Capítulo 4 – «Ma» Survival: Elluka; Escena 2

Los Hijos de Dios no han nacido.



Los
Hijos de Dios no se pueden encontrar.



Alguien debe convertirse en madre.



Y dar a luz a los Hijos de Dios.



… Había oído la «Voz de Dios» tantas veces cuando era una doncella de santuario que se había hartado de ella.

Y ahora resonaba en la mente de Elluka por primera vez en años.

Aquella voz, cuyo género no podía discernir, le sonaba a Elluka como si le estuviera ordenando, o incluso implorando.

¿Se estaban impacientando los dioses?

Ansiosos por renacer pronto en el mundo terrenal.

-¿Para qué?

Para salvar el mundo… Esa era la teoría propuesta por el senado.

Suponiendo que fuera cierta, eso significaría que la amenaza que avanzaba sobre el mundo debía ser lo bastante poderosa como para rivalizar con el poder de los dioses.

Aún no había visto un solo presagio de tal cosa en ninguna parte.



«El Taller M
ágico Clockworker».

Así rezaba el cartel que habían colocado en el exterior del edificio en el que entró Elluka.

Hacía tiempo que no volvía por aquí.

Y como siempre Kiril estaba tranquilamente absorto en su trabajo ante su banco de trabajo.

Se dio cuenta de que Elluka estaba allí y levantó la cara.

—Bienvenida a casa, Elluka —le dijo, dedicándole una torpe sonrisa.

—Me alegro de estar de vuelta…
Cariño, ¿has envejecido?

—Jaja, parece que la última vez que te vi fue… hace casi mil años.

—Ni siquiera ha pasado un año.

—El trabajo se ha ido acumulando por aquí, para variar. Supongo que el cansancio se me nota un poco en la cara.

-El oficio de Kiril era el de hacer cajas de música, pero le resultaba un poco difícil ganarse la vida basándose únicamente en eso.

Los únicos que venían a comprar cajas de música eran los ricos a los que les gustaba la música. La cantidad que pagaban estaba bien, pero las cajas de música no eran el tipo de cosas que se venían a comprar varias veces al año.

Por eso, además de vender y reparar cajas de música, también aceptaba contratos para realizar el mantenimiento de equipos de precisión como relojes y similares.

Desde que Elluka empezó a trabajar en la tienda, también se había dedicado a trabajar en pequeños aparatos mágicos. Esto era algo que ella había hecho gratis muchas veces en sus días de doncella de santuario, pero aquí, con la inclusión de las habilidades y conocimientos de Kiril, eran capaces de manejar fácilmente restauraciones que habrían sido difíciles para ella en aquel entonces.

«
Hacemos un buen equipo.»

Los recordaba diciendo cosas así, sonriendo juntos.

Taciturno, antipático, incapaz de entender lo que pensaba, ésa era la primera impresión que había tenido de Kiril cuando lo conoció en el templo.

Pero supuso que eso no era más que el resultado de su «enfermedad mental». Tal y como era ahora, Kiril era brillante y alegre. Probablemente aún no se le podía considerar sociable en comparación con una persona normal, pero a Elluka le gustaba bastante su sinceridad.

Siempre era amable y a veces un poco tímido. Pero cuando se trataba de su trabajo, también tenía un lado testarudo.

Después de innumerables peleas, los dos se habían enamorado de forma natural…
, muy natural…

-El interior del taller estaba bastante limpio para haber estado ocupado últimamente.

Sus herramientas de trabajo estaban debidamente organizadas y guardadas en la estantería.

—Parece que Irina ha estado viniendo a casa con bastante frecuencia.

—Eso es porque es una entrometida. Siempre le digo que debería ser más parca en sus visitas para no entorpecer sus obligaciones en el castillo, pero…

El castillo es bastante aburrido. En realidad me pregunto si no está ayudando aquí para distraerse, con esa personalidad suya.

El anterior jefe Clockworker… el padre adoptivo de Kiril e Irina, había fallecido hacía cinco años.

Desde entonces hasta que apareció Elluka, la tienda la habían llevado ellos dos solos.

—Bueno, si has estado ocupad
o significa que la tienda prospera incluso sin mí aquí, así que eso es bueno al menos.

—Ciertamente no dejaría que la tienda que me dejó mi padre cerrara
conmigo aquí.

El anterior cabeza de familia había sido un antiguo miembro de Apocalipsis, y como tal aparentemente no había tenido muy buena reputación cuando abrió por primera vez el negocio. Pero con la forma en que manejaba su comercio, la opinión empezó a mejorar con el tiempo.

Al mismo tiempo, después de expiar sus pecados, se dedicó a ayudar a algunos de sus antiguos camaradas que habían quedado desamparados. Kiril e Irina
fueron supuestamente huérfanos de algunos miembros de Apocalipsis.

—…
Pronto una de nosotras será reina —dijo Elluka, tras unos momentos de vacilación.

—… Así es.

Y cuando eso ocurra, una de nosotras no podrá volver aquí.

—Cierto… pero tú has venido hoy.

—Sí… Esta podría terminar siendo la última vez… Así que…

Elluka abrazó a Kiril.


—Kiril… Te quiero.

—Y yo a ti… Elluka.

Los dos se besaron durante largo rato.



Elluka no tenía intención de volver al castillo esa noche.

Capítulo 4 – «Ma» Survival: Elluka; Escena 1

En su reunión de ese día, Elluka sugirió a Nyoze que detuvieran el proceso de selección de la reina.

—Esto es anormal lo mires por donde lo mires.

Dos de las cuatro candidatas habían muerto en muy poco tiempo.

Un accidente repentino, un suicidio… Aunque por lo que sabía Elluka, Milky al menos no había dado muestras de tener ningún problema.

—Me gustaría oír lo que piensa al respecto, senador Nyoze —le apremió Elluka, que por una vez parecía solemne.

Nyoze pareció comprender que también debía responder con sinceridad.

Tampoco creas que me tomo al pie de la letra el informe de las fuerzas de paz. Sospecho que algo está pasando entre bastidores.

—Entonces…

—Aun así, no habrá pausa en el séptimo proyecto. No es sólo mi postura, sino la de todo el Senado.

—…

—Esta no es la única vez que ocurre. Ya ha habido víctimas en todas las iteraciones del Proyecto “Ma” antes de esta… Tu hermana mayor Zellana fue una de esas personas.

—… Para ser sincera, ya he olvidado cómo era. Por aquel entonces era una niña.

—Esto puede sonar duro, pero para nosotros es demasiado tarde como para discutirlo ahora. Siempre habrá sacrificios cuando se trata de una posición tan poderosa como la de ser reina.

—Así que en otras palabras… ¿Crees que Ly y Milky fueron “borradas” por alguien por razones políticas?

—… No estoy diciendo eso. Puede que sea senador, pero no estoy en posición de saberlo todo como tú crees.

No es que las cosas que este joven senador le estaba diciendo fueran todas mentiras.

Ella podía entender eso por el hecho de que él había sido asignado como un «sustituto» de Seth Twiright, a pesar de que éste tenía una posición mucho más baja que la de un senador.

Sólo que… a Elluka le preocupaba una «posibilidad» diferente a la que él pensaba.

Un «motivo» mucho más directo que no tenía nada que ver con la política…

Cualquiera podría llegar a él con un poco de simple pensamiento…

Probablemente Nyoze no lo había pensado específicamente por su posición de senador.

Aun así… Elluka no se atrevía a expresarlo ahora.

—En cualquier caso… Estás diciendo que no aceptarás mi sugerencia.

—Así es. Irina y tú seguiréis viviendo aquí en palacio como hasta ahora. Por el contrario… si existe la posibilidad de que te asesinen, dejarte allí sola sería la medida más peligrosa.

—Bueno, supongo que era mucho pedir que un senador escuchara las palabras de una borracha sin remedio —espetó Elluka con sarcasmo.

Ante eso, Nyoze replicó con seriedad, sin mostrar ningún atisbo de disgusto:

Ahora mismo pareces bastante sobria. Y… eres bastante excepcional, Elluka Chirclatia.

—Dios mío, nunca me habría imaginado que me hablaran así. ¿De verdad eran tan buenas mis puntuaciones en la medición de habilidades mágicas?

—Lo eran, pero… eso no es lo único. Me parece que has estado interpretando deliberadamente el papel de “marginada” para que todos piensen eso de ti.

—Vaya… ¿En qué te basas para decir eso?

—Investigué un poco tu historia. Lo siento, pero es mi trabajo.

—…

—Tú y tu hermana fueron llevadas al templo de Lighwatch cuando eran jóvenes.

—Mi hermana me dijo… que fuimos “vendidas por nuestros padres”. Que ambas teníamos un poder especial, así que fuimos compradas por esa habilidad por el templo.

—Y tú tenías más poder que cualquier otra doncella del santuario. Más que el de tu difunta hermana, incluso. Escuché que con ese poder curaste los corazones de mucha gente malvada y los reformaste.

Así pues, parecía que lo había descubierto casi todo.

No parecía haber más remedio que Elluka se resignara a hablar con sinceridad.

—No me gusta mucho esa palabra, “gente malvada”. Todos estaban… mentalmente inestables. Nosotros los llamamos “HER”, pero sean lo que sean, en este mundo hay un número no pequeño de personas que fueron poseídas desde su nacimiento por una personalidad diferente en sus corazones: una personalidad demoníaca. Purificarlas y curarlas es la función de las doncellas del Templo de Lighwatch.

—Pero un día de repente huiste del templo.

—… He tenido mis sospechas, desde que era una niña. Supongo que el catalizador fue lo que le ocurrió a mi hermana. Zellana fue llevada al castillo por el anterior sacerdote principal… y luego nunca regresó.

Poco después se enteró de que Zellana había muerto tras no superar la «prueba de la reina».

Y, tras hacerse adulta, se había enterado de que el verdadero plan había sido no llevar a Zellana, sino a la joven Elluka, para realizar la «prueba de la reina».

Había encontrado el diario de Zellana al ordenar las cosas que había dejado atrás.

Lo que había descubierto a través de su contenido era que Zellana era consciente de los riesgos de la prueba y, reacia a exponer a su hermana pequeña al peligro, había sugerido al sacerdote principal que participara en la prueba en su lugar.

Pero no se trataba sólo de su hermana. Había una cárcel dentro del Templo de Lighwatch, y de vez en cuando había prisioneros. Elluka ya había hecho de carcelera.

Sólo los encerraban temporalmente para que las doncellas del santuario los trataran… Eso era lo que Elluka había pensado entonces.

Sin embargo… nunca recordaba que un solo prisionero que hubiera sido encerrado en aquella habitación hubiera vuelto a salir sano y salvo del templo después.

—Conocer el pasado del sacerdote principal acabó siendo la gota que comó el vaso.

—Que era un antiguo miembro de Apocalipsis… De todas formas, el senado lo reconoció como un reformado.

—Puede que se lavara las manos de sus crímenes, pero había una “oscuridad” diferente dentro de su corazón… Esa es mi honesta impresión, habiendo vivido allí.

Si se quedaba allí, en aquel templo, algún día también se apoderaría de ella esa «oscuridad»; fue ese miedo indescriptible el que había impulsado la huida de Elluka en aquel entonces.

—Para ser sincera, también me estaba hartando de mi rígida vida como doncella de santuario —dijo Elluka con una pequeña risa.

—Y después de eso conociste a Kiril Clockworker, y los dos empezasteis a vivir juntos.

—Aunque ese no fue nuestro primer encuentro.

—Me dijeron que Kiril recibió una vez un “tratamiento” tuyo.

—¿Lo has conocido?

—Sí. Parece un hombre honesto. Y es muy querido por los que le rodean. Dicen que es un hábil fabricante de cajas de música que ha heredado correctamente el trabajo del antiguo cabeza de los Clockworker.

—Me encontré con él de nuevo por pura casualidad. Fue pura suerte. Y Kiril y su hermana Irina me aceptaron, sin dudarlo ni un momento.

—¿No pensaste en volver con tus padres?

—En absoluto. ¿Cómo… están esos dos ahora?

—… Al parecer ambos fallecieron hace algún tiempo.

—Ah, ya veo. —La respuesta de Elluka fue contundente y rápida.

—-Empezaste a trabajar en la tienda de Kiril. Y… eso fue más o menos cuando empezaste a hacer el “tonto”.

—No quería que me llevaran de vuelta al templo. Así que empecé a hacer todo lo posible para romper mis mandamientos como doncella del santuario. Pensé que aunque los sacerdotes me encontraran… se darían por vencidos al considerarme una “depravada”. Aunque, bueno, supongo que ahora eso se ha convertido en lo que realmente soy.

—Estoy un poco confundido… ¿Por qué entonces aceptaste convertirte en candidata a reina? Si tenías alguna ambición de convertirte en reina, seguramente habría sido más beneficioso para ti permanecer en el templo.

—… —Elluka se quedó callada un momento y luego respondió—: … Es por Irina. La pillaron en esa inspección de habilidades mágicas obligatoria al mismo tiempo que a mí, y salió a la luz que ella también tenía el potencial en bruto para ser reina… Esa chica es demasiado reglada. Apostaría a que nunca tuvo intención de ir en contra de la voluntad del país para rechazar la “prueba de reina”.

—…

—Le dije que la prueba era peligrosa. Pero eso no la hizo cambiar de opinión en lo más mínimo. Así que… decidí ir con ella. Así podríamos enfrentarnos a la prueba el mismo día, y si algo parecía ir mal yo podría ir rápidamente a salvarla.

—Pero tus temores resultaron ser innecesarios.

—Sí. Irina superó la prueba sin problemas.

—Y tú también.

—… Bueno, eso no significa que quiera intentar activamente convertirme en reina. Así que, si ella quiere tomar la posición, estaré feliz de renunciar. Si lo hago, eso significaría que no hay más peligro, ¿verdad?

Pero Nyoze negó con la cabeza.


—Por desgracia, no puedo permitirlo. Lo que necesitamos para el proyecto es una reina con un potencial mágico mucho mayor. Para aumentar, aunque sea ligeramente, las probabilidades de que los “Gemelos de Dios” nazcan con éxito.

—… Pensé que los detalles del Proyecto “Ma” eran del más alto secreto. ¿Deberías hablar de ello tan a la ligera?

—Ya deberías saberlo, como antigua doncella del santuario. Eso es lo que he concluido. Para hablar más… por todos los derechos, estos son asuntos confidenciales, pero… los resultados de la medición de tu habilidad mágica fue considerada la más alta de las cuatro mujeres.

—¿Así que estás diciendo… que soy la candidata más prominente para reina?

—La decisión aún no es definitiva. Hay otros factores aparte del poder mágico a tener en cuenta, así que tendré que decidir quién de entre tú e Irina es más adecuada para ser reina.

—… Ya veo. Bueno, como quieras. Al menos te agradecería que reforzaras un poco más la seguridad por aquí. No quiero que me maten todavía.

—Yo me encargo. … Creo que es suficiente por hoy.

Terminada la discusión, Nyoze salió de la habitación.

Los pensamientos que flotaban en la mente de Elluka aún no se habían despejado.

«… Hay un millón de probabilidades contra una.»

Si Ly y Milky fueron asesinadas, ¿quién lo hizo?

¿Quién… tenía más que ganar con esto?

Pensando en ello simplemente, ella podría llegar inmediatamente a una respuesta.

Y esa


Era la persona que luch
ó con las dos mujeres ahora muertas para convertirse en reina.