Capítulo 3, Sección 1 – La Historia Interior de la Chica; Escena 2

La Hija del Mal: Praefacio de Azul, páginas 134-149

 

✥ Kyle Marlon ~El País de Marlon, «Castillo de Marlon/Palacio Derecho»~

 

El «Palacio Derecho» poseía una forma de U y servía como vestíbulo, salón y zona residencial del Castillo de Marlon.

Los forasteros generalmente nunca entraban en ningún lugar del castillo fuera del Palacio Derecho. En realidad, las audiencias y las cenas tenían lugar aquí, ya que era el único sitio donde se podían llevar a cabo esas tareas.

Comparado con la monotonía de otras áreas, el diseño interior era comparativamente lujoso. La colección de muñecas Gine de mi madre estaba expuesta en todas partes.

Muñeca Gine era el término usado para las muñecas hechas con madera de Nechuha; últimamente se han puesto de moda entre las mujeres jóvenes y mayores. Durante mucho tiempo mi madre había estado coleccionando muñecas Gine como un hobby, así que poseía bastantes.

El Palacio Derecho solía tener muchas pinturas decorando sus paredes, pero hoy en día la mayoría de ellas han sido retiradas. La única que quedaba era del rey anterior, en lo profundo del salón de audiencias. Un retrato de mi padre.

En este salón de audiencias había tres personas: Keel, su hijo Shaw, y una mujer de mediana edad con un gran paquete, que probablemente era su asistenta.

Shaw y la mujer se arrodillaron una vez me vieron llegar, pero Keel permaneció de pie, y me dijo con una expresión de decepción:

—Me has hecho esperar bastante tiempo, Kyle.

Intenté inventar la excusa de que estaba ocupado por mi trabajo, pero él no creyó nada de eso.

—Oh, ¿y estuviste tan terriblemente ocupado con tu trabajo que tuviste que ignorar mi citación durante más de una semana?

Pasé junto a él y me senté en el trono que había en el punto más alto de la sala.

—No entiendes cual es mi situación. Tengo mi propio estatus en el que pensar. No puedo hacer lo que quiera en el continente.

—Tu estatus, eh… Bueno, bien. Por fin hemos conseguido reunirnos, de todas formas. Ha pasado algún tiempo, Kyle.

Keel sonrió.

—Sí, me alegro sobre todo de que ambos parezcamos estar bien.

Keel miró a su alrededor, pero sus ojos se detuvieron en Shaw y la mujer, que aún estaban arrodillados. Después de eso, volvió a mirarme e hizo una sugerencia.

—¿Está bien si estos dos esperan afuera? Contigo, pelirrojo, si es posible. —Señaló a Arkatoir— Me gustaría hablar a solas con Kyle si es posible. En privado, como compañeros y amigos.

—… Supongo que está bien. —Llevé mi mirada hacia Shaw— Es la primera vez que visitas el Castillo de Marlon, ¿no es así, Shaw? Arkatoir, ya que está aquí de todos modos, ¿qué tal si le das un tour?

—Sí, por supuesto.

Cuando lo dijo, Keel sonrió y le dio una palmada en el hombro a la mujer.

—Puedes dejar nuestro equipaje aquí, Gerda, así que ve con ellos. Hace tiempo que no os veíais, ¿verdad? Deberías adularlo.

—¿¡Eh!?

La mujer llamada Gerda y Arkatoir se pusieron rojos por alguna razón.

—¡V-Vámonos!

Arkatoir se dirigió a toda prisa a fuera con Gerda y Shaw a la cabeza.

—… ¿Qué clase de relación tienen esos dos?

Él parecía deleitarse con mi incapacidad para comprender la situación. Keel sólo respondió, sonriendo:

—Es exactamente lo que parece.

—… No son madre e hijo, ¿verdad?

—Estás muy lejos. A decir verdad, son un romance desparejo locamente enamorado.

—Ya veo… Bueno, cada uno a lo suyo, supongo.

Keel se quitó las gafas, limpió la suciedad con un trozo de tela y se las volvió a poner. Luego, con una expresión seria, dijo:

—Bueno, entonces, vayamos al quid de la cuestión.

—¿Vamos a otra habitación?

Si teníamos que tener una discusión confidencial, entonces una habitación más pequeña sería probablemente más conveniente.

Pero Keel rechazó mi propuesta, diciendo que no era necesario.

—Esta es una conversación entre un rey y un ciudadano. Esta habitación está bien.

Él estaba prestando atención a mi estatus. Estaba agradecido por eso, pero…

—No es propio de ti ser tan concienzudo.

—… Mikina me hizo saber que tenía que tener en cuenta mis modales mientras estuviera en el castillo.

«Ah, así que así era».

Poco después terminamos hablando entre nosotros sobre nuestras circunstancias mutuas, un poco sobre política económica, como el embargo comercial a Elphegort, y después de eso sobre las circunstancias dentro de Marlon.

Había pensado que me golpearía con un aluvión de preguntas sobre los problemas con Yukina y Germaine, pero Keel apenas tocó el tema. Cuando le pregunté por qué me respondió que era porque había oído los principales detalles sobre eso de parte de Germaine y Yukina.

—… En ese caso no había razón para que nos tomáramos la molestia de reunirnos así, ¿verdad?

Cuando refunfuñé esa queja, Keel me miró con su habitual sonrisa y respondió:

—¿Qué quieres decir? Sólo quería asegurarme de que estabas bien.

Esa era una forma suave de decirlo. En otras palabras, quería asegurarse de que yo había sido liberado del demonio.

—Bueno, Keel. … ¿Cuánto sabes?

—Antes de responder, quiero que me cuentes sobre la situación actual.

—¿Qué situación?

—No te hagas el tonto. La situación de la Emperatriz Viuda Prim y Ney Phutapie.

Probablemente no sólo lo preguntaba por Germaine y Yukina, sino también por su propia investigación personal.

Sabía por experiencia que no tenía sentido tratar de ocultárselo. Decidí hablar honestamente.

—… Las dos están en el Castillo Erizo ahora mismo.

—¿En la villa de la familia real? ¿Qué están haciendo allí?

Le expliqué que mi madre había ido al Castillo Erizo para mejorar su salud y que aún no había regresado, y por eso no me había reunido con ella desde que regresé a Marlon.

—No sé nada de Ney. No tengo ninguna prueba real de que esté allí.

—Si no tienes ninguna prueba, entonces ¿por qué crees que ella está ahí?

—Se vieron soldados muertos en los alrededores. … Ah, lo siento, los soldados muertos son…

Keel me interrumpió mostrando la palma de su mano.

—Lo sé. Los monstruos que Ney puede controlar, ¿no? Me enteré de ellos por mi hija… Así que esas cosas andan por ahí deambulando por Marlon, ¿hm?

—Sólo por la región norte ahora mismo. Si los dejamos sueltos se convertirá en un problema tarde o temprano. Sabes que es por eso que he estado ocupado, ¿verdad?

—… Eso me suena más a una excusa, pero te perdonaré. Aún así, con esto…— Keel vagó un poco y dejó caer su mirada, pareciendo estar clasificando alguna información en su mente— … Así que la Emperatriz Viuda es la mente maestra después de todo, hm.

Finalmente, murmuré en voz baja:

—¿Mente maestra? ¿Mente maestra de qué?

—De toda esta cadena de eventos.

—Y yo me pregunto qué es esa cadena de eventos.

Ya sabía lo esencial. Pero aún así tenía que preguntar.

—Qué tonto tan irrazonablemente obstinado eres. En ese caso, te diré todo mi razonamiento.

Keel se inclinó ante el trono, y comenzó su discurso.

—La Emperatriz Viuda Prim quería expandir el territorio de Marlon. Por eso necesitaba debilitar el poderío del país de Elphegort y el Reino de Lucifenia, que tenía igual o mayor poder que Marlon. Así que se alió con una hechicera, hizo preparativos entre bastidores, e indujo a ambos países a llegar al colapso.

Yo era el único que escuchaba este discurso, pero Keel siguió hablando con una voz muy voluntariosa, como si fuera un político dirigiéndose a un gran número de ciudadanos.

—Tú, e incluso yo mismo, te viste envuelto en las maquinaciones de su plan. Cuando ambos países perdieron su fuerza debido a la guerra y a la revolución posterior, tú, Kyle, fuiste poseído por un demonio, y te convertiste en un esclavo de tu lujuria por el poder. Y ahora Marlon se ha convertido en el país más poderoso de Evillious. ¡La Emperatriz Viuda debe estar complacida con eso!

Había ira en el tono de Keel. Tuve un pequeño problema para entenderlo. Los que más habían ganado debido a la extensión de la influencia de Marlon y la demanda de la guerra que la acompañaba no eran otros que él mismo y los comerciantes.

¿Era por un sentido de justicia? No puede ser. Keel no era ese tipo de persona.

—¿Por qué estás tan molesto, Keel? Esto no es propio de ti.

Keel respondió, mortalmente serio y siendo lo más ruidoso que había sido en todo el día:

—¿No es obvio? ¡Es gracias a todo eso que Yukina ha sido puesta en peligro!

… De vez en cuando no podía saber si era un hombre agudo y capaz o sólo un simplón.

Parecía que se había dado cuenta de que se estaba poniendo demasiado nervioso, Keel se aclaró la garganta como para disculparse.

—… Bueno, y está el hecho de que incluso yo soy un hombre devoto, en lo que respecta a las cosas. No puedo soportar la idea de que la prosperidad del país y el éxito de mis comerciantes se deban a un contrato con un demonio.

—¿Pero no es todo lo que has dicho una mera conjetura de tu parte?

—¿Qué? ¿Sigues negando la existencia del demonio que te poseía, incluso ahora? ¿Con todos los testigos?

—Bueno, eso… lo acepto. Pero no tienes ninguna prueba segura de que todo esto fue obra de mi madre.

Sabía que era un poco exagerado. El espejo de mano que el demonio había poseído era algo que mi madre me dio. Eso era una prueba, más que nada.

Pero tal vez mi madre fue simplemente engañada por Abyss I.R.

Abyss estaba muerta ahora.

Mi madre pudo haber sabido de eso, y me estaba evitando por arrepentimiento por todos los crímenes que había cometido hasta ahora. … Existía esa posibilidad, ¿no es así?

O quizás mi madre había sido encerrada en el Castillo Erizo por Ney, habiendo perdido el control, o quizás incluso por Elluka.

Había una base para eso también. Si el objetivo de mi madre era la prosperidad de Marlon, entonces ¿realmente permitiría que los soldados muertos alborotaran en su propio país?

Sí, había una gran contradicción formada en eso. Era natural pensar entonces que Ney había convocado a los soldados muertos por su propio juicio.

Tal vez las primeras palabras de Arkatoir habían dado en el blanco. Si esos soldados muertos hubieran sido convocados para acabar con la vida de mi madre…

En cualquier caso, teníamos que darnos prisa.

—De todos modos, hasta que no pueda ver a mi madre y preguntarle la verdad directamente, no puedo creer toda tu teoría.

—¿Preguntarle directamente? ¿Planeas ir al Castillo Erizo? —Cuando respondí afirmativamente, Keel se rascó la cabeza, despeinando su pelo con los dedos— ¿No hay soldados muertos vagando por ahí? No creo que lo consigas tan fácilmente.

—He estado preparando soldados para eso. Tenemos que suprimir a los soldados muertos de todas formas.

Soldados muertos… esta sería la primera experiencia de los soldados de Marlon combatiéndolos como enemigos. Pero había algunas personas que tenían experiencia en la lucha contra ellos en la Finca Freezis. Sería de gran ayuda si pudiera obtener algún consejo por su parte.

Después de que Keel suspirara distraídamente que podía hacer lo que quisiera, se dio la vuelta.

—Ah, es cierto. Olvidé que había traído esto conmigo. —Y luego comenzó a desenvolver el paquete que Gerda había estado llevando antes— Mira, mira esto. ¿Recuerdas este cuadro, Kyle?

Lo que Keel había traído era una pintura que mostraba a una chica de pelo dorado de pie con la costa de fondo. Debajo estaba escrito el seudónimo «Karchess Crim».

Por supuesto que no lo había olvidado. Este era el único cuadro que yo había pintado que quedaba. Lo hice cuando era un niño, así que me avergonzaba lo conspicuo que era su infantilismo técnico, mirándolo ahora.

«¿Avergonzado? ¿De qué tengo que avergonzarme?»

Ya había dejado de pintar. No había ninguna razón para avergonzarme de ello.

Como no podía soportar eliminarlo, Keel me lo había comprado.

—¿Por qué trajiste ese cuadro aquí?

—Bueno, hay algo un poco interesante en él. —Keel señaló a la chica de la pintura— Quería hablarte de la niña que usaste como modelo para la de este cuadro.

«¿La niña que había usado como modelo?»

Sólo la había visto una vez. Era una chica que mi madre había llevado al castillo cuando yo tenía catorce años, diciendo que era hija de un pariente. Me dejaron como su compañero de juegos.

Era una chica muy tranquila, y no me dijo nada sobre ella. Después de quedarse en el castillo por poco tiempo, se fue sin despedirse.

Comencé este cuadro con sentimientos casuales, ya que lo había empezado como una forma de matar el tiempo. Como la chica con la que lo había modelado se había ido a mitad de camino, tuve que completarlo pintando el resto de memoria.

Pero un buen trabajo salió de ese cuadro. Aunque fue así, si no hubiera sido elogiado por la Señora Margaret, podría haberme deshecho de él antes.

De todas formas, no sabía nada de esa chica excepto por la declaración de mi madre de que era la hija de un pariente. Ni siquiera sabía su nombre.

… No, quizás había oído su nombre. Pero lo había olvidado.

—¿Qué hay con la niña que había usado como modelo?

Francamente, no tenía ni idea de la conexión que podía tener con nuestra conversación actual, y tampoco sabía por qué Keel había traído deliberadamente ese cuadro aquí.

—Bueno, tengo alguna información que me ha llegado por casualidad durante mis varias investigaciones… Podría ser bastante impactante para usted.

—Dímelo directamente.

Parece que trajo el cuadro con la intención de hablar de ello.

—Bien, entonces, Kyle, esto sucedió hace unos veintitrés años…

—Con eso te refieres a cuando tenía cuatro años.

—No, cuando tenías ocho años. ¿Por qué tratas de ocultar tu edad tan casualmente?

—Lo siento, es una mala costumbre…

—Bueno, deja ese tipo de cosas para cuando coquetees con las mujeres… Volvamos a la conversación. En ese entonces, la Emperatriz Viuda Prim dejó la vida pública por un corto periodo de tiempo. En cuanto a la razón por la que lo hizo, supongo que no hace falta decirlo…

—Sí… En ese caso, lo recuerdo. Aunque sólo lo comprendí adecuadamente mucho más tarde de que sucediera.

En ese momento, mi madre se había quedado embarazada. Por todos los derechos debería tener un hermano o hermana emparentado conmigo por sangre, pero al final había sido un mortinato.

Había oído que debido a eso mi madre se había vuelto incapaz de tener más hijos. Después de eso, mi madre concentró todos sus afectos y esperanzas en mí.

—No estuviste presente en el parto, ¿verdad? —Mientras hacía su pregunta, la sonrisa habitual de Keel se desvaneció de su cara.

—Por supuesto que no.

—Ya veo… La cosa es que escuché de parte de la partera que trabajaba en ese entonces para la familia real la historia ese hijo. Aunque ella misma está muerta ahora. Según ella, la Emperatriz Viuda Prim no tuvo realmente un mortinato en ese entonces.

Sin darme cuenta de que me levanté de mi trono grité.

—¿Estás diciendo que el niño todavía estaba vivo?

—En efecto. Pero al público se le hizo creer que el bebé estaba muerto, y ocultó su existencia. Aunque no sé por qué lo hizo.

—Espera un minuto. Así que estás diciendo…

—Sí. La chica de este cuadro es el bebé de entonces… Tu hermana pequeña.

Todo era demasiado incomprensible para mí; me mareé. Volví a caer en el trono.

—¿Por qué haría… mi Madre tal cosa…?

—Eso no lo sé. No soy un diccionario que lo sabe todo.

—… ¿Qué le pasó? ¿¡Aún está viva!?

Keel asintió.

—Sí, todavía está viva.

Me levanté una vez más. Me acerqué a Keel y le agarré el brazo izquierdo.

—¿Dónde está? Si puedo, quiero conocerla.

Keel respondió, mientras me quitaba la mano de su brazo:

—… Está en el Castillo Erizo. Lo acabas de decir tú mismo.

—¿Qué estás…?

No puede ser.

No podía aguantar más. Caí de rodillas en el lugar y dejé caer mi cabeza.

—¿Finalmente te has dado cuenta?

Podía oír a Keel hablar desde arriba de mí. Seguir hablando sin vacilar con algo así era un signo de su frialdad. Pero ahora mismo no era el momento de ofenderme por eso.

 

 

Ney Phutapie.

La hija adoptiva de Mariam.

La jefa del Equipo de Maniobras Especiales.

Una mujer cruel y desagradable,

¿¡Era mi hermana pequeña!?

 

 

Incluso después de que Keel y los demás se fueron a casa, no me había movido del salón de audiencias.

Arkatoir se había quedado a mi lado por preocupación, pero después de ordenarle que se fuera, salió de la sala, diciendo:

—Por favor, toma con calma el trabajo de hoy y descansa pronto.

Me puse en pie, y me paré ante el retrato en el fondo de mi padre muerto.

Mi padre, que había sido tímido y débil de constitución. Un hombre que había sido la marioneta de mi madre, como yo.

«Supongo que tú tampoco sabías nada de esto».

Golpeé la superficie del cuadro con el puño tan fuerte como pude.

«Fuimos unos estúpidos. ¡Tanto tú como yo…!»

Colaboración || Renrianu Theater

92357120_104453054559203_2743722076161441792_n

¡Buenos días a todos! Espero que estén sanos y felices.

Hoy quería anunciarles una gran noticia para esta página, y es, como habréis averiguado por el titulo de esta misma entrada, ¡una colaboración con la página Renrianu Theater!

¿Eh? ¿Que qué página es Renrianu Theather? Pues, como podéis ver al visitar el link que os dejo, es una joven página de facebook de traducciones de Evillious del japonés. Así es, ¡más traducciones de Evillious al español!

Y… ¿en qué consiste esta colaboración? Bueno, fácil, dada la dificultad de este mi blog para traer material de Evillious del japonés, Renrianu ha aceptado esta alianza en la que yo mismo puedo publicar sus traducciones en mi página. Esto, por supuesto, no es de gratis. Yo, al igual que Dark, estamos estrechamente involucrados en el trabajo que está llevando a cabo Renrianu, no solo aconsejando (e incluso dando apoyo moral :p) si no también editando, corrigiendo texto, y creando material PDF.

Esto no significará que tanto yo, Kopo, como Dark dejemos de hacer nuestras traducciones, por supuesto. Cada uno seguirá haciendo su trabajo y seguiremos trayendo material propio. Pero no realizaremos/traduciremos de vuelta del material que Renrianu haya traducido, pues ya estará publicado en este blog, dada la alianza.

¡Muchas gracias a los componentes de Renrianu Theather!

Y ustedes, queridos lectores, esperen pronto sorpresitas en el blog ;D.

Índice: «Historia del Pecado Original -Crimen-«

OSS -Crime- Cover

¡Apoya al creador, compre las novelas! Apoye a mothy/akuno-p comprando la novela desde aquí. Tenga en cuenta que está en japones (Hasta donde tengo entendido, Toranoana no hace envíos internacionales, necesitaréis de un intermediario. Al ser un doujin puede que esté agotado por su limitada producción).

Título Original: 原罪物語 -罪-

Romaji: Genzai Monogatari -Tsumi-

>>Descargar PDF<<

Libro

Prólogo-Profeta Merry Go Round

Escena 1

Capítulo 1–Queen of the Glass

Escena 1—-Escena 2

Capítulo 2–Proyecto «Ma» -Eve-

Escena 1—-Escena 2—-Escena 3—-Escena 4—-Escena 5—-Escena 6—-Escena 7—-Escena 8—-Escena 9—-Escena 10—-Escena 11—-Escena 12—-Escena 13

Capítulo 3–Proyecto «Ma» -Adam-

Escena 1—-Escena 2—-Escena 3—-Escena 4—-Escena 5—-Escena 6—-Escena 7—-Escena 8—-Escena 9—-Escena 10—-Escena 11—-Escena 12—-Escena 13—-Escena 14—-Escena 15—-Escena 16—-Escena 17—-Escena 18

Capítulo 4–Proyecto «Ma» -Seth-

Escena 1—-Escena 2—-Escena 3—-Escena 4

Capítulo 5–Escape de la Bruja Salmhofer

Escena 1—-Escena 2—-Escena 3—-Escena 4—-Escena 5—-Escena 6—-Escena 7—-Escena 8—-Escena 9—-Escena 10—-Escena 11—-Escena 12—-Escena 13—-Escena 14

Capítulo 6–Moonlit Bear [E]

Escena 1—-Escena 2—-Escena 3

Capítulo 7–Moonlit Bear [A]

Escena 1—-Escena 2—-Escena 3

Epílogo–Y, al Castigo

Escena 1

Comentario del Autor y Notas sobre la Obra

Capítulo 3, Sección 1 – La Historia Interior de la Chica; Escena 1

La Hija del Mal: Praefacio de Azul, páginas 130-134

 

✥ Kyle Marlon ~ El país de Marlon, “Sala de Conferencias del Castillo de Marlon / Torre Central” ~

 

 

Quizás cuando se trataba de esplendor, el Castillo de Marlon no podía esperar alcanzar el del antiguo Palacio Lucifeniano. No era rival para el tamaño de sus jardines, y también lo superaba con la magnificencia de su decoración.

Pero tan limitados como estaban nuestros terrenos, cuando se trataba de la conveniencia de su uso práctico, teníamos la ventaja, y, sobre todo, la atmósfera digna que atravesaba todo el castillo era algo que simplemente no existía en el Palacio Lucifeniano, que tenía tan poca historia.

Durante los últimos días, había estado siguiendo una rutina diaria de clasificación de informes en la sala de conferencias de la Torre Central.

Los ministros superiores que servían en Marlon eran todos excelentes hombres. A pesar de que su rey había estado ausente de su país, administraron el lugar para mí.

«Tal vez este lugar no necesite un rey para empezar. Más bien, ¿no podrían operar más libremente sin su rey, que no es más que una máscara pública?» –Tal pensamiento masoquista revoloteó por mi mente.

En este país sabía lo poco que valía. Fue por esa razón que necesitaba obtener resultados en el extranjero. Al menos, había quedado atrapado por tales pensamientos hace poco tiempo.

Pero de una forma u otra hoy en día había llegado a preocuparme relativamente menos por esas cosas. Ese sentimiento de euforia y esa sensación de luto por perder mis objetivos que moraban en mi corazón, como si fueran niebla, desaparecieron.

Había algo en los informes más recientes que me preocupaba.

Era un informe de extraños monstruos humanoides que causaron daño a los ciudadanos en la región norte de Marlon, particularmente alrededor de la Región de la Piscina Sangrienta. Esos monstruos tenían la piel blanca y cuerpos parcialmente podridos, y, aunque en gran medida no confirmados, hubo informes de que salieron de las tumbas comunales para aquellos que habían muerto de la Enfermedad Gula.

«La Región de la Piscina Sangrienta… donde está el Castillo Erizo… donde está mi madre…»

De las características que figuran en el informe, había una alta posibilidad de que estos monstruos fueran soldados muertos. Las estantiguas que habían sido utilizadas para invadir el Imperio Beelzeniano… Solo podían ser convocadas por Ney, que tenía en su poder la “Copa de Conchita”.

Ella había dicho que iba a ver a Abyss I.R. para preguntar nuevamente sobre cómo usar la Copa de Conchita. Estaba la cuestión de dónde había ido Ney, viendo cómo Abyss I.R. estaba muerta, y dado que la propia Ney no se encontraba en ninguna parte del Castillo de Marlon, pero ahora parecía que estaba con mi madre en el Castillo Erizo.

A juzgar por su relación con Abyss I.R., era natural pensar que Ney y mi madre se habían unido. Y pensando en el peor escenario posible, también había una posibilidad de que Elluka estuviera trabajando con ellas.

Pero hay una contradicción sobre este brote de soldados muertos. Mientras pensaba profundamente en esa contradicción, Arkatoir entró en la sala de conferencias.

—Mis disculpas por la interrupción. ¿Tienes tiempo?

—Ah, adelante.

Arkatoir se aclaró la garganta y luego comenzó a hablar.

—En relación con la reunión de soldados, actualmente tenemos cerca de cuatro mil reunidos en el Castillo de Marlon y las guarniciones circundantes.

—Eso es menos de lo que estimaste.

—Sí… Los soldados del norte están ocupados en contrarrestar a los soldados muertos que antes te mencioné…

—Ya veo. En ese caso está bien. Simplemente nos uniremos a ellos en el sitio.

Las cejas de Arkatoir se alzaron sorprendidas.

—-! ¿Quieres decir que estos soldados partirán hacia la Región de la Piscina Sangrienta?

—Sí… Estoy preocupado por mi madre.

Arkatoir se emocionó un poco y comenzó a hablarme con palabras de elogio, como por lo impresionado que estaba de haber previsto la situación actual.

—No he recibido ninguna noticia de que el Castillo Erizo esté siendo atacado, pero tal vez la Emperatriz Viuda no pueda regresar debido a que está en guardia contra los soldados muertos. Puede que tenga guardaespaldas, pero no obstante, deberíamos ayudarla lo antes posible.

Así es. Qué normal que pensara de esa manera. Arkatoir no tenía idea de que existía la posibilidad de que el que convocó a los soldados muertos y la Emperatriz Viuda de su propio país estuvieran confabulados entre sí.

—Consultaré con nuestros generales sobre una estrategia con eso en mente.

—Te lo dejaré a ti. ¿Eso concluye nuestra reunión?

—No… hay una cosa más. —Arkatoir respiró hondo y continuó—. Keel Freezis ha llegado al Palacio Derecho.

—Lo ha hecho un poco antes de lo planeado. —De hecho, había prometido reunirme con Keel hoy. Se había exasperado, ya que no había ido a visitarlo. Me había asegurado una cita a la fuerza a través de Arkatoir, sabiendo que él no se negaría—. ¿No puede esperar hasta que haya terminado mi trabajo?

—Sí, le dije eso, pero él insistió en que él mismo estaba muy ocupado y que te reunieras con él de inmediato…

—¿Y no tuviste una refutación para él?

—Lo siento mucho…

Pensé que ese tipo de interacción era muy distante a las de Arkatoir. Incluso si se enfrentara a Keel, con su personalidad no estaría fuera de lugar rechazar rotundamente una demanda irrazonable como esa. El hecho de que él aceptara concertar la cita en primer lugar parecía indicar cierta timidez hacia Keel por su parte.

—Arkatoir, ¿Keel tiene algún tipo de control sobre ti?

—No, eso no es… Para empezar, apenas conozco a Keel Freezis.

—Entonces, ¿por qué eres tan obediente a él?

—No es tanto Keel como… bueno… lo siento.

A pesar de mis mejores esfuerzos, no pude captar lo que estaba sucediendo. Incluso si lo presionaba, al final era poco probable que aclarara sus razones.

—… Bueno, está bien. He estado ignorando su citación previa por mí, después de todo. Iré a verlo.

Puse en orden los documentos esparcidos en mi escritorio y salí de la sala de conferencias junto a Arkatoir.

Capítulo 2, Sección 2 – La Hechicera y el Bosque; Escena 5

La Hija del Mal: Praefacio de Azul, páginas 121-127

 

Yukina ~ El País de Marlon, «Finco Freezis/Sala de Estar» ~

 

 

Germaine recogió a la inconsciente Gumillia y todos volvimos a mi casa.

Después de llevar a Gumillia a una habitación, los miembros restantes de nuestro grupo fuimos a la sala de estar y Elluka se sentó en una silla.

—Bueno, entonces, ¿por dónde debería comenzar?

Germaine hizo lo mismo y se dejó caer en su asiento.

—Por el momento… ¿Qué tal si comienzas con si eres o no la verdadera Elluka en este momento?

Elluka confirmó que sí y asintió, sonriendo.

—Finalmente he regresado a mi antiguo cuerpo.

En ese momento llamaron a la puerta, y el criado entró nerviosamente en la habitación, llevando una taza y una olla en una bandeja.

—Di-disculpe… He traído su leche.

Elluka entrecerró los ojos e hizo una expresión agria.

—No puedo tomar leche. Tráeme un poco de té negro. Con limón.

—-Suspiro-…

El sirviente se inclinó y luego salió de la habitación. Pude escucharlo murmur un «Qué demonios le pasa…» tras pasar la puerta.

Me senté en una silla al lado de Germaine, frente a Elluka.

—Quiero que me expliques de principio a fin todo desde cuando usted y la señorita Gumillia salieron de esta casa hace cinco años.

—Eso llevará un tiempo. Bueno, me limitaré a las cosas importantes.

 

Después de abandonar la mansión Freezis hace cinco años, las dos tenían la intención de ir al este. Pero aparentemente, a mitad de camino se dieron cuenta de que no había un «Demonio del Pecado Capital» dentro del Contenedor del Pecado Capital llamado la «Espada de Venom» que obtuvieron de mi padre.

—No necesito explicar qué es un «Demonio del Pecado Capital»… ¿o sí?

—No…

El demonio que había poseído al Rey Kyle… Había otros como él morando dentro de los diversos Contenedores de Pecado Capital.

—Señorita Elluka, usted y la señorita Gumillia estaban recogiendo los Contenedores, ¿eh?

—Algo así. De todos modos, podía sentir que estaba ocurriendo algo, así que decidí suspender nuestro viaje hacia el este e investigar un poco eso mientras buscaba el demonio que debería haber estado en la Espada de Venom.

En el proceso de esa investigación, entraron al Palacio Lucifeniano y terminaron siendo blanco de la «Cacería de Brujas» del Rey Kyle.

—Fuimos al palacio porque sentí la influencia de un demonio en Kyle. El Demonio de la “Lujuria”, que debería haber estado en la “Espada de Venom».

—¿Entonces que le crecieran alas al señor Kyle fue obra de ese Demonio de la “Lujuria”?

Elluka sacudió la cabeza.

—No. Ese demonio, el que habita en el espejo, es el Demonio de la Soberbia. Ese fue el demonio que poseyó a Kyle después de que el Demonio de la “Lujura” huyera.

Hace cinco años, o en otras palabras, algún tiempo antes o después de la revolución, alguien había hecho que el Demonio de la “Lujura” poseyera a Kyle. Ese demonio supuestamente enloquecía los afectos y los impulsos sexuales de las personas que poseía.

—¿Impulsos sexuales?

Germaine vio mi cara enrojecida y sonrió.

—Creo que el enamoramiento de Kyle por Michaela fue por ese demonio. Aunque él mismo nunca lo reconocería.

Seguramente sería un gran shock para él saber que su amor hacia Michaela eran sentimientos nacidos por un demonio.

—En algún momento después de eso, el Demonio de la “Lujuria” se separó de él, y en su lugar fue poseído por el demonio de la “Soberbia”. Gracias a eso, Kyle se hinchó de soberbia y peleó contra otras naciones.

—Parece que el señor Kyle fue poseído muchas veces.

¿Eso significaba… que es un hombre pecador que tienta a los demonios?

 

—Él podría estar predispuesto a ello. Sin embargo, no tengo ninguna duda sobre que hay alguien más involucrado en todo esto.

Al final, Elluka y Gumillia no pudieron encontrar al Demonio de la «Lujuria», y al considerar que sus preparativos eran insuficientes para exorcizar al Demonio de la «Soberbia» que poseía a Kyle, cruzaron el mar hacia Marlon al año siguiente. Eso fue porque habían estimado que la madre de Kyle, la Emperatriz Viuda Prim, estaba relacionada con lo que le sucedía.

Pero fue allí donde se encontraron con la interferencia de Abyss I.R. y el Equipo de Maniobras  Especiales.

—Fui negligente. En ese momento no creía que todavía hubiera hechiceros como esa… Que no existieran más hechiceros más allá de mi misma. No pude escapar a tiempo y fui capturada por Abyss, o al menos, mi cuerpo lo fue.

—¿Solo tu cuerpo?

—Soy capaz de mover mi espíritu a otros cuerpos. Usando eso, pude hacer que mi espíritu se refugiara temporalmente en el cuerpo de Gumillia. En otras palabras, Gumillia terminó albergando un alma compuesta por la suya y la mía.

Ahora que lo mencionó, cada vez que me encontraba con Gumillia en el palacio después de que los soldados muertos se hubieran infiltrado en el Imperio Beelzeniano, había momentos en que ella parecía otra persona.

Si Gumillia tenía las personalidades de dos personas dentro de ella, entonces esos momentos debieron haber sido cuando Elluka se mostraba.

—¿Por qué harías algo como eso?

—Fui capaz de adivinar por el comportamiento de Abyss que si era capturada no podría escapar. Era un desperdicio, pero decidí separarme de mi cuerpo. Supuse que en ese momento no podría evitarse.

Renunciar a su cuerpo físico parecía bastante normal para ella.

—Luego escapé al Imperio Beelzeniano más allá del alcance de Marlon, y esperé mi oportunidad. Y ya conoces el resto.

Había hecho preparativos en Beelzenia, se reunió con Germaine y conmigo, exorcizó al demonio de Kyle y se dirigió a Marlon.

Y luego, hace poco tiempo, había recuperado su propio cuerpo de Abyss I.R.

—Y, finalmente, ¿quién es esa Abyss I.R.?

—¿Quién sabe? Eliminé su espíritu antes de que pudiera hacer alguna pregunta. Simplemente, a juzgar por su capacidad para secuestrar mi cuerpo y operarlo así, era una maestro de la «Técnica de Intercambio» como yo. … y si ese es el caso… Existe una gran posibilidad de que fuera alguien que se convirtió en madre en el Reino Mágico de Levianta, una sobreviviente de “Ma” de hace quinientos años… —Elluka continuó murmurando para sí misma.

—¿Señorita Elluka?

—Oh, lo siento. Esas cosas no tienen nada que ver contigo. … ¿Oh?

Parece que la puerta no estaba completamente cerrada. Un invitado inesperado y raro entró en la habitación desde la grieta abierta.

—Miau ♪

Era el gato rojo que había estado montado en el hombro de Elluka, o más bien, en el hombro de Abyss I.R. en el cuerpo de Elluka.

Ahora que lo pienso, había estado del lado de Abyss I.R. durante toda la batalla, pero en algún momento había desaparecido.

—¿Me ha confundido con su amo? Bueno, supongo que es comprensible, tengo la misma apariencia…

—Señorita Elluka, ¿qué tal si continuas cuidándola?

—Odio los gatos. ¿No puedes quedarte con él?

—Yo tampoco los aprecio demasiado. … ¿Señorita Germaine?

—Lo siento…

El gato se recostó inocentemente.

En ese momento, escuché el sonido de pasos y la voz de mi madre desde afuera de la puerta.

—Aquí gatito gatito ~ ♪ ¿Dónde has ido ~?

Los pasos se hicieron más fuertes, y finalmente estaban justo afuera de la puerta.

—¿Estás aquí?

Mi madre se asomó a la habitación desde la rendija de la puerta.

—Así que ahí estás, gatita. … ¿¡Oh!? Oh, Dios mío.

Parecía que había notado que Elluka estaba en la habitación.

—Señorita Elluka, usted está aquí. Ha pasado bastante tiempo, ¿no?

—Perdón por no haberte escrito durante tanto tiempo, señora. Ciertamente te gustan los gatos, ¿no?

No habíamos tenido una mascota como esta en la casa antes. Así que hoy era la primera vez que sabía sobre el gusto por los gatos de mi madre.

Ella cariñosamente levantó al gato en sus brazos y me miró.

—Hola Yukina, he decidido mantener este gato aquí en nuestra casa.

—¡¿Eh?! Um, mamá. ¿No sabes que no me gustan los gatos?

—Está bien. La mantendremos en mi habitación.

—No, ese no es realmente el problema-

—No seas tan quisquillosa, Yukina. Especialmente cuando es tan linda ~

Mi madre frotó su mejilla contra el gato, y una vez más dejó escapar un maullido.