Episodio 4– Adiós, Amigo Mío; Escena 2

Juicio de la Corrupción, páginas 109-115

 

La principal base de operaciones del Conglomerado Yarera-Zusco estaba en Aceid, la capital del país de Elphegort, al sur de Divina Levianta.

Gallerian y Kayo -es decir, Ma- visitaron su sede principal para reunirse con Gusuma Yarera, hermano mayor de Mira y también vicepresidente de la empresa que servía de núcleo del conglomerado.

—-Como me pediste, he limpiado el lugar de gente. No debería haber nadie que sepa que ustedes dos se reúnen conmigo aquí… Fuera de mi hermana.

Gusuma parecía un poco disgustado mientras les hablaba, con un cigarrillo en la boca. Era un hombre grande con la cara sin afeitar, sentado sólidamente en una silla ridículamente grande.

—Así que la guionista que fue declarada inocente, y el juez que murió en un accidente en un campo nevado. No tenía ni idea de que me reuniría con dos personas que han sido noticia de primera plana.

A lo que Ma sonrió y respondió:

—Yo también estoy sorprendida de que el vicepresidente del supremo Conglomerado Yarera-Zusco parezca tanto un bandido.

—Un bandido, ¿eh? Je, je, me lo dicen mucho. El jefe ancestral de la familia Yarera fue una vez un pirata, según me han dicho. Me lo tomo como un cumplido. Entonces, ¿qué quieres?

Gallerian dio un paso adelante.

—Quiero acusar a Loki Freezis por sus crímenes. Quiero tomar todo lo que ha hecho hasta ahora entre bastidores y sacarlo a la luz del día-Para eso me gustaría tu ayuda.

—Loki, eh… Esa cucaracha que siempre anda cerca de mi hermanita. Había oído algunos rumores desagradables-¿Cómo quieres que te ayude?

Ma hizo un gesto haciendo un círculo con sus dedos, y luego apeló a Gusuma.

—Dinero, por supuesto. … Una provisión de fondos. Necesitaremos entregar más dinero al juez principal que al Conglomerado Freezis para poder ganar el juicio.

—Entonces es una batalla de sobornos. Si eso significa alejar a Loki de mi hermana y asestar un golpe al odiado Conglomerado Freezis, no me parece mal… Sin embargo… —Gusuma se cruzó de brazos y se recostó más en su silla—. Si vas a enfrentarte a los Freezis, necesitarás una cantidad considerable de capital. Me resultará difícil mover esa cantidad de dinero por mí mismo. Necesitaría el permiso de mamá, perdón, de la presidenta.

—¿No puedes convencerla, dado que eres el vicepresidente?

La expresión de Gusuma se tensó en respuesta a la pregunta de Gallerian.

—… La presidenta es muy moderada, políticamente. Su política es no hacer enfadar a los Freezis en la medida de lo posible. Hacerla cambiar de opinión no será tan sencillo.

Ma miró a Gusuma mientras estaba sumido en sus pensamientos, y de repente interrumpió con:

—-Según recuerdo, la presidenta tiene a alguien a quien adora como a un hijo.

—… Mujer, estás inusualmente bien informada.

—Se llega a coger muchos cotilleos cuando se busca contenido para los guiones.

—… Cuando la presidenta era joven, tenía a alguien a quien quería mucho. Al final, ella y ese hombre nunca se unieron, y se casó con otro, ese otro era mi padre y el de Mira… Al parecer, incluso después de casarse, la presidenta siguió albergando afecto por ese otro hombre.

—Oh, sí. El romance de una joven del Conglomerado Yarera-Zusco. Un material excepcional para la trama de una historia.

—-Bueno, el hombre con el que no se quedó acabó casándose con otra mujer y tuvo un hijo con ella, pero poco después la aeronave en la que viajaba toda la familia se estrelló. El niño, de alguna manera, logró aferrarse a la vida, pero sus padres murieron al instante. Y lo que es peor, esa nave era una desarrollada por una empresa subsidiaria del Conglomerado Yarera-Zusco. … Nunca vi a la presidente tan deprimida, ni antes ni después de eso.

—¿Así que acogió al hijo superviviente?

—No fue una adopción oficial. Hay muchas cosas que lo complicaron para ella como jefa de un gran conglomerado. Aun así, le adoraba enormemente. Y acabé llevándome con él como si fuéramos hermanos. … Pero en algún momento empezó a desquiciarse.

Gallerian había estado escuchando en silencio su conversación hasta ese momento, pero de repente se iluminó, como si hubiera recordado algo.

—¡Ya veo! ¡Te refieres a “Jorm Zusco”!

—Muy bien, juez. Supongo que conocerá ese nombre. -Es correcto. Actualmente está en prisión, habiendo recibido un veredicto de pena de muerte.

—Un asesino en serie de mujeres jóvenes… Un delincuente violento que ha masacrado a más de diez personas. Públicamente no hay conexión entre él y el Conglomerado Yarera-Zusco-

—Era nuestra única forma de proteger el conglomerado. Pero la presidente siempre se preocupa por él. Aunque acabe siendo un asesino, para él sólo es su precioso hijo… Por eso…

Ma se acercó a Gusuma y le puso una mano en su enorme hombro.

Luego intervino:

—Liberaremos a Jorm Zusco; como condición, la presidente nos concederá los fondos que necesitamos.

La persona que parecía más sorprendida por eso, más que Gusuma, era Gallerian.

—¡No seas absurda, Ma! ¡Jorm es un asesino en serie! No podemos dejar a un hombre así suelto por el mundo…

—Vaya, vaya. Cálmate, Gallerian. A pesar de todas tus protestas esta es nuestra única opción, ya que no tenemos alternativas.

—Pero… Es fácil decir que lo liberaremos, pero no hay manera de que nos autoricen a hacerlo.

—Por medios ordinarios, claro que no… Pero si tenemos un “permiso especial” del director de la Oficina de la Estrella Oscura será una historia diferente.

—-Se supone que eso sólo se da en momentos en los que estamos llevando a cabo acuerdos especiales.

—Efectivamente. Por eso necesitamos aún más dinero para el soborno de Hanma. Pero si eso significa salvar la vida de su querido “hijo”, la presidenta lo pagaría con gusto, ¿no?

—… —Gusuma había estado mirando fijamente a Ma durante su conversación, pero entonces su expresión se relajó de repente y soltó una carcajada—. ¡Ja, ja, ja! Qué mujer más espantosa eres. Pero… me gusta. ¿Qué te parece, quieres ser mi chica? Serías la esposa del futuro presidente.

—Lo siento, pero no me gustan tanto los osos. Tendré que declinar.

—Ya veo. Decepcionante, pero no hay nada que hacer. Le diré a la presidenta sobre sus condiciones.

—No lo olvides. Sólo podemos liberar a Jorm después de que todo haya terminado. Así que quiero un «depósito» inmediatamente por adelantado. Si Jorm es ejecutado antes, entonces perderemos todo. Tendremos que sobornar a Hanma para que suspenda la ejecución.

—Entiendo… Espera un momento.

Gusuma abrió un cajón del escritorio que tenía delante, sacó un lingote de oro y se lo lanzó a Ma.

—¿Es suficiente?

—Es suficiente. Gracias.

Ma se metió apresuradamente el lingote en el bolsillo.

 

Después de salir de la sede, Gallerian comenzó a hablar con Ma.

—Ese trozo de oro… ¿Cómo piensas entregárselo al director?

—Todavía no deberías reunirte con Hanma. Y sería imprudente para mí, de entre todos, ir a la Oficina de la Estrella Oscura… Haré que Hel se encargue de ello.

—Hel Jaakko… Esa altiva hija de Heaven, el historiador.

—En la superficie, ella trabaja como empleada en el Conglomerado Freezis. No será tan difícil para ella entrar en la Oficina de la Estrella Oscura con el pretexto de que es para su trabajo o algo así. Sólo tendremos que tener cuidado de que no se encuentre con Loki.

—¿Por qué está dispuesta a traicionar al conglomerado a pesar de ser una de sus empleadas?

—Es precisamente porque ella trabaja allí. Ha visto con sus propios ojos muchos de los trapos sucios de los Freezis. Tiene un gran sentido de la justicia. Y es por eso que no podía soportar estar tan involucrada en su trabajo. Así que… se unió a Bruno.

—Bruno Zero. ¿Es ese Maistiano tu líder?

Ma asintió.

—Lo es.

—Estaba seguro de que tú eras la líder.

—Sólo soy una colaboradora, como tú. Estoy siguiendo su plan porque se alinea con mis propios intereses.

—¿Cómo llegaste a conocerlos?

—Este caso no fue el comienzo. … Somos viejos conocidos, Bruno y yo.

—… Eso no responde realmente a mi pregunta.

—Los hombres no deberían husmear en cada detalle. … Vamos, movámonos rápido. No debemos ser vistos.

Los dos subieron al automóvil de Ma que había aparcado en un callejón detrás de la sede.

 

Cuatro días después, la Oficina de la Estrella Oscura anunció la suspensión de la ejecución del asesino convicto Jorm Zusco.

El motivo era que «se habían encontrado nuevos datos sobre los crímenes que había cometido».

Episodio 4– Adiós, Amigo Mío; Escena 1

Juicio de la Corrupción, páginas 106-109

 

En la región norte de Divina Levianta, en un lugar no muy alejado de la capital Alicegrad, se encuentra un templo convertido en ruinas.

Este lugar se llama el Templo de Levia-Behemo, y fue una vez tierra sagrada para el antiguo Reino Mágico.

Aquí, en esta ruina que ahora sólo es visitada por adherentes profundamente devotos de Levin y turistas, la novia de Loki, Mira Yarera, estaba esperando a alguien.

Finalmente, un coche se detuvo ante el templo. Cuando vio al hombre que bajó del asiento trasero, la expresión de Mira se iluminó de sorpresa.

—Es verdad… Realmente estás vivo… ¡Gracias a Dios!

Corrió hacia él y lo abrazó.

Pero la expresión del hombre no cambió, sino que miró cuidadosamente a su alrededor.

—Parece que no hay nadie más por aquí.

—-Sí. Como prometí, vine sola y no le dije a nadie a dónde iba. Tampoco hay peregrinos o turistas por aquí ahora mismo.

Estrictamente hablando, yo también estaba allí, pero ninguno de ellos era capaz de darse cuenta de que un pequeño murciélago se había detenido en uno de los pilares caídos, y aunque me vieran no le darían mucha importancia.

 

Una vez liberado el hombre, Gallerian, Mira bajó la cara.

—Lo siento. No pude detener el desenfreno de Loki.

—… Así que sí lo sabías.

—Dos días antes de que ustedes dos fueran a cazar, la noche en que Loki te invitó a ir. Fue entonces cuando me reveló su «plan». Lo contó alegremente, sin ver que hubiera nada malo en lo que estaba haciendo en lo más mínimo- Era aterrador. Era como si no fuera humano.

Los hombros de Mira temblaban ligeramente mientras hablaba.

—Vamos a… sentarnos y hablar por ahora.

Había un banco nuevo yuxtapuesto junto a una fuente seca delante del templo. Debía de estar hecho para que los turistas descansaran en él.

Los dos se sentaron juntos en el banco.

—-¿Así que Loki me odiaba desde el principio?

—No era tanto por ti… estaba más irritado por su condición actual. Antes de ese momento nunca había sabido lo que era tener contratiempos. Incluso con sus calificaciones en la escuela, nunca había perdido con nadie fuera de ti, y la brecha entre ustedes dos no era tan grande. -Pero después de unirse a la Oficina de la Estrella Oscura, no progresó tanto como pensaba. Estoy segura de que dirigió la mayor parte de su frustración y su ira hacia ti, dado que la brecha entre vosotros dos se estaba ampliando constantemente.

—… ¿Todavía lo amas, incluso ahora?

—No lo sé. Incluso fuera de lo que ocurre ahora, ya había empezado a pensar que había algo malo en él. Empecé a sentirme así cuando me enteré de la verdad de su afición a la «caza». —En cuanto a cuál era la verdad de su afición a la «caza», Mira se explayó a continuación—. En esas “cacerías” que realiza Loki y la familia Freezis… no sólo cazan ciervos y conejos. De vez en cuando, eligen un tipo de presa diferente… Humanos. Liberan esclavos en el bosque y luego los persiguen con rifles en mano, disparando a matar. Él había experimentado esto desde que era un niño, y aparentemente lo disfrutaba como si fuera normal. Así que creo que por eso no tuvo ningún reparo en dispararles también. “Si no son un Freezis, no son humanos”-Ese es su lema.

—…

—Probablemente piensas que debería romper con él, ¿verdad? Pero no puedo romper con él tan simplemente. No puedo negar que amé a Loki. Para mí había sido un hombre muy amable y bueno.

—… Incluso ahora yo también pienso que es una buena persona. Aún así, su corazón está deformado. Ahora que lo sé, no puedo dejarlo pasar.

—Sí… tienes razón. —Mira asintió varias veces, como para convencerse—. Si vas a llevar a Loki a los tribunales, entonces te ayudaré. Será doloroso hacerle ocupar el asiento del acusado en el tribunal, pero… Incluso yo soy juez. Iba a tener que hacerlo algún día.

—… Siento haberte causado dolor, Mira.

Gallerian puso suavemente su mano en el hombro tembloroso de Mira.

—-Gracias. Eres realmente amable, Gallerian.

—… Ja, ja.

—¿…? ¿Qué pasa?

—Nada… Es que creo que es la primera vez que me llamas “Gallerian” en lugar de “Galley».

—Ahora que lo mencionas, es la primera vez que me llamas “Mira” sin ningún honorífico.

—¿Lo es?

—Lo es, ja, ja.

Mira finalmente rompió a sonreír.

—-Entonces, ¿hay algo que pueda hacer? Sé que no podrás llegar a ninguna parte demandando a Loki por sus crímenes de la forma normal. Es un hijo de la familia Freezis, después de todo.

—Claro… Sobre eso… —Gallerian hizo una pausa y luego le preguntó a Mira—: -Es sobre tu hermano… ¿Puedes presentarme a “Gusuma Yarera”?

Episodio 3–Él Murió en el Campo Nevado; Escena 5

Juicio de la Corrupción, páginas 98-104

 

Que Kayo vivía en Pixie fue una completa mentira.

—No soy tan tontamente honesta como para escribir donde vivo en documentos como ese.

Gallerian había protestado porque se trataba de un acto ilegal, pero Kayo no le dio importancia a eso en absoluto.

—Si va a perseguirme por ello, haga lo que quiera.

Era una provocación hecha a sabiendas de que Gallerian no estaba en condiciones de hacerlo ahora mismo.

Naturalmente, aunque no estuviera en esta situación, Gallerian nunca habría emprendido acciones legales contra ella. Al fin y al cabo, la había declarado inocente con el propósito de convertirla en su colaboradora.

-Para dar los puntos principales de la explicación que dio Kayo después de eso, esto fue lo esencial:

Esta instalación, «Lunaca Labora», era uno de los lugares donde podía descansar. Sólo uno de ellos, el lugar de residencia de Kayo, no estaba fijado en piedra. Dada su posición, aparentemente tenía varios escondites preparados en cada región.

Tal como dijo Hel, Lunaca Labora era un artefacto de la era antigua. Kayo no dijo cómo fue que encontró este lugar, pero sí explicó brevemente sus orígenes.

En la antigua era había existido el Reino Mágico. En él había un investigador llamado Seth Twiright, y supuestamente «Lunaca Labora» era una instalación de investigación que él había creado, establecida en secreto bajo el estéril campo de nieve. Al estar bajo tierra, sufrió muy pocos daños a causa de la «Gran Catástrofe» que destruyó el Reino Mágico, y permaneció hasta el día de hoy en su estado actual.

Decía que aquí se podían realizar procedimientos médicos que superaban la ciencia moderna. Era la prueba de que el Reino Mágico había poseído una tecnología increíblemente avanzada que desafiaba lo que normalmente era posible, y tenía sentido que el padre de Hel, Heaven Jaakko, la hubiera buscado tan desesperadamente.

Después de la «Gran Catástrofe», Seth creó una hechicera en ese lugar.

—“La Hechicera del Gato Rojo» -¿Te suena ese nombre? —preguntó Kayo a Gallerian.

—… Esa figura ha aparecido varias veces, históricamente. Está “IR”, de quien se dice que estuvo involucrado en el Evento Venomanía, “AB-CIR”, que era dueña del Heartbeat Clocktower, y “Abyss IR”, que trabajó entre bastidores antes y después de la Revolución Lucifeniana-

—Estoy impresionada. Es un conocimiento bastante amplio el que tienes.

—Lo aprendí durante mi curso sobre las violaciones de las leyes especiales sobre la magia. Cualquier estudiante de la facultad de derecho de la Universidad de Levin lo sabría.

—Este lugar fue donde nació esa “Hechicera del Gato Rojo”. Seth puso el alma de una chica al borde de la muerte dentro de un gato rojo de peluche. El gato rojo se volvió inmortal con poderes mágicos, y tenía el poder de doblegar a la gente a su voluntad-

—¿De dónde sacaste esa información? Eso no estaba escrito en ninguna parte de mi libro de texto, por lo menos.

Kayo sólo esbozó una fina sonrisa, sin responder a la pregunta.

—… Bueno, da igual. Aunque sea, está claro que tienes un conocimiento muy detallado de la magia. Eso es lo que buscaba.

Gallerian le comentó su idea de que necesitaba a alguien con conocimientos sobre «brujas» para reformar los juicios de brujas.

—-Ya veo. Así que por eso me has declarado inocente.

—Por favor, trabaja conmigo. Debes conocer quien soy, ¿no? De quién soy hijo.

—… Sí. Por supuesto.

—Si veneras a Elluka, entonces-

—Espera un momento. Tenemos algo que tiene prioridad sobre eso ahora mismo, ¿no crees? … Pensaré un poco en el asunto. Sin embargo, primero debemos ocuparnos de Loki.

—Tengo una pregunta más sobre eso. Ustedes, todos ustedes, parecen tener algún rencor contra Loki, pero ¿por qué es eso? Él mismo es poco más que un simple juez, como yo.

—Más que contra Loki, es contra su familia… En realidad, es el Conglomerado Freezis contra el que queremos hacer algo. Aunque, bueno, todos nuestros puntos de vista al respecto difieren ligeramente.

Y entonces Kayo comenzó a hablar de sus propios motivos.

—Elluka Ma Clockworker había recibido el patrocinio del Conglomerado Freezis. La gente que lo dirigía intentaba utilizar el considerable poder mágico que ella poseía para conceder su más preciado deseo.

—¿Su «deseo más preciado»?

—La inmortalidad… Esto, al menos, no es algo que uno pueda ganar tan fácilmente por mucho dinero que tenga. Es algo que comenzó en la época de Shaw Freezis, el fundador de la anterior encarnación del conglomerado, la Fundación Freezis. En verdad, Shaw había sido capaz de asegurarse una vida extremadamente larga mediante el uso del poder mágico. … ¿Te parece absurdo, verdad?

—… Me abstendré de expresar mi opinión por ahora. Por favor, continúe.

—Por eso, con todo derecho, Elluka nunca debería haber sido capturada por la Policía Mundial, e incluso si lo hubiera hecho debería haber sido juzgada inocente en el juicio. En su momento se supo que Hanma, el director del Tribunal de la Estrella Oscura, cambiaría el veredicto. Pero las cosas no salieron así. -Ella fue traicionada, por el conglomerado —dijo Kayo, torciendo su expresión.

—¿Estás segura de eso? ¿O es sólo tu teoría?

—Es un hecho. Me enteré de todo esto por miembros internos del Conglomerado Freezis.

Kayo miró a toda la gente que les rodeaba.

—Empezando por Bruno, y excluyéndonos a ti y a mí, todo el mundo aquí trabaja para ellos… públicamente, al menos.

—Todos… ¿Incluso… incluso esa persona con aspecto de tigre de ahí?

—¿Te refieres a Feng? He oído que lo tienen como mascota.

El tigre, Feng, emitió un pequeño gemido:

—… Aunque de muy mala gana, es la única manera de poder pagar mi comida.

Gallerian cerró los ojos. Parecía estar ordenando la historia de Kayo en ese momento en su cabeza.

—-Si lo que dices es cierto… Entonces el cerebro responsable de matar a mi madre…

—Es el Conglomerado Freezis. Se dieron cuenta de que no podían alcanzar la inmortalidad ni siquiera con la magia de Elluka. Así que, para exterminar a Elluka y a sus aliados que les suponían un obstáculo, iniciaron un cierto «engaño». Tomaron los extraños sucesos que empezaban a ocurrir en todo el mundo, y crearon la idea pública de que era obra de “hechiceras” -o más bien, de “brujas”-.

—Me parece que te has adelantado un poco. No has explicado por qué sigue la “caza de brujas” ahora que mi madre ha desaparecido.

—El conglomerado desea destruir a todos los brujos y brujas de este mundo. Si no pueden serles útiles, entonces aquellos que pueden usar una “magia” que exceda el alcance del conocimiento humano no son más que una amenaza. ¿Piensas que esto parece una locura? Es una locura. La familia Freezis se ha convertido en una banda de locos que han olvidado el noble espíritu que una vez tuvo su antepasado.

—… ¿Y Loki? ¿Sabe él todo esto?

—¿Quién sabe? Pero apostaría a que no lo sabe. Era un niño que apenas había tomado conciencia cuando Elluka fue ejecutada. Sin embargo, es seguro que es un miembro de la enloquecida Familia Freezis. … Tú mismo has tenido experiencia con eso, ¿no?

—… Siempre había pensado que Loki era una persona puramente buena.

—Tal vez sea así, pero la pureza no es necesariamente lo correcto. También existe el “mal puro”, aquellos que son llamados “HER”, en el lenguaje antiguo. Esa es la verdadera naturaleza de la familia Freezis tal y como es ahora.

—…

Gallerian parecía estar luchando para decidir lo que debía decir.

Es comprensible. La historia de Kayo había sido una larga procesión de afirmaciones que eran difíciles de entender para una persona normal. Normalmente no estaría de más que se riera de ella como si fuera una fantasía ridícula.

-Parece que se tranquiliza, y Gallerian responde con el puño cerrado:

—Sigo sin fiarme de todos vosotros. Todo lo que me habéis contado es un poco difícil de digerir. -Pero estoy seguro de que todos tenéis la intención de ir contra Loki. Eso significa que nuestros intereses están alineados. … Y es cierto que ahora mismo necesito gente que trabaje conmigo.

—… Me alegra que puedas entrar en razón. —Kayo se puso una mano en el pecho—. No quería tener que hacer nada incomodo contigo si podía evitarlo.

—¿»Incomodo»? ¿Pensabas torturarme o algo así?

—Más que torturar… es más bien un “lavado de cerebro».

—No me hagas temblar. Déjalo ya. No deseo que me manipulen la cabeza con un aparato antiguo —dijo Gallerian, tendiendo la mano derecha a Kayo—. Bueno… Aunque no veo que seamos amigos, espero que trabajemos bien juntos, señorita Kayo.

—No hay necesidad de formalidades. –Y, aunque no me importa mucho que me llamen por mi nombre propio, si no es mucha molestia, prefiero que me llames por mi seudónimo, “Ma».

—Muy bien. Entonces, por nuestra sociedad, “Ma».

Los dos se dieron la mano.

 

-La vida, o más bien el destino, es una progresión de encrucijadas.

Entonces, me pregunto si la elección de Gallerian habrá sido finalmente la correcta.

Eso probablemente se aclarará con algo más de observación.

 

… ¡Pero apuesto a que se ha equivocado!

Episodio 3–Él Murió en el Campo Nevado; Escena 4

Juicio de la Corrupción, páginas 86-98

 

Cuando se despertó, Gallerian miró a su alrededor desde una cama en la que estaba tumbado, con clara confusión.

—¿Qué… es este lugar? ¿En qué lugar del mundo estoy?

Era comprensible que estuviera confundido.

Al final de su visión había un único plano del cielo nocturno, lleno de estrellas.

Una gran luna llena se sentaba majestuosamente en el centro, como si fuera la señora de las estrellas que la rodeaban.

—¿Estoy… en las afueras? No, no es eso.

Gallerian se puso de lado y vio el suelo sobre el que estaba la cama.

Allí notó la anormalidad del lugar.

El cielo estrellado se extendía también por el suelo, un lugar en el que no tenía que estar.

Un total de 360 grados. Delante y detrás, a la izquierda y a la derecha, en el techo y en el suelo, todo estaba cubierto de estrellas.

Sólo la cama en la que estaba tumbado contrastaba con el resto.

—Ya veo. Esto debe ser el “más allá”, debo haber muerto…

Parecía que esa era la respuesta a la que le llevaba su situación.

Por supuesto, estaba equivocado.

Si ese fuera el caso, entonces significaría que yo, el «murciélago» que está actualmente con él, también estoy muerto.

¡Aún no he muerto!

… Probablemente.

 

Después de un corto periodo de tiempo, un cambio ocurrió en esta noche estrellada.

En un lugar que sólo era aire , a la izquierda de donde yacía Gallerian, se abrió un agujero blanco rectangular.

Y de allí apareció una sola figura.

—Ah… Estás despierto…

Era aquella chica de pelo blanco a la que habían llamado «Shiro». Al ver a Gallerian despierto mostró una sonrisa que mostraba una pizca de alegría, y también una ligera sensación de duda.

—-¿Quién… eres? —preguntó Gallerian, empezando a incorporarse.

Cuando lo hizo, Shiro comenzó a inquietarse torpemente, bajando la mirada.

—Um… uh… Lo siento.

—Ese pelo blanco… ¿Eres una Netsuma? ¿Qué es este espacio tan peculiar? Parece que estamos en el exterior pero no tengo el menor frío.

—Um… uh… Lo siento.

—Y mi cuerpo… está envuelto en vendas. ¿Me has atendido la herida?

—Um… uh… Lo siento.

—… ¿Es “um… uh… Lo siento” lo único que puedes decir?

—Um… uh… Lo siento.

—-Espera, no lo es. ¡Objeción! Recuerdo claramente que dijiste “Ah… “stás despierto…” al principio.

—Um… uh… Lo siento.

—…

Al darse cuenta de que no podría conseguir una comunicación directa de esta manera, Gallerian se dio por vencido y volvió a tumbarse.

Cuando lo hizo, inmediatamente se abrió el mismo espacio de antes y apareció una nueva mujer.

-O para hablar con más precisión, no sólo una mujer. Una mujer y un animal.

Junto a ella caminaba un gran gato de pelo dorado… o mejor dicho, un tigre.

—Pido perdón por ella. Se vuelve muy tímida cuando no tiene un arma en la mano.

Era una mujer de aspecto inteligente con traje. Al verla, la expresión de Shiro se iluminó.

—¡Srta. Hel! Está usted aquí.

—Bruno se puso en contacto conmigo. … Por Dios, ha sido una molestia venir aquí con esta ventisca.

Al escuchar eso, Gallerian se sentó de nuevo.

—Espera un segundo. Acabas de decir “Bruno”. Ese mayordomo… Espera, antes de eso… ¿Qué diablos hace un tigre aquí? ¿No es peligroso?

—Pareces un poco irritado, Gallerian Marlon. Puede que no te duela mucho gracias a la anestesia del Dispositivo Medico Autómata, pero eso no significa que tu lesión se haya curado del todo. Mantén la calma un poco más.

—¿Dispo… Autó…? No sé qué significan esas palabras que acabas de decir.

—No te culpo. Ni siquiera yo la entiendo del todo… Para decirlo sin muchos rodeos, es ”algo que dejó el antiguo Reino Mágico».

—… ¿Puedes explicarme todo esto paso a paso? Francamente no tengo ni idea de lo que está pasando ahora mismo.

—Sí, por supuesto; al menos, en la medida en que pueda decírte. —Hel se acercó a Gallerian y pulsó una de las estrellas. Cuando lo hizo, una silla de metal apareció de repente a su lado, y se sentó en ella—. Primero… Te derrumbaste en un campo de nieve después de ser perseguido por Loki Freezis… Te acuerdas de eso, ¿no?

—Sí… Yo había… creído en Loki… Sin embargo, él me traicionó… No, supongo que fue más bien que… el que fuéramos amigos fue una mentira desde el principio.

—Parece que no fuiste capaz de ver su verdadera naturaleza. Puedo simpatizar con lo que sientes.

—Me dispararon… Pero tengo una pregunta al respecto. La bala… parecía venir de la dirección opuesta a la que me perseguía Loki.

—Ah, eso. Ella te disparó —dijo Hel, señalando a Shiro.

—¿Qué? —

—Um… uh… Lo siento.

—¿Dices que me salvó la persona que intentó matarme?

—Um… uh… Lo siento.

Explicó Hel en lugar de Shiro, mientras ella seguía balbuceando disculpas:

—Lo has entendido al revés. Shiro te salvó disparándote. Ella es un prodigio de francotiradora. Hasta el punto de que puede acertar en un punto del cuerpo que pondría a alguien en un estado de muerte aparente, apenas aferrado a la vida… ¿Entiendes? Si ella no hubiera hecho eso, Loki te habría matado a tiros.

—P-pero… El hecho sigue siendo que me disparó… Que tengas a esa persona en la misma habitación que yo-.

A medida que se agitaba más, Gallerian casi rodó de la cama. Hel le devolvió la calma.

Observando todo esto desde la distancia, el tigre dijo con desaprobación:

—Vamos, vamos… Eres demasiado mayor para perder tu presencia de ánimo de esta manera, muchacho. No veo esa vasta grandeza que se rumorea que tienes, Gallerian Marlon.

—Pero, aún así, ¡espera un segundo! ¡El t-t-tigre acaba de hablar!

Gallerian se echó hacia atrás, y esta vez se cayó del otro lado de la cama.

—Qué grosero. No soy un tigre. Puede que tenga este aspecto, pero es indiscutible que soy un ser humano, como tú.

—¡Lo dudo! Desde aquí tu apariencia es completamente la de un tigre.

—Sucesos extraños envuelven este mundo; tú también debes conocerlos. Uno de ellos es la anormalidad en la que bebés nacen de una raza completamente diferente a la de sus padres.

—Sí, he oído hablar de eso. Como el nacimiento de un maistiano de piel oscura de una pareja de Elphe y Marlon-

—Entonces, en ese caso, no debería haber nada extraño en que un tigre nazca de padres humanos. Significa que soy una de las víctimas de estos extraños sucesos.

—Uh-uh huh…

Evidentemente, Gallerian seguía sin entenderlo.

—No tengo intención de discutir sobre mis orígenes ahora mismo. -Hel, continúa con tu explicación.

—Entendido. -De todos modos, fuiste salvado por Shiro y traído aquí, a “Lunaca Labora”, debajo del campo nevado.

—¿“Lunaca Labora”?

—Significa “Laboratorio de la Luna Llena” en antiguo Leviantino. -Este es uno de los lugares que mi padre, Heaven Jaakko, pasó toda su vida buscando.

—Heaven Jaakko… He escuchado ese nombre antes. —Gallerian pensó por un momento—. -Lo recuerdo. Es un historiador muy conocido. Publicó una tesis que llevó al gobierno a delinear la existencia de las “brujas”-

—Sí. Aunque murió hace tres años. Es gracias a mi padre que comenzó esa ridícula “caza de brujas” -Déjeme decirle de antemano que no pretendo debatir ni disculparme sobre el asunto con usted. Lo que hizo mi padre no tiene nada que ver conmigo. Ni siquiera soy historiadora.

—Así que tú también sabes de mi linaje, eh… ¿Entonces es Heaven Jaakko el que encontró esta instalación?

—No. Alguien más me habló de este lugar.

—Y quién…

Antes de que Gallerian pudiera hacer su pregunta, alguien más entró desde el espacio abierto.

Era un hombre de piel oscura.

—Bruno… ¿Eres el jefe de esta instalación?

Pero Bruno negó con la cabeza.

—No. En realidad, es la primera vez que yo mismo vengo aquí.

—Entonces, ¿quién…?

—Debería llegar en breve. Si tienes preguntas sobre este lugar, deberías preguntárselas a ella. … Pero eso no es lo único que quieres preguntarme, ¿verdad Gallerian Marlon?

—Sí… tengo algunas preguntas… Eres el mayordomo personal de Loki. Entonces, ¿por qué conspiraste para salvarme?

Bruno no respondió de inmediato, mirando las estrellas del techo mientras recorría lentamente el espacio.

Pero finalmente contestó en voz baja:

—Gallerian, tú quieres vengarte de Loki Freezis, ¿no es así? Vengarte del hombre que te engañó e intentó matarte.

—Venganza… supongo… —Gallerian pensó por un momento, allí en la cama—. Es cierto… Ahora mismo no puedo evitar aborrecerle. -Más aún porque siempre había pensado que éramos amigos.

—… Si deseas matarlo… entonces podemos ayudarte.

Las palabras de Bruno fueron pronunciadas sin inflexión, pero con una clara intención de determinación.

Pero después de pensar de nuevo, Gallerian negó con la cabeza.

—Tenemos que hacer que Loki se enfrente a las consecuencias. Pero… no matándolo. Si lo hacemos, no será mejor que lo que intentó hacer. Tiene que enfrentarse al juicio públicamente, y expiar su crimen. -Eso haré. Ese es mi deber como juez.

Al escuchar las palabras de Gallerian, el tigre alzó la voz en señal de admiración.

—No se deja llevar por su odio, ¿eh? Tener tanta moral a tan joven edad… Retiro lo que dije antes. No eres persona cualquiera, por lo menos.

—Ah… Gracias —respondió Gallerian al tigre, pareciendo todavía un poco asustado.

—Bruno. ¿Qué piensas de lo que acaba de decir? —preguntó el tigre, volviéndose hacia Bruno.

—… No está mal. Creo que es el tipo de pensamiento que debe tener un “testaferro”. -Más bien, si no fuera por eso no tendría sentido invitarlo.

—¿Invitar? ¿Piensa acogerme como uno de los suyos? Lo siento, pero no tengo intención de unirme imprudentemente a gente cuya naturaleza ni siquiera conozco…

Gallerian había empezado a replicar, pero luego pareció darse cuenta inmediatamente de lo mal pensada que estaba su declaración, y sus ojos se desviaron ligeramente.

… Este lugar era la fortaleza de esa «gente cuya naturaleza desconocía». Y Gallerian estaba justo en el centro, herido e incapacitado.

—-Ah, por favor, no me malinterpretéis. No es que tenga un problema con vosotros. Al fin y al cabo, es cierto que me habéis salvado la vida —continuó un poco a la defensiva, volviéndose rápidamente manso.

Bruno respondió a esto con un tono calmado, sin mostrar ni risa ni enfado:

—Antes de llegar a quiénes somos, creo que primero deberías comprender tu situación actual, Gallerian.

—¿…? ¿Qué quieres decir?

—… Para el mundo exterior, has muerto en un accidente. Loki ha anunciado que fuiste “atacado por un animal feroz».

—Eso no parece un gran problema. Todo lo que tengo que hacer es salir una vez que mi herida se haya curado y mostrar a todo el mundo de primera mano que todavía estoy muy vivo. -Y luego ir directamente a acusar a Loki por sus crímenes.

—Sí, espera a ver si te va bien. Loki tiene al Conglomerado Freezis de su lado. Naturalmente no sería bueno para ellos que un pariente suyo sea acusado de un crimen. Usarán todo lo que esté a su alcance para proteger a Loki.

—…

—No es probable que dejen pasar a un testigo vivo como tú que conoce los pecados de Loki. Si te muestras descaradamente en público, esta vez sí que no habrá forma de salvaguardar tu vida.

—¿Me estás amenazando?

—Te estoy advirtiendo. No deseamos dejarte morir tan fácilmente después de nuestro esfuerzo por salvarte. … Esa es la verdad.

—… ¿Entonces qué dices que debo hacer? ¿Vivir el resto de mi vida dentro de este extraño lugar?

—Si eso es lo que deseas, puedes hacerlo. Pero… hay otro camino. Ese es…

—… De acuerdo, es suficiente. Puedo captar lo esencial de lo que intentabas decir antes. —Gallerian se cubrió la cara con la mano, como si estuviera harto—. Convertirse en uno de tus aliados, eso es lo que quieres decir, ¿no?

—No me importa que no tengas fe en nosotros en este momento. Pero… necesitamos un colaborador. Alguien que no esté entre bambalinas como nosotros. Un colaborador con el poder de dar a conocer su voz y llegar a la sociedad en general.

—Pero… ¿por qué yo? Si ese es tu objetivo, seguro que hay alguien más cualificado.

Tras una breve pausa, Bruno respondió a la pregunta:

—-Tenemos a alguien que te ha recomendado. Como alguien “rebosante de sentido de la justicia, con buena crianza y posición social, además».

—¿Quién es esa persona que me ha recomendado?.

—Es la dueña de este lugar del que hablamos antes.

Allí Hel, que había estado escuchando en silencio hasta ese momento, intervino de repente:

—Y en cuanto a esa “dueña”, parece que acaba de llegar.

Justo cuando dijo esas palabras, el espacio volvió a abrirse. Y como ya era habitual, entró una nueva persona.

-Era difícil distinguir su rostro, cubierto por un gran sombrero, pero comparado con todos los demás allí era la más baja por un amplio margen.

Y llevaban un uniforme de color rojo intenso de algún tipo.

—Ese uniforme… ¿Es usted una especie de cartero? —preguntó Gallerian, pareciendo algo enfadado por la reacción—. ¿Una niña dirige estas instalaciones?

Pero Hel respondió negativamente.

—Esta niña, “Postman”, es una mensajera. Transporta cosas, personas… lo que quieras. Supongo que hoy la trae a «ella».

Postman asintió a las palabras de Hel.

—No dice mucho.

—No puede hablar. Aunque no sé por qué.

El agujero en el espacio seguía abierto. De pie ante él, Postman se apartó bruscamente.

—Disculpe la espera. Esta es la dueña de “Lunaca Labora” por la que has estado preguntando.

Justo cuando Hel lo dijo, una silueta se hizo visible acercándose desde el otro lado del agujero.

—¿Esa es…?

Hoy han aparecido varias personas por esta abertura.

Pero para Gallerian, la última que debutó allí fue la más sorprendente de todas.

—Madre… No, tú eres…

—Me alegro de verte. Señor juez.

—¡Kayo-Sudou!

Era la persona a la que Gallerian fue a conocer.

Ella había venido a verle a él en su lugar.

Episodio 3–Él Murió en el Campo Nevado; Escena 3

Juicio de la Corrupción, páginas 81-86

 

-Gallerian siguió corriendo por el campo nevado.

Mientras se tambaleaba, sin aliento.

A pesar del frío que le atravesaba, y la nieve que soplaba con el viento en contra.

No tuvo más remedio que seguir corriendo.

Porque justo detrás de él le perseguía su amigo, que llevaba una pistola en las manos.

 

—¡Qué error tan garrafal, fallar mi tiro a tan corta distancia!

Podía oír la voz de Loki.

Hablaba como si lo hiciera consigo mismo, pero no lo hacía. Gritaba deliberadamente lo suficientemente alto como para que su voz llegara a los oídos de Gallerian.

—¡Gallerian! ¡Tú! ¡Eres demasiado excelente!

Gallerian ignoró su voz y siguió corriendo.

No llevaba armas con las que pudiera defenderse de Loki.

Lo único que podía hacer era huir.

—¿Por qué eres magistrado de la justicia, siendo yo sólo un ayudante? No es que haya habido una brecha tan grande entre nosotros durante la escuela… Encima, ¿¡tú llegas a ser juez principal antes que yo!? Esto debe ser una puta broma.

Una vez más oí un disparo desde el otro lado de la ventisca. Gallerian no fue alcanzado.

Gracias a la ventisca, Loki tampoco pudo distinguir la forma de Gallerian.

—Tengo que ser el número uno. ¡Tiene que ser un Freezis el que esté en la cima! … ¡Siempre he pensado que me estorbas! Te he aguantado todo este tiempo, ¡pero ahora he llegado a mi límite!

Otro disparo.

La bala no alcanzó a Gallerian.

—¡Nuestros supervisores son demasiado blandos contigo! ¿Suspensión? ¡Gilipollas, eso debería haber hecho que te despidieran!

Aquella voz que sonaba medio frenética parecía estar cada vez más tranquila.

Poco a poco, la distancia entre Loki y Gallerian era cada vez mayor.

 

-Al final, no pude escuchar el sonido de la voz furiosa de Loki ni los disparos.

—… ¿Lo he… perdido?

Pero las fuerzas de Gallerian también estaban al límite.

Y se desplomó sobre la nieve.

—Loki… ¿Por qué…? Pensé… que éramos amigos…

Aun así, Gallerian siguió avanzando, prácticamente arrastrándose por el suelo.

Esperar aquí sin avanzar significaría su muerte: debía saberlo.

Pero seguir adelante tampoco era una buena idea. Si no encontraba algún lugar donde refugiarse, tendría el mismo destino que esperar.

—¿Qué… es… eso?

Parecía haber encontrado algo en el horizonte.

No podía verlo bien por la ventisca, pero parecía ser un edificio, o una persona.

Fuera lo que fuera, debió pensar que no tenía otra opción. Gallerian continuó hacia ese «algo».

—No quiero… morir… no quiero… Que alguien… me ayude…

Lo sentí por él, pero no pude hacer nada al respecto.

Sólo soy un murciélago.

No puedo hacer nada más que observar.

 

Y…

Su final llegó de golpe.

 

Bang.

 

Ese disparo vino de la dirección a la que Gallerian se dirigía.

Lo escuché frente a él.

 

La bala atravesó el cuerpo de Gallerian.

Ni siquiera gritó.

Dejó de moverse en el acto.

 

-Alrededor de diez minutos después de eso.

Loki y Bruno, que habían estado siguiendo a Gallerian, se colocaron alrededor de su cuerpo.

Bruno revisó su cuerpo y luego miró a Loki.

—… ¿Y bien? —preguntó Loki a Bruno.

—… Bien. No hay duda de que está muerto. No respira.

—Ya veo. Jajaja…

—Esta herida de bala-es de un rifle de francotirador.

Al escuchar eso, la expresión de Loki se nubló un poco.

—Entonces eso significa que no fue asesinado por mi rifle de caza: ¿fue “Shiro”?

—Sí. Me tomé la libertad de tener a Shiro de guardia por aquí por si acaso.

—Tch. Qué impertinencia… Quería ser yo quien lo matara.

—Pero su objetivo se sigue completando de esta manera… Vuelva a casa, amo Loki, y déjeme la disposición del cadáver a mí.

—No seas idiota. No puedo conducir el automóvil. Vas a volver conmigo.

—Aah… Pero debemos hacer algo con el cuerpo. Podríamos dejarlo aquí, pero hay una pequeña posibilidad de que alguien lo descubra-

—Shiro está por aquí, ¿no? Entonces haz que Shiro se encargue de ello. Esa idiota debería ser capaz de hacerlo, por lo menos.

Bruno asintió, y luego se llevó los dedos a los labios y silbó.

Poco después de que lo hiciera, pude escuchar pasos de fuera de la ventisca.

—-Shiro. Tengo que volver con el amo Loki. Dejo esto… en tus manos.

La figura que había aparecido asintió en silencio ante las palabras de Bruno.

Era una hermosa chica de cabello puramente blanco.