Capítulo 2, Sección 1 – La Ciudad Natal de la Sospechas; Escena 7

La Hija del Mal: Praefacio de Azul, páginas 75-77

 

♣ Yukina ~ En el País de Marlon, «Finca Freezis/Almacén» ~

 

Tres cuartos más abajo del cuarto de mi padre había un almacén.

Aunque llamarlo almacén lo volvería loco. Para ser exactos, era un «museo» donde su colección podía estar en exhibición.

Simplemente no podía entender que coleccionara todo eso. Al final, solo un inconveniente el reunir tanta basura. Cuando le dije eso a mi madre, ella solo sonrió y dijo: «Piensas eso porque eres pequeña, Yukina».

De todos modos, ahora estaba parada frente a la puerta de su «museo». Naturalmente había una razón para eso. Tenía una tarea insignificante que realizar allí.

Sostenía en mis brazos la máscara de madera de Almoga Mobarez. Era la que Germaine había usado como disfraz cuando fuimos al antiguo palacio lucifeniano. Aunque en verdad, la máscara en sí fue utilizada por nada menos que el genuino Almoga Mobarez. Lo había conseguido cuando visitó Asmodean.

Mi padre la había deseado mucho, y como Germaine no tenía un gran apego a la mascara, aceptó entregársela.

Por todos los derechos, era el papel de un sirviente traerla aquí. Pero el criado al que se le había ordenado que lo hiciera recordó que mi madre le había encargado algunos asuntos urgentes, y entró en pánico al darse cuenta de que no podía hacer ambos trabajos simultáneamente. Yo, la bondadosa Yukina Freezis, decidí echarle una mano al verle en el pasillo.

—¡Estoy en deuda contigo, señorita! ¡Te la confío!

El joven se inclinó y se dirigió a la ciudad para hacer las compras.

Bueno, pensándolo bien, llevar la máscara al almacén por sí solo llevaría probablemente cinco minutos. Parecía ser del tipo de persona que se volvía histérica cuando estaba nervioso.

Abrí la puerta del almacén, decidiendo que terminaría el trabajo rápidamente.

La sala tenía una construcción larga de adelante hacia atrás y varias curiosidades en los estantes a ambos lados. No había ventanas, y como la lámpara no estaba encendida, todo estaba muy tenue.

«¿Eh, mamá? ¿Que está haciendo aqui?»

En la esquina de la habitación, mi madre susurraba algo en voz baja, de espaldas a mí. Ella no parecía haberse dado cuenta de que había entrado.

«¿Ella está hablando sola? ¿O está hablando con alguien?»

—Mamá, ¿hay alguien aquí?

Cuando hablé con ella, mamá la sacudió con un sobresalto.

—-! Yukina, ¿qué estás haciendo aquí?

—Ah, lo siento, no quise asustarte. Vine a poner esto aquí.

Le mostré la máscara y le expliqué las circunstancias.

—-Cierto… Esta es la habitación donde tu padre guarda su colección más preciada. No andes tocando nada.

—Sí, lo sé.

Ella salió de la habitación.

No había nadie más adentro.

Cuando me acerqué al lugar donde había estado, vi un objeto extraño.

No se parecía a una de las piezas de colección de mi padre. Pensé que tal vez era algo que mi madre había olvidado…

«¿Una… cebolleta verde? ¿Qué está haciendo esto aquí?»

Capítulo 2, Sección 1 – La Ciudad Natal de las Sospechas; Escena 6

La Hija del Mal: Praefacio de Azul, páginas 68-75

 

Yukina ~ En el país de Marlon, «Finca Freezis/ Habitación de Keel» ~

 

 

—He escuchado varios rumores sobre ti —dijo mi padre, descansando los codos sobre el escritorio frente a él.

Germaine estaba sentada con las piernas cruzadas de una manera ligeramente descortés, frente a él.

—He estado viajando.

Abrió un poco los ojos ante su contundente respuesta.

—¿Es eso así? Escuché que armaste mucho estruendo en Asmodean y Beelzenia.

—Dios mío, parece que estás muy bien informado de mis acciones. Nada menos de lo que esperaría de Keel Freezis.

Cuando llegó la mañana, me llamaron a la habitación de papá. Él y Germaine ya estaban adentro.

Gumillia había regresado, pero luego, después del desayuno, se había ido nuevamente. Mi padre había ordenado a los criados que intentaran detenerla, pero parecía que ella se había escapado con éxito.

No había señales de que el Rey Kyle vendría, así que por el momento supongo que papá había decidido escuchar la historia de mí y de Germaine.

—Aunque eso es un poco extraño, entonces.

Germaine ladeó la cabeza hacia un lado. Parecía que tenía algunas dudas con respecto a que mi padre conociera sus actos.

—¿Qué ocurre?

—Me parecía que Kyle pasó mucho tiempo sin saber mi paradero.

Papá apoyó la barbilla en sus manos, como diciendo «Ah… Así que eso es todo».

—No me molesté en pasarle ninguna de mi información.

¿Por qué? Los dos eran mejores amigos. ¿Por qué guardaría silencio sobre lo que su mejor amigo quería saber más que nada?

Antes de que pudiera expresar mi pregunta, papá continuó hablando.

—Hubo varias cosas que no me cuadraban durante la revolución de hace cinco años. —Germaine guardó silencio. Él se inclinó un poco hacia delante y la miró—. Como una de las partes interesadas, probablemente ya sabes cuáles son, ¿no?

¿Estaba hablando sobre el problema con Michaela? En ese caso, obtuve una respuesta durante mis viajes. Si él no sabía la verdad, entonces tendría que decírselo.

Pero Germaine volvió la cara y respondió: «… Lo sé, pero no puedo decírtelo».

Cuando le pregunté sobre el incidente con Michaela, Germaine se negó a ser la culpable claramente. ¿Por qué estaba ocultando su respuesta ahora?

O bien, ¿quedaba un misterio diferente con respecto a la revolución?

Los dos continuaron hablando.

—Supuse que podrías decir eso. Así que no le dije nada a Kyle e investigué un poco por mi cuenta. Mi investigación sobre ti fue parte de eso.

—Entonces, ¿qué aprendiste en tu investigación?

—Varias cosas, pero para mencionar la más importante, es que la Emperatriz Viuda Prim y la hechicera Abyss I.R. parecen estar involucradas con el hecho de que Kyle había sido manipulado por algún tipo de poder.

Abyss I.R., Gumillia también había mencionado ese nombre.

—¿Quién es esa? —Había estado en silencio, y en ese momento abrí la boca por primera vez.

—Ella es la hechicera custodiada por la Emperatriz Viuda. Aunque no se muestra a menudo públicamente.

Según la explicación de mi padre, se desconocían los orígenes de Abyss I.R., pero aparentemente ella había estado viviendo en Marlon durante bastante tiempo. Su nombre había sido reconocido hace casi veinte años, por lo que dijeron.

Germaine también escuchó con gran interés.

—Señorita Germaine, ¿ha escuchado el nombre Abyss I.R. antes?

—No, esta es la primera vez. ¿Qué tipo de plan tiene esa hechicera?

Mi padre suspiró que él mismo no sabía mucho.

—Para involucrarme con ella, tendría que investigar más profundamente a la familia real.

—Me imagino que hay bastante riesgo respecto a eso.

—Bueno, alrededor de ese punto, mi investigación había llegado a un callejón sin salida. Pensé que estaba bien con no apresurarme para aprender más, pero… —Mi padre una vez más abrió los ojos, mirando a Germaine y luego a mí— luego hubo la confusión antes mencionada con ustedes dos.

Me di cuenta por lo arrugada que estaba su frente que él estaba un poco disgustado.

Germaine respondió con un tono ligero, ya sea que supiera o no del estado mental de mi padre, «Entonces, ¿estás diciendo que te lo estás tomando más en serio ahora que tu hija se ha visto involucrada en todo eso?»

—No soy un aliado de la justicia. —Hubo un golpeteo en el escritorio. La fuente del ruido fue la mano derecha de mi padre—. La investigación en sí fue solo por un sentido del deber como alguien involucrado en la revolución, y una sed de conocimiento.

—Dios mío, de tal palo tal astilla, a los dos les gusta conocer todo sobre las personas.

Mi padre continuó hablando, sin responder al sarcasmo de Germaine.

—Como resultado, ya no es solo el problema de otra persona.

—Así que nos llamaste aquí con la esperanza de escuchar toda la historia con todas las partes involucradas juntas.

Germaine también había sido capaz de adivinar la dirección que tomaba la conversación.

—Um… Papá, lo siento. Perdón por causarte tantos problemas.

Cuando pedí las disculpas que tenía la intención de recibir desde ayer, mi padre se puso nervioso de repente.

—¿Q-qué-qué estás diciendo? No es tu culpa. No es tu culpa en absoluto, Yukina, no. Todo es culpa de Kyle, por convertirse en el pelotillero de un demonio.

Al darse cuenta de que Germaine estaba observando nuestro intercambio con una expresión divertida, papá se aclaró la garganta y retomó su robusta postura.

—Solo para confirmar —Una vez más se volvió hacia Germaine—, ¿Kyle está bien ahora?

—Usted mismo lo sabe hasta cierto punto, ¿no?

—¿Qué te hace pensar eso?

—Si no lo estuviera, no hubieras enviado a tu hijo a Lucifenia.

—… Muy impresionante.

Parecía que mi padre había podido asimilar mucha más información de lo que pensaba.

En ese caso-

—¡Papá! Hay dos personas que necesitamos que nos digas dónde están.

Papá pareció algo sorprendido por mi brusca interrupción.

Después de anteponerlo con un «Suponiendo que lo sé», volvió a su sonrisa habitual.

—Bien. Pregúntale a papá cualquier cosa.

Primero mencioné a Ney Phutapie. Cuando mencioné su nombre, papá respondió sin pausa:

—La cabeza del Equipo de Maniobras Especiales, ¿eh? Ella llegó a Marlon varios días antes que el resto de ustedes y fue vista yendo al castillo de Marlon. Después de eso, sin embargo, no sé nada.

Entonces ella estaba en Marlon después de todo.

—El Castillo de Marlon… Me pregunto si Kyle está bien —murmuró Germaine, preocupada.

—Dejándolo a un lado, no hay razón para que Ney cause daño al Rey Kyle. Es impensable que alguien haga peligrar la vida del rey dentro de un castillo con tantas otras personas en primer lugar.

—Supongo… que sí.

La ansiedad desapareció de la cara de Germaine.

El señor Kyle y la señorita Germaine… Los dos eran tan hostiles el uno con el otro hasta hace tan poco…

Se me ocurrió una idea divertida y salvaje, pero desapareció en el momento. Por ahora la conversación continuó.

—En cuanto a la otra… es Elluka Clockworker. Pensé que tal vez ella también estaría en Marlon.

Esta vez, se produjo un breve silencio. Mi padre hojeó los documentos que tenía a mano.

—Ella… —Finalmente abrió la boca—. Ella podría haberse ido.

—¡…! ¿Qué estás diciendo?

—Elluka y Gumillia se reunieron con Abyss I.R. hace tres años. Aparentemente, en ese momento, las dos habían quedado atrapadas en una trampa y fueron abatidas por Abyss y el Equipo de Maniobras Especiales.

—No puede ser…

No podía imaginar que Gumillia y su mentora Elluka fueran derrotadas por su enemigo tan fácilmente. ¿Era esa tal Abyss I.R. realmente una hechicera tan aterradora?

—Gumillia de alguna manera logró escapar, pero Elluka fue capturada. —Nos dijo que después de eso no sabía nada sobre sus movimientos—. Es mejor estar preparados para el hecho de que ella ya puede estar muerta.

Germaine contempló el Bosque de Columnas tras de la ventana.

—… Tal vez no deberíamos decirle eso a la Maestra Gumillia.

Mi padre aplaudió dos veces, como para disipar la atmosfera pesada.

—Bueno, ahora es mi turno. —Se levantó un poco de su silla— Déjenme escuchar todo lo que ustedes dos han experimentado.

 

Después de eso, Germaine y yo le contamos los acontecimientos que habían sucedido desde que llegué a Beelzenia.

Tomando algunas licencias artísticas leves para que no se desmaye, por supuesto.

Capítulo 2, Sección 1 – La Ciudad Natal de las Sospechas; Escena 5

La Hija del Mal: Praefacio de Azul, páginas 65-67

 

♣ Yukina ~ En el país de Marlon, «Finca Freezis/ Habitación de Yukina» ~

 

Esta habitación, largamente desprovista de su dueño, se había mantenido exactamente como estaba sin ni siquiera un pedacito de polvo, gracias a nuestros excelentes sirvientes.

Un visitante que visita por la primera vez podría haberlo confundido con la habitación de un niño o con un estudio. Era solo un espacio vacío con innumerables libros alineados en estanterías a ambos lados de la habitación, sin decoración a la vista.

Cuando respiré hondo, percibí el tenue y dulce aroma del papel. Me relajé. Este no era otro que mi cuarto, en el segundo piso de la mansión Freezis.

Me dejé caer sobre la cama acampada en el centro y cerré los ojos.

Germaine lo había dicho, pero hoy sucedieron muchas cosas. Batalla con piratas y un pulpo gigante, una reunión con mi familia…

No solo hoy, sino que todo este año y medio de viaje ha involucrado muchas reuniones.

Sabía que había cambiado en mi viaje. Quizás me había vuelto un poco más fuerte.

Pero aún no era suficiente. Todavía había mucho que quería aprender. Todavía no había resuelto el misterio de los «Contenedores del Pecado Capital». Algún día, cuando me convierta en adulta, emprenderé otro viaje para obtener lo que no pude en este caso.

Me quedé dormida pensando en esas cosas. Cuando estaba dormitando por primera vez, noté un crujido proveniente de afuera de mi ventana.

Había una ventana al este y al norte en mi habitación: el ruido provenía del lado norte. El Bosque de Columnas estaba afuera, pero en una noche oscura como esta no podía ver mucho por ahí claramente.

Pude ver una figura caminando hacia ese bosque. No vi su cara, pero pude distinguir el pelo verde corto y la túnica de un hechicero.

Era la señorita Gumillia. ¿Qué estaría haciendo ella a estas horas de la noche?

Finalmente la figura desapareció en el bosque. Estaba preocupada, pero era peligroso entrar al bosque por la noche. No podría simplemente perseguirla.

El bosque era peligroso por la noche, incluso para Gumillia, pero tuve la sensación de que no tenía que preocuparme demasiado. También lo había pensado en el Bosque del Árbol del Milenios, pero ella parecía la clase de persona que estaba acostumbrada a los bosques, incluso si no estaba en su tierra natal.

Una vez más me metí en la cama y traté de razonar por qué Gumillia se había ido al bosque.

Hubo ciertos momentos y lugares adecuados para usar la magia. Un bosque en la noche era sin duda el más ideal para realizar rituales mágicos. Gumillia misma me lo había dicho.

A partir de eso, pude deducir que Gumillia probablemente estaba realizando algún hechizo de algún tipo, o bien haciendo preparativos para uno. ¿Con qué propósito? La respuesta fue simple. Hacer provisiones contra nuestros «enemigos».

Sí, supongo que he estado pensando en todo esto mal.

Había estado tan tranquila al volver a casa que me había olvidado por completo.

¿Salir de viaje otra vez? ¿Qué estaba pensando? Mi viaje actual aún no había terminado.

La sombra de la conspiración que cubría a Marlon, la verdadera identidad de quien tenía al Rey Kyle poseído por un demonio, y Ney Phutapie. No terminaría hasta que todas esas cosas se hubieran resuelto.

Capítulo 2, Sección 1 – La Ciudad Natal de las Sospechas; Escena 4

La Hija del Mal: Praefacio de Azul, páginas 62-65

 

Yukina ~ En el País de Marlon, «Finca Freezis/Comedor» ~

 

 

El banquete de siete personas entre toda la familia Freezis (incluida yo mismo), Germaine y Gumillia, se celebró en un ambiente apacible de principio a fin.

No había comido en mi casa en mucho tiempo. Las comidas lujosas administradas por los veteranos cocineros  que habían vivido en Elphegort con nosotros estaban alineadas sobre la mesa.

Las gruesas rebanadas de rosbif, las patatas al horno, y la cocción del budín adornado con vegetales también fueron exquisitas.

Parecía que nuestros huéspedes también estaban bastante satisfechos con la comida. Germaine, en particular, estaba devorando tanta comida que era difícil creer que hubiera tenido náuseas antes.

—Es la primera vez que la como, pero esta cocina de Marlon es simplemente deliciosa.

Cuando Germaine expresó su opinión, mi padre soltó una carcajada sarcástica, con los hombros temblorosos y algo orgulloso.

—Me alegro por los elogios, pero creo que las cenas en nuestra casa son un poco diferentes de la cocina de Marlon. Si me presionan, tendría que decir que con el condimento y con la manera que está cocinada es más cercana a la cocina de Elphegort.

—¿Oh, sí?

—En efecto. Si desea probar la comida real de Marlon, debería probar en un bar cercano cuando tenga la oportunidad… Aunque no lo recomendaría.

Papá se rió en silencio otra vez.

En términos generales, había una gran cantidad de cocina tradicional Marloneana que era ligera en el sabor. Mis padres, ambos criados en Marlon, pudieron aceptar eso, pero mi hermano y yo habíamos vivido en Elphegort desde que éramos jóvenes, por lo que era un poco agotador… Para ser claros, era extremadamente poco apetitoso. Simplemente no podía comer afuera mientras estaba en Marlon.

Después de que Germaine bebió su jerez, mi padre nos dijo: «Se está haciendo de noche y Kyle no llega. Probablemente estén cansadas de su viaje. Tenemos algunas habitaciones preparadas, así que siéntanse libres de descansar aquí. Tendremos una conversación más profunda sobre todo mañana.»

—Eso sería perfecto. —Germaine dejó su cuchillo y tenedor sobre la mesa—. Hoy fuimos atacados por piratas, y luego perseguidos por un pulpo gigante, cosas terribles.

Esta vez, mamá y papá dejaron el cuchillo y el tenedor. O más bien, no los dejaron, sino que los dejaron caer.

—¿Piratas… y un pulpo gigante?

Germaine continuó, ajena a los disturbios de mis padres: «Fue bastante difícil ~ Un poco más y estaríamos muertos, en el mar…»

—Yukina… y Shaw… fueron puestos en peligro…

Papá comenzó a llorar de nuevo. La mano de mamá estaba temblando.

Me di cuenta de que esto no iba a ir a ningún lado. Corté rápidamente la conversación.

—B-bueno, ¿qué tal si dejamos el resto de la historia para mañana?

—¡S-sí! ¿No lo dijiste tú mismo, papá? ¡Todos están cansados!

Con el respaldo de Shaw, de alguna manera logramos calmar las cosas.

Si les contaba a mis padres los eventos de mi viaje en su totalidad, podrían desmayarse.

Pasaría un poco de tiempo espaciando las historias de mis viajes.

Capítulo 2, Sección 1 – La Ciudad Natal de las Sospechas; Escena 3

La Hija del Mal: Praefacio de Azul, páginas 58-61

 

Yukina ~ En el País de Marlon, «Finca Freezis/La Habitación de Mikina» ~

 

 

Al acercarme a la habitación de mi madre, escuché el sonido de una agradable música de arpa. Probablemente ella la estaba tocando.

Cuando abrí la puerta, la música se detuvo. Adentro estaba mi madre, quien, como mi padre, no había cambiado para nada de como la recordaba.

Una vez que vio que era yo, su rostro se iluminó de repente.

—… Bienvenido a casa, Yukina.

—Gracias, mamá.

Nos abrazamos y nos regocijamos en nuestra tan esperada reunión.

—Creo que te has vuelto un poco más alta.

—Hm, supongo.

—¿Disfrutaste tu viaje? ¿Te dolia el estómago por comer comida extranjera?

—No, estuve bien. Hey, mamá.

—¿Qué?

—Ha pasado tanto tiempo que me gustaría escucharte tocar el arpa.

—Jaja, está bien. Cenaremos pronto, así que solo tocaré un poco.

Tomé asiento, mamá también se sentó junto a su arpa y reanudó su música una vez más.

Mi madre era una mujer básicamente reservada y modesta a pesar de seguir apoyando a mi padre detrás de escena. Había oído por su propia boca que, aunque originalmente era hija de una familia prestigiosa, se había enamorado tanto de mi padre que, como resultado de su pasión, se había fugado con él a Elphegort.

Su único pasatiempo era tocar el arpa. Papá la había animado a tocar en los banquetes de su cena, pero ella siempre se negaba, alegando ser demasiado tímida. Las únicas personas que pudieron escuchar su música fueron los miembros de mi familia.

Antes, a menudo escuchaba el arpa de mi madre mientras disfrutaba de mi lectura. Al escuchar música tan familiar, finalmente tuve la sensación de haber regresado a casa dentro de mí.

—Mamá… lo siento.

—¿Por qué? —​​respondió ella, continuando tocando el arpa.

—Por salir sola y hacer que te preocupases.

Mientras decía eso, recordaba que también necesitaba disculparme con mi padre.

Mamá no dijo nada durante un breve período, simplemente sonrió y siguió con la música.

Finalmente, llegó a un buen punto de pausa y dejó de tocar. En el momento en que abrió la boca para decir algo, alguien abrió la puerta y entró en la habitación.

—¡Hermana mayor, estás en casa!

Una chica que parecía un poco mayor de lo que recordaba estaba allí.

—Gracias, Aile.

Aile corrió hacia mí y me abrazó inocentemente. Luego comenzó a toser violentamente, probablemente por estar sobreexcitada.

—Venga, venga, todo esto bien…

Mi madre palmeó la espalda de Aile con una expresión preocupada.

Aile era mi hermana menor, menor de cuatro años. Quizás porque ella había heredado con más fuerza la disposición de mi madre, a diferencia de Shaw y yo, era una chica muy mansa. Había estado un poco enferma desde de ser un bebé, y hubo momentos en que mi madre tuvo que cuidarla para que recuperara la salud.

Mamá se ocupaba de Aile y no tenía la costumbre de confiarla a los sirvientes.

No sabía por qué era eso, pero si tuviera que reunir todos los rumores que intercambiaron los sirvientes, tenía algo que ver con el incidente que su cuidador había causado cuando Shaw era un bebé.

No conocía los detalles específicos sobre eso, pero siempre pensé que estaba relacionado con las débiles cicatrices de quemaduras que quedaron en la espalda de Shaw, y mi madre rara vez contrataba a personas Elphe como sirvientes por su odio inusual hacia ellos.

Incluso la naturaleza reservada de mi madre también era por el bien de Aile. Como resultado, no estaba cerca de ella, y hubo momentos en que eso me hizo sentir bastante sola.

En momentos así, mi padre siempre me trataba con afecto. Incluso cuando estaba ocupado, siempre tomaba cualquier momento libre para cuidarme. Me alegré por eso, y siempre había dependido de él.

¿Desde cuándo comencé a sentirme adversa al afecto de mi padre?

… Sí, realmente debería disculparme con él más tarde.

La puerta se abrió de nuevo y Shaw miró dentro.

—Todos deberían ir al comedor pronto. Estoy hambriento.

Mamá se levantó y aplaudió.

—Sí, sí, ¿qué tal si todos vamos juntos? Ha pasado tanto tiempo desde que todos comimos en familia la última vez. Jaja, mamá está deseando que comamos.