Capítulo 5 – «Ma» Survival: Irina; Escena 3

Avanzó por el pasillo.

No había caminos divergentes, así que no tenía motivos para dudar donde pisar.

El camino era más largo de lo que ella había imaginado, con su vista fría e inhumana extendiéndose hasta donde alcanzaba su vista.

El lugar al que finalmente llegó parecía ser el laboratorio de Seth.

Había montones de utensilios extraños.

Aunque debía de ser la primera vez que lo veía, Irina sintió cierta nostalgia.

Este podría ser el lugar donde nació… Eso fue lo que pensó.

—Bienvenida a Lunaca Labora —un anciano con la espalda encorvada saludó a Irina con estas palabras.

Su voz era la misma que la de Seth, que había escuchado antes.

—… No eres en absoluto como te imaginaba. Pensé que eras mucho más joven.

—Pensé que este cuerpo fue un éxito, pero parece que no estuve en lo correcto. Un día, de repente, empezó a envejecer a gran velocidad.

Quizá su negativa a reunirse con nadie se debía a que no quería que vieran ese aspecto.

Seth miró a Irina de arriba abajo con una mirada larga y persistente.

—Has crecido… Irina.

—Estoy segura de que debo ser toda una sorpresa para ti.

—No estés tan segura… En cierto sentido, podría llamarte mi última esperanza. La mayoría de mis “Niños Ghoul” han muerto o han sido eliminados por mi propia mano. Tú y Kiril sois los únicos que quedan… y a Kiril, por supuesto, le ocurrió aquello. Siendo él tan buen “Niño Ghoul”…

—¿Por qué alejaste a mi hermano de ti?

—Me lo robaron. Nunca imaginé que mi sabueso mordería la mano que le daba de comer. Ese Clockworker… lo convertí en mi peón por su brillantez, pero acabó siendo demasiado brillante. Cuando lo localicé, ya era demasiado tarde. Kiril ya no me interesaba, había perdido su «malicia». —Seth miró al techo y lanzó un gran suspiro— Soy la única “malicia pura” que queda en este mundo… Qué soledad. Me esforcé mucho por no ser el único.

—No. Yo todavía sigo aquí.

Los ojos de Seth se abrieron de par en par, sorprendido por las palabras de Irina.

—¿Tú? No digas tonterías. Eres un “fracaso”. No naciste con “malicia” en tu corazón. Estoy seguro de ello.

—… Eso no puede… ser. Entonces, ¿qué soy?

—Eso mismo te pregunté antes.

—Yo soy… yo.

—Ya veo. Filosóficamente hablando, supongo que eso es suficiente. Aun así, me gustaría tener una respuesta más concreta. En ese sentido, eres un objeto de estudio muy intrigante… Pero, por desgracia, hay demasiados asuntos de los que tenemos que ocuparnos primero.

Seth se dirigió al laboratorio y empezó a preparar algo.

—Muchacha pecadora que por tus propias manos acabaste con tres personas; Irina. Como nueva reina, debes llevar a los “Gemelos de Dios” en tu cuerpo y darlos a luz.

—… Ese es el objetivo del proyecto, sí.

—Implantaré la “Semilla de Dios” en tu vientre. Si te quedas embarazada, ese sería el primer logro. Si te quedas embarazada de gemelos, ese sería el segundo logro. Y si puedes llegar al parto, ese sería el logro definitivo.

—No me gusta el dolor.

—No te preocupes. Sólo será un ligero pinchazo. Poner el menor peso posible sobre el cuerpo de la madre aumenta las probabilidades de éxito.

Mientras terminaba de reunir el equipo necesario, Seth se puso la bata de quirófano.

—Bueno, entonces… ¿Empezamos?

Seth tendió su mano enguantada hacia Irina.

Capítulo 5 – «Ma» Survival: Irina; Escena 2

Irina tenía un secreto que nunca había confiado a nadie.

Tenía la misma enfermedad que su hermano.

La «malicia» habitaba en su corazón desde su nacimiento… Incluso podría decirse que tenía otra personalidad distinta.

Gracias a las excesivas medidas tomadas por su padre adoptivo, Irina se había visto obligada a sellar esta «personalidad maliciosa» durante mucho tiempo.

El cabeza de familia Clockworker fue el primero en darse cuenta de la anomalía de su hermano, decidiendo llevarlo al templo de Lighwatch.

La «malicia» que debería haber estado en el corazón de su hermano fue borrada por la doncella Elluka.

Para su «personalidad maliciosa», esto había sido equivalente a matar a su hermano mayor. Al mismo tiempo, empezó a recelar de que se borrara su propia existencia.

La forma en que la «personalidad maliciosa» lidió con esto fue… entregar su cuerpo a la otra personalidad dentro de ella, y esconderse en las profundidades de su corazón.

Continuando ocultándose, para que nadie la descubriera…

Y poco a poco, invadiendo la personalidad de la superficie, fusionándolas.

Tenía en su interior un débil recuerdo de cuando nació…

«Soy… un «fracaso».»

Podía recordar a Seth llamandola algo así cuando la vio de bebé.

«Seth me descartó… y se deshizo de mí.»

No sabía cómo había logrado sobrevivir.

Tal vez su padre adoptivo o su hermano la habían salvado.

Pero… lo único que recordaba remotamente… era la imagen del rostro de su hermano mientras corría hacia su padre adoptivo a la orilla de algún río, sosteniéndola en brazos.

La personalidad superficial de Irina no había sido particularmente activa en la idea de convertirse en reina.

Pero, para entonces, la «personalidad maliciosa» había llegado a dirigir con más fuerza sus pensamientos.

El momento de su despertar estaba cerca.

Irina se convertiría en la «verdadera Irina», se vengaría de Elluka, que había asesinado la «malicia» de su hermano, y luego se convertiría en reina y triunfaría sobre Seth.

Había matado a las otras candidatas solo por ser ese el método más eficaz que tenía para lograr su objetivo.

Para convertirse en reina… y destruir el caparazón que rodeaba su personalidad superficial, acelerando su fusión.

Cada vez que cometía un asesinato, la personalidad maliciosa podía sentir que ganaba hegemonía sobre ella.

Y entonces… cuando mató a Elluka, por fin se completó.

Capítulo 5 – «Ma» Survival: Irina; Escena 1

Sería tan falso como verdadero decir que quien lloraba era yo.

Tras recuperar la compostura, Irina miró al techo y dijo con calma:

Se acabó, Seth. —Y a continuación desvió la mirada hacia las ilusiones de Ly y Milky— … ¿O tengo que enfrentarme también a esas dos?

Tras un breve silencio, escuchó la respuesta de Seth.

—No, no será necesario.

Las ilusiones desaparecieron en un instante.

—Ya las venciste, después de todo.

La voz de Seth tenía un tono mucho más frío que hace un momento.

Tal vez estaba disgustado, o desconcertado.

Así que ahora soy la reina, ¿no?—insistió Irina.

Tras otra breve pausa, Seth respondió:

pero aún tengo una pregunta que me gustaría hacerte.

—¿Cuál?

—Tú… ¿Quién eres?

Pensando en lo que debía responder… Irina soltó un bufido burlón.

—Soy Irina. Irina Clockworker. Una artesana de cajas de música, la hermana pequeña de Kiril. Y… tú ya deberías saber de mi verdadera identidad.

—…

—Soy una “Niña Ghoul”. Uno de tus vástagos. Mi apariencia y personalidad pueden ser diferentes, pero el hecho es que tengo un “corazón de malicia” como el tuyo.

El silencio duró varios segundos.

Y entonces, entre las innumerables puertas que se adentraban en el templo… una de ellas se abrió lentamente.

—… Entra. Hablemos cara a cara.

No tenía sentido dudar ahora.

Irina empezó a caminar hacia la puerta.

Ni siquiera miró al cadáver de la que una vez fue su cuñada.

Capítulo 4 – «Ma» Survival: Elluka; Escena 4

Flores de sangre brotando de su espalda, Elluka cayó en el acto.

No pudo comprender lo que acababa de suceder.

… ¿Me apuñalaron?

Me apuñalaron por la espalda.

Con un tipo de cuchillo.

¿Fue Ly? ¿Milky?

No. Aún no han dado un solo paso desde donde están paradas.

¿Seth?

No. Sólo su voz está aquí, no puede estar cerca.

La única que está cerca es-

No.

No puede ser, no puede ser.

Ella no lo haría.

No es ella.

Irina…

Pensar en ella, apuñalándome con algún cuchillo oculto mientras la abrazaba

No puede ser verdad.

-Se oyó el sonido de un cuchillo cayendo al suelo.

De pie junto a ella

no había otra que Irina.

Al filo de la muerte, lo que vio

Fue-

El rostro de su joven cuñada entre llantos.

Capítulo 4 – «Ma» Survival: Elluka; Escena 3

-Ese día, Elluka había estado esperando que alguien fuera a buscarla a su habitación en el castillo.

—… Lady Elluka, por favor, por aquí.

Guiada por el soldado que finalmente llegó, se dirigió hacia algún lugar.

Ahora se encontraban ante la «Primera Muralla» que estaba en el corazón de Alicegrad.

Allí la esperaba Nyoze.

—Así que has venido, Elluka Chirclatia.

—…

—Creo que ya lo sabes, pero… ahora haré que tú e Irina entréis en el templo de Levia-Behemo.

El lugar al que se les había prohibido entrar hasta ahora.

Le habían dicho que dentro el jefe del proyecto, Seth Twiright, realizaría el examen final.

—Irina ya ha entrado y está allí esperándote.

—¿No va a entrar conmigo, senador?

—No, hasta aquí he llegado. Naturalmente, los soldados tampoco entrarán. Se ha decidido que el examen se realizará únicamente bajo la observación de Seth.

Nyoze le dijo que ni siquiera él sabía en qué consistiría el examen.

—… No creas que va a ser fácil para ti —le dijo a Elluka en tono de advertencia, o tal vez de amenaza—. Ese hombre, Seth… Por lo que he podido investigar, no es alguien en quien pueda depositar mucha confianza.

—Pero tienes que seguir sus órdenes… Qué triste debe ser la posición de un anciano estadista.

—Creo que hoy es, probablemente, la última vez que tendré que oírte hablar así. Tanto si te conviertes en reina… como si no.

Nyoze abandonó el lugar sin siquiera despedirse.

Las puertas se abrieron y Elluka pasó sola por debajo de ellas.

Era el patio en el que había estado antes.

Y más adelante, estaba el Templo de Levia-Behemo.

-Cuando entró en el templo, vio a Irina por detrás, merodeando sola.

Apenas la había visto últimamente, y no habían tenido ocasión de hablar.

—Irina- —Elluka la llamó.

¡Aah!– —Irina retrocedió un poco al girarse, mirando hacia ella con expresión rígida.

Se dio cuenta de que su cuerpo temblaba ligeramente.

Probablemente no era una respuesta a haber sido abordada tan repentinamente.

Estaba claro que tenía miedo de Elluka.

«Ya veo. Así que a Irina le pasa lo mismo», supuso Elluka.

Irina debía de haber caído en el mismo pozo de miedo y sospecha que Elluka.

Que la que mató a Ly y a Milky…

debía de ser «la otra candidata a reina».

El miedo a que alguien a quien adorabas como de la familia pudiera ser un asesino, no importaba cómo lo negara en su corazón, no había forma de borrarlo por completo.

—…

Ella quería abrazar a Irina en ese mismo instante.

«No soy una asesina, y tú tampoco.»

Tenía que ser el resultado de algún tejemaneje político, como dijo Nyoze.

… Pero antes de que Elluka pudiera moverse, la voz de un hombre desconocido resonó en el templo.

—-Bienvenidas, jóvenes damas.

Era sólo la voz, sin ninguna señal de su dueño, lo que llegó a los oídos de Elluka e Irina.

—Estoy seguro de que a estas alturas no necesitáis ninguna explicación sobre quién soy. … Soy Seth. Seth Twiright. Soy el jefe de este proyecto, y el científico más brillante del país.

Elluka alzó la voz hasta el techo.

Es un placer conocerle, Sr. Seth. Aunque creo que me gustaría verle la cara, si no es mucha molestia.

—Nos veremos, una vez que te conviertas en reina. No tengo interés en reunirme cara a cara con nadie que no sea la reina.

—Entonces, ¿empezarás el examen final de inmediato?

—Naturalmente. No tenemos tiempo ilimitado. Debemos empezar antes de que todo llegue a su fin.

El templo pareció estremecerse ligeramente.

Al momento siguiente, hubo una repentina y cegadora luz.

Elluka cerró los ojos sin pensar. Cuando volvió a abrirlos lentamente, ya había ocurrido algo extraño.

—¿Qué…?

Irina estaba allí de pie, igual que antes.

Pero no estaba sola.

Otras dos mujeres habían aparecido allí en algún momento.

—… ¿Estás viva? ¡Ly! ¡Milky!

Aunque Elluka las llamó, las dos no respondieron.

Sólo permanecieron en su sitio con expresiones vacías, armas en mano.

La voz de Seth sonó una vez más.

Originalmente había cuatro candidatas a reina. Dos de ellas se quedaron a medio camino, pero el juicio debe ser justo. Lo siento, pero así debe ser. Así que las he resucitado temporalmente. ¡Con el poder de la ciencia! ¡Qué cosa tan asombrosa es el poder de la ciencia! Pero lo que es realmente asombroso es… ¡mi intelecto!

Irina se quedó mirándolas atónita, aparentemente incapaz de comprender lo que tenía ante sus ojos.

Elluka tampoco podía ocultar su agitación.

Sin prestar atención a ninguna de ellas, Seth continuó hablando.

—En cuanto al contenido del examen… Es sumamente sencillo. Cada una de vosotras luchará y se matará entre sí, y la que sobreviva será la reina… Fácil, ¿verdad? La que tenga más poder, la que tenga las mayores habilidades mágicas, ganará. Eso es todo.

—… Esto es una locura —susurró Elluka, con la misma expresión de quien muerde un limón.

—Es la supervivencia del más fuerte. Es la providencia de la naturaleza, Elluka. Estos métodos primitivos son los más limpios… Esa es la opinión de los dioses. -¡Ahora, entonces, comencemos esta fiesta por la supervivencia!

A pesar de la instigación de Seth, Elluka no se atrevía a moverse.

«No soy una herramienta. No soy una marioneta.»

¿Quién accedería a una matanza mutua que no quería hacer?

-Irina tenía que estar pensando lo mismo.

Se acercó lentamente a Elluka. Su expresión estaba llena de desconcierto y tristeza.

Estaba claro de inmediato que no había ni una pizca de intención asesina allí.

—Querida cuñada… —Irina le habló—. Dejemos esto ya. Todo esto… no tiene sentido.

—…

—Ly y Milky, esas dos… probablemente sean ilusiones, poco más que falsas. Somos los únicos candidatos que quedan.

—… Supongo que sí.

—Tú deberías ser la reina, querida cuñada. Conozco tu fuerza. Y… eres la que mi hermano eligió, después de todo.

—Irina…

Seth empezó a gritar, como para echarles agua helada en su acuerdo:

¡Eh, eh, no voy a tolerar que nadie sea un aguafiestas abandonando antes de tiempo! Para empezar… ¿De verdad crees que la persona que no se convierta en reina podrá simplemente salir viva de aquí?

—¿Eh?

Elluka e Irina levantaron la vista al mismo tiempo.

—Hay que preservar la mística de la reina. El senado no va a soltar sin más a una candidata que sabe demasiado. Se desharán de quien salga de aquí… Eso es lo que siempre han hecho hasta ahora.


—Entonces… ¿qué debemos hacer? —
gritó Irina, su cuerpo una vez más comenzó a temblar de angustia.

Debo protegerla.

Debo proteger a esta chica.

A la preciosa hermanita.

De Kiril… y mía…

Con determinación en el pecho, Elluka abrazó a Irina.


—¿Querida… cuñada?

—Gracias, Irina… Estás a salvo, no te dejaré morir… te protegeré. Como reina, yo… te protegeré de todo lo demás.

Sí…

Mientras sea reina, tendré el mayor poder político del país.

Ni siquiera el senado o Seth podrán oponerse a mí.
Estoy segura de que puedo hacerlo.

Te protegeré.

Pase lo que pase.

Protegeré esta-

……

……… ¿Huh?