La carretera estaba más congestionada de lo habitual. Al salir de la oficina, no era tan preocupante, pero al entrar en la carretera nacional que conducía a las afueras, la congestión se hizo más evidente. Parecía que iba a tardar más de lo previsto.
Al tiempo, llegó a un punto en el que pronto podría abandonar Tsuruki, pero el flujo de coches se había detuvo por completo. No importaba cuánto esperara, no había señales de progreso.
Mirando a lo lejos, pudo ver varios coches de policía parados. ¿Este pequeño retraso se debía a algún tipo de accidente?
Como parecía improbable que la espera le revelara nada, Koudai salió del coche y decidió caminar hasta la zona que rodeaba al coche de policía para comprobar el lugar.
… El accidente había sido mayor de lo que pensaba. Cinco, no, seis coches, habían chocado en un accidente múltiple. El coche más lejano estaba completamente destrozado. Cualquiera en ese coche seguramente estaba muerto.
Pero, ¿por qué había ocurrido un accidente en un lugar como éste? La carretera nacional se extendía en línea recta, y no había obstáculos que pudieran bloquear la vista.
«¿Se durmió… o condujo borracho?»
Había otra cosa extraña en el lugar del accidente. El primer coche parecía haber chocado contra algo. ¿Con qué demonios fue?
Lo normal sería pensar que fue con un coche que fuera en dirección contraria. Sin embargo, todos los coches parecían ir en la misma dirección.
—Oh, pero si es Koudai Takahagi. —Alguien lo llamó desde atrás. Cuando se dio la vuelta, había allí una joven agente de policía. Koudai la reconoció de inmediato.
—¡¿Mekage Mika…?!
Mekage Mika. Era una compañera de instituto. No eran especialmente cercanos, pero estuvieron en la misma clase dos veces durante sus tres años, así que Koudai conocía su nombre. Por supuesto, era la primera vez que tenía constancia de que se había convertido en agente de policía.
—No puedes pasar de aquí —dijo Mekage sin rodeos.
—Eso me parece bastante obvio.
—¿Estás trabajando?
—Sí. Tengo que ir a Tokio, pero… si esta carretera está inutilizable, tendré que desviarme y tomar otra ruta.
Al oír esto, Mekage sacudió la cabeza con consternación.
—Todas las carreteras que llevan al exterior de la ciudad están bloqueadas.
—No entiendo muy bien a lo que te refieres. Bueno, no importa. Si no puedo usar el coche, tomaré el tren-
—Eso tampoco es posible. Los trenes también se han detenido… no podemos salir de Tsuruki.
—¿Qué demonios está pasando? ¿Ha ocurrido un ataque terrorista o algo así?
Aunque lo dijo en broma, Mika se quedó mirando a Koudai con una expresión seria.
—Bueno, ese podría ser el caso… en realidad, la situación es aún más anormal.
—¿Se lo puede explicar mejor a este inocente ciudadano respetuoso de la ley, oficial? Esto me está poniendo nervioso.
Los conductores detrás de Koudai y Mika probablemente estaban igual. El sonido de las bocinas de varios coches se oía alto y claro.
—… Ven por aquí. Es más rápido dejar que lo veas por ti mismo que explicártelo.
Mika hizo una seña con la mano y empezó a caminar hacia una dirección determinada. Iba a una acera aparentemente normal que estaba un poco alejada del lugar del accidente. Koudai la siguió en silencio.
Tras caminar unos metros, Mika se detuvo de repente y señaló el espacio que tenía delante.
—Mira, aquí. Intenta caminar hacia delante… lo más despacio posible.
Koudai no vio que hubiera nada allí. Si seguía caminando, simplemente se metería en la ciudad vecina. Así que Koudai caminó hacia adelante como Mika le indicó.
«No hay forma de que de repente me dispare un francotirador desde la azotea de un edificio… ¿verdad?»
Esto no era una serie de televisión. Koudai se rió de su propia imaginación mientras seguía caminando.
–Lo que ocurrió en el momento siguiente fue aún más extraño que lo que pensó.
—¿¡Eh…!? ¡¿Qué demonios está pasando?! ¡¿Esto es una broma, verdad?!
Una pared apareció delante de Koudai, bloqueando su camino.
Para ser precisos, fue golpeado por algo parecido a una barrera.
Al igual que antes, no había nada allí. La acera continuaba hacia delante.
Pero… él no podía avanzar.
Un muro invisible y transparente estaba, indudablemente, allí.
—Esta es la causa del accidente. Los vehículos que circulaban por la carretera nacional chocaron con este “muro invisible”.
Mekage dijo esto como si fuera algo natural, pero definitivamente no era normal.
Koudai estaba completamente confundido.
—¡¿Qué demonios es esto?! ¡¿Qué clase de mecanismo es este?! ¿Cómo se supone que-?
—Yo tampoco lo sé… pero de todos modos, este muro existe entorno todo Tsuruki.
—Entonces, ¡¿eso significa que no podemos salir de esta ciudad?!
—Claro, eso es lo que te he estado diciendo. Y eso no es todo. Toda comunicación, incluyendo teléfono e internet, ha sido cortada. Es imposible contactar con nadie de fuera… Tsuruki se ha convertido literalmente en una isla aislada.
Una situación que excedía por completo el sentido común estaba ocurriendo en esta ciudad. Koudai ya no era capaz de mantener la compostura y solo pudo quedarse boquiabierto.
—… Mekage-san.
—¿Qué pasa?
—Estás muy tranquila aún cuando las cosas se han puesto así de raras.
—No tiene sentido ponerse nervioso. Accidentes similares han ocurrido en otros lugares debido a la pared invisible. Tenemos que ocuparnos de ellos primero.
—Sigues dando prioridad a tu trabajo en un momento como este. Vaya, vaya, eres una policía modelo.
—Si los policías descuidamos nuestro deber en esta situación, causaremos aún más caos. No tenemos más remedio que hacer lo que podamos.
Koudai pensó para sí que ella tenía razón. Gracias a su actitud serena, Koudai por fin empezaba a recuperar la compostura.
—Bueno, me vuelvo a la oficina. Buena suerte con tu trabajo.
—Igualmente.
Koudai se despidió de Mika y regresó al coche en el que había llegado.
Al justo momento de subir al vehiculo sacó su teléfono móvil. Necesitaba informar de la situación a su jefe.
«… ¿Cómo demonios le explico yo esto?»
Seguro que le tomaría por loco por decir que no podía salir de la ciudad a causa de un muro invisible.
«Pero no hay otra manera de explicarlo. Es literalmente lo que pasa.»
Tocó la pantalla de su smartphone y llamó a su jefe de departamento.

Una respuesta a “Nivel 1 – Escena 2”