—Bien hecho.
El sapo de ojos rojos dirigió palabras de elogio a Maiden, que se encontraba a la entrada de la capilla.
Sin embargo, Maiden permaneció inexpresiva.
—Gibbet volverá a regañarme…
—No se podía evitar. No es ideal que los humanos pisen este lugar. No fue un error eliminarla tan pronto.
El sapo miró la cabeza sin vida de Cynthia que yacía cerca.
—Un dispositivo de tortura… no, quizá sea mejor llamarlo dispositivo de ejecución. La “Guillotina”… realmente es una herramienta poderosa.
—Rara vez la uso…
—No está hecha para infligir sufrimiento, después de todo.
Maiden tomó asiento en una larga silla.
—¿Soy… inútil?
—En absoluto. Es cierto que careces de la capacidad de infligir sufrimiento a los demás como Rack, pero tu poder para ofrecer un fin a tus oponentes… es necesario e innegable.
—¿Es así?
—En efecto. Y… aunque no obtuvimos suficiente fuerza vital esta vez… el tiempo es infinito. Habrá innumerables oportunidades en el futuro. Mientras todas ustedes estén aquí.
—Sí… “dios”.

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