Hola, soy Mothy. Gracias por elegir este libro.
Cuando escribo un epílogo para una novela como ésta, a menudo me debato entre hablar seriamente de la obra y de las circunstancias que la rodean, o escribir de un modo más desenfadado y humorístico. ¿Qué enfoque es mejor?
Que el contenido de la novela sea serio no significa que el epílogo deba escribirse también en tono serio. Por lo que he leído de los epílogos de otras novelas ligeras, hay bastantes autores que escriben con una atmósfera totalmente distinta a la del texto principal.
Sin embargo, en mi caso, es raro que escriba un epílogo a la ligera; incluso si esparzo algunas bromas aquí y allá, la mayor parte de mi escritura tiende a ser seria. Esto no sólo refleja mi personalidad, sino que también se debe a que no quiero arrepentirme más tarde pensando «Oh… metí la pata» por escribir descuidadamente algo tonto.
Una vez publicadas, las palabras permanecen para siempre. Aunque es posible revisarlas en secreto cuando salen nuevas ediciones dependiendo de las circunstancias, el hecho de que esas palabras fueran escritas nunca puede borrarse: no podemos cambiar nuestro pasado.
Los personajes que aparecen en este segundo volumen de «La Torre de la Tortura nunca Duerme» actúan en gran medida bajo la influencia de su karma pasado. Lo ideal sería evitar la creación de pasados lamentables, pero la vida rara vez transcurre sin sobresaltos; además, los remordimientos por nuestro pasado pueden surgir independientemente de nuestros pensamientos o acciones.
Si bien centrarse únicamente en el futuro sin preocuparse por el pasado puede parecer positivo a primera vista, recuerde que el pasado sirve tanto para aprender como de grillete que le retiene. Si sólo miras hacia delante sin aprender de tus errores, corres el riesgo de convertirte en un necio, mientras que estar demasiado atrapado por tu historia podría obstaculizar el progreso por completo.
A propósito de esta obra… En comparación con el volumen anterior, en el que una sola ciudad y una torre eran los únicos escenarios, nuestro campo de acción se ha ampliado ligeramente. Existe la posibilidad de que el escenario siga ampliándose un poco en futuros volúmenes, pero es poco probable que se vean desarrollos a gran escala que vayan más allá de las fronteras nacionales.
Como mencioné brevemente en el epílogo del último volumen, «La Torre de la Tortura nunca Duerme» nació de una idea que no podía aprovecharse debido a ciertas limitaciones de las series existentes. Dado que la mayoría de las series establecidas suelen abarcar varias naciones, mi intención desde el principio con ésta era mantener su escenario lo más reducido posible y, en cambio, hacerlo más intenso. Al principio, incluso tenía la idea de no incluir escenas en Lion City y que todo se desarrollara en el interior de la torre.
Por cierto, ni siquiera en este texto hemos desvelado qué país alberga la Torre Torcia; podéis suponer que es probable que esto no cambie en el futuro. Por decirlo sin rodeos: Aún no se me ha ocurrido un nombre para dicho país.
También he empezado a desvelar algunos datos sobre el pasado de cada personaje; tened por seguro que he estudiado detenidamente estos aspectos para que puedan entrelazarse más adelante con el desarrollo de los acontecimientos.
A partir de ahora, puede que aparecezcan en la serie algunos términos exclusivos de otras series escritas por mí, pero no os preocupéis por sus conexiones ni nada por el estilo: la mitad de ellos son sólo elementos alegóricos… Aunque solo la mitad…
… Sin embargo, de alguna manera siento que siempre estoy escribiendo historias dominadas por personajes villanescos. ¿Quizás el hecho de que mi seudónimo incluya «malvado» en él no sea tan bueno después de todo? De vez en cuando, sin embargo, me gustaría probar con algo desenfadado, como una comedia escolar, aunque, siendo realistas, probablemente no termine escribiendo una, y no creo que fuera a ganar mucha popularidad.
mothy (Akuno-P)

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