Capítulo 4 – «Ma» Survival: Elluka; Escena 3

-Ese día, Elluka había estado esperando que alguien fuera a buscarla a su habitación en el castillo.

—… Lady Elluka, por favor, por aquí.

Guiada por el soldado que finalmente llegó, se dirigió hacia algún lugar.

Ahora se encontraban ante la «Primera Muralla» que estaba en el corazón de Alicegrad.

Allí la esperaba Nyoze.

—Así que has venido, Elluka Chirclatia.

—…

—Creo que ya lo sabes, pero… ahora haré que tú e Irina entréis en el templo de Levia-Behemo.

El lugar al que se les había prohibido entrar hasta ahora.

Le habían dicho que dentro el jefe del proyecto, Seth Twiright, realizaría el examen final.

—Irina ya ha entrado y está allí esperándote.

—¿No va a entrar conmigo, senador?

—No, hasta aquí he llegado. Naturalmente, los soldados tampoco entrarán. Se ha decidido que el examen se realizará únicamente bajo la observación de Seth.

Nyoze le dijo que ni siquiera él sabía en qué consistiría el examen.

—… No creas que va a ser fácil para ti —le dijo a Elluka en tono de advertencia, o tal vez de amenaza—. Ese hombre, Seth… Por lo que he podido investigar, no es alguien en quien pueda depositar mucha confianza.

—Pero tienes que seguir sus órdenes… Qué triste debe ser la posición de un anciano estadista.

—Creo que hoy es, probablemente, la última vez que tendré que oírte hablar así. Tanto si te conviertes en reina… como si no.

Nyoze abandonó el lugar sin siquiera despedirse.

Las puertas se abrieron y Elluka pasó sola por debajo de ellas.

Era el patio en el que había estado antes.

Y más adelante, estaba el Templo de Levia-Behemo.

-Cuando entró en el templo, vio a Irina por detrás, merodeando sola.

Apenas la había visto últimamente, y no habían tenido ocasión de hablar.

—Irina- —Elluka la llamó.

¡Aah!– —Irina retrocedió un poco al girarse, mirando hacia ella con expresión rígida.

Se dio cuenta de que su cuerpo temblaba ligeramente.

Probablemente no era una respuesta a haber sido abordada tan repentinamente.

Estaba claro que tenía miedo de Elluka.

«Ya veo. Así que a Irina le pasa lo mismo», supuso Elluka.

Irina debía de haber caído en el mismo pozo de miedo y sospecha que Elluka.

Que la que mató a Ly y a Milky…

debía de ser «la otra candidata a reina».

El miedo a que alguien a quien adorabas como de la familia pudiera ser un asesino, no importaba cómo lo negara en su corazón, no había forma de borrarlo por completo.

—…

Ella quería abrazar a Irina en ese mismo instante.

«No soy una asesina, y tú tampoco.»

Tenía que ser el resultado de algún tejemaneje político, como dijo Nyoze.

… Pero antes de que Elluka pudiera moverse, la voz de un hombre desconocido resonó en el templo.

—-Bienvenidas, jóvenes damas.

Era sólo la voz, sin ninguna señal de su dueño, lo que llegó a los oídos de Elluka e Irina.

—Estoy seguro de que a estas alturas no necesitáis ninguna explicación sobre quién soy. … Soy Seth. Seth Twiright. Soy el jefe de este proyecto, y el científico más brillante del país.

Elluka alzó la voz hasta el techo.

Es un placer conocerle, Sr. Seth. Aunque creo que me gustaría verle la cara, si no es mucha molestia.

—Nos veremos, una vez que te conviertas en reina. No tengo interés en reunirme cara a cara con nadie que no sea la reina.

—Entonces, ¿empezarás el examen final de inmediato?

—Naturalmente. No tenemos tiempo ilimitado. Debemos empezar antes de que todo llegue a su fin.

El templo pareció estremecerse ligeramente.

Al momento siguiente, hubo una repentina y cegadora luz.

Elluka cerró los ojos sin pensar. Cuando volvió a abrirlos lentamente, ya había ocurrido algo extraño.

—¿Qué…?

Irina estaba allí de pie, igual que antes.

Pero no estaba sola.

Otras dos mujeres habían aparecido allí en algún momento.

—… ¿Estás viva? ¡Ly! ¡Milky!

Aunque Elluka las llamó, las dos no respondieron.

Sólo permanecieron en su sitio con expresiones vacías, armas en mano.

La voz de Seth sonó una vez más.

Originalmente había cuatro candidatas a reina. Dos de ellas se quedaron a medio camino, pero el juicio debe ser justo. Lo siento, pero así debe ser. Así que las he resucitado temporalmente. ¡Con el poder de la ciencia! ¡Qué cosa tan asombrosa es el poder de la ciencia! Pero lo que es realmente asombroso es… ¡mi intelecto!

Irina se quedó mirándolas atónita, aparentemente incapaz de comprender lo que tenía ante sus ojos.

Elluka tampoco podía ocultar su agitación.

Sin prestar atención a ninguna de ellas, Seth continuó hablando.

—En cuanto al contenido del examen… Es sumamente sencillo. Cada una de vosotras luchará y se matará entre sí, y la que sobreviva será la reina… Fácil, ¿verdad? La que tenga más poder, la que tenga las mayores habilidades mágicas, ganará. Eso es todo.

—… Esto es una locura —susurró Elluka, con la misma expresión de quien muerde un limón.

—Es la supervivencia del más fuerte. Es la providencia de la naturaleza, Elluka. Estos métodos primitivos son los más limpios… Esa es la opinión de los dioses. -¡Ahora, entonces, comencemos esta fiesta por la supervivencia!

A pesar de la instigación de Seth, Elluka no se atrevía a moverse.

«No soy una herramienta. No soy una marioneta.»

¿Quién accedería a una matanza mutua que no quería hacer?

-Irina tenía que estar pensando lo mismo.

Se acercó lentamente a Elluka. Su expresión estaba llena de desconcierto y tristeza.

Estaba claro de inmediato que no había ni una pizca de intención asesina allí.

—Querida cuñada… —Irina le habló—. Dejemos esto ya. Todo esto… no tiene sentido.

—…

—Ly y Milky, esas dos… probablemente sean ilusiones, poco más que falsas. Somos los únicos candidatos que quedan.

—… Supongo que sí.

—Tú deberías ser la reina, querida cuñada. Conozco tu fuerza. Y… eres la que mi hermano eligió, después de todo.

—Irina…

Seth empezó a gritar, como para echarles agua helada en su acuerdo:

¡Eh, eh, no voy a tolerar que nadie sea un aguafiestas abandonando antes de tiempo! Para empezar… ¿De verdad crees que la persona que no se convierta en reina podrá simplemente salir viva de aquí?

—¿Eh?

Elluka e Irina levantaron la vista al mismo tiempo.

—Hay que preservar la mística de la reina. El senado no va a soltar sin más a una candidata que sabe demasiado. Se desharán de quien salga de aquí… Eso es lo que siempre han hecho hasta ahora.


—Entonces… ¿qué debemos hacer? —
gritó Irina, su cuerpo una vez más comenzó a temblar de angustia.

Debo protegerla.

Debo proteger a esta chica.

A la preciosa hermanita.

De Kiril… y mía…

Con determinación en el pecho, Elluka abrazó a Irina.


—¿Querida… cuñada?

—Gracias, Irina… Estás a salvo, no te dejaré morir… te protegeré. Como reina, yo… te protegeré de todo lo demás.

Sí…

Mientras sea reina, tendré el mayor poder político del país.

Ni siquiera el senado o Seth podrán oponerse a mí.
Estoy segura de que puedo hacerlo.

Te protegeré.

Pase lo que pase.

Protegeré esta-

……

……… ¿Huh?

Capítulo 4 – «Ma» Survival: Elluka; Escena 2

Los Hijos de Dios no han nacido.



Los
Hijos de Dios no se pueden encontrar.



Alguien debe convertirse en madre.



Y dar a luz a los Hijos de Dios.



… Había oído la «Voz de Dios» tantas veces cuando era una doncella de santuario que se había hartado de ella.

Y ahora resonaba en la mente de Elluka por primera vez en años.

Aquella voz, cuyo género no podía discernir, le sonaba a Elluka como si le estuviera ordenando, o incluso implorando.

¿Se estaban impacientando los dioses?

Ansiosos por renacer pronto en el mundo terrenal.

-¿Para qué?

Para salvar el mundo… Esa era la teoría propuesta por el senado.

Suponiendo que fuera cierta, eso significaría que la amenaza que avanzaba sobre el mundo debía ser lo bastante poderosa como para rivalizar con el poder de los dioses.

Aún no había visto un solo presagio de tal cosa en ninguna parte.



«El Taller M
ágico Clockworker».

Así rezaba el cartel que habían colocado en el exterior del edificio en el que entró Elluka.

Hacía tiempo que no volvía por aquí.

Y como siempre Kiril estaba tranquilamente absorto en su trabajo ante su banco de trabajo.

Se dio cuenta de que Elluka estaba allí y levantó la cara.

—Bienvenida a casa, Elluka —le dijo, dedicándole una torpe sonrisa.

—Me alegro de estar de vuelta…
Cariño, ¿has envejecido?

—Jaja, parece que la última vez que te vi fue… hace casi mil años.

—Ni siquiera ha pasado un año.

—El trabajo se ha ido acumulando por aquí, para variar. Supongo que el cansancio se me nota un poco en la cara.

-El oficio de Kiril era el de hacer cajas de música, pero le resultaba un poco difícil ganarse la vida basándose únicamente en eso.

Los únicos que venían a comprar cajas de música eran los ricos a los que les gustaba la música. La cantidad que pagaban estaba bien, pero las cajas de música no eran el tipo de cosas que se venían a comprar varias veces al año.

Por eso, además de vender y reparar cajas de música, también aceptaba contratos para realizar el mantenimiento de equipos de precisión como relojes y similares.

Desde que Elluka empezó a trabajar en la tienda, también se había dedicado a trabajar en pequeños aparatos mágicos. Esto era algo que ella había hecho gratis muchas veces en sus días de doncella de santuario, pero aquí, con la inclusión de las habilidades y conocimientos de Kiril, eran capaces de manejar fácilmente restauraciones que habrían sido difíciles para ella en aquel entonces.

«
Hacemos un buen equipo.»

Los recordaba diciendo cosas así, sonriendo juntos.

Taciturno, antipático, incapaz de entender lo que pensaba, ésa era la primera impresión que había tenido de Kiril cuando lo conoció en el templo.

Pero supuso que eso no era más que el resultado de su «enfermedad mental». Tal y como era ahora, Kiril era brillante y alegre. Probablemente aún no se le podía considerar sociable en comparación con una persona normal, pero a Elluka le gustaba bastante su sinceridad.

Siempre era amable y a veces un poco tímido. Pero cuando se trataba de su trabajo, también tenía un lado testarudo.

Después de innumerables peleas, los dos se habían enamorado de forma natural…
, muy natural…

-El interior del taller estaba bastante limpio para haber estado ocupado últimamente.

Sus herramientas de trabajo estaban debidamente organizadas y guardadas en la estantería.

—Parece que Irina ha estado viniendo a casa con bastante frecuencia.

—Eso es porque es una entrometida. Siempre le digo que debería ser más parca en sus visitas para no entorpecer sus obligaciones en el castillo, pero…

El castillo es bastante aburrido. En realidad me pregunto si no está ayudando aquí para distraerse, con esa personalidad suya.

El anterior jefe Clockworker… el padre adoptivo de Kiril e Irina, había fallecido hacía cinco años.

Desde entonces hasta que apareció Elluka, la tienda la habían llevado ellos dos solos.

—Bueno, si has estado ocupad
o significa que la tienda prospera incluso sin mí aquí, así que eso es bueno al menos.

—Ciertamente no dejaría que la tienda que me dejó mi padre cerrara
conmigo aquí.

El anterior cabeza de familia había sido un antiguo miembro de Apocalipsis, y como tal aparentemente no había tenido muy buena reputación cuando abrió por primera vez el negocio. Pero con la forma en que manejaba su comercio, la opinión empezó a mejorar con el tiempo.

Al mismo tiempo, después de expiar sus pecados, se dedicó a ayudar a algunos de sus antiguos camaradas que habían quedado desamparados. Kiril e Irina
fueron supuestamente huérfanos de algunos miembros de Apocalipsis.

—…
Pronto una de nosotras será reina —dijo Elluka, tras unos momentos de vacilación.

—… Así es.

Y cuando eso ocurra, una de nosotras no podrá volver aquí.

—Cierto… pero tú has venido hoy.

—Sí… Esta podría terminar siendo la última vez… Así que…

Elluka abrazó a Kiril.


—Kiril… Te quiero.

—Y yo a ti… Elluka.

Los dos se besaron durante largo rato.



Elluka no tenía intención de volver al castillo esa noche.

Capítulo 4 – «Ma» Survival: Elluka; Escena 1

En su reunión de ese día, Elluka sugirió a Nyoze que detuvieran el proceso de selección de la reina.

—Esto es anormal lo mires por donde lo mires.

Dos de las cuatro candidatas habían muerto en muy poco tiempo.

Un accidente repentino, un suicidio… Aunque por lo que sabía Elluka, Milky al menos no había dado muestras de tener ningún problema.

—Me gustaría oír lo que piensa al respecto, senador Nyoze —le apremió Elluka, que por una vez parecía solemne.

Nyoze pareció comprender que también debía responder con sinceridad.

Tampoco creas que me tomo al pie de la letra el informe de las fuerzas de paz. Sospecho que algo está pasando entre bastidores.

—Entonces…

—Aun así, no habrá pausa en el séptimo proyecto. No es sólo mi postura, sino la de todo el Senado.

—…

—Esta no es la única vez que ocurre. Ya ha habido víctimas en todas las iteraciones del Proyecto “Ma” antes de esta… Tu hermana mayor Zellana fue una de esas personas.

—… Para ser sincera, ya he olvidado cómo era. Por aquel entonces era una niña.

—Esto puede sonar duro, pero para nosotros es demasiado tarde como para discutirlo ahora. Siempre habrá sacrificios cuando se trata de una posición tan poderosa como la de ser reina.

—Así que en otras palabras… ¿Crees que Ly y Milky fueron “borradas” por alguien por razones políticas?

—… No estoy diciendo eso. Puede que sea senador, pero no estoy en posición de saberlo todo como tú crees.

No es que las cosas que este joven senador le estaba diciendo fueran todas mentiras.

Ella podía entender eso por el hecho de que él había sido asignado como un «sustituto» de Seth Twiright, a pesar de que éste tenía una posición mucho más baja que la de un senador.

Sólo que… a Elluka le preocupaba una «posibilidad» diferente a la que él pensaba.

Un «motivo» mucho más directo que no tenía nada que ver con la política…

Cualquiera podría llegar a él con un poco de simple pensamiento…

Probablemente Nyoze no lo había pensado específicamente por su posición de senador.

Aun así… Elluka no se atrevía a expresarlo ahora.

—En cualquier caso… Estás diciendo que no aceptarás mi sugerencia.

—Así es. Irina y tú seguiréis viviendo aquí en palacio como hasta ahora. Por el contrario… si existe la posibilidad de que te asesinen, dejarte allí sola sería la medida más peligrosa.

—Bueno, supongo que era mucho pedir que un senador escuchara las palabras de una borracha sin remedio —espetó Elluka con sarcasmo.

Ante eso, Nyoze replicó con seriedad, sin mostrar ningún atisbo de disgusto:

Ahora mismo pareces bastante sobria. Y… eres bastante excepcional, Elluka Chirclatia.

—Dios mío, nunca me habría imaginado que me hablaran así. ¿De verdad eran tan buenas mis puntuaciones en la medición de habilidades mágicas?

—Lo eran, pero… eso no es lo único. Me parece que has estado interpretando deliberadamente el papel de “marginada” para que todos piensen eso de ti.

—Vaya… ¿En qué te basas para decir eso?

—Investigué un poco tu historia. Lo siento, pero es mi trabajo.

—…

—Tú y tu hermana fueron llevadas al templo de Lighwatch cuando eran jóvenes.

—Mi hermana me dijo… que fuimos “vendidas por nuestros padres”. Que ambas teníamos un poder especial, así que fuimos compradas por esa habilidad por el templo.

—Y tú tenías más poder que cualquier otra doncella del santuario. Más que el de tu difunta hermana, incluso. Escuché que con ese poder curaste los corazones de mucha gente malvada y los reformaste.

Así pues, parecía que lo había descubierto casi todo.

No parecía haber más remedio que Elluka se resignara a hablar con sinceridad.

—No me gusta mucho esa palabra, “gente malvada”. Todos estaban… mentalmente inestables. Nosotros los llamamos “HER”, pero sean lo que sean, en este mundo hay un número no pequeño de personas que fueron poseídas desde su nacimiento por una personalidad diferente en sus corazones: una personalidad demoníaca. Purificarlas y curarlas es la función de las doncellas del Templo de Lighwatch.

—Pero un día de repente huiste del templo.

—… He tenido mis sospechas, desde que era una niña. Supongo que el catalizador fue lo que le ocurrió a mi hermana. Zellana fue llevada al castillo por el anterior sacerdote principal… y luego nunca regresó.

Poco después se enteró de que Zellana había muerto tras no superar la «prueba de la reina».

Y, tras hacerse adulta, se había enterado de que el verdadero plan había sido no llevar a Zellana, sino a la joven Elluka, para realizar la «prueba de la reina».

Había encontrado el diario de Zellana al ordenar las cosas que había dejado atrás.

Lo que había descubierto a través de su contenido era que Zellana era consciente de los riesgos de la prueba y, reacia a exponer a su hermana pequeña al peligro, había sugerido al sacerdote principal que participara en la prueba en su lugar.

Pero no se trataba sólo de su hermana. Había una cárcel dentro del Templo de Lighwatch, y de vez en cuando había prisioneros. Elluka ya había hecho de carcelera.

Sólo los encerraban temporalmente para que las doncellas del santuario los trataran… Eso era lo que Elluka había pensado entonces.

Sin embargo… nunca recordaba que un solo prisionero que hubiera sido encerrado en aquella habitación hubiera vuelto a salir sano y salvo del templo después.

—Conocer el pasado del sacerdote principal acabó siendo la gota que comó el vaso.

—Que era un antiguo miembro de Apocalipsis… De todas formas, el senado lo reconoció como un reformado.

—Puede que se lavara las manos de sus crímenes, pero había una “oscuridad” diferente dentro de su corazón… Esa es mi honesta impresión, habiendo vivido allí.

Si se quedaba allí, en aquel templo, algún día también se apoderaría de ella esa «oscuridad»; fue ese miedo indescriptible el que había impulsado la huida de Elluka en aquel entonces.

—Para ser sincera, también me estaba hartando de mi rígida vida como doncella de santuario —dijo Elluka con una pequeña risa.

—Y después de eso conociste a Kiril Clockworker, y los dos empezasteis a vivir juntos.

—Aunque ese no fue nuestro primer encuentro.

—Me dijeron que Kiril recibió una vez un “tratamiento” tuyo.

—¿Lo has conocido?

—Sí. Parece un hombre honesto. Y es muy querido por los que le rodean. Dicen que es un hábil fabricante de cajas de música que ha heredado correctamente el trabajo del antiguo cabeza de los Clockworker.

—Me encontré con él de nuevo por pura casualidad. Fue pura suerte. Y Kiril y su hermana Irina me aceptaron, sin dudarlo ni un momento.

—¿No pensaste en volver con tus padres?

—En absoluto. ¿Cómo… están esos dos ahora?

—… Al parecer ambos fallecieron hace algún tiempo.

—Ah, ya veo. —La respuesta de Elluka fue contundente y rápida.

—-Empezaste a trabajar en la tienda de Kiril. Y… eso fue más o menos cuando empezaste a hacer el “tonto”.

—No quería que me llevaran de vuelta al templo. Así que empecé a hacer todo lo posible para romper mis mandamientos como doncella del santuario. Pensé que aunque los sacerdotes me encontraran… se darían por vencidos al considerarme una “depravada”. Aunque, bueno, supongo que ahora eso se ha convertido en lo que realmente soy.

—Estoy un poco confundido… ¿Por qué entonces aceptaste convertirte en candidata a reina? Si tenías alguna ambición de convertirte en reina, seguramente habría sido más beneficioso para ti permanecer en el templo.

—… —Elluka se quedó callada un momento y luego respondió—: … Es por Irina. La pillaron en esa inspección de habilidades mágicas obligatoria al mismo tiempo que a mí, y salió a la luz que ella también tenía el potencial en bruto para ser reina… Esa chica es demasiado reglada. Apostaría a que nunca tuvo intención de ir en contra de la voluntad del país para rechazar la “prueba de reina”.

—…

—Le dije que la prueba era peligrosa. Pero eso no la hizo cambiar de opinión en lo más mínimo. Así que… decidí ir con ella. Así podríamos enfrentarnos a la prueba el mismo día, y si algo parecía ir mal yo podría ir rápidamente a salvarla.

—Pero tus temores resultaron ser innecesarios.

—Sí. Irina superó la prueba sin problemas.

—Y tú también.

—… Bueno, eso no significa que quiera intentar activamente convertirme en reina. Así que, si ella quiere tomar la posición, estaré feliz de renunciar. Si lo hago, eso significaría que no hay más peligro, ¿verdad?

Pero Nyoze negó con la cabeza.


—Por desgracia, no puedo permitirlo. Lo que necesitamos para el proyecto es una reina con un potencial mágico mucho mayor. Para aumentar, aunque sea ligeramente, las probabilidades de que los “Gemelos de Dios” nazcan con éxito.

—… Pensé que los detalles del Proyecto “Ma” eran del más alto secreto. ¿Deberías hablar de ello tan a la ligera?

—Ya deberías saberlo, como antigua doncella del santuario. Eso es lo que he concluido. Para hablar más… por todos los derechos, estos son asuntos confidenciales, pero… los resultados de la medición de tu habilidad mágica fue considerada la más alta de las cuatro mujeres.

—¿Así que estás diciendo… que soy la candidata más prominente para reina?

—La decisión aún no es definitiva. Hay otros factores aparte del poder mágico a tener en cuenta, así que tendré que decidir quién de entre tú e Irina es más adecuada para ser reina.

—… Ya veo. Bueno, como quieras. Al menos te agradecería que reforzaras un poco más la seguridad por aquí. No quiero que me maten todavía.

—Yo me encargo. … Creo que es suficiente por hoy.

Terminada la discusión, Nyoze salió de la habitación.

Los pensamientos que flotaban en la mente de Elluka aún no se habían despejado.

«… Hay un millón de probabilidades contra una.»

Si Ly y Milky fueron asesinadas, ¿quién lo hizo?

¿Quién… tenía más que ganar con esto?

Pensando en ello simplemente, ella podría llegar inmediatamente a una respuesta.

Y esa


Era la persona que luch
ó con las dos mujeres ahora muertas para convertirse en reina.

Capítulo 3 – «Ma» Survival: Milky; Escena 5

Por lo que Nyoze podía recordar, la muerte de Milky se había considerado un suicidio, y no se había llevado a cabo ninguna otra investigación.

Al final, su presencia había sido motivo de preocupación para mucha gente, y hubo muchos que se alegraron de su muerte.

¿Quién había atacado a Milky? Al igual que con Ly, no podía deducirlo del propio recuerdo.

Todo lo que había aprendido eran los verdaderos motivos de Milky… Y que había cometido un grave malentendido.

Seth y Pale no eran la misma persona.

Esto era un hecho que sólo una pequeña porción de la gente sabía, pero los dos eran hermanos gemelos.

Por esa razón Seth había perdido su prestigio durante un tiempo, habiendo sido sospechoso de tener una conexión con Apocalipsis.

Se podría decir entonces que era natural que mantuviera alejado a un antiguo miembro de Apocalipsis como Milky.

Ese gato… era un ser muy peculiar y siniestro, pero teniendo en cuenta que Seth era después de todo un científico, se podía concluir razonablemente que era una invención suya.

¿Era Seth el que había matado a Milky, o había sido otra persona? … Nyoze supuso que no tenía mucho sentido especular sobre eso ahora.

Todo eran trivialidades ahora que el país ya había caído en la ruina… No era eso lo que Nyoze quería saber.

Quería saber sobre la Catástrofe que vino después.

Pero por mucho que le insistiera, Gammon no contestaba.

Para hacer funcionar esta máquina llamada verdad, tendría que hacer girar los engranajes en orden.

-Parecía que había llegado el momento de que el engranaje de Elluka Clockworker girara ahora.

Capítulo 3 – «Ma» Survival: Milky; Escena 4

……

Su cuerpo flotaba en el aire.

¿Dónde estaba?

Había demasiada oscuridad como para ver.

¿Estaba en el templo?


No, estaba en el patio.

Su cuerpo no podía moverse.

No podía ir a ninguna parte: ni al suelo, ni delante de ella, ni a los lados, ni detrás.

La espada que creía tener en la mano no estaba a la vista.

Sólo flotaba.

… No.

No estoy flotando.

Me están ahorcando.

Había un árbol en el patio.

Probablemente estoy allí.

Hay una cuerda, apretando mi cuello.

No puedo hablar, no puedo respirar.

No respiro.

… En aquel entonces, fue atacada repentinamente por alguien, con su cuello siendo apretado por detrás.

Y entonces todo se nubló.

Milky finalmente se dio cuenta.

De que ya estaba muerta.

De algún modo, sólo quedaba su conciencia, ardiendo como una brasa moribunda.

Pero pronto se extinguiría por completo.

Pale

Había alguien que quería que conocieras.

Ahora viven en un país al otro lado del mar.

… Tu hijo.

Pale-

Quería verte.

Sólo una vez más.