Capítulo 6 – El Paradero del Milagro; Escena 4

-El último engranaje perdió su brillo.

Cuando terminó de mirar los recuerdos de Kiril, Nyoze pronunció con estupor:

El Proyecto “Ma”… Las acciones que habíamos emprendido, ¿todo ello carecía de sentido? Nosotros… La humanidad fue engañada por los dioses…

—…

—Y… no sé por qué, pero… tú lo sabías todo… ¿No es así, Gammon?

—… Sí.

—¿Entonces por qué no intentaste detenernos? ¡Tuviste muchas oportunidades!

—En primer lugar… sólo me enteré de todo eso cuando provoqué una revuelta contra nuestro padre y le robé su puesto como jefe del Senado. Hasta entonces, era tan ignorante como los demás.

—…

—Cuando entré por primera vez en el templo de Levia-Behemo, la reina Madam Merry-Go-Round me concedió el conocimiento del futuro… y al mismo tiempo me ató. Me puso bajo su observación. Ella es la gestora del tiempo. No podía permitir que lo altera…

—No lo entiendo. Si ése es el caso, ¿por qué Madam Merry-Go-Round te dio conocimiento del futuro?

Gammon cerró los ojos.

Sin volver a abrirlos, abrió la boca.

—Ella estaba devolviendo las cosas a como debían ser. Era por la divina providencia… o eso me dijo al principio, pero yo mismo no entiendo muy bien todo lo que tiene que ver con ella. En aquel momento, yo veía a Madam Merry-Go-Round como la misma persona que la reina anterior, Alice. Así que… estaba convencido de que tenía que esperar una oportunidad en la que el alma de Alice hubiera abandonado el templo, y su poder estuviera en su punto más débil.

—¿El alma de Alice? ¿En su punto más débil? ¿Qué quieres decir?

—Cuando su alma estuviera dividiendo su energía con otra alma que habitaba su vientre… en otras palabras, pensé que mi mejor oportunidad era cuando se hubiera quedado embarazada.

—… Espera un segundo. Estás diciendo que el alma de Alice estaba en…

—Había sido, después de todo, puesta donde pertenecía, justo antes de que su cuerpo naciera y Seth la dejara a la deriva en el río. Como resultado, dos almas vinieron a morar en ese cuerpo, y el alma de Alice… fue reconocida como “malicia” por la dueña original del mismo.

—Y así, en última instancia, el alma de Alice se apoderó del cuerpo. Habiendo perdido sus recuerdos, así me parece.

—Sí, ella era Irina.

En el momento en que Gammon pronunció ese nombre, uno de los engranajes que giraban a su alrededor empezó a brillar de nuevo.

—… Parece que aún le quedan algunos recuerdos a la memoria de Irina. —Gammon lo cogió con la mano—. No sé qué significado tiene aquí… Pero echemos un vistazo.

Capítulo 6 – El Paradero del Milagro; Escena 3

Este país está completamente podrido.

El deseo les ciega a todos.

Hacer que todo vuelva a su estado original

Es un deber que está en nuestras manos.


No había soldados ante la «Primera Muralla»; Kiril pudo abrirse paso fácilmente primero en el patio, y luego en el templo de Levia-Behemo.

Ya no tenía espacio en su corazón para albergar ninguna duda.

«Elluka… Elluka…»

Kiril oía su voz susurrar en sus oídos.

Tal hecho comenzó cuando se encontró cara a cara con su cadáver… Y continuaba sin cesar incluso ahora.

Al contrario, podía sentir su voz cada vez más fuerte cuanto más avanzaba por el templo.

El artefacto prohibido está justo delante.

Si lo haces ahora, nadie te descubrirá.

Vamos, date prisa,

Empezaremos aquí y ahora.

No lo dudes.

Sólo avanza, sigue corriendo.


Él causaría un milagro.

Un milagro que reviviría a Elluka.

La resurrección de un muerto era una hazaña que ni siquiera ese Seth podría lograr.

Lo que necesitaba era… el poder de los dioses.

Si ponía el cadáver dentro del «arca» que se decía que estaba dentro de este templo…

Elluka renacería en este mundo.

Eso era lo que su voz le había dicho.

La voz atrajo a Kiril hacia donde estaba el arca.

Llegó allí sin perderse ni una sola vez.

—… Así que esta es el arca “Pecado”…

Allí estaba, al final de una larga escalera, erguido como un enorme pilar.

Era muy diferente de los otros pilares del templo. Era inusualmente brillante, y la punta cerca del techo era afilada como la de una lanza.

Debía de tener una entrada en alguna parte.

Cuando Kiril empezó a acercarse a «Pecado», oyó una voz que le llamaba desde atrás.

—Así que has venido, Kiril.

Reconoció esa voz. Era una que había oído hacía poco.

Cuando se dio la vuelta vio al jefe del Senado allí de pie… Gammon.

En su mano derecha sostenía una espada, y en la izquierda una pistola.

—¿Qué estás haciendo aquí… Jefe del Senado.

—Eso debería ser obvio. Estoy aquí para matar al estúpido e insolente que invadió el templo.

—… Así que sabías desde el principio cuál era mi objetivo. ¿Por qué, entonces, me ayudaste antes?

—No importa lo que hubiera hecho… al final habrías llegado aquí, después de matar a innumerables soldados con tu cuchillo. Eso es lo que estabas destinado a hacer.

—…

—Quería evitar cualquier sacrificio innecesario. Eso es todo. El único que puede cambiar el destino… soy yo, sabiéndolo todo como lo sé.

—… ¿Qué es lo que sabes?

—Sé lo que vas a intentar hacer ahora. Y a qué resultado te llevará. … Como dije antes, todo.

—¿Tienes capacidad de ver el futuro?

—Así es, a medias. Están los “Sueños Púrpura”… El poder del clan Loop Octopus… Pero no fue eso. Una vez, cuando entré en este templovi a la reina y aprendí -o mejor dicho, recordé- el futuro.

—Yo… voy a resucitar a Elluka.

Kiril dejó la caja de madera en el suelo y sacó un cuchillo de su bolsillo.

—Grim el Fin… Pero ahora mismo no debería ser más que un simple cuchillo. Aunque perteneciera a ese desalmado, Pale Noël… no es una amenaza para mí.

—Sigues diciendo cosas que no entiendo…

—El único momento y lugar es este, cuando el poder de la reina está en su punto más bajo. Es la mayor oportunidad para cambiar la historia. Kiril… el «pecado original» que estás a punto de cometer… lo evitaré.

Gammon apuntó el arma directamente a Kiril y disparó sin esperar respuesta.

¡-!

Un dolor agudo recorrió el hombro derecho de Kiril.

Pero eso no fue todo. En el momento siguiente, Gammon corrió hacia Kiril y lo atacó con la espada que llevaba en la mano.

El brazo de Kiril se entumeció y cayó inerte. Ni siquiera pudo apuntar con su cuchillo a su atacante.

—¡Se acabó!

Gammon bajó la espada hacia el cuello de Kiril.

-Pero nunca llegó a asestar el golpe final.

Su espada se detuvo.

¿¡…!?

Algo se aferraba al cuerpo de Gammon.

Era como un humo blanco, como innumerables fantasmas con forma humana.

—-No fuiste lo bastante minucioso, Gammon —le susurró al oído uno de los fantasmas—. ¿Creías que éramos uno?

Gammon, cuyos movimientos estaban bloqueados por estas cosas. Supuestamente insustanciales, gritó:

¡Reina! Esto es ridículo, no deberías estar aquí ahora…

—Gammon. Intentasteis perturbar el tiempoLo consideramos un acto de insubordinación. Como guardiana del tiempo, te “castigaremos”.

El cuerpo de Gammon comenzó a hundirse.

Se abrió un agujero en el suelo y Gammon fue arrastrado a él por los fantasmas.

Ven, a la Tierra de la Diversión. Allí pasarás la eternidad como un náufrago.

—Maldita sea… ¡Déjame ir, reina-Madam Merry-Go-Round!

Los forcejeos de Gammon no sirvieron de nada… y así desapareció en las profundidades del agujero.

—…

Kiril no pudo hacer otra cosa que contemplar aturdido aquella escena.

El agujero desapareció rápidamente.

Además de los fantasmas… y Gammon también.

Era como si nadie hubiera estado allí desde el principio.

Gammon había llamado a esos fantasmas la «reina»… pero esa no era Irina.

Entonces… ¿era la reina anterior?

O la anterior a ella…


Eh, amado mío

Date prisa y colócalo.

Incrusta mi cuerpo ahí.

Una vez más escuchó la voz de Elluka.

«… Así es. Ahora no es el momento para esto.»

Seguía sangrando por el hombro derecho.

Kiril cargó una vez más la caja de madera sobre su espalda, sin hacer ningún movimiento para detener el flujo.

Luego se acercó a «Pecado» y buscó a lo largo de su superficie.

—… Aquí.

Había una larga muesca de la altura del cuerpo de Kiril.

Junto a ella, había una protuberancia que parecía una caja negra.

—Esta caja… tiene una especie de ojo de cerradura.

Este era probablemente el mecanismo para abrir la entrada.

Pero, naturalmente Kiril no llevaba ninguna llave encima.

Resignándose a ver si al menos podía hacer algo, decidió intentar abrirla.

Tiró el cuchillo que llevaba y en su lugar sacó una herramienta para sus trabajos secretos.

Confiaba mucho en la habilidad de sus dedos.

Pero parecía que esa caja tenía una estructura mucho más complicada y extraña que cualquier dispositivo mágico con el que Kiril hubiera trabajado antes.

«… Maldita sea, ya he llegado hasta aquí…»

No podía rendirse ahora.

Esto era por Elluka-


¡Venga, hazlo ya!

Vamos, maldito imbécil.

Deprisa, deprisa.

Colócala ahí

Parecía que Elluka se estaba irritando.

«¿Debería abrirlo a la fuerza…?»

Kiril volvió los ojos al cuchillo que había tirado hacía un momento.

… Pero ya no estaba allí.

En su lugar… había aparecido una pequeña llave dorada.

«… ¿Podría ser?»

Kiril cogió la llave y la introdujo en la cerradura de la caja negra.

… Encajaba perfectamente.

Otro milagro más.

¿Fue a discreción de los dioses o de Elluka?

«Ahora entonces, voy a abrirlo.

Y luego resucitaré a Elluka.

Lo que una persona sola no puede lograr, seguramente puede ser superado si estamos juntos.

Nuestro futuro nos espera aquí.

Veamos juntos el paradero del milagro.

Elluka-»

Kiril giró la llave.


Click.

-En el momento en que oyó ese ruido, Kiril volvió en sí de repente.

La voz que había estado oyendo hasta ahora.
La voz que le había traído hasta aquí.

¿Era esa… realmente la voz de Elluka?

10…

9…


—Lo has hecho bien, clon de Seth.

La entrada a «Pecado» se abrió, y la voz resonó desde dentro.

—Lo has conseguido… Tenías que ser tú, o no habría funcionado. Tenía que ser un miembro de la tripulación de la nave… o alguien como tú, que heredó todos sus genes.

Esa voz. La voz de Elluka. La voz que había seguido susurrando en el oído de Kiril.

… No, no lo era.

Esta… esta cosa no era Elluka.

—¿Quién… eres? —preguntó Kiril, con el rostro sumido en la desesperación.

—-Dios. Así es como nos llamáis.

—El dios dragón… Levia-Behemo…


8…

7…

—Humanos. Todos ustedes… han logrado demasiados fracasos. Nosotros… ya no podemos esperar a que nazcan los “Gemelos de Dios”.

El pilar frente a él -«Pecado»- comenzó a oscilar.


6…

5…

—Esa profecía de destrucción era una simple gilipolllez…. Sólo queríamos salir de aquí. Ahora que el proceso de certificación ha finalizado… puede que sea en un cuerpo de dragón, pero seremos libres.

Kiril cerró la puerta y giró la llave en la otra dirección.

Pero era demasiado tarde.

La oscilación no se detuvo, y la voz seguía oyendose.

4…

3…

—¿Por qué los “dioses” deben estar encerrados en un lugar como éste, mientras vosotros, los “humanos”, os regocijáis en vuestra libertad? … No es justo. Nosotros somos los que hicimos este mundo. Nosotros… vamos a arrebataros el mundo.

Las vibraciones crecieron en intensidad.

La superficie del pilar se puso al rojo vivo.


2…

1…

—… Espera… ¿Qué está pasando? Algo va mal. Se está descontrolando… ¿Ha tenido una avería? ¡Hijo de puta! A este paso…


… 0.

-La suerte ya está echada.

Hubo un destello brillante.

Y luego una explosión.


Aquello fue algo que jamás debió ocurrir.

La luz y el calor liberados por «Pecado» volaron el cuerpo de Kiril hacia atrás.

El templo. El patio. El castillo. Todo el país.

Las flores, las personas, Seth, Irina;

Todo fue envuelto, y todo desapareció.

Y desde dentro…

Se levantó un enorme dragón de dos cabezas, envuelto en llamas.

Capítulo 6 – El Paradero del Milagro; Escena 2

Oye, amado mío,

¿Puedes escuchar esta voz?

Eh, amado mío,

Si puedes oír esta voz,

Arroja mi cadáver en el arca del templo

Y permítete volver a la vida.

-La ceremonia de investidura como reina de Irina se celebraba en el castillo.

Sólo ese día, el ciudadano medio podía entrar libremente en el castillo.

Kiril subió al castillo con una enorme caja de madera a la espalda.

A mitad de camino, llegó a cierto lugar y se detuvo.

Era una pequeña tumba.

En la flamante lápida estaba escrito el nombre «Milky Eights».

—…

Durante un breve instante, Kiril continuó de pie, sin decir palabra, ante aquella lápida, juntando las manos.

El lugar de la ceremonia.

Había mucha gente reunida allí, todos celebrando a la chica que estaba sobre el altar.

«Irina…»

Kiril se quedó mirando a su hermana pequeña, que se había convertido en reina.

Un demonio, sonriendo como un ángel.

Kiril podía sentir cómo los pensamientos en su interior se convertían en convicciones.

«Ella… ya no es Irina.»

No era que la hubiera cambiado alguna «malicia» con la que había nacido.

Eso es lo que él quería creer.

Que era más bien algún demonio que había venido de otro mundo, y se había apoderado de su cuerpo.

La que mató a Elluka no fue Irina.

Fue ese demonio.

Kiril empuñaba un cuchillo dorado.

Se esforzaba por tomar una decisión sobre a quién se lo clavaría.

Si apuñalaba a Irina para matar al demonio, ella también moriría.

«¿Matar a mi hermana pequeña? Nunca podría hacer eso», le dijo a alguien en su mente. «¿No es cierto, Elluka?»

Una forma de matar al demonio sin matar a Irina…

Al final, a Kiril no se le ocurrió nada antes de que terminara la ceremonia.

Mientras caminaba por el pasillo, Kiril fue llamado a detenerse por un soldado.

—Eh, tú. ¿Qué es esa enorme maleta que llevas ahí?

Kiril respondió con los ojos vacíos:

—Ah… Es un dispositivo mágico. Terminé de repararlo para uno de los senadores, y ahora voy de camino a entregárselo.

—¿Entregar un trabajo de reparación… precisamente hoy?

—Estoy aquí por el día que es. Normalmente un ciudadano normal como yo nunca podría entrar en el castillo tan fácilmente, así que pensé que hoy era una buena oportunidad para hacerlo.

—Hmph. … Sólo para estar seguro, tendré que comprobar el contenido.

El soldado estiró su mano hacia la gran caja sobre la espalda de Kiril.

Pero en ese momento-

—Espera. No abras eso.

Alguien detuvo al soldado.

—¡S-Senador Gammon!

—Este es un artículo del más alto secreto. No sería ideal ponerlo a la vista tan fácilmente.

—Así que se trataba de un encargo para el jefe del Senado… En ese caso no hay problema.

—… Eso es todo. —Gammon se volvió hacia Kiril— Ahora, por favor, lleva esto a mi habitación.

—Por supuesto, señor —dijo Kiril tras suspirar

¿Por qué había acudido en su ayuda el jefe del Senado? … No lo sabía, pero aun así Kiril siguió adelante.

Naturalmente, la habitación de Gammon no era su verdadero destino. Para empezar, Kiril ni siquiera sabía dónde estaba su habitación.

El lugar que buscaba era…

El templo de Levia-Behemo, en el corazón del castillo.

Capítulo 6 – El Paradero del Milagro; Escena 1

Kiril estaba desesperado.

Su amada prometida estaba muerta.

Asesinada por su amada hermana.

Elluka había vuelto a casa.

… Como un cadáver inanimado.

Había sido transportada por el senador Nyoze y sus subordinados.

Lo único que salió de los labios de Nyoze fueron palabras de condolencia, y no dijo nada de la causa de la muerte de Elluka.

Pero Kiril lo sabía todo ahora.

-Después de todo, él lo entendía muy bien.

El destino de un «Niño Ghoul».

Elluka había borrado la «malicia» del corazón de Kiril.

Pero… para destruir algo, era necesario sacarlo hasta donde pudiera verse al menos una vez.

La «malicia» dentro de él, por un solo momento, se había desatado por completo, y luego había sido inmediatamente destruida. Ese único momento había sido tiempo suficiente para revivir los recuerdos que dormían en su interior.

Esos recuerdos nunca le habían parecido reales.

Para Kiril era como si estuviera leyendo la memoria de otra persona.

Aun así, no había duda de que era un camino que él mismo había recorrido.

Pale Noël.

Ese había sido su antiguo nombre.

Obedeciendo a la verdadera naturaleza de un «Niño Ghoul», no había dudado en participar en actos malvados.

Había aumentado su círculo de amigos, se había ahogado en pasiones efímeras y había conspirado para matar al Original, en quien se basaba.

Al final le habían arrebatado su yo y sus recuerdos, y había renacido en un niño llamado Kiril.

Tras la muerte de su padre adoptivo, encontró un diario escondido en el estudio.

Cuando lo leyó, completó los recuerdos de su pasado.

«Mis compañeros… los otros «Niños Ghoul», están esparciendo malicia por todo el país.

Últimamente he llegado a preguntarme si eso mismo no es un presagio de nuestra destrucción.

Yo no tengo «malicia» como los otros, y también envejezco rápidamente. Sin embargo, Seth nunca me ha llamado un «fracaso».

Sigue dedicando su pasión al Proyecto «Ma».

Creo que tiene la intención de volver a tomar el control como jefe del proyecto algún día, para salvar el mundo…

Hay veces en las que he pensado que Seth y yo somos los únicos que no tenemos «malicia».

Pero… hoy en día incluso su buena voluntad parece cuestionable.

¿Realmente el Proyecto «Ma» es para salvar a la gente?»

«Le robé a Seth su «obra maestra».

Acabé sacrificando a muchos de mis compañeros, pero no me arrepiento.

Cuando Kiril creciera, habría seguido el mismo camino que Pale, y llevado al mundo a un caos aún mayor.

Tenía que actuar antes de que eso ocurriera.»

«Lo que Kiril recogió fue probablemente el último “Niño Ghoul”.

No puedo ver ningún signo de «malicia» en ella.

Espero que sea un ser como yo…

A Kiril, por otro lado, no le queda mucho tiempo.

Creo que debería hacer una visita a ese templo del que oí hablar antes de que su «malicia» despierte del todo.
Sólo puedo rezar… para que el poder de las doncellas del santuario sea real.»

Había pensado que su hermana pequeña… Irina, estaba bien.

Que no había «malicia» dentro de ella.

Eso es lo que había creído, y sin embargo…

Un «Niño Ghoul» daría a luz a los «Gemelos de Dios».

¿Podría el mundo realmente ser salvado por eso?

-Kiril recordó a Meta.

¿Ella… y los niños que había parido, seguían vivos?

¿Seguía esperando a Pale en el bosque de Held?

Aunque así fuera, ahora no podría ir a verla.

La persona aquí ahora… era Kiril, no Pale.

Capítulo 5 – «Ma» Survival: Irina; Escena 4

-Los recuerdos de Elluka y luego los de Irina.

Cuando terminó de observar ambos, una atmósfera de silencio y oscuridad fluyó entre Nyoze y Gammon.

La realidad de cómo se elegía a la reina… Algo que Nyoze sólo había podido imaginar entonces, era una verdad que acababa de conocer ahora.

—Estábamos a punto de nombrar reina a una asesina.

Una enfermedad mental… ¿podían echar las culpas solo a esas palabras?

Todo el mundo tenía «malicia» en algún lugar de su corazón.

El propio Nyoze ciertamente no podía declarar con orgullo que era completamente virtuoso.

Pero había una gran diferencia entre actuar para hacer aflorar esa «malicia», y negarse a ponerla nunca en práctica.

—Me siento un poco… desanimado —suspiró Nyoze.

—¿Nos tomamos un descanso? —preguntó Gammon, que por una vez parecía preocupado por Nyoze.

—No… No hacer nada aquí, en la oscuridad, probablemente me deprimiría aún más. Cuanto antes salga de aquí, mejor.

—Ya veo. Bueno, entonces, este próximo será probablemente el último engranaje.

—¿Tendrá… las respuestas que busco?

—Rezo para que así sea. —Gammon tomó el último engranaje en su mano— Este es… el recuerdo de Kiril.

—Kiril… El fabricante de cajas de música que era el hermano mayor de Irina, y el prometido de Elluka… Espera un momento… ¡Eso es! ¡Por fin me he dado cuenta!

El ímpetu detrás de su venida aquí… el viejo que había dado la caja de música a Nyoze.
—Así que ese era… Kiril. Pero por qué ahora era mucho más viejo…

El contenido de la memoria que acababa de ver.

Decía que Kiril era uno de los vástagos de Seth.

Entonces… era un poco más fácil de entender si consideraba que el mismo cambio que le había ocurrido al cuerpo de Seth también le había ocurrido a Kiril.

—Envejecimiento rápido, huh…

En el pasado, Seth había sido destituido una vez por experimentar con la creación de humanos artificiales.

Eso significaba que Kiril e Irina eran ambos humanos artificiales creados durante ese tiempo.

Si es un efecto secundario de eso… ¿significa que Seth también era un humano artificial?

En cualquier caso, parecía innegable que la cuestión estaba fuera del ámbito de comprensión de Nyoze.

—Kiril… ¿Cómo es que estuvo involucrado en la destrucción del país?

A la pregunta de Nyoze, Gammon respondió con firmeza:

—Sería más rápido y fácil para ti verlo directamente. Sospecho que yo mismo… jugaré un papel en este recuerdo.

—¿Ah, sí?

—También conocerás la razón por la que estoy atrapado en este lugar.

Parecía que se acercaba al quid de la cuestión.