Capítulo 5-El Demonio Crepuscular y la Reina Falsa

Al día siguiente, la clase de estudios sociales de quinta hora tuvo lugar en la biblioteca. Los alumnos debían trabajar en grupos investigando sobre temas medioambientales.

—Bien, todos, por favor, formen grupos de seis personas: tres chicos y tres chicas en cada uno.

La clase 5-3 reaccionó, formándose equipos entre amigos cercanos.

Mientras Itsuki miraba alrededor de la sala, ligeramente perdido, Haruto le llamó:

—Ven a trabajar conmigo, Itsuki.

—Claro, de acuerdo. —Itsuki, sin tener motivos para rechazar la oferta, asintió.

—Y entonces… —Haruto miró a su alrededor—. Mitsugu, ¿qué te parece? Únete a nosotros. Le dio un golpecito en la espalda a Mitsugu, que estaba hablando con dos de sus compañeras de clase.

—¿Eh? ¿Por qué…?

La expresión de disgusto de Mitsugu cambió en el momento en que vio a Itsuki de pie al lado de Haruto.

—Oh, ¿también está Itsuki aquí? Entonces sí.

—¿Qué, habrías dicho que no si fuera sólo yo?

—Itsuki es inteligente, a diferencia de ti.

—… Es justo.

Mitsugu se volvió hacia las chicas.

—Sati, Kati, ¿les parece bien?

—Claro.

—De acuerdo.

Sati y Kati no eran sus nombres reales, sólo apodos.

Sus nombres reales eran Sachi Imada y Mio Katsumura. Como Itsuki se había trasladado este año, no sabía por qué las llamaban así.

—Así que ahora sólo necesitamos una más —dijo Mitsugu, escudriñando toda la sala.

Parecía que casi todos habían encontrado un grupo para entonces.

—No ha quedado ninguna de las personas realmente buenas, ¿eh?

Justo cuando Mitsugu dijo eso, Itsuki se dio cuenta de que Mana estaba sentada sola.

—Oye, sabes —habló Itsuki—, encontré a alguien.

Pero Mitsugu puso una cara agria cuando miró a Mana.

—Oh, Hazuki… Bueno…

—¿Qué pasa?

—Es tan sombría que es difícil llevarse bien con ella.

Mitsugu no era el único que se oponía a que se uniera al grupo.

 

—Bueno, ya conoces a Mana, ella es un poco… ya sabes.

—Sí…

Sati y Kati intercambiaron miradas.

Haruto parecía incómodo pero tampoco iba a refutar a Mitsugu y a las chicas.

Itsuki sintió una punzada en el pecho ante esto.

«Esto es como… En aquel entonces conmigo…»

No pudo soportarlo.

—Pero…

Justo cuando Itsuki habló, apareció otra chica, Naomi Tsugawa.

—¡Mit-mit, llévame a mí también!

—¿Ah, Naomi? Genial, genial. Entonces ya estamos los seis.

La conversación terminó con Mitsugu dándole la bienvenida al grupo.

Itsuki no pudo decir nada más al respecto.

Mana todavía no se había unido a un grupo en ese momento.

Finalmente se unió a las últimas cinco personas, pero las cinco eran claramente reticentes a tenerla, a juzgar por las miradas de sus caras.

—Así que todo el mundo tiene un grupo, ¿verdad? Entonces empecemos. —La profesora continuó como si no se hubiera dado cuenta.

En medio de la clase, Haruto se volvió hacia Itsuki con una mirada preocupada.

—Itsuki, ¿te estás poniendo enfermo? Estás pálido.

—… N-no, estoy bien. No es nada.

Haruto parecía querer decir algo más, pero Sati empezó a hablarle en su lugar.

—Haruto. Coge este libro un momento.

—¿Eh? Oh, claro. —Volvió a su investigación.

—Itsuki, ¿puedes anotar la información en nuestro papel?

—…. De acuerdo.

Itsuki pasó la clase en silencio con una expresión sombría.

Itsuki se había dado cuenta desde el momento en que se transfirió que Mana era una marginada de la clase.

No sabía por qué, y tampoco tenía el valor de preguntarle a nadie al respecto.

Era muy consciente de que no había una forma sencilla de resolver la situación, sobre todo porque Mana no estaba siendo explícitamente «acosada» (al menos, por lo que Itsuki podía ver).

Pero-

Era posible que lo que él veía y lo que ella veía fueran dos cosas diferentes.

Una respuesta a “Capítulo 5-El Demonio Crepuscular y la Reina Falsa

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.