasó tanto tiempo viviendo en la ciudad, parece que por fin se ha acostumbrado a ser leñador.

 

Construimos una pequeña casa,

Llena con un conjunto de muebles y utensilios.

Teníamos las cosas que trajimos de nuestra antigua casa, y las que construimos o compramos nuevas.

Una copa roja, y una cuchara azul.

Una espada de defensa personal estaba en nuestro almacén.

Era mucho más modesto, comparado con cuando vivíamos en la ciudad.

Pero no soy infeliz.

Porque es sólo un regreso a cuando recolectaba las riquezas del bosque y las vendía.

Era el modo de vida que había llevado desde muy joven.

 

Hay muchos espíritus en este bosque, y un gran dios árbol.

Y hay pueblos de gente del bosque, un poco alejados de nuestra casa.

Hay uno al este y otro al oeste.

Mi marido lleva frutas y madera a la aldea por una carreta, y las cambia por cosas como carne, cuero, pan y velas.

Así es como nos ganamos la vida cada día.

 

Este bosque del sur tiene una cosecha más abundante que el del norte, donde yo nací.

Estoy segura de que debe ser porque es un lugar cercano a un dios.

Por eso, cada vez que recojo algo en este bosque, elevo una oración al dios Held.

 

-Hoy he recogido dos grandes frutos en un rincón del bosque.

Frutos rojos, ROJOS y brillantes.

Sé que mi marido estará encantado con ellos.

Todo lo que me rodea se está volviendo bastante oscuro, y por encima de mí puedo ver salir la bonita luna.

Su pálido resplandor sólo parece hacer resaltar aún más la oscuridad del bosque.

Creo que debo apresurarme a volver a casa.

 

Porque, verás, en noches oscuras como esta…

Aparece un muy temible oso.

Capítulo 5 – Escape de la Bruja Salmhofer; Escena 14

Historia del Pecado Original, páginas 221

 

-Cuando pienso en ello, la mía fue una vida de sólo huir.

 

Dejar de lado el rol que te han dado, y huir-

Creo que eso también es un tipo de «mal» pecaminoso.

 

Estos niños son como yo, y como Pale.

Por eso.

Quiero al menos hacer que estos niños sean felices.

 

Corro por la senda del bosque donde las flores se esparcen.

Con dos bebés a los que amo contra mi pecho.

 

Sí- soy una fugitiva.

Capítulo 5 – Escape de la Bruja Salmhofer; Escena 13

Historia del Pecado Original, páginas 217-220

 

Meta y Pale corrieron por una sendero oscuro.

Afortunadamente, la niebla era espesa esa noche y no había luna.

Con un campo de visión tan malo, sería sencillo huir de la ciudad-.

Pero justo cuando estaba pensando eso…

El paso de Pale mientras corría comenzó a volverse rápidamente inestable.

Finalmente, cayó al suelo.

—¿Pale?

Meta corrió hacia él, con los bebés en brazos.

—Ugh…

Parecía estar a punto de perder el conocimiento.

«… No puede ser».

Meta miró a su alrededor.

Esa niebla que se cernía sobre ellos…

Recordó lo que había ocurrido en la aldea del bosque.

—¿Oh…? —Un hombre apareció allí, dejando escapar un pequeño ruido de curiosidad—. ¿Por qué sólo funcionó en Pale?

No pudo ver su rostro bajo la máscara que llevaba, pero supo de inmediato quién era por el sonido de su voz.

—Seth… ¡Así que tú eres el que hizo esta niebla envenenada…!

—Es una especie de subproducto de la creación del “Venom”. No morirá, pero dormirá durante varios días. Sea como fuere… no podía esparcir esto por toda la ciudad. Lo diseminé por la ruta que ustedes dos tenían más probabilidades de usar en su huida, y parece haber dado bastante resultado.

—…

—Entonces, ¿por qué no funcionó con ustedes tres?

—… ¿Cómo que los tres…?

Y entonces Meta miró a sus bebés, sorprendida.

… Los dos se reían inocentemente.

Parecía que esta niebla no tenía ningún efecto negativo en ninguno de ellos.

—Ah, ya veo. —Seth dio una palmada, pareciendo haber comprendido algo—. Una mujer a la que le pusieron la “Semilla de Dios” dentro de ella, y sus hijos… La protección divina de Levia… Debes haber creado anticuerpos.

No tenía ni idea de lo que estaba hablando, pero en cualquier caso, mientras esta niebla venenosa no estuviera actuando sobre ella, tenía bastantes posibilidades de escapar de Seth.

Pero ella no podía dejar a Pale-

—Co-Corre… Meta… —susurró Pale con una expresión vacía—. Estaré bien… Seth no… me matará.

Seth se acercó, riéndose.

—Jejeh… Así es. Eres realmente increíble, Pale. Un niño increíblemente malo. Así que no te mataré.

Pale señaló al sur con una mano temblorosa.

—Deja el… país…. Ve a algún lugar con poca gente… El ejército… no debería ser capaz… de seguirte allí.

—…

Meta bajó su cara hacia Pale, y lo besó.

—Entiendo. … Te estaré esperando en el “Bosque de Held”.

—Bien…

Meta se levantó, le dio la espalda a Seth, y salió corriendo.

—Ah-Hey, espera.

Seth se movió como si fuera a perseguir a Meta, pero Pale le agarró la pierna, todavía tirado en el suelo.

—No te dejaré ir… hermano.

—Pale… no te mataré. No lo haré, pero…

Seth se sacudió la mano que le agarraba la pierna, y luego pateó el flanco de Pale tan fuerte como pudo.

—¡Gugh…!

—-Puede que necesite “resetear” tu mente por un tiempo.

Cuando Seth levantó la cabeza y la volvió hacia la dirección en la que Meta había huido-.

Ella ya no se veía.