Capítulo 4 – Proyecto “Ma” –Seth–; Escena 2

Historial del Pecado Original, páginas 163

 

Desde mi punto de vista, la rebelión de Gammon Loop Octopus parece poco más que el resultado de su desesperación.

Bueno, esto es mirarlo con bastante frialdad, pero parece que podría tener un éxito inesperado.

Los miembros del senado, empezando por Miroku, son demasiado complacientes con la paz, supongo.

 

Creo que podría ser bastante divertido que la estructura del país cambie de esta forma.

Me he cansado de jugar con Miroku. Y Adam, mi predilecto, ya ha abandonado el escenario.

-La verdad, últimamente me han dado ganas de conseguir un nuevo juguete.

Capítulo 4 – Proyecto “Ma” –Seth–; Escena 1

Historial del Pecado Original, páginas 162

 

Esta es la historia del comienzo.

¿Desde dónde debo contarla?

 

Mi nombre es Seth Twiright.

Soy el mejor científico de este país.

 

Los planes de mi querido y necio hijo han fracasado.

Y por ello se ha ido,

Junto con la mujer que podría haberse convertido en la “Ma”.

 

Debo buscar la próxima “Ma”.

Por el bien de satisfacer mis ambiciones.

Capítulo 3 – Proyecto “Ma” –Adam–; Escena 18

Historial del Pecado Original, páginas 158-161

 

Madre.

Madre mía, a la que nunca he visto con mis propios ojos.

Lo siento.

 

Parece que ahora no podré salvarte.

 

Estoy vivo.

Todavía estoy vivo.

Quizás eso es lo que quería decirte.

 

¿Me quieres?

¿O no?

Quizás quería saber la respuesta a esa pregunta.

 

Pero ese deseo nunca se me concederá ahora.

Lo siento.

Por favor, perdóname, por mi debilidad.

Estoy cansado de estar continuamente cautivo por el pasado.

 

Eve.

Lo siento.

Te he roto.

 

Estaba cegado por mi egoísmo.

Pensé que podía lograr cualquier cosa.

 

Pero me equivoqué.

Hubo varios problemas.

 

El primero fue que los «Gemelos de Dios» que esperaba que nacieran ya estaban muertos.

Y-

Que a ti, con quien salía sólo para usarte…

 

En algún momento, llegué a amarte de verdad.

No he cumplido mi promesa de destruir todo el «mal».

Ni siquiera tengo el valor de morir.

Si puedes perdonarme por mis mentiras.

-Entonces, casémonos en ese bosque.

En tu…

No, en nuestro bosque favorito, el Bosque de Held.

 

Y el espíritu de Catherine también, ahora que ha perdido su cuerpo…

Tal vez ella pueda ir con nosotros, al lugar donde nació.

 

Te amo,

Eve.

 

Incluso si…

Es por un amor falso,

Fabricado por una droga.

Capítulo 3 – Proyecto “Ma” –Adam–; Escena 17

Historial del Pecado Original, páginas 156-158

 

Mi nombre es Adam Solntse.

No… Es Adam Moonlit.

Soy el mayor científico del país… O eso creía.

 

En el asiento más íntimo de un bar.

Mientras bebía allí solo, Gammon saludó desde el otro extremo y se acercó.

—Es una pena, pero… comenzaremos de nuevo de cero —interrumpió, tomando asiento.

Y entonces empezó a hablar de lo que harían a partir de ahora.

—Tendremos que encontrar otra candidata a “Ma”, aunque antes de eso probablemente tendremos que eliminar a los traidores de la oficina de información.

Adam le escuchó, en silencio.

—…

—Ya no podemos… utilizar a Eve, supongo.

—… Sí. Ya no puede tener hijos. Y… está totalmente destrozada, mentalmente.

Adam pensó que Eve volvería a ser la misma de antes una vez que se recuperara del shock del nacimiento de sus hijos.

Pero… eso no había sucedido.

—Su… mente ya estaba débil. Por la droga. Perder a sus hijos… le dio el golpe final —murmuró Adam, con voz frágil.

 

-Eve estaba volcando todas sus energías en la crianza de sus hijos.

De unos niños gemelos que sólo existían en su imaginación.

No importaba lo que Adam le dijera, o cómo tratara de explicárselo…

Ella nunca se alejó de su ilusión.

 

Gammon sacudió ligeramente el hombro de Adam.

—Sé que estás molesto por el fracaso del plan… Pero no alargues esto. Todavía tenemos mucho tiempo antes del “Engranaje del Crepúsculo” del que hablaba la profecía. Deberíamos… empezar de nuevo.

Pero Adam apartó su mano y le dijo:

—No… he terminado. Me retiro.

—… ¿Qué?

—Tomar el control de este país, la revolución… Ya no tengo ningún interés en eso. Tú… puedes hacer lo que quieras, sin mí.

—… No hay manera de que pueda llevar a cabo el proyecto “Ma” por mí mismo.

—Entonces vuelve a tus planes originales de una revuelta.

Adam se puso de pie, mirando a Gammon.

—… Nos vemos.

Y entonces le dio la espalda, saliendo del bar.

 

… Naturalmente, Gammon no podía dejar que Adam se fuera sin más, sabiendo todo como lo sabía.

Para hacer callar a Adam, trataría de matarlo, y probablemente también a Eve.

 

Adam no podía quedarse más en la capital real.

Huiría.

-Con Eve.

Capítulo 3 – Proyecto “Ma” –Adam–; Escena 16

Historial del Pecado Original, páginas 150-156

 

Pronto Eve daría a luz a sus hijos.

La habían trasladado al castillo de Alicegrad como lugar de residencia después de que hubieran pasado ocho meses desde su concepción. Allí fue puesta bajo el cuidado de médicos, comadronas y sacerdotes, y se le hizo esperar el nacimiento de los «Gemelos de Dios» mientras estaba bajo estricta seguridad.

Cuando recibió la noticia de que Eve se había puesto de parto, Adam salió corriendo del Instituto de Investigación.

Llegó al castillo en plena oscuridad, con el sol recién puesto y sin luna ni estrellas visibles, pero los guardias le impidieron entrar en la habitación de Eve.

—Nos han notificado oficialmente que no dejemos entrar a ninguna persona sin relación con ella hasta que nazcan los “Gemelos de Dios” —dijo un fornido guardia con voz grave.

Adam se indignó al oírlo.

—¿”Persona sin relación con ella”? Yo soy su…

Y ahí, recordándose a sí mismo, Adam dejó de hablar.

Públicamente, Adam no era el marido de Eve, ni su novio.

Sí… Por ahora, al menos.

Parecía que no tenía más remedio que retirarse en silencio.

Por muy estimado científico que fuera, era un novato en materia de embarazos.

Lo único que podía hacer era rezar fuera de la habitación para que el parto de Eve saliera bien.

—No se preocupe, Sir Adam —dijo el guardia acariciando el hombro de Adam con consideración—. Las comadronas y los sacerdotes están con ella. … Y además, Lady Eve tiene al mejor médico del país a su lado.

—¿Entonces está… el doctor Moreno?

—No. Él se ahogó en el río el otro día.

—¿Entonces quién?

—Es… Uh, lo siento, su nombre se me acaba de ir. Pero es un médico muy joven y hábil. Y además, tiene autorización por escrito del propio jefe del Senado. Al parecer, también es el médico de cabecera del senador Miroku.

—… Bueno, no me importa quién sea, siempre y cuando dé a luz de forma segura.

 

-Evidentemente, la puerta de la habitación fue abierta más tarde.

En ese momento, Adam sintió una sensación de temor.

Porque no pudo escuchar ningún llanto desde el interior de la habitación.

Además…en el momento en que vio la cara del médico que salía por esa puerta, sintió un escalofrío que le recorrió la columna vertebral.

—Seth… ¿Qué estás haciendo aquí?

—Eso debería ser obvio. Soy el mejor científico de este país, y también el mejor médico.

—Debes estar bromeando…

-Seth nunca había dicho nada sobre esto, y la oficina de inteligencia tampoco le había dado ninguna información al respecto.

—Vamos, Adam. No debes ser tan confiado con los demás. … ¿Realmente pensaste que podías comprar completamente a la oficina de información?

—… ¿Y Eve?

—Relájate, ella está bien. El parto fue difícil, pero salió adelante.

—… ¿Y qué pasa con los niños?

—Ah, han nacido… Sí, dieron a luz.

Capaz de adivinar la situación por la insinuación que se desprendía de las palabras de Seth, Adam lo apartó y entró en la habitación.

 

Eve estaba sonriendo, sosteniendo dos bebés en sus brazos.

… No, lo que ella sostenía…

Eran «cosas» oscuras que no se podían identificar como bebés en ningún aspecto.

—Adam- —Eve lo miró, con sus ojos brillantes—. -Son Caín y Abel. Nuestros hijos.

Eve no debía saber…

Que la «Semilla de Dios» plantada dentro de ella…

Tenía semen de Adam en su mezcla.

—… Te estás confundiendo —dijo Adam, tratando de disimularlo frente a las parteras y los sacerdotes. Se acercó a Eve—. Eve… dame eso.

—¿Oh? ¿El papá quiere sostener a sus hijos? Pero no puedes. Quiero sostenerlos un poco más.

—… Esos niños no están respirando. Están muertos.

—Deja de bromear. Ambos están llorando, bien y fuerte.

—… ¡Entrégamelos, ya!

—-¡No! ¡No! ¡NOOOOOOOOO!

Todavía sosteniendo las dos cosas, Eve gritó y cayó en cuclillas.

—Eve…

Adam giró sobre sus talones y se dirigió al exterior de la habitación.

Allí encontró a Seth, fumando un cigarrillo, y le agarró de la solapa.

—Seth… ¡Desgraciado!

—Oye, ey, lo estás entendiendo todo mal… Hice mi trabajo al pie de la letra, ¿vale? Después de todo, era el mayor deseo de Miroku que nacieran esos gemelos. Naturalmente… también lo era para todo el mundo.

—Entonces, ¿por qué…?

—Fue un mortinato. Los niños murieron dentro del vientre de su madre mucho antes de nacer. … Eso es todo.

—…

Adam soltó a Seth y dejó caer su cabeza.

Seth comenzó a reírse en silencio, mirándolo con desprecio.

—… ¿Qué es tan gracioso?

Aunque agotado, Adam levantó la vista para mirar a Seth.

—Jaja, acéptalo. Es ridículo que te deprimas por esto. Verás, esos gemelos murieron… por tu culpa.

—¿Qué?

—Te pasaste de la raya. ¿Estabas tan seguro de que las cosas saldrían según tus cálculos? … Si realmente pensabas eso, no eres un gran científico, después de todo.

—…

—Deberías avergonzarte de tu incompetencia. Y vivir arrepentido… Tranquilo, no le contaré a Miroku sobre lo que estabas planeando. A pesar de lo que pueda parecer, te tengo bastante aprecio, je je…

Seth se marchó, soltando una risa ahogada mientras se iba.