Prólogo – Caja de Música del Remembrar; Escena 4

A última hora de la noche, cuando la luna empezó a gobernar el cielo en lugar del sol…

Nyoze se quedó solo en el lugar donde una vez estuvo el castillo.

En su mano sostenía la caja de música negra que el hombre le había regalado.

La cosa que Alicegrad había estado guardando…

Nyoze supuso que se refería al lugar donde vivía la reina, el «templo de Levia-Behemo».

El castillo había sido construido originalmente para proteger eso, si se miraba hacia atrás en la historia.

Pero ese templo había desaparecido del mundo terrestre.

No había nada allí, ni siquiera cadáveres.

En comparación con los demás edificios, ese castillo debía haber sido el que más resistencia puso.

Aquella luz destructiva había sido suficiente para aniquilarlo por completo.

«Entonces, no parece que haya muchas posibilidades de que encuentre alguna pista…»

Podía clasificar lo que aquel hombre había dicho como las divagaciones de un loco, pero por el momento parecía que a Nyoze no le quedaba nada a lo que recurrir, excepto esa caja de música.

Sacó la llave de cuerda y, armándose de valor, la introdujo en la caja musical.

Luego dio cuerda lentamente al muelle.

Lu li la.

Lu li la.

Finalmente la música comenzó a sonar desde la caja.

Era una melodía diferente a la que había escuchado ese día.

Su tono rígido dibujaba una melodía que se sentía algo forzada.

«Me pregunto… qué clase de título tendrá esta canción».

Mientras reflexionaba sobre esto, Nyoze esperó a que ocurriera algo.

—…

No hubo ningún cambio.

La canción simplemente siguió sonando en el crepúsculo.

Era una melodía que sólo Nyoze escuchaba.

«… Je je. Es cierto. Ese hombre me indicó que escuchara esta caja de música aquí… Pero supongo que no dijo nada de que ocurriera algo como resultado».

No es que le hubiera mentido.

Simplemente había hecho una suposición incorrecta por su cuenta.

Decidió comenzar su búsqueda de nuevo una vez que el sol volviera a salir. Si podía colaborar con los otros soldados de la unidad de caballería, podría encontrar algo…

Pero sucedió justo cuando Nyoze comenzó a moverse para dar la vuelta:

-Otro náufrago del tiempo…

Una voz de mujer.

No podía estar seguro de dónde la escuchaba.

Podía ser un grito desde muy lejos, un susurro en su oído, o incluso una música que resonaba dentro de la mente de Nyoze.

Esta voz sin calibre para su distancia murmuró una vez más:

Bienvenido, a este País de la Diversión.

En ese momento, el escenario que le rodeaba se transformó.

Nyoze fue rodeado por innumerables luces pequeñas.

«¿Son… caballos? … No. No son caballos de verdad».

Estos caballos de madera corrían, entrelazados con luces.

Daban vueltas sin cesar alrededor del mismo lugar.

Por encima de su cabeza podía oír lo que sonaba como engranajes girando.

Cuando levantó la vista, pudo ver un enorme molino de viento con una caja suspendida en su parte superior, que giraba lentamente mientras hacía ese ruido.

Un mundo de cosas variadas dando vueltas y más vueltas.

Y en algún momento, Nyoze se encontró perdido en el centro de todo ello.

Vaya, qué triste… Estás atado con cadenas.

De nuevo, apareció la voz de aquella mujer.

Nyoze gritó, desafiándola:

¡No estoy atado a nada! ¿Quién eres? Muéstrate.

¿Mostrarme? … Tal cosa no tiene sentido aquí. Aun así… si lo deseas…

De entre la oscuridad apareció una mujer, con los dos brazos atados con grilletes.

-O más bien, quizás la forma de la mujer tomó forma en un espacio donde antes no había nada, ni siquiera oscuridad.

En cualquier caso, parecía que ésta era la dueña de la voz.

Ahora bien, náufrago. ¿Qué deseas? —le preguntó a Nyoze la mujer de inquietante piel blanca—. Destrucción… Renacimiento… ¿O quizás el camino a Angolmois?

Yo… ¡sólo quiero saber la verdad! Quiero saber la razón por la que el Reino Mágico de Levianta fue llevado a la ruina!

La “ira de los dioses” que iba a llegar un día, llegó… Eso es todo.

¡Pero el “Engranaje del Crepúsculo” no había llegado todavía! ¡La catástrofe ocurrió mucho antes de lo que la reina predijo! ¿Por qué?

Aah… Qué pérdida de tiempo. Tal cosa es poco más que una pequeña discrepancia. —La mujer sacudió la cabeza, como si estuviera decepcionada—. Si has venido aquí por una cosa tan trivial como esa, entonces no tengo más asuntos que tratar contigo.

¡Espera un segundo! Puede que a ti te lo parezca, ¡pero para mí es de vital importancia!

La mujer miró a Nyoze con un porte imperioso.

Entonces deberías preguntar a otra persona. A otro náufrago.

Eso…

No tardará en aparecer por aquí. Disfruta de la conversación con tu hermano.

—… ¿Mi hermano mayor Gammon está aquí?

Ese era su nombre, ¿no? No es que los nombres tengan un significado real aquí.

—… Todavía no has respondido a mi primera pregunta. ¿Quién… eres? Tu nombre…

Estoy bastante segura de que te lo acabo de decir: los nombres no tienen ningún significado real aquí. Aun así… si lo deseas, te daré un nombre temporal.

—…

Me llamo Madam Merry-Go-Round.

Merry-Go-Round… Era el nombre de la familia que llevaban las sucesivas generaciones de reinas; o dicho de otro modo, era un nombre que solo le era permitido usar a las reinas.

Antes de que Nyoze pudiera preguntarle si era pariente de la reina, su figura desapareció, como si se fundiera en la oscuridad.

Simultáneamente, todas las luces a su alrededor también se desvanecieron. Nyoze quedó encerrado en la oscuridad total.

—…

No pudo hacer otra cosa que esperar. Ella le había dicho que Gammon acabaría viniendo. No tuvo más remedio que creer en sus palabras.

Finalmente, con el ruido de unos pasos, un ser humano teñido de una tenue luz se acercó a él.

-Gammon.

No era otro que Gammon, el hermano mayor de Nyoze.

Sin embargo, este reencuentro no fue necesariamente feliz para Nyoze.

Supongo que no puedo alegrarme de que estés bien.

Había una razón evidente para que Nyoze le dijera eso.

Su hermano mayor no debía estar tan alejado de él en edad.

La última vez que se habían visto, antes de que abandonara el país, el rostro de Gammon estaba lleno de arrugas profundas y el pelo le había crecido de color blanco. Una prueba de que sus largos años de trabajo duro estaban empezando a surtir efecto en él.

Sin embargo, el Gammon que estaba ante él parecía ahora mucho más joven que su verdadera edad, como si fuera un joven de apenas veinte años.

Su hermano ya no era un humano de este mundo; eso era algo que Nyoze comprendió en el momento en que le puso los ojos encima.

Nyoze… Así que, después de todo, has venido aquí.

No suenas muy acogedor.

No es así. Estoy muy contento de verte de nuevo. Pero al mismo tiempo… esto significa que tú también te has convertido en un “Náufrago del Tiempo”.

La mujer de antes también me dijo eso. ¿Quién es ella? Y qué es este lugar…

Madam Merry-Go-Round. Yo mismo no puedo explicar del todo lo que es. Es una gestora del tiempo, una cosa asociada a las generaciones de reinas, una Irregular… Algo por el estilo.

Aquello había sido un aluvión de frases de las que Nyoze no podía entender el significado, pero aun así podía hacer algunas conjeturas.

¿Estamos… dentro del Templo de Levia-Behemo?

Lo estamos. Por supuesto, sólo las candidatas a reina pueden entrar aquí. Aunque el templo ya no está en pie, el espacio en su interior sigue siendo así. Este es un umbral del tiempo donde ni siquiera los dioses pueden interferir.

Es curioso que haya un espacio dentro de un templo que venere a los dioses con el que éstos no puedan interactuar.

Los dioses no son omnipotentes. Al igual que un niño no es una marioneta perfecta de sus padres tampoco los dioses pueden apoderarse completamente de los actos de la humanidad.

Pero los dioses realmente habían llevado a su país a la destrucción, por su propia mano.

Los humanos eran impotentes ante la voluntad de los dioses, ¿no es así?

Gammon, lo que quiero saber es… ¿Por qué los dioses destruyeron nuestro país, al final? ¿Sabes la respuesta a eso?

Tu premisa es errónea, Nyoze.

¿…?

Los que crearon el origen de la caída de nuestro país fueron las personas. Sí, lo que realmente debemos temer es la humanidad… el deseo que acecha en los corazones humanos.

No lo entiendo… No lo entiendo. La gente fue testigo de cómo el dios dragón destruía nuestro país. Sin embargo, ¿dices que la catástrofe fue obra de la humanidad?

Eres inteligente, así que estoy seguro de que ya has notado varias cosas que no son naturales en la catástrofe, ¿no? El senado estaba en proceso de lograr las demandas de los dioses.

—… La nueva reina ya se había quedado embarazada de los “Gemelos de Dios”. Sólo había que esperar a que diera a luz con seguridad. —Entonces esos gemelos se convertirían en los avatares de los dioses… Y a través de su poder, el mundo se salvaría—. Y sin embargo… ¿Por qué los dioses no esperaron al “Engranaje del Crepúsculo”? Todavía quedaba tiempo antes del plazo profetizado.

El deseo. Como resultado de la unión de dos deseos, la catástrofe llegó mucho antes de lo previsto… Aunque se produjo de una manera diferente a la que alguien había previsto.

Por favor, se más específico.

No te precipites. Tendré que ir paso a paso. Si no lo hago… No podrás volver a salir de este espacio.

¿Qué?

Madam Merry-Go-Round es una mujer despiadada. Tiene la política de que los que vienen son bienvenidos, y los que se van no son echados de menos… Pero no es tan amable como para allanarte el camino ella misma. —Gammon señaló la caja de música que sostenía Nyoze—. Llegaste aquí a través de la “Nana” que suena en esa caja. Pero esa canción es un pasaje de ida. Me temo que no podrás escapar de aquí sólo con tocarla de nuevo.

—… ¿Ese hombre me tendió una trampa?

Bueno, ¿quién sabe? Puedo adivinar quién fue el que te la dio, pero aún no estaba loco cuando me reuní con él.

¿Es un conocido tuyo, Gammon?

¿…? Juraría que tu también deberías poder reconocerlo… Ah, bueno, dejemos eso para después. Si no pasamos por esto según los engranajes del tiempo, la puerta para escapar no se abrirá. Sin la llave, no tienes otro método disponible.

Todavía no entendía nada de lo que decía, pero Nyoze al menos comprendió que no tenía más remedio que hacer lo que Gammon le decía.

Varias luces pequeñas empezaron a surgir de la oscuridad alrededor de Gammon.

Cuando miró más de cerca, pudo ver que todas tenían forma de engranajes.

Estos diversos engranajes de luz, tanto grandes como pequeños, comenzaron a girar en el espacio que lo rodeaba.

Gammon tomó uno de los engranajes en la mano.

Esto, Nyoze, es un engranaje de tu memoria. Empecemos primero por aquí… Por aquel día que sirvió de catalizador para aquella sucia y mutua matanza.

Gammon soltó el engranaje y éste volvió a flotar en el aire.

Su luz se hizo más fuerte, hasta que ahuyentó toda la oscuridad de su entorno.

Esto es…

Una escena familiar había irrumpido en el campo de visión de Nyoze.

La sala de recepción del castillo de Alicegrad.

La grave solemnidad que tenía en los viejos tiempos, antes de que ocurriera la catástrofe, estaba más que presente.

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