Capítulo 9 – Chrono Story; Escena 6

-Y eso es todo lo que sé —dijo Lych, dando por concluido su relato.

Había muchas cosas que Nyoze quería preguntar, pero ante todo…


—¿Elluka… está viva?

—La mujer de la que hablaste, y la hechicera que presencié… no sé si son la misma persona, pero estoy seguro de que ese era el nombre por el que Held la llamaba.

—Así que existe la posibilidad de que sea otra persona… En realidad, las probabilidades de eso son probablemente más altas que la alternativa.

—¿Por qué piensas eso?

—Primero, verifiqué el cadáver de Elluka con mis propios ojos. De eso al menos estoy seguro, ella sí murió. Aunque naturalmente… tal vez un dios podría devolverla a la vida…

Levia-Behemo había atraído a Kiril a «Pecado» usando eso como pretexto.

Sólo que no había sido más que un señuelo. Era dudoso que Levia-Behemo tuviera realmente el poder de resucitar a un muerto.

Si fueran capaces de hacerlo, Levia-Behemo se habría apoderado fácilmente de los cuerpos de los «Gemelos de Dios» hacía mucho tiempo.

Había otra cosa que no coincidía entre la Elluka que Nyoze había conocido y la mujer que había aparecido en la historia de Lych.

—Esa “Técnica de Intercambio”… Es un hechizo de muy alto grado. Se dice que casi nadie puede usarlo. Necesitaría tener una cantidad considerable de poder mágico…

—¿Estás diciendo que Elluka no tenía tanto poder?

—… No lo puedo decir con certeza. Su habilidad era lo suficientemente alta como para hacerla apta para reina, pero por lo que investigué durante el proceso de selección de reina, nunca encontré ningún indicio en ninguna parte de que Elluka pudiera usar la “Técnica del Intercambio”.

—Podría ser que tu investigación no fuera lo suficientemente exhaustiva. ¿Existe la posibilidad de que te lo ocultara hábilmente?

—Aún así…

Ahora que el Reino Mágico estaba destruido, no había forma de saberlo con certeza.

De hecho, había rumores de que las doncellas del santuario de Lighwatch comulgaban con Held.

Pero Elluka había renunciado a ser doncella de santuario, y en su investigación no había encontrado pruebas de que hubiera abandonado el país en aquel momento.

—Podría ser más rápido reunirnos con esa hechicera directamente… Lych, ¿sabes dónde está ahora?

—Sólo puedo moverme dentro de este bosque. Así que me es imposible seguir el paradero de cualquiera que salga de él.

—Comprendo…

Hablando de gente que había abandonado el bosque, también le preocupaba qué había sido de esos gemelos.

Pero, por supuesto, eso también era algo que Lych no sabía.

—Ni sé si están vivos, ni si están muertos. … Aunque, ahora que ya han desatado a los “Demonios del Pecado Capital”, no tiene sentido que des caza a esos gemelos y los mates, ¿no?

—Yo… Supongo que sí.

—Los “Demonios del Pecado Capital” traerán destrucción… Suponiendo que las palabras de tu hermano sean ciertas, entonces lo racional es que trabajes para recuperarlos, igual que esa hechicera.

—¿Estás… de acuerdo con eso? Esos “Demonios del Pecado Capital” son tus amigos, después de todo.

—No tengo recuerdos. No soy amigo ni enemigo tuyo. Si estás demasiado desanimado para continuar, también me parece bien. Incluso si encuentras a los demonios, los recuperas y los destruyes, entonces sólo estarán cosechando lo que sembraron.

—…

—Bueno, si algún día llega el momento en que me vaya de aquí… espero que no resulte en que tenga que oponerme a ti.

Lych miró hacia arriba.

Un hermoso cielo azul se extendía sobre ellos.

—¿Terminamos ya con esto? —dijo—. Esta es probablemente la primera vez que hablo tanto tiempo con un humano. La mayoría de la gente corriente dice que soy travieso, y por eso huyen de mí.

—¿Los demás animales hablan realmente como tú? Por ejemplo, ese… oso que mencionaste en tu historia, Eater.

—No. Ninguno de los habitantes más viejos de este bosque puede entender el habla humana, ni hablarla ellos mismos.

—Ya veo. Probablemente podría obtener bastante información si pudiera conversar con ellos.

—Yo lo mantendría al mínimo. Held no es un ser tan pacífico como los humanos imaginan que es. Si fisgoneas demasiado, podrías provocar su ira.

—Lo tendré en cuenta, gracias.
—Entonces, adiós, humano.

En ese momento, Lych voló hacia el cielo.

.

……

………

… O iba a hacerlo.

El pájaro negro volvió a posarse ante Nyoze.

—¿Qué te pasa? ¿Olvidaste algo? —preguntó Nyoze.

—No… Parece que tengo un último regalo que ofrecerte.

—¿…?

—O para ser más específico, supongo que debería decir que es información. Cuando miré hacia abajo desde el cielo hace un momento… la vi por casualidad. Esa mujer está caminando por el bosque.

Esa mujer… No necesitó preguntar quién.

Era Elluka Clockworker.

Una respuesta a “Capítulo 9 – Chrono Story; Escena 6

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.